VW Jetta 1.4 TSI / 2.0 TDI

12 Febrero, 2007, modificada el 11 Enero, 2011 por

El Volkswagen Jetta es un coche muy interesante y dependiendo del uso que le vayamos a dar se puede elegir entre estas dos alternativas

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El Volkswagen Jetta es un coche muy interesante y dependiendo del uso que le vayamos a dar se puede elegir entre dos alternativas diferentes: el 1.4 TSI o el 2.0 TDi, ambos con 140 CV de potencia. El gasolina es más barato y divertido y el diésel gasta menos. Por lo tanto a medida que aumentamos los kilómetros que recorremos se impone la opción del gasoleo.


Los protagonistas de esta comparativa son dos modelos muy interesantes por muchos motivos. Y sus virtudes nos permiten reabrir de nuevo la polémica de ¿qué comprar, gasolina o diésel?, más si tenemos en cuenta que hoy en día la diferencia de precio entre estos dos tipos de combustible no es tan abultada como hace un año. Los «artistas» invitados en esta confrontación son el Volkswagen Jetta 1.4 TSI de 140 CV y su hermano de gama el Jetta 2.0 TDI. Uno de los motivos por los que el Jetta nos parece muy interesante es porque situado a medio camino entre el Golf y el Passat, ofrece mucho más espacio que el primero y sólo un poco menos que el segundo.


Además, con la gran ventaja a su favor –comparado con el Passat– de tener un precio 3.700 euros inferior a igualdad de equipamiento y con una motorización similar. Una diferencia de precio que si se aplica la lógica nos da como resultado que el Jetta es la opción más razonable. Y es que pese a seguir siendo un gran desconocido, el Jetta es muy elegante y ofrece un porte distinguido, virtudes que se suman a las ya mencionadas. Otro de los motivos en que fundamenta su atractivo es en el arsenal tecnológico del que hace gala, sobre todo la versión 1.4 TSI, en la que la marca alemana aplica diferentes tipos de avances para alcanzar, con una cilindrada de 1.390 centímetros cúbicos, nada menos que 140 CV.


Entrando de lleno a analizar los motores de estas versiones del Jetta, que constituyen la gran diferencia entre ellos, destaca del TSI su sistema de inyección directa de gasolina, que contribuye a que sus consumos, pese a su buen potencial, se mantengan dentro de unos márgenes razonables. Es éste uno de los aspectos en los que las marcas están hilando más fino: seguir ofreciendo coches potentes y de elevadas prestaciones y con unos consumos bajos para cumplir las cada vez más exigentes normas anticontaminantes. Y uno de los más claros ejemplos de esta tendencia está en el 1.4 TSI. Para sacar el máximo rendimiento a este pequeño motor, Volkswagen ha recurrido a un compresor, que permite un llenado máximo de carburante en los cilindros a pocas revoluciones y a un turbo, que se encarga de hacer lo propio cuando se le exige trabajar al máximo.


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El resultado es excelente, con un funcionamiento sensacional a cualquier régimen de giro. Su hermano, y sin embargo oponete, es el 2.0 TDi de 140 CV, un viejo conocido, ya que se encuentra en todos los modelos del grupo Volkswagen. Este motor, también de inyección directa, pero con el más que probado sistema de bomba-inyector por cilindro, destaca por sus buenas prestaciones y por unos consumos muy bajos. En su contra, un funcionamiento más aspero que el de modelos de su competencia con motores de inyección directa por raíl común. Tanto el 1.4 TSI como el 2.0 TDi se distinguen por ser dos mecánicas con una respuesta rápida al acelerador. Además ambos disponen de una eficaz caja de cambios manual de seis marchas, cada una de ellas ajustadas a las exigencias de sus motores. En el caso del 1.4 TSI cuenta con unos desarrollos finales más cortos, pensados para favorecer las prestaciones, mientras que en el TDi son más largos para favorecer en todo lo posible a los consumos.


En lo que respecta a las aceleraciones y recuperaciones el 1.4 TSI es una maravilla y en lo que a suavidad de funcionamiento se refiere no tiene nada que envidiar a motores con una potencia similar a la suya pero con mucha más cilindrada. Sólo hay que echar un vistazo a los datos obtenidos por nuestro centro técnico y en todas las mediciones, es mucho mejor que el 2.0 TDi y transmite unas sensaciones muy deportivas, con lo que resulta un coche muy agradable y divertido. La gran ventaja del turbodiésel, sin renunciar a unas magníficas prestaciones, son sus consumos, como demuestra su gasto medio de 6,4 litros cada 100 kilómetros, frente a los 8,6 l/100 km del 1.4 TSI. Una diferencia que traducida a euros es aún mayor, ya que en este moderno motor de Volkswagen de gasolina con inyección directa, es de uso obligado para garantizar su buen funcionamiento la utilización de gasolina de 98 octanos: la más cara que se comercializa en las gasolineras.


Con todo esto y en los días en los que se realizó esta comparativa con un precio de la gasolina sin plomo de 98 RON de 1,07 euros el litro, hicimos unos pequeños cálculos. Por ejemplo, teniendo en cuenta el consumo medio para recorrer 100 kilómetros con el TSI hay que hacer un gasto de 9,20 euros, mientras que en el TDi es necesario gastar 5,69 euros. Al margen del motor, estas dos versiones del Jetta comparten los mismos esquemas mecánicos, tanto en suspensiones, como en frenos o dirección. Los dos cuentan con el nivel de acabado Advance y disponen de unas suspensiones rebajadas 15 mm. El comportamiento del Jetta –con unas suspensiones un poco blandas–, es muy bueno, mostrando siempre unas reacciones nobles y predecibles.


En el caso de nuestros protagonistas, el 1.4 TSI estaba equipado con la opción de las llantas de aleación de 17 pulgadas de diámetro y con unos neumáticos en medida 225/45 R17, unas ruedas en las que su bajo perfil amortigua mucho menos las irregularidades del suelo, algo que se traduce en un menor confort de marcha. A cambio ofrecen una mejor sujeción al asfalto y unas distancias de frenado más cortas. Volviendo a su comportamiento general hay que decir que estos dos Jetta gracias a las múltiples ayudas electronicas que equipan, resultan facilísimos de conducir. El Jetta es un coche esteticamente muy atractivo y entre estas dos versiones no hay diferencias.


Como tampoco las hay en su interior, ya que ambos comparten el acabado Advance, completo, pero en el que se echan de menos algunas cosas que en otros modelos más baratos y de segmentos inferiores son de serie, como es el caso del sensor de encedido automático de las luces o de los limpiaparabrisas. También es criticable que la rueda de repuesto de tamaño normal con llanta de aleación –equipa una de tipo de emergencia–, cuesta 235 euros. Este modelo también destaca por ofrecer un interior de generoso tamaño, con un buen espacio para las piernas y la cabeza de los pasajeros de los asientos traseros. Unas plazas éstas que permiten viajar a tres personas con cierta holgura, aunque la del medio se ve penalizada por un túnel central voluminoso.


Todo esto se ve redondeado por un maletero con ua capacidad de 527 litros, uno de los mayores de su segmento. Tras analizar lo que ofrece cada uno, hay que analizar el precio. El 1.4 T S I c u e s t a 23.770 euros, frente a los 26.110 euros del 2.0 TDi. La diferencia entre ambos es de 2.340 euros favorable a la versión de gasolina. Con estos datos, ¿que Jetta hay que comprar? La respuesta está en el uso que le demos. Cuantos más kilómetros hagamos más puntos gana el TDI, ya que la diferencia de precio y teniendo el cuenta el precio de la gasolina de 98 octanos y el del gasoil, nos da para hacer unos 25.500 kilómetros con el gasolina. Por lo tanto, si no se hacen muchos kilómetros al año es muy recomendable el TSI debido al menor desembolso inicial que hay que hacer y a que se trata de un coche temendamente divertido, además de ser técnicamente muy avanzado.

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