Prueba

VÍDEO| Prueba del Mitsubishi L200 2021: algo lo hace único

13 de julio, 2021

Mitsubishi ha puesto al día su pick up L200 con mejoras estéticas y cambios en las mecánicas para adecuarlas a las normas cada vez más severas contra la contaminación. Tras esta prueba exhaustiva queda claro que su sistema de tracción es de los mejores del mercado, pero sigue siendo demasiado rudo frente a sus rivales, que han ganado en confort.

Con los SUV arrinconando y dejando en peligro de extinción a los 4×4 (han desaparecido alternativas como el Nissan Patrol GR, el Nissan Terrano, el Mistubishi Montero, Lada Niva…) los pick up, además de cumplir su cometido original, cada vez más están cubriendo ese hueco entre los aficionados al verdadero 4×4. Esto ha hecho que los fabricantes se pongan las pilas y hayan mejorado mucho el equipamiento, los acabados y el confort de estos vehículos industriales. Hace unas semanas examinábamos el Ford Ranger Wildtrak y ahora toca poner contra las cuerdas al Mistubishi L200 que se ha actualizado recientemente.

A todo lo anterior hay que añadir que el cambio en el reglamento de circulación por el cual se eliminaba el absurdo límite de velocidad a 90 km/h en los pick up simplemente por tener una caja abierta también ha ayudado mucho a que las ventas de este segmento aumentasen considerablemente. Dicho esto, hay que recalcar que, aunque no tengan limitación en su velocidad máxima, siguen siendo vehículos industriales, lo cual supone una importante desventaja debido a la mayor frecuencia de las ITV.

Mientras que los turismos están exentos de ITV en los 5 primeros años, la pasan cada dos años a partir de esa edad y anualmente al superar los 10 años, las pick up deben superar la primera ITV con sólo 2 años, de manera bianual hasta los 6 años, anualmente hasta los 10 y cada sólo seis meses a partir de los 10 años.

Volviendo a nuestro Mitsubishi, la puesta al día ha sido más estética que técnica, aunque también se han mejorado aspectos como el tratamiento de los gases de escape para superar las más severas normas medioambientales que han entrado en vigor. Otros aspectos no se han mejorado demasiado como la insonorización interior y en otros no hacía falta mejora porque el L200 ya tenía ventajas importantes, como veremos a continuación.

Qué gran ventaja tiene el Mistubishi L200 frente a sus rivales

Tanto en nuestro vídeo sobre conducción 4×4 como en nuestra prueba del Ford Ranger os explicábamos que, para poder salir de ruta 4×4 con éxito, es imprescindible conocer bien las herramientas con las que cuenta nuestro coche. En este sentido, el sistema de tracción total del Mitsubishi L200 en este acabado Kaiteki tiene una cualidad que no tienen rivales tan poderosos como el Toyota Hilux ni el Ford Ranger, ni siquiera en sus topes de gama. Se trata del diferencial central, gracias al cual este Mitsubishi L200 puede circular con tracción total por carretera, lo cual añade un importante extra de seguridad cuando tiramos de un remolque o en condiciones de baja adherencia por lluvia, frío, etc.

Los principales rivales del Mitsubishi L200 son el Ford Ranger, el Toyota Hilux y el Nissan Navara. Frente al Ford Ranger el L200 pierde claramente en confort (está mucho peor insonorizado y los asientos son peores), empata prácticamente en capacidad de carga y gana en tracción gracias al diferencial central, del que carece el Ford. Frente al Hilux, el L200 gana también en el apartado de transmisión, empata en confort y capacidad de carga y pierde en imagen de marca. Con el Navara es con el que más igualada está la cosa, con unas prestaciones y cualidades muy similares.

Nuestra valoración: 6,8

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 6

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Capacidad 4x4
  • Robustez mecánica
  • Diseño

Mejorable

  • Mecánica ruidosa
  • Sin diferencial trasero bloqueable
  • Caja automática

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Lo que más ha cambiado

Lo que más ha cambiado en el L200 es su diseño frontal.

62 fotos

Ampliar

Obviamente, los cambios más evidentes son los que vemos nada más encontrarnos con el L200, especialmente en el frontal, que cambia por completo para adoptar la nueva imagen de marca con los dos boomerangs laterales y uno faros muy rasgados. Sin duda es la vista más espectacular del Mistubishi L200. Los faros son full led y disponen de asistente de luz de carretera y lavafaros y su luz es buena.

En el frontal, que es muy llamativo, lo que menos me ha gustado es la ubicación de la cámara delantera, demasiado expuesta a golpes en un coche destinado a este tipo de uso.

La vista lateral resulta atractiva gracias en gran medida a las llantas de aleación en dos tonos que son de serie en el acabado Kaiteki y que le dan un aspecto casi deportivo al Mistubishi L200. Además de atractivas, son robustas y fáciles de limpiar. El estribo no es muy práctico para entrar al interior (resulta demasiado estrecho para un pie) y además nos resta bastante altura libre y penaliza el ángulo ventral a la hora de realizar conducción 4×4.

La parte trasera es la que menos cambia, aunque hay detalles llamativos como los relieves en el portón, la manilla cromada, etc. La caja viene sin protección, que deberá pagarse como extra.

En cuanto a las dimensiones, están dentro de lo normal entre las pick up de doble cabina, que están todas muy parejas en cuanto a volumen de carga y también peso, con una tonelada de carga máxima autorizada, con lo que el peso total roza las 3,5 toneladas.

Los acabados son correctos y la construcción parece robusta.

Interior: Demasiado ruido

El interior es acogedor y de calidad, pero se oye demasiado el ruido mecánico en él.

62 fotos

Ampliar

La actualización del Mitsubishi L200 no ha sido muy profunda en el interior, que es donde más se le notan los años a este pick up, sobre todo en lo que a insonorización de la mecánica respecta.

El diseño es atractivo y los materiales son de calidad, algo que queda patente en la ausencia de ruidos parásitos y grillos. El salpicadero es funcional y el cuadro de instrumentos resulta bastante legible, con los mandos bastante a mano y unas enormes levas fijas a la columna de dirección para la caja de cambios automática de 6 marchas.

La postura de conducción es correcta, aunque no es tan cómoda como lo es en el Ford Ranger, que es la referencia entre los pick up en cuanto a confort y ergonomía.

Los asientos delanteros son cómodos y el del conductor dispone de reglaje eléctrico, siendo ambos calefactados. El copiloto echará en falta algún asidero más para sujetarse en conducción 4×4 y también para asirse para subir al L200.

Las plazas traseras son correctas, con una buena cota para las piernas y un respaldo que no es excesivamente vertical, de modo que se pueden hacer kilómetros en ellas sin demasiada fatiga. En realidad, lo que más nos va a molestar en el viaje va a ser el ruido de la mecánica, que se escucha demasiado dentro del Mitsubishi L200.

Motor: Un percherón

El motor es algo rudo, pero fiable.

62 fotos

Ampliar

La puesta al día mecánica llevada a cabo en el L200 ha servido para mantener las prestaciones y mejorar sus niveles de emisiones, que se adecúan a las nuevas limitaciones que han entrado en vigor. Para ello se ha añadido un sistema de tratamiento de los gases de escape con catalizador SCR y AdBlue. Por cierto, la trampilla de llenado de este aditivo es muy peculiar. En el costado del lado del conductor veremos dos tapas. La primera es la que sirve para llenar el combustible y una vez abierta encontraremos en ella, además de la toma de llenado del gasóleo, un tirador que nos abre la segunda tapa, tras la cual está la boca de llenado de AdBlue.

El motor del Mitsubishi L200 es el robusto 2.3 diésel de 150 CV, una mecánica nacida para el trabajo duro en vehículos industriales y que destaca por su fiabilidad y por su fácil acceso mecánico.

A este motor se acopla una caja de cambios automática de 6 marchas con una reductora y un sistema de tracción total con diferencial central que hace que el Mitsubishi L200 esté por encima de casi todos sus rivales al poder circular con tracción total en carretera. Para accionar los distintos modos de tracción tenemos una ruleta que acciona un dispositivo electromecánico que inserta los distintos modos de tracción:

  • 2H: propulsión trasera exclusivamente. Es la que debemos usar en carretera y pistas en buen estado para ahorrar más combustible.
  • 4H: tracción total con diferencial central, para asfalto húmedo, conducción con remolque, pistas, etc.
  • 4HLc: tracción total con el diferencial central bloqueado, para condiciones de baja adherencia.
  • 4LLc: tracción total con diferencial central bloqueado y reductora, para las condiciones más difíciles.

Aunque está disponible como opción, esta unidad carecía de diferencial trasero bloqueable, pero a cambio tenemos otras dos teclas tras el selector del cambio. Una de ellas acciona el control automático de la velocidad de descenso y la otra modifica la respuesta del control de tracción para ayudarnos a salir de determinados terrenos.

El control de tracción de Mitsubishi es de los mejores del mercado y la verdad es que, junto con el sistema de tracción total, hacen del Mitsubishi L200 uno de los mejores pick up para conducción 4×4.

El eje trasero rígido cuenta con robustas ballestas para soportar la tonelada de carga que es capaz de llevar este Mitsubishi L200.

Comportamiento: Para casi todo

El comportamiento es bueno y muy versátil.

62 fotos

Ampliar

El Mitsubishi L200 ya era un pick up que destacaba por su comportamiento dentro y fuera del asfalto. Se ha mejorado algo el confort, pero es una lástima que no hayan mejorado más el aislamiento acústico de la mecánica, que es uno de los factores que más va a contribuir a nuestra fatiga en este modelo.

En ciudad es un coche que se desenvuelve bien por la caja de cambios automática, que hace muy fácil su conducción, y la buena visibilidad. El tamaño es lo que más limitaciones nos va a imponer, y es que no es fácil callejear ni aparcar un vehículo de más de 5 metros de largo y 2 de ancho.

En carreteras secundarias es suficientemente estable y no transmite mucha sensación de velocidad. Se echa en falta una dirección algo más directa que no nos obligue a girar tanto el volante en las curvas o en las rotondas, pero no tiene mal tacto. Los adelantamientos son seguros gracias al empuje de su motor, con una buena entrega de par y una caja de cambios automática que baja rápidamente de marchas al pisar el pedal a fondo.

En autopista a los máximos legales transmite bastante confianza, aunque debemos ser conscientes del peso y de la altura para evitar sustos, ya que necesita metros para pararse y tampoco le gustan los cambios bruscos de trayectoria.

Fuera del asfalto es excelente gracias a su eficaz sistema de tracción total y a unas suspensiones que tienen unos buenos recorridos libres, de modo que las ruedas se mantienen pegadas al suelo en casi todo momento. El control de tracción es tan eficaz que apenas echaremos de menos el bloqueo del diferencial trasero y las cotas off-road están dentro de lo normal entre los pick up, con el defecto que tienen todos estos vehículos del excesivo voladizo posterior que penaliza el ángulo de salida. La necesidad de una caja de carga de buenas dimensiones condiciona bastante este aspecto.

En definitiva, el Mitsubishi L200 es un pick up  bastante seguro y que tiene unas excelentes cualidades para su uso dentro y fuera del asfalto.

Equipamiento: Como en un turismo

El acabado Kaiteki se distingue, entre otras cosas, por estas llantas.

62 fotos

Ampliar

El acabado Kaiteki sigue siendo el tope de la gama Mitsubishi, de modo que no echaremos en falta nada en este L200, que dispone de elementos de confort como los asientos calefactados con reglaje eléctrico y tapizados en piel, el climatizador de doble zona, la llave manos libres, etc.

En cuanto a conectividad dispone de un sistema multimedia con Apple Car Play y Android Auto, que no está mal y es relativamente sencillo de manejar, aunque el SYNC3 de Ford es más completo y con mejor calidad de audio.

A la hora de juzgar los asistentes avanzados a la conducción, el L200 dispone de asistente de luz de carretera (que falla bastante a la hora de detectar los camiones), alerta de salida del carril, alerta de colisión con frenado de emergencia, cámaras 360º, control de crucero automático, etc. No está mal servido, pero le falta que el control de mantenimiento en el carril actúe sobre la dirección como lo hace el Ford Ranger. Aquí el L200 está limitado porque la asistencia de la dirección sigue siendo hidráulica.

En general, el nivel de equipamiento es muy bueno y no tiene grandes lagunas, equiparable al de un buen turismo.

Consumo: Bueno para su tamaño y aerodinámica

Los consumos son aceptables y buenos para un coche de estas características.

62 fotos

Ampliar

Con su mala aerodinámica, su peso y sus neumáticos, el L200 está bastante penalizado en este apartado, en el que consigue unas cifras que no son nada malas teniendo en cuenta todos los factores en contra.

En concreto, los consumos reales del Mitsubishi L200 automático 2021 medidos durante la prueba han sido:

  • Ciudad: 10,5 l/100 km
  • Carretera: 7,2 l/100 km
  • Autopista: 8,8 l/100 km

Con estas cifras y un depósito de combustible de 70 litros, la autonomía del L200 supera los 700 km.

Rivales: Rivales del Mitsubishi L200 2021

Vehículo

Mitsubishi L200 2.2DI-D Doble Cabina 6AT Kaiteki

Ford Ranger 2.0 Ecoblue DCb.XLT Limited 4x4 Aut. 170

Toyota Hilux Cabina Doble GX Plus

Nissan Navara 2.3dCi DCb. N-Guard 2.0 Off Roader STD Aut. 190

Precio Desde
41.250 €
Desde
40.640 €
Desde
33.799 €
Desde
44.663 €
Combustible Diésel Diésel Diésel Diésel
Cambio 6 marchas 10 marchas 6 marchas 7 marchas
Potencia (CV) 150 170 150 190
Aceleración 0-100 km/h (s) - 11,8 13,3 11,2
Consumo Medio (l/100 km) 7,8 7,5 6,7 8,3
Emisiones CO2 (g/km) 206 197 177 218

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad.

Guarda mi nombre y correo electrónico en este navegador para la próxima vez que comente.

Síguenos en las redes

Ofertas en Autocasion.com

Aquí está tu coche