Reportaje

10 coches míticos de los 80: prestaciones hasta en berlinas

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30 de enero, 2020

La década de los ochenta del siglo pasado fue, sin duda, la década de los GTi y de los modelos generalistas de altas prestaciones, sobre todo en el mercado español, donde se vendían más las versiones GTi que el resto de variantes del carismático Volkswagen Golf. Damos un repaso a los modelos que más dieron que hablar en aquella década.

La década de los ochenta fue la época dorada para los GTi. La moda iniciada por el Golf apenas 5 años antes propició toda una generación de modelos compactos ligeros de altas prestaciones. Volkswagen Golf, Peugeot 309, Opel Kadett, Ford Escort XR3, R-11 Turbo… fueron años mágicos para los apasionados de la velocidad.

Esta moda se extendió también a las berlinas, con modelos como los 505 Turbo, Citroën CX GTi Turbo, BMW M5 o el carismático Saab 900 Turbo 16S son claros ejemplos, pero, sin lugar a dudas, el coche más mítico de la década fue el Ferrari F40. Vamos a ver cuánto dieron de sí esos diez años.

Volkswagen Golf GTi 16v: la referencia

En 1985 llegaron las culatas de 4 válvulas por cilindro al Golf de fábrica.

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Casi 10 años después del nacimiento del Golf GTi llegó el motor con la culata de 4 válvulas por cilindro, ya en la segunda generación del modelo. Un nuevo nivel de prestaciones acababa de nacer y habría sido el amo de la categoría, pero la competencia fue brutal y quedó relegado en prestaciones muy por detrás de verdaderos bólidos como el modelo del que hablamos a continuación, el más rápido.

Siendo honestos, probablemente el mejor de su época no fue ni el Golf ni el Kadett sino el Peugeot 309 GTi 16, una bestia parda potente y con un comportamiento dinámico que humillaba a los alemanes.

De todos modos, aunque el Golf no era el mejor, sí era el más deseado y también el más caro, el coche con el que todos soñaban.

Opel Kadett GSi 16v: el más rápido

El Kadett GSi humillaba al Golf en prestaciones.

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El motor de 2 litros de cilindrada del Kadett GSi 16 válvulas fue durante muchos años considerado como el mejor motor de su categoría. Lo tenía todo. Era potente, tenía mucho par en baja, unos buenos consumos y una respuesta al acelerador que enamoraba.

En su época los probadores eran unánimes al afirmar que el Golf no era capaz de seguir la estela del ligerísimo Kadett en prestación pura, pero el Opel tenía mejor corazón que forma física y su comportamiento dinámico no terminaba de estar a la altura de su potente motor.

Su cuadro de mandos digital, sus asientos Recaro súper envolventes y su aerodinámica silueta eran los elementos que lo diferenciaban claramente de sus rivales.

Renault 5 GT turbo: mito y leyenda

El Renault 5 GT Turbo tenía unas prestaciones a las que los conductores no estaban acostumbrados.

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El Renault 5 GT Turbo arrastró la mítica leyenda de que sus conductores se salían de la carretera porque el turbo entraba al reducir… una de las grandes falacias de barra de bar.

Este ligero utilitario volaba gracias a un motor que superaba en banco de pruebas los 120 CV y un temperamento al que no estaban acostumbrados los conductores de la época. Desprovisto de control de estabilidad, tracción ni de otros edulcorantes artificiales, este coche era rapidísimo y ultra eficaz, pero no apto para novatos.

Lancia 037: el único que doblegó al Quattro

Este precioso coupé fue el único capaz de superar a los Quattro sin tracción total en el Mundial de Rallys.

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Tomando como punto de partida el Lancia Beta Montecarlo, los responsables del programa deportivo de Lancia desarrollaron el 037, probablemente uno de los coches más míticos de los rallys y también de los más bellos. Su motor de 4 cilindros sobrealimentado movía con muchísima soltura la ligera carrocería del Lancia 037.

Walter Rohl, considerado por muchos uno de los mejores pilotos de la historia y muy vinculado a Audi y Porsche, suele decir que es el coche con el que ha competido que más le ha gustado, una máquina bella, rápida y que hacía exactamente lo que le decía, suele comentar.

El Lancia 037 es el único automóvil de dos ruedas motrices capaz de arrebatarle un campeonato al Audi Quattro cuando el de los anillos estaba en su máximo esplendor, una gesta que deja claro de lo que era capaz este precioso coupé.

Ferrari F40: la herencia del GTO

Las tres salidas de escape del Ferrari F40 eran, por aquella época, una excentricidad.

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El coche que llenaba las paredes y las carpetas de los jóvenes de la década, el Ferrari más potente jamás comercializado hasta la época y uno de los coches más radicales de la historia. El Ferrari F40 llegó para celebrar el 40 aniversario de la fundación de la marca y se convirtió de inmediato en un símbolo, en el coche más deseado.

Su motor V8 Turbo era brutal y no tenía ni el menor refinamiento. Era una máquina diseñada para correr al que se le negó cualquier accesorio que no fuese imprescindible para ello. Ni radio, ni aire acondicionado… ni siquiera ABS.

Porsche 944 Turbo: ¿mejor que un 911?

El Porsche 944 Turbo empieza a despertar a más admiradores.

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Los aficionados a Porsche siguen sin valorar como se merece a este modelo, aunque poco a poco van subiendo sus cotizaciones, especialmente si hablamos de las versiones turbo.

El Porsche 944 Turbo tenía mejores prestaciones que la mayoría de los Porsche 911 y también un comportamiento dinámico que dejaba atrás a sus hermanos de marca, pero el nueveonce tiene una sombra demasiado larga que no deja crecer lo que cae bajo ella.

Gracias a una distribución de pesos perfecta (conseguida a base de montar la caja de cambios sobre el eje trasero), el portentoso par de su motor de cuatro enormes cilindros y encima sobrealimentados y una silueta muy a la moda de la época, el Porsche 944 Turbo era el sueño de muchos y uno de los mejores deportivos del momento.

Saab 900 Turbo 16 S: un coche de culto

El Saab 900 Turbo 16S, conocido mundialmente como Saab 900 SPG fue un deportivo atípico.

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Tal vez una de las berlinas deportivas más originales de todos los tiempos. El Saab 900 Turbo 16 S puede presumir de ser el primer automóvil matriculado en combinar la tecnología de las 4 válvulas por cilindro y el turbocompresor. Con 175 CV, el Saab 900 tenía unas prestaciones notables cuando nació en 1984 y una silueta inconfundible.

Su corta distancia entre ejes, unas suspensiones bien diseñadas y un monocasco muy robusto lograban una dinámica mucho más ágil de lo que uno pudiera esperar de una berlina de ese tamaño.

Rápido, seguro, bien equipado y con una calidad de fabricación sobresaliente, el Saab 900 Turbo 16S rompía moldes y polarizaba opiniones: o se odiaba o se amaba, justo como ahora.

Citroen CX GTi Turbo 2: el diablo de Grace Jones

El Citroën CX GTi Turbo 2 fue un bombazo por su agresiva publicidad con Grace Jones.

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El Citroën CX ya era un veterano con 10 años a sus espaldas cuando los de los chevrones se decidieron a darle una vuelta de tuerca a sus prestaciones y le añadieron un turbo para llegar a los 168 CV.

Gracias a esa cifra, esta confortable berlina francesa era capaz de volar a 220 km/h con un enorme confort para sus pasajeros. Con el lavado de cara llevado a cabo en 1986 se añadió un intercooler para mejorar sus consumos y se lanzó una llamativa campaña publicitaria que dio mucho de qué hablar.

Todos los que vivieron el lanzamiento de este modelo en su día recuerdan el anuncio de televisión en el que la cabeza de la popular Grace Jones emergía de las arenas del desierto y de su boca salía lanzada esta singular berlina diseñada para volar sobre el asfalto.

Renault 25 V6 Turbo: el coche que no se callaba

El Renault 25 tenía un sintetizador de voz para las alertas.

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El Renault 25 llegó para dar relevo a los Renault 20 y 30 y convertirse en el tope de la gama de Renault. Esta berlina francesa destacó por su enorme espacio interior y por el formidable confort y lujo de las versiones Baccara, así como por las prestaciones de su motor V6 turbo, el mismo que montaba el Alpine V6 Turbo de la época.

Sin embargo, además de por estas innegables cualidades, una de las cosas que más contribuyó a que se hablase de este coche en los ochenta fue, precisamente, que él también hablaba.

Los ingenieros de Renault instalaron un sintetizador de voz para dar las alertas del ordenador de a bordo al conductor. No sólo se encendía un chivato en el salpicadero, una voz metálica te decía que la presión de aceite estaba mal, que tenías una puerta mal cerrada… algo insólito incluso hoy en día.

Lancia Thema 8.32: corazón Ferrari y lujo Poltrona

El Lancia Thema by Ferrari era un automóvil muy especial.

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Entre 1986 y 1991 se produjo una de las berlinas más fascinantes, el Lancia Thema 8.32. Su denominación hacía referencia a que su motor era un V8 con 32 válvulas directamente sacado de las estanterías de Ferrari. En realidad era básicamente el mismo motor que montaba el Ferrari 308, pero con algunas modificaciones para que cupiese en el vano delantero del Thema, como la bomba de agua y otros accesorios.

Detalles exclusivos como la pintura, la calandra cromada con malla rectangular, el fileteado en color dorado, las llantas de cinco radios o el alerón trasero activo que se escamoteaba en la tapa del maletero lo diferenciaban estéticamente, pero era al abrir la puerta cuando más te sorprendía.

Dentro te daba la bienvenida un salón repleto de lujo, con unos formidables asientos de cuero firmados por Poltrona Frau, un cuadro de instrumentos repleto de relojes enmarcados en madera de raíz de nogal y al girar la llave el incomparable sonido del V8 Ferrari.

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