Volkswagen Polo GTI

5 Octubre, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

Rápido e intuitivo en carreteras sinuosas, el Polo más deportivo y potente de la historia demuestra porqué ha recuparado las míticas siglas GTI de Volkswagen

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El nuevo Polo recupera el apellido GTI, las siglas clásicas ideadas por Volkswagen hace 30 años para el Golf y con las que contó la gama Polo en los 90, aunque nunca con un motor tan potente y un comportamiento tan deportivo como los del modelo actual. Es agradable y suficientemente cómodo en ciudad y al mismo tiempo rápido y estable en carretera. Su carácter deportivo pero no extremo le permiten satisfacer tanto a quienes busquen sencillamente una estética agradable y buena respuesta, como a quienes quieran practicar con él una conducción descaradamente deportiva.


Su imagen exterior resulta inequívoca. El acabado GTI, basado en el del Golf es su mejor carta de presentación, con ópticas delanteras de fondo negro, lo mismo que la parrilla frontal, enmarcada por una fina línea roja. Dentro, sus envolventes asientos continúan expresando deportividad, pero sin duda las mejores impresiones las percibimos al poner en marcha el motor 1.8 Turbo de Volkswagen. Un propulsor veterano que ha pasado por infinidad de modelos del grupo en unas cuantas configuraciones de rendimiento, siempre con una fiabilidad contrastada, y que en el Polo GTI genera un grave rugido especialmente estimulante. Los pedales en aluminio y la manejable caja de cambios de cinco relaciones nos invitan a vivir buenas sensaciones. Eso sí, es requisito fundamental llenar al máximo de gasolina el depósito de 45 litros para comprobar de lo que es capaz este ‘pequeño felino’.

  • Comportamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



Comportamiento

Los 150 caballos se dejan notar en el acelerador desde el primer momento. Si como decía el anuncio es cierto que en las distancias cortas es donde un hombre se la juega, estamos ante un coche adecuado para ello. Su respuesta es excelente en este terreno. Permite una conducción bastante deportiva en marchas intermedias gracias a unos desarrollos ajustados, disponiendo de mucho par de motor a medio régimen como efecto del turbocompresor.


En recta las cosas cambian. A partir de cierta velocidad el ruido del motor se hace demasiado presente y se echa en falta una sexta velocidad que reduciría la rumorosidad y el consumo. La ausencia de una sexta velocidad es una lástima, más si cabe teniendo en cuenta que algunos de sus rivales sí disponen de ella y el Polo no es precisamente barato.



Comportamiento
Gracias a un buen equilibrio entre sujeción y comodidad las suspensiones resultan deportivas, pero sin excesos. Comparado con su ’primo’ el Seat Ibiza FR con el mismo motor, la sensación es de mayor comodidad, cediendo un poco en rapidez de reacciones o en la deportividad de la suspensión.
Las llantas de 16 pulgadas también contribuyen a dar esta sensación. Son eficientes y nada exageradas, mientras que el FR apuesta por unas de 17 pulgadas.


El control de estabilidad es de serie y actúa de forma correcta, sin entrometerse salvo cuando su ayuda se hace realmente necesaria. Los frenos también responden de forma satisfactoria. Cuenta con discos ventilados delanteros de 288 milímetrosy traseros de 232mm, potentes y al mismo con un tacto agradable.

prestaciones

El motor 1.8 litros con turbo ofrece una entrega de potencia excelente en cuanto el turbo comienza a soplar, lo que sucede a partir de 2.000 revoluciones. A partir de ahí comienza a subir el empuje gracias al par constante de 220 Nm entre 2.000 y 4.500 rpm. Los 150 caballos legan a 5.800 rpm. y suponen una cifra suficiente para que mover con alegría los 1.164 kilos.


El consumo de gasolina (95 octanos) es razonable venciendo la tentación de emplear el acelerador con cierta alegría, pero se vuelve muy elevado en conducción dinámica. Oficialmente el consumo es de 7,8 l/100km en ciclo promedio; pero en la vida real, practicando una conducción relajada y sin superar los límites de velocidad el consumo se situó en 8,3 litros. Buscando sensaciones deportivas y cambiando de marcha en torno a las 5.000 rpm, el consumo se dispara. Es muy fácil gastar más de 12 litros por cada 100 kilómetros. Durante la prueba empleamos medio depósito en poco más de dos horas.

Interior y maletero

 Los buenos acabados comunes a la gama Polo se ven reforzados por algunos detalles de carácter ‘GTI’, aunque sin llegar a la calidad del Golf. Para empezar, como no podía ser de otra manera con las siglas que luce en la parrilla, los asientos además de buen aspecto sujetan muy bien el cuerpo y resultan muy cómodos. Nuestra unidad equipaba asientos opcionales de cuero con las siglas GTI grabadas (1.700 euros).
Dentro de la lógica sencillez interior de un utilitario, el Polo puede presumir de detalles superiores como el curioso y práctico sistema de porta-vasos retráctil o los espejos de cortesía de los parasoles con tapa e iluminación automática. Además cuenta con radio-cd lector de MP3 y ordenador de viaje. Volante y tirador del freno de mano están revestidos de cuero y para rematar la dotación de detalles deportivos interiores los pedales tienen un atractivo acabado metálico.


Las plazas traseras  ofrecen espacio suficiente para tres ocupantes, aunque no sobra, y de hecho es algo más estrecho que otros rivales. Eso sí, en caso de no necesitar la plaza central las laterales se benefician de un apoyabrazos, algo destacable por poco usual en coches de esta categoría.

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