Prueba

Videoprueba Seat Tarraco 2.0 TSi 190 CV 2019

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24 de julio, 2019

Después de haberlo catado en su debut llega el momento de someter a un profundo examen al Seat Tarraco, el modelo que se ha convertido en el máximo exponente de la marca española.

Desde que en Volkswagen han dado luz verde a Seat para poder tener en su catálogo modelos SUV, la marca española ha resucitado y ha pasado de ser el patito feo del grupo a ser el que más está aumentando sus ventas y más alegrías está dando. Aunque son los modelos del segmento B y C (Arona y Ateca) los que más se venden, el Seat Tarraco cumple otra misión importante dentro de la marca y es el convertirse en el buque insignia de la compañía.

En la toma de contacto nos dejó un buen sabor de boca y se ha reafirmado en esta prueba del Seat Tarraco 2.0 TSi de 190 CV, que se posiciona en lo más alto, por ahora, de la gama Tarraco.

No hay muchos rivales en el mercado para el Seat Tarraco, tal vez el más importante sea el Peugeot 5008, que ofrece un interior algo más versátil al disponer de 7 plazas individuales en lugar de la banqueta trasera por mitades asimétricas.

El resto de rivales están en su propia familia y comparten con él tanto el bastidor como las mecánicas y gran parte del equipamiento. Sinceramente, elegir entre un Seat Tarraco, un Skoda Kodiaq o un VW Tiguan Allspace depende más de gustos y preferencias personales o de ofertas y precios puntuales que de argumentos racionales.

A lo largo de esta prueba el Tarraco nos ha dejado claro que está a la altura y que es una buena alternativa como coche familiar. Esto se debe a que en su diseño se han incorporado soluciones prácticas propias de monovolúmenes como las banquetas traseras correderas o la multitud de espacios y huecos distribuidos por todo el habitáculo.

Vídeo prueba del Seat Tarraco

Fotos dinámicas y vídeo: Javier Martínez

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Nuestra valoración: 6,8

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 6

Destacable

  • Versatilidad
  • Confort de viaje
  • Segmento de moda

Mejorable

  • Acceso a la tercera fila
  • Consumos elevados
  • Tamaño de las llantas

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: La nueva cara de Seat

El Tarraco tiene las señas de identidad de la nueva imagen de Seat.

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El departamento de diseño de Seat ha acertado de pleno con la imagen del Tarraco y ha conseguido que sea el más atractivo de los tres mellizos (Kodiaq, Tiguan Allspace y Tarraco), algo lógico si tenemos en cuenta que es el más reciente en llegar al mercado y menos visto que los anteriores.

El frontal es muy atractivo con unas ópticas muy rasgadas y una calandra avanzada y de forma hexagonal que, unida a las nervaduras del capó y el agresivo diseño del faldón, logra una imagen muy moderna, elegante y con cierto aire deportivo. Personalmente me recuerda un poco a la imagen de los Subaru Outback.

Los faros, con tecnología full led, tienen un buen rendimiento y la iluminación que proporcionan es buena, aunque, una vez más (la verdad es que en casi ningún coche probado funciona realmente bien), el asistente de luz de carretera deslumbra en demasiadas ocasiones al tráfico contrario.

En la vista trasera la vista se nos clavará directamente en las enormes llantas de 20 pulgadas (con neumáticos 235/45-20). Hasta no hace mucho este tamaño de ruedas estaba reservado a grandes SUV deportivos como los Cayenne Turbo y similares, pero a este paso acabaremos viéndolas hasta en los Mii. Su tamaño es excesivo y penalizarán los consumos, además de quedar muy expuestas a rozaduras con los bordillos y a sufrir cortes y pinchazos por su escaso perfil. Además, limitan mucho la versatilidad del coche fuera del asfalto.

La zaga tiene algunos detalles que le dan algo de alegría a un diseño muy convencional, como los pilotos led con intermitentes secuenciales, o el darle continuidad a la franja roja de un extremo a otro, algo que volvió a poner de moda la última generación del Saab 9-5 hace 10 años y que tuvo su gracia, pero que empieza a aburrir por la cantidad de coches que recurren a ella, sobre todo alemanes.

Para darle un toque sport en la parte trasera se añaden unas molduras en la zona del faldón que recuerdan a unas falsas salidas de escape, un recurso también muy frecuente y que en parte se debe a que los fabricantes de esta manera hacen que la parte trasera de los coches «tenga cara» y sea más fácilmente reconocible por los sistemas como el control de crucero adaptativo o la futura conducción autónoma.

Los acabados y ajustes son buenos y la impresión que da el Tarraco al acercarte a él es muy positiva, una sensación que se reafirma al abrir y cerrar las puertas.

Interior: Versátil como un monovolumen

El interior del Tarraco destaca por su amplitud y versatilidad.

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En el interior lo más positivo es el espacio y la versatilidad gracias a unas banquetas traseras corredizas, la posibilidad de regular la inclinación de los respaldos, abatir incluso el respaldo del copiloto para poder meter bultos muy largos… sin embargo su presentación es demasiado sobria, ni siquiera con detalles llamativos como el cuadro de instrumentos completamente digital rompe esa excesiva seriedad.

La postura de conducción es muy cómoda gracias a los generosos reglajes que hay tanto en el asiento como en la columna de dirección y, además, todos los mandos quedan accesibles y están distribuidos con bastante lógica. Tal vez los más incómodos de manejar son los que se encuentran a la izquierda del selector del cambio, ocultos de la mirada del conductor.

Las plazas delanteras son muy amplias y cómodas y también las tres de la fila central. Si no necesitamos mucho maletero podemos desplazarlas al extremo y dejar un espacio para las piernas enorme. La tercera fila ya no es tan espaciosa y, sobre todo, su acceso es incómodo, un mal generalizado en los modelos de 7 plazas.

Un detalle que se está extendiendo y que no me gusta nada es que la calidad de los paneles de las puertas traseras no tienen nada que ver con los de las delanteras, un ahorro que no se merecen los pasajeros de un mismo coche, como si en una misma familia hubiese clases.

El maletero tiene un suelo muy alto debido al espacio que roban los dos asientos traseros cuando están plegados. Con las 7 plazas disponibles el volumen del maletero es menor que el de un Mii, pero al menos hay espacio para guardar cómodamente la cortinilla del cubremaletero, algo que en otros coches debemos dejar en el garaje.

Con 5 plazas el maletero es correcto y podemos jugar con la longitud de la banqueta trasera para ampliarlo si necesitamos más hueco. Si abatimos las 3 plazas traseras disponemos de mucho espacio y, además, la mencionada posibilidad de abatir también el respaldo del copiloto para llevar bultos de más de 2 metros de largo.

Los materiales y ajustes del interior son buenos, aunque me resulta más agradable y con mejor sensación de calidad el del Kodiaq, sobre todo la pantalla del sistema multimedia, completamente integrada en al consola.

Motor: Sin sorpresas

Esta versión cuenta con cambio automático y tracción total.

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El corazón de este Seat es un viejo conocido que ya hemos probado en otros modelos del grupo Volkswagen. Se trata del 4 cilindros de 2 litros de cubicaje sobrealimentado por turbocompresor que en esta configuración alcanza los 190 CV, más que suficientes para mover con soltura el Tarraco.

Sus prestaciones son buenas y su funcionamiento es fino, sin vibraciones y con poca rumorosidad mecánica. Al tratarse de un tope de gama va asociado al cambio automático de doble embrague DSG de 7 marchas y también al sistema de tracción total con reparto variable de par.

Disponemos de varios modos de conducción que podemos elegir mediante una ruleta en la zona del selector del cambio, pero por algún motivo, aunque tengamos la ruleta en la posición «Eco», debemos volver a llevarla a ese sitio cada vez que arrancamos para que realmente disfrutemos de las ventajas de este modo como la rueda libre o que el cambio busque la marcha más alta posible para bajar los consumos.

Esta ruleta modifica la respuesta del pedal del acelerador, de la caja de cambios, el sistema de tracción total y también la asistencia de la dirección y el tarado del control de estabilidad entre varios modos: Eco, Normal, Sport, Individual, Offroad y Winter.

Comportamiento: Hace la vida fácil

El comportamiento en curva es el esperable en un SUV.

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No hay sorpresas en este apartado y el Tarraco, aunque con algunos matices, se comporta como el Tiguan Allspace o el Kodiaq, con un buen compromiso entre confort y eficacia. No hay reacciones extrañas y todo sucede con naturalidad y, aunque es un SUV y eso penaliza su respuesta en situaciones comprometidas como al realizar una esquiva o tener que dar un frenazo, no va nada mal.

En ciudad se agradece el cambio automático y el buen funcionamiento del sistema start & stop. Su conducción es agradable y fácil y sólo su tamaño nos puede complicar algo las cosas en las maniobras o al buscar un hueco donde aparcarlo. Las suspensiones tienen unos buenos recorridos y un tarado suave, de modo que el escaso perfil de los neumáticos no acaba convirtiendo al coche en una tabla incómoda al pasar por los baches, guardias tumbados, alcantarillas, obras, etc.

Donde más cómodo se encuentra el Tarraco es viajando por autopistas y autovías. En ellas su tamaño no impone ninguna limitación y, aunque su mayor altura del centro de gravedad no es la ideal para garantizar un paso por curva rápida estable, no va mal y transmite suficiente confianza.

En carreteras secundarias se nota el peso y dónde está éste, pero sus reacciones son sanas en todo momento y sólo en situaciones imprevistas que nos hagan ser demasiado bruscos nos pondrá en un compromiso. La dirección tiene un buen tacto y el eje delantero está bien guiado, de modo que no es demasiado «morrón» al entrar en las curvas.

En la pista de pruebas la maniobra de esquiva a 80 km/h la libra gracias a la acción del control de estabilidad, que se esmera en mantener la trayectoria aplicando los frenos de manera automática y reduciendo bastante la velocidad.

La frenada de emergencia desde 120 km/h también la libra con buena nota en cuanto a las distancias de frenado y la estabilidad durante la maniobra, sin zigzagueos del eje trasero. Eso sí, el calor pasa factura y tras algunos intentos empieza a notarse la fatiga con unas mayores distancias de frenado.

Fuera del asfalto no me he atrevido a aventurarme mucho más allá de una buena pista forestal. Las llantas de 20 pulgadas y unos neumáticos 100% de asfalto no son los compañeros ideales y, aunque dispongamos de tracción total, no sirve de nada con este calzado si nos metemos por zonas muy complicadas.

El tiempo de reacción del sistema de tracción total es mínimo y rápidamente envía el par al eje que más agarre tenga. En modo Offroad se activa de manera que el 50% ya está desde el inicio en cada eje y, además, se activa el sistema de control de velocidad de descenso para afrontar fuertes pendientes, aunque al no tener reductora, mejor no aventurarse demasiado ya que las podremos bajar, pero, si tenemos que volver sobre nuestros pasos, no podremos subir al no tener un desarrollo apropiado.

Equipamiento: Completo y actual

El equipamiento es muy completo, incluyendo los faros full led adaptativos.

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El Xcellence Plus es un tope de gama y su dotación de serie es muy completa. La unidad probada apenas añade extras como las llantas de 20 pulgadas o el asiento del conductor con reglaje eléctrico. Esto hace que, aunque el precio de partida ya está en una cifra respetable (alrededor de los 45.000 euros), si tenemos en cuenta su equipamiento, no está nada mal y sale mucho más a cuenta que el Tiguan Allspace.

En materia de seguridad activa está en primer nivel y ofrece todo un arsenal de ADAS (siglas para denominar a los asistentes avanzados de conducción) como el control de crucero adaptativo, el asistente de mantenimiento en el carril, alerta de ángulo muerto, alerta de colisión con frenado de emergencia, de tráfico cruzado, asistente de aparcamiento…

El apartado de confort también está bien dotado con elementos como el climatizador multizona con mandos de reglaje individuales para las plazas traseras, el sistema de amplificación de voz para que nos escuchen en las plazas traseras sin tener que gritar desde delante, el portón con apertura automática manos libres, etc.

La conectividad también es un apartado bien cuidado aunque aquí los avances son tan rápidos que ya empieza a quedarse retrasado respecto a la competencia y echamos de menos aplicaciones para poder interactuar desde el móvil con el coche para saber dónde está aparcado, si está abierto o cerrado, poder desbloquear las puertas sin la llave… gadgets que ya empiezan a ser frecuentes en otros rivales, lo mismo que los sistemas de control por voz con inteligencia artificial.

Eso sí, tenemos Apple Car Play, Android Auto, Bluetooth… pero es que esto ya es un estándar en coches desde las categorías más básicas.

Consumo: Nadie hace milagros

Los consumos son elevados, como no podía ser de otra manera.

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Los consumos de esta versión del Seat Tarraco son elevados y no podían ser de otra manera. Es un coche pesado, poco aerodinámico, con tracción total y, además, calzado con unos neumáticos demasiado grandes y lastrado por extras como el techo de vidrio.

Esto hace que los consumos sean altos y que, además, se alejen bastante de los oficiales. En ciudad los 9 l/100 km declarados se van hasta los 10,5 l/100 km.

En carretera con cruceros entre 70 y 100 km/h los consumos medios han sido de 7,5 l/100 km, una cifra que también se aleja de los 6,3 l/100 km oficiales.

Si subimos el ritmo hasta los 120 km/h en autopista la aerodinámica pasa factura y el gasto medio se va hasta los 9 l/100 km aunque usemos el modo eco y la rueda libre evitando el uso del control de crucero.

Con estos datos de consumo, los 58 litros de gasolina del Tarraco apenas superan los 600 km de autonomía.

Rivales: Rivales del Seat Tarraco 2.0 TSi 190 CV 2019

Vehículo

Seat Tarraco 2.0 TSI S&S Xcellence DSG 4Drive 190

Skoda Kodiaq 2.0 TSI Sportline 4x4 DSG

Volkswagen Tiguan Allspace 2.0 TSI Sport 4Motion DSG 140kW

Peugeot 5008 1.6 PureTech S&S GT Line 180 EAT8

Precio Desde
45.009 €
Desde
40.010 €
Desde
49.068 €
Desde
38.250 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 7 marchas 7 marchas 7 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 190 179 191 180
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,0 7,8 8,2 11,9
Consumo Medio (l/100 km) 7,3 7,4 7,3 5,7
Emisiones CO2 (g/km) 166 170 165 128

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