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VW Jetta 1.4 TSI DSG

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09 de octubre, 2008

Desde la aparición del primer Jetta a finales de los años ’80, el modelo representante de la marca germana entre los cuatro puertas compactos no ha destacado por unas ventas elevadas. Sus sucesores, el Vento y luego el Bora prometían más de lo que llegaron a conseguir y los de Wolfsburg decidieron relanzar al más exitoso.

Desde la aparición del primer Jetta a finales de los años ’80, el modelo representante de la marca germana entre los cuatro puertas compactos no ha destacado por unas ventas elevadas. Sus sucesores, el Vento y luego el Bora prometían más de lo que llegaron a conseguir y los de Wolfsburg decidieron relanzar al más exitoso.


Si un conductor se acerca al Volkswagen Jetta TSI objeto de nuestra prueba, lo más seguro es que no quede especialmente impresionado por su aspecto exterior. Se limitará a reseñar que se trata de un Golf de cuatro puertas con maletero. Y tendría razón. El frontal es clavadito al del mito alemán -con la calandra cromada a imagen y semejanza de la del Eos y de otros modelos de la gama-, mientras que la zaga insinúa las líneas robustas de su hermano mayor, el Passat.


Pero, nuestro protagonista es una auténtica caja de sorpresas de puertas para adentro por sus niveles de acabado interior -el que tuvimos era el Highline- y por su bloque mecánico turboalimentado, asociado a una transmisión automática DSG de 7 velocidades que hacen de su conducción toda una delicia. ¡Divertidísimo!


Como decimos, se trata de una berlina de tres volúmenes que compite con rivales como el nuevo Mazda3, el Ford Focus, el Toyota Corolla o el Renault Megane -todos ellos en sus versiones sedán-, además del que encontrará en su propia casa. Un duro contendiente que estrena propulsor 1.4 TSI de 120 CV y nueva cara en el Salón de París, su primo hermano el Skoda Octavia disponible también con cambio automático DSG de 7 velocidades.

  • Comportamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



Comportamiento

Se me viene a la cabeza la célebre historia del Dr. Jekyll y Mr. Hyde al hablar sobre las capacidades de respuesta que ofrece este tranquilo pero rebelde Jetta. Me explico. Todo depende del tipo de conducción que escojamos. Si situamos la palanca en posición D el vehículo ofrece una conducción relajada de sensaciones progresivas sorprendentemente lineales, que nos permiten circular en séptima a 70 km/h por ciudad en torno a 1.500 rpm sin problemas a la hora de exigir un cambio de ritmo, momento en el que se desenvuelve ágilmente entre el tráfico urbano.


Las cosas cambian, y mucho, cuando seleccionamos la posición Sport (S). Pisamos a fondo y el Jetta se transforma, baja dos velocidades y saca su genio turbo aprovechando todo el rango de revoluciones del motor, sin riesgo de llegar al corte de inyección. Tal es así que este TSI se exprime hasta pasadas las 5.000 revoluciones, cuando alcanza su potencia máxima, y se permite el lujo de reducciones relámpago propias de coches más prestacionales. Es decir, que su prodigiosa sobrealimentación permite disfrutar de carácter a cualquier régimen experimentando la euforia propia de un deportivo, incluido el estupendo sonido que emite el escape, más ronco cuanto más sube la aguja del cuentarrevoluciones.


A todo esto hay que sumar el modo secuencial -orientamos la palanca hacia la derecha, adelante subimos y atrás bajamos de velocidad- que permite disfrutar de un cambio manual con la comodidad que supone la ausencia del embrague. Este cambio es completamente reactivo y obedece en todo momento a la mano derecha de su conductor, o bien a las dos si optamos por las levas dispuestas en el volante -la izquierda reduce y la derecha engrana una marcha más-.


El Volkswagen Jetta se muestra equilibrado en sus reacciones, la suspensión es confortable y las llantas de 16 pulgadas de serie realzan la sensación de confort del conjunto que se convierte en una apuesta ganadora para conductores tranquilos que no desprecian una respuesta inmediata en caso necesario. Su chasis se comporta de la misma forma noble y sólo se descoloca con evidentes golpes de volante en aceleración que se encargan de corregir los controles de estabilidad y tracción dirigiendo el morro por la trazada correcta. No olvidemos que es tracción delantera y el subviraje es su reacción natural, a pesar del gran maletero que arrastra y de sus 1.329 kg.

prestaciones

Resulta interesante la relación consumo-potencia que es capaz de ofrecer esta mecánica de 1.4 litros y 122 CV. Los 6,3 litros a los 100 km de gasto en recorrido mixto están por debajo del que ofrecen sus rivales gasolina más directos, y cercano al de mecánicas diésel de más de 100 CV de potencia a los que puede sacar los colores en carretera gracias a sus 5,2 litros. 


Aunque hablamos de un propulsor de pequeña cilindrada, el turbo de baja presión que lleva asociado se hace notar en ciudad, donde el consumo aumenta hasta sobrepasar los 8,1 litros a los 100 km. Sea como fuere, el Jetta TSI con cambio DSG de 7 velocidades es capaz de ofrecer una autonomía media de 873 kilómetros, alcanzar los 100 km/h en 9,8 segundos ayudado por sus 200 Nm de par y rondar los 200 km/h de velocidad máxima. Prestaciones suficientes para el día a día tal y como están las normas reguladoras de Tráfico.

Interior y maletero

Una batalla de 2.578 milímetros es más que suficiente para hablar de un habitáculo interior solvente en el que cuatro personas adultas de aproximadamente 1,80 viajan con total comodidad. Es más, el acabado Highline que conducimos es todo un capricho estético por la tapicería de cuero beige que viste sus asientos y cubre en negro el volante deportivo y el pomo del cambio. Todo sin renunciar a una marcada funcionalidad que se aprecia al comprobar como el Jetta esconde detalles tales como los cajones portaobjetos situados debajo de los asientos delanteros y junto al volante -en el lado izquierdo, bajo el mando de las luces-, o el amplio espacio de la guantera y el apoyabrazos. El maletero de este intermedio de Volkswagen es sobresaliente y cubica unos excelentes 527 litros que permitirán transportar el equipaje de cuatro personas sin necesidad de que uno se haya pasado la vida jugando al Tetris.

Equipamiento

Nuestro protagonista viene con un gran equipo de serie en el que destacan los sistemas de seguridad activa y pasiva propios de coches de su precio, 24.740 euros, como son los airbags, los controles de tracción, estabilidad y distribución de la frenada, los anclajes isofix o el climatizador bizona , entre otros, además de otros sistemas de confort y de ayuda a la conducción opcionales como el control de crucero y el de aparcamiento, los faros bixenón y el sensor de luces, junto con un equipo multimedia -opcional- con navegador, bluetooth, lector de MP3 y cargador de CD’s o el espejo interior fotosensible.

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