Volkswagen Eos 2.0 TDI BlueMotion, a prueba

1 septiembre, 2011 por

El nuevo descapotable alemán de techo retráctil incorpora leves retoques que vienen del nuevo ADN de la marca, ya presentes en el resto de modelos de la gama. Además, ahora, tiene un chasis más ágil y equilibrado. Con el cambio DSG ofrece más ahorro, diversión y rendimiento.

No valorado

Destacable

  • Combinación de motor y cambio DSG.
  • Consumo ajustado.
  • Techo eléctrico retráctil con techo corredizo.

Mejorable

  • Cambio muy leves, sobre todo en el interior.
  • Equipamiento de serie.
  • Maletero con el techo quitado.

El nuevo Volkswagen Eos —4.423 mm de largo, 1.791 de ancho y 1.444 mm de alto— mide más o menos lo mismo que la generación anterior y mantiene las virtudes que lo diferencian del resto de compactos coupé cabrio a los que se enfrenta: Opel Astra Twin Top, Peugeot 308 CC y Renault Mégane Coupé Cabrio. Modelos de marcas generalistas, como él, de diseños más desproporcionados —menos conseguidos— y menos glamurosos.

Los cambios estéticos son casi los mismos del resto de la gama para este año, además de leves. Fíjate en la prueba del Volkswagen Passat 2.0 TDI BlueMotion Technology 140 CV y verás que, el descapotable alemán, adopta los faros delanteros y traseros y los retrovisores exteriores ya vistos en el resto de sus hermanos, con el ADN que estrenó el Volkswagen Scirocco.

Más de lo mismo

En el interior pasa lo mismo que en el exterior: poco cambios. Sólo el volante de cuero multifunción —con levas para el DSG—, el radioCD, el climatizador bizona y el pomo del cambio de cuero son nuevos; el resto, igual que en su antecesor. La calidad de los materiales y sus ajustes también se mantienen -muy buenos-; así como la ergonomía que sigue siendo casi perfecta, ya que sigo dándome con la columna de la dirección en la rodilla porque no me gusta conducir con el volante elevado -aunque tampoco lo llevo en su posición más baja-.

Este 4 plazas, para ocupantes de talla media-alta, tiene un maletero de 358 litros, que se quedan en 183 cuando lo descapotas, operación en la que tardas 25 segundos. Aunque la baza del Eos para disfrutar de la conducción al viento, sin perder capacidad de carga, es su techo eléctrico corredizo de gran tamaño.

La versión Sport analizada, que empieza en 33.630 euros, lleva llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos 235/45, faros traseros de leds —como los intermitentes integrados en los retrovisores exteriores—, retrovisor interior fotosensible, sensores de luz y lluvia y de aparcamiento trasero, Start/Stop desconectable y sistema de recuperación de energía, sistemas de seguridad activa y pasiva y demás equipamiento de serie, común en los modelos actuales.

Conocido, pero mejorado

El motor probado es el 2.0 TDI —turbodiésel de inyección directa common rail— de 140 CV a 4.200 rpm. Menos contundente y más lineal que un bloque bomba-inyector cuando empieza a entregar su par máximo, en la unidad probada monta cambio automático de doble embrague y 6 velocidades DSG, que redondea un sonido de escape parecido al de un bloque gasolina —más rentable si no llegas a los 30.000 km al año—.

Los 320 Nm de par máximo que rinde este propulsor entre 1.750 y 2.500 rpm dan como resultado un conjunto ágil, a pesar de sus 1.539 kg de peso, y optimizado por la transmisión automática —con modo deportivo S y secuencial, mediante la palanca o las levas situadas detrás del volante—, sobre todo, a bajo régimen y en recuperaciones para acelerar y adelantar cómodamente. Así lo demuestran los 10,3 segundos que tarda en coger los 100 km/h y los 204 km/h de velocidad máxima que anuncia. Registros que traducen en unas emsiones de 139 gr/km, un consmo mixto de 5,3 litros, 4,6 en carretera y 6,5 en ciudad —todos a los 100 km—, que en la prueba se han convertido en 7 exprimiéndolo al máximo.

En lo que al chasis se refiere, lo noto algo más ligero y firme de suspensiones, pero equilibrado. Al límite y en apoyo, este tracción delantera es bastante neutro y cuesta que subvire; además, sus 2.578 mm de batalla admiten pasos por curva muy elevados. Los frenos, discos ventilados de 312 mm delante y discos de 253 mm detrás, son progresivos y potentes, pero flojean ante un uso intensivo.

El Volkswagen Eos 2.0 TDI BlueMotion Technology 140 CV DSG es una opción muy lógica, por equilibrio y polivalencia, a pesar de ser un descapotable. Llamativo y contenido con el gasto a partes iguales.

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