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Videoprueba del nuevo Skoda Scala 1.6 TDi 2019

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03 de julio, 2019

En esta ocasión os mostramos el nuevo Skoda Scala, un compacto que llega a nuestro mercado para sustituir al anterior Spaceback... ¿Cuáles son sus bazas?

La desaparecida familia Rapid/Spaceback ha supuesto importantes éxitos para Skoda. Sin ir más lejos, varios meses se han situado como los segundos modelos más vendidos de la marca en el mercado español, sólo por detrás del Octavia. Ahora, un nuevo modelo llega para ocupar el puesto que deja la versión más compacta de las dos y lo hace con más tecnología, con un mejor interior y con un diseño exterior más atractivo. Eso sí, la funcionalidad que llevaba como bandera el Spaceback sigue intacta. En esta videoprueba del nuevo Skoda Scala veremos cómo se presenta el nuevo producto checo y qué ofrece tanto a su usuario como a sus ocupantes.

Ésta es la historia del Skoda más antiguo de España

Lo cierto es que este Scala no lo tendrá fácil. Acaba de aterrizar en uno de los segmentos más competidos y se las tendrá que ver con rivales tan importantes en relación calidad/precio como los Peugeot 308, Kia Ceed, Fiat Tipo o SEAT León. En capacidad de maletero sencillamente los barre a todos. Además, la calidad percibida en todo el conjunto, el equipamiento y los reducidos consumos de esta mecánica también juegan a su favor.

Nuestro Scala es el diésel de 115 CV y cambio manual

En el otro lado de la balanza situamos aspectos que quizá son más subjetivos, otra cosa más que habla bien de este Scala. En concreto, durante la semana de pruebas no nos hemos terminado de sentir cómodos con el tacto del embrague. Esta unidad es la equipada con el motor 1.6 TDI de 115 CV y cambio manual. Teniendo en cuenta el buen funcionamiento del reputado cambio DSG, habría que sopesar la elección según los propósitos. Por otro lado, no nos ha convencido el hecho de que un tope de gama con pantalla de 8 pulgadas de serie no cuente con navegación integrada… ¿Me acompañáis a descubrir todo lo demás? Vamos.

Vídeoprueba del Skoda Scala

Fotos y vídeo: Javier Martínez

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Nuestra valoración: 7,7

Diseño 8

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 8

Equipamiento 8

Consumos 8

Destacable

  • Calidad percibida
  • Maletero
  • Consumos

Mejorable

  • Sin navegación integrada
  • Tacto del embrague

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Moderno y atractivo

La distancia entre ejes es de 2,65 metros.

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Si lo comparamos con su sucesor, la imagen del Scala cambia sobre todo en la zaga. Los nuevos pilotos en forma de L y el logotipo de la marca que ahora vemos con letra al estilo Porsche -algo que se está poniendo bastante de moda: Passat, Focus…- hacen que la sensación de anchura sea mayor. En realidad no sólo es sensación. Este coche crece en todas sus cotas: es casi nueve centímetros más ancho que el Spaceback (1,79 m); seis centímetros más largo (4,36 m), con una distancia entre ejes cinco centímetros mayor; y un centímetro más alto.

Eso sí, la parte superior del portón trasero acabada en negro brillante es un claro guiño al Spaceback. Como decíamos, la funcionalidad que ofrece sigue siendo excepcional: el umbral no es demasiado alto y la boca de carga que deja paso a los 467 litros de capacidad es enorme. ¿Que necesitas más espacio? Abatiendo la segunda fila se superan los 1.400 litros…

En el perfil, además del citado aumento de la batalla, se aprecian las mismas dos líneas de cintura que veíamos en el Spaceback pero más estilizadas, y estas llantas de 18 pulgadas en diseño Sirius que son las más grandes que hay disponibles. De serie, el Scala más básico equipa unas de 16 pulgadas y este tope de gama Style, las de 17 pulgadas.

El frontal llama la atención por cómo ha crecido el protagonismo de la calandra en forma de V. Ahora es más baja y ancha y se funde con unas ópticas mucho más afiladas que le dan el toque agresivo al Scala. La firma lumínica diurna parece fruncir el ceño a todo el que se cruza en su camino. Por cierto, las luces en este caso es full led, ofrecen una iluminación muy buena, con un haz blanco y largo, e incluyen los intermitentes traseros dinámicos opcionales.

En lo que respecta a los ajustes, todo es correcto. Los paneles están bien enrasados y no hay diferencias entre zonas plásticas y chapa.

Interior: La tecnología, presente

Nuestra unidad equipa la tapicería de cuero blanco.

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Con sólo entrar en el habitáculo se percibe un gran salto en lo referente a calidades. El salpicadero, la consola central, los paneles de las puertas… todo tiene un buen tacto y está bien rematado. Los ajustes son buenos y, en este sentido, parece que estamos a bordo de un Golf y no en el que viene a suceder al Spaceback. Tan sólo echamos en falta un poco de acolchado en la zona de al lado del climatizador que notamos demasiado dura cuando apoyamos la rodilla.

El aspecto en general también es mucho más fresco y moderno, con cambios de superficies en la zona derecha del salpicadero que le dan un toque de vanguardismo y con una larguísima moldura que puede seleccionarse en varias configuraciones y que rehuye del negro piano, como a nosotros nos gusta.

Sin duda, toda la atención la acapara la pantalla central que puede ser de hasta 9,2 pulgadas. El sistema ofrece muy buena resolución y es rápido e intuitivo en su manejo, pero en nuestro caso, con el tamaño ocho pulgadas, carece de navegación integrada y esto a día de hoy no se perdona. Además, el clima nos obliga a recurrir a ella para cambiar la velocidad del ventilador, algo que repercute en desviar la atención de la carretera más de la cuenta.

Por lo demás, no hay quejas. El puesto de conducción es bastante cómodo y los reglajes del asiento y la columna de dirección son generosos, lo que permite que consigamos la posición ideal casi al instante. Esta unidad equipa la tapicería de cuero blanco que añade aún más confort y un puntito extra de atractivo. Eso sí, es mucho más propensa a manchas… Aunque no es el caso, el Scala también puede incorporar una instrumentación digital configurable con pantalla de 10,25 pulgadas, el llamado Virtual Cockpit, que se complementa a la perfección con el sistema de infoentretenimiento.

El espacio es bueno tanto para los ocupantes delanteros como para los traseros. No obstante, en la plaza central molesta un poco que el tapizado sea algo más duro… En las plazas laterales, un pasajero de alrededor de 1,80 metros viajará con absoluto confort.

Motor: Suficiente potencia, pero algo rumoroso

El motor 1.6 TDI declara 115 CV.

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La versión que probamos en este artículo es la que monta el motor turbodiésel de 1,6 litros que declara 115 CV entre las 3.200 y las 4.000 rpm y 250 Nm de par entre las 1.500 y las 3.250 vueltas. Este bloque está disponible con la caja de cambios automática DSG 7, siempre con tracción total, pero nosotros hemos conducido el manual de seis relaciones.

Su cifra de potencia es más que suficiente para un uso diario y hasta para afrontar un viaje con equipaje y pasajeros sin problema. No se echa en falta un mayor rendimiento, pero sí algo de refinamiento en pequeños detalles. Por ejemplo, en las salidas, hasta que superamos las 1.500 rpm, notamos unas ligeras vibraciones provenientes del motor en el volante que son más propias de un tricilíndrico que de un motor como este. Además, se acusa una rumorosidad que debería estar algo mejor aislada en un coche recién salido del horno. También hay que decir que hasta que el motor no se acerca al entorno de las 1.800 rpm no desaparece el lag del turbo.

En referencia a la transmisión, y aunque soy de los puristas que siguen prefiriendo coches manuales, el conocido funcionamiento del DSG hace difícil que nos decantemos por el Scala con esta caja. Lo cierto es que no resulta fácil acostumbrarse a ella por dos cosas en concreto: lo primero es el embrague, que tiene un tacto algo duro y actúa en un punto un pelín alto, dejando un poco de recorrido muerto e inútil. Lo segundo es el propio tacto de la palanca: los recorridos no son largos, pero en parado cuesta más de lo habitual engranar una marcha. Todo es acostumbrarse, pero son aspectos que en el automático sencillamente no existen.

Comportamiento: Plataforma MQB A0 alargada

La parte trasera sigue recordando al Skoda Spaceback.

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El comportamiento dinámico del Scala está supeditado a las reacciones de la plataforma modular MQB A0 diseñada para los utilitarios del Grupo Volkswagen. Este modelo supera los 4,3 metros de longitud y aun así se basa en este chasis. El Scala es un coche fácil de conducir y que, en condiciones usuales, no va a transmitir ninguna reacción brusca o incoherente. Sin embargo, la plataforma PQ26 del anterior Spaceback, del Fabia o de la anterior generación del Ibiza/Polo mostraba un dinamismo algo más noble.

La suspensión de dureza variable es firme, no es incómoda pero sí podemos llegar a notar que el eje trasero rebota en algunos que otros apoyos o cambios de peso si la carretera es rápida, revirada y tiene sucesivos cambios de rasante. Su dirección es precisa y directa y la asistencia eléctrica hace un trabajo correcto en circulación. Eso sí, a la hora de realizar maniobras puede que dé la sensación de pecar un pelín de dura. En todo caso, aunque no es un coche que incite a la conducción deportiva, cumple con nota tanto cuando le echamos kilómetros y kilómetros de vías rápidas como cuando lo cogemos para ir al centro de la ciudad.

En materia de frenos, hay que decir que el tacto del pedal es bueno y también lo es la eficacia con la que se muestra el equipo al completo: discos ventilados de 276 mm y discos macizos de 230 mm.

En autovía da gusto viajar con el Scala. El motor gira en torno a las 2.000 vueltas y no hay ruidos molestos. Cuando circulamos por ciudad, nos beneficiamos de sus dimensiones compactas y todo es más fácil. Por supuesto, también encontrar aparcamiento.

Equipamiento: Acorde a un tope de gama

Esta pantalla es de 8 pulgadas y no cuenta con navegación.

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El Scala Style se corresponde con el nivel más alto de equipamiento. El coche trae prácticamente de todo: sensores de aparcamiento, cámara trasera, frenada autónoma de emergencia, alerta por cambio involuntario de carril, asistente de arranque en pendientes, control de crucero y limitador, acceso y arranque sin llave… y lo que no tiene, lo puedes pedir en opción. Además, el precio es muy competitivo por todo lo que ofrece. En este sentido, no admite crítica alguna con excepción de la ya citada carencia de navegación integrada.

Consumo: Muy eficiente

Imágenes dinámicas del Scala.

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Sin duda, el punto fuerte de esta mecánica es el consumo. Durante nuestra prueba hemos registrado una cifra de 4,5 l/100 km en autovía, entre 5 y 6 litros en convencionales, y menos de 7 litros en ciudad con un tráfico fluido. Con el depósito de 50 litros que monta este Scala podemos obtener una autonomía media de unos 900 km.

Rivales: Rivales del Skoda Scala

Vehículo

Skoda Scala 1.6 TDI Style 85kW

Peugeot 308 1.5BlueHDi S&S Tech Edition 130

Kia Ceed Tourer 1.6CRDi Eco-Dynamics Business 115

Seat León 1.5 TSI S&S Xcellence 130

Precio Desde
25.630 €
Desde
28.150 €
Desde
22.999 €
Desde
23.510 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Gasolina
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 115 130 115 130
Aceleración 0-100 km/h (s) 10,1 10,8 11,1 9,4
Consumo Medio (l/100 km) 4,2 3,5 3,9 4,9
Emisiones CO2 (g/km) 108 91 109 112

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Comentarios

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  • jcl

    buena prueba, la proxima a ver si os animais a hacerla con el 1.0t ó el 1.5t ambos de gasolina; un saludo.

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