Volvo C30

16 Noviembre, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

Joven, moderno y dinámico, sus armas más importantes son el diseño, la imagen de marca y la amplitud de gama

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Joven, moderno y dinámico, sus armas más importantes son el diseño, la imagen de marca y la amplitud de gama

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Aseguran en Volvo que tres de cada cuatro clientes del C30 serán nuevos en la marca y que su objetivo es vender 65.000 unidades anuales, el 75 por ciento en Europa, para alcanzar los 600.000 coches previstos por Volvo Cars en 2009. Vital, por tanto, para cumplir los objetivos, el C30 desembarca con un completo arsenal, que desplegará en todos los frentes y cuyas armas más importantes son el diseño, la imagen de marca y la amplitud de gama. Joven, moderno, dinámico… son características que Volvo ha impreso en el diseño del C30, y busca idénticas cualidades en sus compradores. Unos clientes que asimismo ha tipificado como solteros o parejas sin hijos, aunque no pierde la oportunidad de incluirlo también como segundo coche en familias con hijos.


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La conquista del espacio interior ha llevado al C30 a una configuración de cuatro cómodas plazas individuales: dos delante y dos detrás. Las traseras están desplazadas ligeramente hacia el centro para mejorar la habitabilidad, la visión delantera y la comunicación entre los pasajeros delanterosy traseros, al tiempo que permite utilizar los huecos portaobjetos de los paneles laterales; pero esta disposición y los grandes reposacabezas dificultan la visión por el espejo interior. Entre los pasajeros traseros se ubica un apoyabrazos plegable. Los respaldos de esos asientos pueden abatirse desde las mismas plazas o desde el maletero (demasiado pequeño), el cual dispone de dos cubiertas de carga, una blanda y otra rígida.


Delante, encontramos una disposición parecida a la de otros Volvo, con unos asientos amplios y cómodos, los mandos agrupados al alcance de la mano y la consola central flotante. Kinetic, Momentum y Summum son los tres niveles de equipamiento, que desde el básico incluyen de serie climatizador, elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, equipo de audio, retrovisores eléctricos térmicos, ocho airbags, control dinámico de estabilidad y de tracción… El segundo escalón añade, entre otros elementos, faros antiniebla, control de velocidad, sensor de lluvia, llantas de aleación…, mientras que en el más equipado no faltan la regulación eléctrica del asiento del conductor, la calefacción en los asientos o los faros bixenón con lavafaros, por ejemplo.


Mecánicamente, la gama se estructura en base a cinco motores de gasolina y tres turbodiésel de inyección directa, todos ellos conocidos. Los primeros parten de los 100 CV del 1.6 y culminan en los 220 CV del T5, mientras que los segundos se inician en los 109 CV del 1.6D y alcanzan los 180 CV del D5. Los gasolina 1.6, 1.8, 2.0 y 2.4i y el diésel 1.6D se asocian a cajas de cambios manuales de cinco marchas; el 2.0D y el T5, a manuales de seis; y el D5 a la automática Geartronic de cinco relaciones, que es opcional en el 2.4i y en el T5.  Todos tienen en común una suspensión McPherson delante y Multilink detrás, aunque con un tarado más firme en las versiones más potentes. Esto se une a una carrocería compacta y sólida, unas vías generosas y una dirección rápida y directa, con unos frenos bien dimensionados que dan como fruto ese chasis deportivo del que hace gala el C30.


En esta primera toma de contacto, Volvo ha puesto a nuestra disposición las versiones más potentes en diésel y gasolina, aunque no serán las más vendidas en españa. El primero resulta algo ruidoso en frío, aunque con el paso de los kilómetros se atenúa bastante la sonoridad del motor. El cambio Geartronic se muestra lento en el cambio de velocidades. Pero este motor turbodiésel, de fiabilidad contrastada en el resto de modelos de la marca, nos ofrece buenas dosis de potencia con gran suavidad. Por su parte, el T5 de 220 CV, con la suspensión deportiva opcional 20 mm más baja, va muy bien y nos parece un extra muy recomendable para que el tren delantero consiga digerir bien la fuerza que le llega de un propulsor brillante y divertido. Esta suspensión consigue además que desaparezca la tendencia al subviraje, algo que hemos detectado en las versiones D5 con suspensión normal. Ambos modelos se desenvuelven en ciudad con la agilidad de un utilitario. Desde 20.500 euros, los concesionarios ya admiten pedidos del C30, que se empezarán a entregar a finales de diciembre o principios de enero. Un gran regalo de reyes.



 

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