Volvo XC70

30 Mayo, 2007, modificada el 24 Enero, 2011 por

El SUV medio de Volvo se actualiza por completo. Sale a la venta a partir de octubre entre 44.285 y 51.995 euros, con motores 3.2 y D5 de 185 CV.

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El SUV medio de Volvo se actualiza por completo. De hecho, se trata de un vehículo nuevo, que recibe una carrocería más robusta y, sobre todo, un ingente despliegue tecnológico y de seguridad. Sale a la venta a partir de octubre entre 44.285 y 51.995 euros, con motores 3.2 y D5 de 185 CV.


Junto a Subaru –con sus Forester y Outback–, Audi –a través del famoso Allroad–, Alfa Romeo –Crosswagon– y Skoda –recientemente, de la mano del Octavia Scout–, Volvo es una de las marcas que más firmemente ha apostado por el formato SUV de corte medio derivado de una versión familiar. Y lo hace, con innegable éxito y desde 1997, con el XC70, que tras el verano se renueva por entero. Lógicamente, el coche vuelve a basarse en el V70 de nueva generación, oficialmente desvelado en el pasado Salón de Ginebra y que todavía no ha llegado a nuestro mercado –está a punto de hacerlo–. Su acorazada estética enlaza con la de su antecesor, pero se aprecia nítidamente más moderna.

  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



prestaciones

Todas las mecánicas van en posición transversal –evita intrusiones del propulsor ante colisiones frontales y ahorra espacio–, los frenos añaden dispositivo de alerta «RAB» –aproxima las pastillas si se suelta repentinamente el acelerador, anticipándose a una rápida frenada–, con soporte de desgaste «FBS» e hidráulica optimizada «OHB»; los reposacabezas delanteros son antilatigazo «WHIPS» y las luces traseras de freno parpadean en frenadas extremas. Incluso el «warning» se pone en funcionamiento si se ha activado un airbag. A todo ello, el XC70 puede contar con sofisticaciones como control de crucero adaptable, alerta «BLIS» para eliminar ángulos muertos –estrenada por el XC90– y dispositivo «IDIS», que discrimina la entrada de llamadas o mensajes SMS si detecta complicaciones en la conducción.


Otros avances son la luz bixenón adaptable en curvas, la dirección asistida –con tres grados de dureza seleccionables– y paramétrica –más suave en parado, más dura a alta velocidad–, o los vidrios laminados –en todo el coche–, que junto a la alarma PCC con sensor de intrusión cardiaco –estrenado en el S80– suponen un interesante antirrobo. En otros ámbitos, el coche se beneficia de un chasis que además de liberar 20 centímetros hasta el suelo incluye tracción total con embrague automático –de forma imperceptible y gracias a la electrónica «Instant Control», engrana el eje posterior si el delantero pierde adherencia–, asistente de arranque en rampa, control de descensos «HDC» y suspensiones independientes.


Sobre éstas, sujetan el conjunto con limpieza y eficacia, y se gestionan mediante el dispositivo «Four-C», que varía su firmeza a voluntad con un mando en el salpicadero: una posición Comfort, otra más dura denominada Sport y una aún más firme, idónea para asfalto perfecto, llamada Advanced. Los motores anunciados, ya conocidos y compatibles con las terminaciones Kinetic, Momentum y Summum, son dos: el seis cilindros atmosférico de gasolina de 3,2 litros y 238 CV, acoplado al cambio automático y secuencial Geartronic de seis marchas, y el eficiente –pero algo rumoroso– cinco cilindros turbodiésel D5, empleado en todos los modelos de la casa y que con 185 CV –notables prestaciones, pero no espectaculares– se acopla a la transmisión citada anteriormente –en opción– o a una caja manual, también de seis relaciones.

Interior y maletero

En todo caso se beneficia, en primer lugar, de unas dimensiones mayores. Por ejemplo, la distancia entre ejes crece de 276 a 282 centímetros, la longitud aumenta dos centímetros, la anchura tres y la altura cuatro y medio. El resultado es un interior más habitable, apto incluso para cinco adultos –el ideal son cuatro–, con un volumen de carga que si antes exhibía 485 litros básicos ahora luce nada menos que 575. Curiosamente, el anterior ofrecía en esta parcela un tope de 1.641 litros y el de ahora, «sólo» 1.600, pero según especificaciones éste suma un cofre oculto bajo el plano de carga con otros 46 litros más. De paso, la marca lo ha dotado de soluciones más versátiles, como el respaldo posterior partido en secciones 40/20/40.

Por otra parte, y más allá de una calidad superior –en línea con la del último S80, con el que comparte mucho–, la marca anuncia un considerable aumento en la rigidez estructural, sobre todo de los flancos, fruto de la combinación de aceros de alta resistencia de diversas categorías que minimizan intrusiones en caso de choque. El objetivo perseguido es que ante un percance de este tipo el coche entero se aleje lateralmente. También, y conforme al diseño de seguridad «SIPS», el XC70 recibe airbag laterales delanteros independientes de cadera y tórax, pero también unos airbag de cortina seis centímetros más anchos. Éstos están pensados para la protección de los más pequeños, que también disfrutan de asientos específicos con cojines integrados en las plazas laterales traseras –se colocan en dos posiciones, una para niños de 1,15 a 1,40 metros y de 22 a 36 kilos, y otra para niños de 0,95 a 1,20 metros, o entre 15 y 25 kilos–.

Equipamiento

El nuevo XC70 echa el resto en materia de equipamiento, ya sea de serie u opcional: asientos eléctricos delanteros y traseros calefactados y ventilados, sistemas de sonido Performance –con toma Aux–, High Perfomance –ya con lector MP3/WMA– y Premium Sound –amplificador digital, subwoofer y altavoces Dynaudio–, DVD integrado, dispositivo CZIP para depurar el aire del habitáculo y un largo etcétera.

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