Volvo XC60 D5 Geartronic

22 Septiembre, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

Como todocamino, tiene todos los ingredientes para triunfar, pero, además, su competitivo precio y amplio equipamiento de serie le hacen muy apetecible, por no mencionar que es el único de su clase que ofrecerá versiones con tracción delantera (un turbodiésel de 175 CV y un 2.5 Flexifuel alimentado por bioetanol). El XC60 es el as que completa el póker del ahora reñido segmento de los SUV compactos ‘premium’. Con él, Volvo hace la jugada maestra.

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El Volvo XC60 es el as que faltaba para, con BMW X3, Audi Q5 y Mercedes GLK, completar el póker. Hacer una prueba alejados de nuestras instalaciones siempre es difícil, pero en esta ocasión contamos con la colaboración de Luis Climent, campeón de España de Rallys en 1996, que nos prestó sus magníficas instalaciones para probar como en casa el SUV sueco -www.escuelacircuitvalencia.com-. Gracias Luis.

    Comportamiento

    Tres veces bien, que dirían los franceses. Pues en el circuito nos deleitó y terminó de convencer. Es cierto que a elevada velocidad subvira en curvas cerradas, pero no lo es menos que los controles de estabilidad y tracción ponen al XC60 en la trayectoria correcta. Además, las suspensiones, muy bien calibradas, se encargan de limitar los balanceos de la carrocería, de forma que la sensación de seguridad es enorme.

    Curva tras curva, nos resulta cada vez más divertido, pero acaba de rematar la faena cuando le soltamos de ataduras (con el mando que hay tras el volante desconectamos el control de estabilidad). Entonces, la tracción a las cuatro ruedas sujeta al coche en los pequeños derrapajes que se producen in extremis y que se corrigen sin dificultad a golpe de gas. Entre tanta curva, no extraña que la pierna derecha se apoyara continuamente contra la delgada consola central y la rodilla acusara la presión de un borde tan fino.


    Notable en la conducción más exigente, salimos al campo y también nos gana. No es un todoterreno, evidentemente, pero su elevada altura al suelo, 230 mm, le permite vadear arroyos y sortear ‘grandes’ obstáculos; es decir, su ámbito de actuación no se limita sólo a pistas, también puede con ciertos pedregales y ligeras trialeras (con neumáticos adecuados). Además, incorpora control de descenso de pendientes HDC, que funciona en primera y, a través de los frenos y el par motor, mantiene estable la velocidad lenta. Se activa mediante un botón en la consola central y deja de funcionar si la palanca pasa a posición automática o se pisa el acelerador o el freno. Demostrada su polivalencia, sin verlo ni quererlo salimos al atasco nuestro de cada día.

    En marcha

    Allí comprobamos la deportividad y seguridad que transmite su chasis, incluso con los controles de estabilidad y tracción desconectados. En los kilómetros previos que condujimos por carretera, sacamos las primeras impresiones, que se confirmaron a lo largo de la prueba: rueda por carretera con la misma soltura y aplomo que una berlina, pero con la ventaja de tener una mejor visión. La tracción a las cuatro ruedas Haldex agarra el coche al asfalto como una lapa, la dirección es precisa, el motor D5 de 185 CV mueve con alegría el coche, a pesar de su elevado peso (1.990 kilos), y sólo el cambio Geartronic de seis marchas, algo lento en las transiciones en manual y conservador con la mecánica, no alcanzó las altas expectativas de deportividad que nos sugería el resto del conjunto. Aun así, es una transmisión cómoda y recomendable.


    Al confort general del XC60 sólo le encontramos una minúscula pega (y no pasa de ahí), la ligera rumorosidad que a 120 km/h el aire levanta en su roce con los retrovisores exteriores, que son muy grandes y que, además, perjudican la visión en curva.


    A nivel de prestaciones, los 9,8 segundos que invierte en acelerar de 0 a 100 km/h o los 7,4 segundos en pasar de 80 a 120 km/h satisfarán al conductor más exigente. Eso sí, necesita vitaminas y gasta una media de 9,8 l/100 km.

    Interior y maletero

    Tras su paso por Mercedes, donde trabajó en la estética de varios modelos, Steve Mattin es el responsable de diseño del XC60. En este primer modelo que ha desarrollado para Volvo, ha buscado provocar la pasión del comprador. Cada cual que juzgue por sí, pero nos parece que el atractivo todocamino sueco supera el objetivo por fuera y por dentro. En este sentido, me agrada comentar que, por fin, el pasajero central trasero viajará cómodamente, pues aunque la plaza carece de ergonomía, es ancha y el mullido no es muy duro. Y si viaja a gusto el quinto ‘elemento’, qué decir del resto, con amplitud tanto a la altura de la cabeza como de las rodillas.


    Especialmente bien configurado está el puesto de conducción, con un asiento cómodo y que sujeta bien el cuerpo, un volante que se regula en altura y profundidad y toda la botonería cerca de la mano. Amplitud para el pasaje y también para la carga, que con todas las plazas ocupadas dispone de 495 litros de capacidad de maletero, que se amplían a 1.455 litros con sólo dos ocupantes.


    Hay que buscar con lupa, tanto por dentro como por fuera, para ver un mal ajuste o detalle de acabado, aunque nosotros descubrimos uno que no nos gustó: la toma de diagnóstico, por debajo del pulsador del freno de mano eléctrico, carece de tapa. Tampoco nos acaba de convencer que bajo el suelo del maletero se esconda un ‘kit’ reparapinchazos (sustituible sin cargo por una rueda de repuesto de emergencia), menos aún en un SUV.


    En cambio, nos damos por más que satisfechos con la amplia dotación de serie de nuestra versión de pruebas que, con acabado Summum, incluye un equipamiento completísimo.

    Seguridad

    Esta vez estamos de suerte, porque el Volvo XC60 incluye desde el primer escalón de equipamiento el sistema ‘City Safety’, que evita colisiones a baja velocidad en las ciudades y embotellamientos, lo que suma nuevas dosis de comodidad y seguridad. De esta última, el todocamino de Volvo llega bien cargado. Así, el ‘Instant Traction’ TM de Haldex refuerza el control y la suavidad, al trasladar la potencia de las ruedas delanteras a las traseras al instante. Junto a este sistema trabaja un control de dinámico de estabilidad y tracción DSTC más desarrollado que, al registrar la velocidad de balanceo del coche, permite anticipar y corregir el derrape.


    Para quienes utilizan caravana, por ejemplo, la función de estabilidad de remolque TSA trabaja junto al DSTC en estabilizar el coche y la caravana. Asimismo, cuenta también con control de estabilidad en vuelcos RSC, sistema activo que reduce el par y actúa sobre los frenos de una o varias ruedas para contrarrestar cualquier tendencia al vuelco. Estos son algunos de los sistemas de seguridad que hacen del XC60 acreedor al título de todocamino más seguro del mundo.

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