Volkswagen Polo

3 Enero, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

La última generación del polo ha servido para acercarle más que nunca al Golf, del que hereda el prestigio de su imagen.

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El polo ha ido creciendo en tamaño y tecnología en las sucesivas generaciones y ahora tiene el tamaño que tenía un Golf de hace unos años. La reciente remodelación estética ha acercado su imagen más aún al mítico Golf y lo convierte en un interesante coche, apto para el uso en ciudad o para cualquier desplazamiento por carretera.

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Refinamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



  • Puesto conducción



  • Espacio y practicidad



  • Valor de compra



  • Consumo y mantenimiento



  • Calidad y fiabilidad



  • Seguridad



Comportamiento

Con el tamaño y el bastidor del Ibiza (muy parecido al del Golf IV) el comportamiento de este Volkswagen es realmente magnífico. Tiene unas suspensiones cómodas y bien estudiadas. La dirección goza de un tacto perfecto, es ágil y permite un reducido radio de giro. En los acabados GTI (1.8 turbo) y GT (1.9 TDI de 130 caballos) los reglajes de la suspensión son bastante duros y casi rozan la incomodidad, pero son perfectos para los que buscan la mayor deportividad aunque sea a costa de sacrificar algo de confort. El Polo es un coche ágil, estable, frena bien y transmite la sensación y el aplomo de un coche sólido y de mayor tamaño.

Refinamiento

A pesar de su buen comportamiento no está tan bien insonorizado como otros modelos más nuevos y eso le resta algo de agrado de conducción. El resto de elementos, cambio, dirección, tacto de frenos, etc., no merece ningún reproche, pero sin llegar al refinamiento de algunos de sus recientes rivales como el nuevo Renault Clio.

prestaciones

La gama de motores se compone de cuatro bloques de gasolina y tres diesel. De entre los gasolina el 1.2 de tres cilindros es mejor desestimarlo por su bajo rendimiento y sus vibraciones y sonoridad. El 1.4 FSI de inyección directa con sus 86 caballos resulta correcto pero el 1.4 de inyección clásica y 100 caballos es mucho más agradable, anda más y cuesta algo más barato, por lo que se convierte en la opción más interesante. Para los amantes de las prestaciones el GTI con motor 1.8 turbo  y 150 caballos (el mismo que se monta en el Audi A4 pero con 13 caballos menos) es toda una delicia, un Golf GTI a escala, pero en el momento de realizar el análisis todavía no estaba a la venta.


Entre los diésel con la opción más pequeña de tres cilindros 1.4 litros y 70 caballos ocurre como con el gasolina tricilíndrico, es ruidoso, vibra y resulta incómodo. El 1.9 de 100 caballos es el más recomendable por su buen rendimiento y prestaciones para los que realizan muchos kilómetros, quedando el 1.9 de 130 caballos (sólo disponible en acabado GT) para los que quieren unas prestaciones casi de GTI pero gastando poco a la hora de repostar.

Equipamiento

El equipamiento de serie no puede considerarse muy abundante en las versiones básicas o intermedias, pues para completarlo, sobre todo en el apartado de seguridad (sólo trae el ABS y los airbag frontales y laterales delanteros), hay que recurrir a las opciones, además de tener que añadir el aire acondicionado en casi todos los acabados.

Puesto conducción

El Polo fue uno de los primeros modelos de este segmento en ofrecer la regulación del volante en altura y profundidad, una posibilidad que permite conseguir una cómoda postura de conducción, junto con la habitual regulación del asiento. El conductor se encuentra bastante vertical y con una buena sensación de dominio de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, gracias a la buena visibilidad en todos los ángulos. La dirección tiene una asistencia buena, ni dura ni demasiado blanda, y todos los mandos quedan bien ordenados y con un manejo suave y fácil. El aspecto del salpicadero delata los años que lleva ya en el mercado, aunque resulta irreprochable por ergonomía y practicidad. Sus rivales más modernos resultan mucho más llamativos, aunque no por ello mejores.

Espacio y practicidad

A pesar de su buen comportamiento no está tan bien insonorizado como otros modelos más nuevos y eso le resta algo de agrado de conducción. El resto de elementos, cambio, dirección, tacto de frenos, etc., no merece ningún reproche, pero sin llegar al refinamiento de algunos de sus recientes rivales como el nuevo Renault Clio.

Consumo y mantenimiento

Todos los propulsores ofrecen unas cifras de consumo muy interesantes y en especial los diesel, por lo que en este sentido es recomendable frente a la competencia. En cuanto al mantenimiento, el coste medio de las revisiones en los servicios oficiales de VW está por encima de la media de las marcas generalistas.

Calidad y fiabilidad

El Polo y el Golf han sido, desde siempre, dos de las estrellas de la gama Volkswagen por su reconocida fiabilidad. El Polo ofrece una terminación interior excelente y aunque el aspecto del habitáculo es algo sobrio, los materiales empleados son de muy buena calidad y eso, junto con el buen ensamblaje, asegura una larga durabilidad, como ya ha demostrado a lo largo de varias generaciones.

Seguridad

El Polo puede llevar, en función de la motorización y el acabado, un equipamiento muy completo en seguridad, aunque el control de estabilidad no está disponible con algunos motores. En las pruebas de choque EuroNCAP obtuvo cuatro estrellas, lo habitual en el momento en el que el Polo fue lanzado al mercado, aunque ahora sus rivales más recientes ya han conseguido las cinco estrellas.

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