Volkswagen Tiguan

26 Septiembre, 2007, modificada el 11 Enero, 2011 por

Volkswagen presenta un todocamino para luchar en el segmento medio. Dará quebraderos de cabeza a los BMW X3, Honda CR-V y Toyota Rav4, entre otros. Se ofrecerá en TSI y TDI de hasta 200 CV y con cajas de cambio manual y Tiptronic

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Volkswagen presenta un todocamino para luchar en el segmento medio. Dará quebraderos de cabeza a los BMW X3, Honda CR-V y Toyota Rav4, entre otros. Se ofrecerá en TSI y TDI de hasta 200 CV y con cajas de cambio manual y Tiptronic

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Sólo en España, el crecimiento en ventas de los SUV medios fue, en 2006, del 40 por ciento y para este año se espera que el ratio suba al 50 por ciento. Sin duda, están de moda, porque las ventas europeas registraron el pasado ejercicio una cifra espectacular: 600.000 unidades comercializadas. BMW X3, Toyota Rav4, Honda CR-V, Nissan Qashquai y X-Trail, Kia Sportage y Sorento, Hyundai Santa Fe y Tucson, Land Rover Freelander 2… Son legión y no han hecho más que empezar, pues en breve se añaden, entre otras, las propuestas de Audi –Q5–, Ford –Kuga– Mercedes –MLK– o Volvo –XC60–. ¿Y Volkswagen? Pues el gigante de Wolfsburg, triunfal con su todocamino grande Touareg y hasta cierto punto pionero con los «maquillados» Cross Polo, Cross Golf y Cross Touran, parecía «dormido en los laureles» en el compacto segmento 4×4.


La historia cambia con la irrupción del Volkswagen Tiguan, cuya comercialización oficial arranca en enero de 2008, pero que ya se puede encargar en los concesionarios con el motor de gasóleo menos potente. El coche dará qué hablar por calidad, soluciones o eficacia, pese a no innovar en diseño, «mal» común a otros modelos de la casa que
tiene por contrapunto una innegable longevidad estética –no se ven «viejos » a las primeras de cambio–. A partir de la plataforma alargada del Golf, base compartida por los Golf Plus y Touran, el Tiguan –4,43 metros de longitud– presume de una habitabilidad de primera. Ese espacio que, ojo, permite sentar en las plazas traseras a pasajeros de 1,90 metros con comodidad, es tan luminoso como versátil: ajuste de butacas posteriores en longitud; respaldo del copiloto abatible hacia delante para introducir largos objetos; amplio maletero con doble fondo –puede llevar kit reparapinchazos, aunque para nuestro país la idea es que apareje rueda de repuesto de serie–; puesto de conducción simétrico al de un turismo…


La marca ha trabajado a conciencia en la robustez del monocasco hasta lograr una torsión estática récord. Y eso no sólo se deja sentir conduciendo sobre asfalto o ante fuertes apoyos, donde el conjunto evoluciona de forma monolítica, sino, en especial, sometiéndolo a dificultades camperas, como acusados cruces de puentes. Hemos hecho esto último en tierras húngaras, parando el coche una y otra vez con dos ruedas en el aire y comprobando como las puertas abrían y cerraban como si estuviese aparcado en el garaje de casa.

La gama contempla tracción total 4Motion por embrague Haldex y dibuja un doble frontal: con spoiler –imagen derecha–, para uso prioritario en carretera, permite atacar bordes de 18º –acaparará un 60 por ciento de las ventas–; mientras que un segundo, recortado desde el borde de la parrilla, capacita atacar cuestas de 28º. Éste, que se corresponde con la versión Country, llega en 2008 y acarrea cubrecárter y cubredepósito de chapa, pero sobre todo un programa electrónico «offroad» –disponible en el Tiguan normal por unos 1.200 euros– con control de descensos, asistente para arranque en rampa y gestión específica del freno y el acelerador para lograr una respuesta de ambos más efectiva en campo. Recorridos de suspensión –180 y 200 mm en los ejes delantero y trasero–, altura libre al suelo y ángulos ventral y de salida son comunes. También lo es la ausencia de reductora o de la suspensión variable del Touareg, aunque nos atreveríamos a decir que por donde pase aquel, más pesado y voluminoso, también lo hará éste.

Dos motores se ocupan del estreno: 1.4 TSI de 150 CV –se baraja un precio de salida de 30.000 euros–, que con compresor y turbo luce una respuesta correcta, y 2.0 TDI de 140 CV –de 33.500 a 37.900 euros–, austero y gratificante y con «common rail» en vez de bomba inyector. Esta alimentación reduce emisiones, no merma carácter y permite una respuesta más lineal, pero al menos en este caso no corrige la clásica rumorosidad y aspereza de los TDI tricilíndricos y tetracilíndricos. Por cierto, como el TSI, se conecta a un cambio manual de seis marchas, pero puede hacerlo al recomendable Tiptronic automático con convertidor de par –problemas de ángulos en la arquitectura no dejan, de momento, instalar la eficaz transmisión de doble embrague DSG–, no previsto para el 150 CV y que sale por 1.600 euros. Esta transmisión tampoco llegará al 2.0 TDI «common rail» de 170 CV, pero sí a los 1.4 TSI de 170 y 2.0 TSI de 200 CV, todos en 2008.

Más cosas: todo Tiguan –terminaciones «Tiguan», «Sport» y «+Motion»– traerá Climatronic, freno de parking electromecánico, llantas de aleación –de 16 a 18 pulgadas–, ESP, seis airbag o radio- CD/MP3 y podrá sumar otros como el asistente de aparcamiento estrenado en el Touran –detecta el hueco y aparca por nosotros–, airbag laterales traseros o una ingeniosa bola de remolque escamoteable para tirar de hasta 2.500 kilos.

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