Prueba

Videoprueba del nuevo Citroën C5 Aircross BlueHDi 180 CV

62 fotos

Ampliar

20 de marzo, 2019

Examinamos a fondo el nuevo Citroën C5 Aircross en su versión diésel de 180 CV con cambio automático. Nos ha encantado su confort de marcha y algunos detalles de su diseño, pero en otros aspectos nos ha decepcionado un poco. Te lo contamos aquí en detalle.

Por fin hemos podido probar el nuevo Citroën C5 Aircross, concretamente la versión Shine con el motor 2.0 HDi de 180 CV que va asociado al cambio EAT8 de ocho marchas y convertidor de par que tiene un funcionamiento muy agradable.

Aunque en su denominación nos encontramos el guarismo C5, no debemos equivocarnos. Este coche no tiene nada que ver con el anterior Citroën C5. No sólo es un SUV y no una berlina sino que su plataforma no es la sofisticada y formidable de aquel, con su suspensión hidroneumática, eje delantero con doble triángulo y mangueta desacoplada, etc. No, aquí tenemos la plataforma EMP2,  la misma que montan desde el Citroën Berlingo hasta el Peugeot 5008, mucho más barata con un sencillo esquema McPherson delante y un esquema mucho más sencillo atrás que el multilink empleado en la plataforma anterior.

Pese a que su plataforma es mucho más barata de fabricar y más sencilla, el resultado no es malo y este coche tiene detalles que nos van a encantar, aunque otros no tanto. Entre sus rivales tenemos a sus primos el Peugeot 3008 y el DS7 Crossback que podríamos decir que son el mismo coche, y otros como el Ford Kuga, el VW Tiguan, Hyundai Tucson o, por citar a otro modelo muy reciente, el Seat Tarraco.

Frente a ellos, este Citroën  los barre del mapa en cuanto a confort. Probablemente no exista ningún modelo en el mercado con esta comodidad para los pasajeros. El truco está en su suspensión con amortiguadores de topes hidráulicos progresivos y en estas ruedas de generoso balón.

Sin embargo, no todo es de color de rosa, como veréis a lo largo de la prueba y en otros muchos aspectos sus rivales son una mejor alternativa.

Lo que tengo claro es que, si necesitas un coche cómodo por el motivo que sea, éste es el mejor.

Videoprueba del Citroën C5 Aircross BlueHDi 180 CV

Fotos dinámicas y vídeo: Javier Martínez

¿Te ha gustado el vídeo? Pues suscríbete a nuestro canal de Youtube y dale a me gusta. Y, si tienes alguna duda, deja un comentario, estaremos encantados de responderte.

Nuestra valoración: 7,0

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 6

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Confort de viaje
  • Algunas soluciones prácticas
  • Diseño llamativo

Mejorable

  • Plásticos de paneles de puerta
  • Cinturón de la plaza trasera central
  • Espacio en las plazas traseras

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Mejor en directo

El C5 Aircross tiene una imagen llamativa y que mejora en directo.

62 fotos

Ampliar

El nuevo C5 Aircross rompe por completo con la idea que teníamos hasta ahora de lo que era un Citroën C5. Por desgracia, el mercado de las berlinas está muerto y el de los SUV cada vez tiene más adeptos, así que adiós a las elegantes formas del C5 y C5 Tourer y bienvenidos al mundo de los todocaminos.

Lo más llamativo del diseño del nuevo C5 Aircross es el frontal, muy alto y que le da un aspecto de mastodonte. En directo es más atractivo que en las fotos o en los vídeos, aunque es cierto que está tal vez demasiado recargado de líneas, cromados, etc.

Los faros están equipados con tecnología LED en todas las funciones (salvo los antiniebla) y cuentan con sistema de asistencia de luz de carretera que cambia de largas a cruce automáticamente. Su iluminación es muy buena y por suerte, no tendremos que recurrir demasiado a estos antinieblas, que están colocados en una zona muy expuesta a golpes y que tampoco iluminan demasiado.

Un detalle que no me ha gustado es que la cámara frontal del asistente de aparcamiento está demasiado expuesta a golpes.

En la vista lateral nos van a llamar la atención tres detalles: esta moldura cromada muy gruesa que pretende aligerar un poco la enorme superficie del lateral, estas defensas de goma con unos adornos personalizables, en este caso de color blanco, y las llantas, que tienen un diseño atractivo y una medida muy razonable, con neumáticos de bastante balón que nos ayudarán a viajar mucho más cómodos y a poder salir fuera del asfalto sin miedo a cortarlas.

En la parte trasera lo más llamativo serán los grupos ópticos. Son muy grandes y, además, cuando están encendidos tienen una firma lumínica muy particular. Como van ubicados muy altos son muy visibles, lo cual mejora la seguridad.

El portón es de apertura eléctrica y deja un buen acceso al maletero, pero abre poco y los más altos nos damos con él en la cabeza.

En cuanto a los acabados y ajustes de la carrocería son bastante buenos. Todas las uniones están bien alineadas y las puertas, que son muy amplias y dejan un cómodo acceso al interior, encajan perfectamente y transmiten sensación de robustez al abrirlas y cerrarlas.

Interior: Luces y sombras

El interior tiene un diseño llamativo, pero peca en la calidad de materiales y en el espacio para los pasajeros traseros.

62 fotos

Ampliar

La primera impresión que nos llevamos al acceder al habitáculo del C5 Aircross es muy buena. El aspecto visual de los materiales parece bueno y el diseño es atractivo y con cierta originalidad. Además, los asientos parecen cómodos (y realmente lo son).

Sin embargo, esta buena impresión inicial se esfuma en cuanto nos sentamos y comprobamos que el plástico del salpicadero es duro, que los paneles de puerta están compuestos por varias piezas entre las cuales está este enorme trozo de plástico bastante cutre y que todavía es peor en los paneles de las puertas traseras, como si hubiese pasajeros de primera y de segunda cuando todos han pagado lo mismo por ir en el mismo coche.

Ya que estamos en las plazas traseras, aquí hay cosas muy buenas y también malas. Entre los detalles a destacar nos encontramos con la enorme ventaja de tener 3 asientos individuales que se regulan tanto en longitud como en inclinación del respaldo. Esto permite configurarlos de forma que no estén los hombros de los tres pasajeros traseros en el mismo plano y que, por lo tanto, tengamos más desahogo en la cota de anchura. También a la hora de abatir los respaldos para ampliar el espacio de carga nos da mucha versatilidad al poder disponer de 5,4,3 o dos plazas y el resto para carga.

Lo que es decepcionante es el espacio para las piernas. Con los asientos delanteros para un conductor de mi estatura (1,85 m) en las plazas traseras no quepo. Sus rivales son mucho más espaciosos.

Tampoco está nada bien resuelto en cinturón de la plaza central trasera, que proviene de una esquina del techo y nos pasa por el cuello a los dos pasajeros traseros.

Volvemos a los asientos delanteros para ver cómo se viaja aquí y todo es mucho mejor. Aquí sí hay espacio y los materiales tienen mejor tacto. La presentación de los mandos y la instrumentación parece muy correcta, pero hay matices.

Los mandos no son cómodos de utilizar. Las teclas en la consola central que son casi invisibles. Además, por su forma, cuando queremos coger el móvil del puerto de carga inalámbrico, la palanca de cambios nos hace tropezar con ellas.

Estos otros mandos situados a la izquierda de la columna de dirección tampoco están muy accesibles.

Llega el momento de juzgar el maletero y no hay tampoco muy buenas noticias. Sus formas son cúbicas y aprovechables y tenemos este doble fondo, pero no es especialmente amplio y hay detalles incómodos como la bandeja de dos piezas que es engorrosa de manejar a la hora de abatir los respaldos para ampliar el maletero.

La parte positiva es que, gracias a los asientos individuales, podemos ampliar el espacio de carga de varias formas para llevar pasajeros y bultos.

Motor: El aliado perfecto

Esta versión con el motor de 180 CV se mueve con mucha alegría.

62 fotos

Ampliar

El motor de este C5 Aircross es el mismo que probamos en el Peugeot 508, el 2.0 BlueHDi de 180 CV que destaca por su agradable respuesta y un buen compromiso entre prestaciones y consumos.

Esta mecánica va casada a la caja de cambios EAT8 con convertidor de par de 8 marchas fabricada por el mayor fabricante de cajas de cambio automáticas del mundo, el japonés Aisin. Con la generosa entrega de par de este motor no sería necesario tener que escalonar tanto los desarrollos del cambio, pero ya que se dispone de ocho cambios, se saca un buen partido de ellos y es fácil llevar el motor siempre en su zona de máximo rendimiento.

Además, el largo desarrollo de las dos últimas marchas permite viajar con el motor apenas a 2.000 rpm a los máximos legales, reduciendo los consumos y la rumorosidad.

Disponemos de tres modos de funcionamiento: normal, Sport y Eco, que modifican principalmente la respuesta del cambio y la sensibilidad del pedal del acelerador.

Entre los sistemas que añade esta versión tenemos el selector del Grip Control y el sistema de asistencia de velocidad de descenso, que permite que podamos afrontar fuertes pendientes de bajada con seguridad cuando circulamos fuera del asfalto.

El Grip Control ya es un viejo conocido. Se trata de un sistema de control de tracción que tiene varios programas de funcionamiento adaptados a diferentes “trampas” en el camino. Cuando, por ejemplo, seleccionamos el modo “nieve o hielo”, el pedal del acelerador se vuelve poco sensible, la caja de cambios trata de iniciar la marcha en segunda o tercera y el control de tracción se esmera en frenar la rueda que patina.

Si elegimos el modo arena, en cambio, el sistema pretende imitar a una especie de pala. El control de tracción lo que hará será acelerar y frenar bruscamente las ruedas para intentar avanzar haciendo una especie de empellones que nos saquen del apuro.

La eficacia no está mal, pero necesita unos neumáticos M+S para ser más eficaz.

Comportamiento: Confort de gran lujo

Las suspensiones son muy confortables y su comportamiento muy seguro y fácil.

62 fotos

Ampliar

Llega el momento de sentarse a los mandos de este Citroën C5 Aircross BlueHDi de 180 CV. La postura de conducción es correcta y fácil de conseguir gracias a los reglajes eléctricos del asiento y el recorrido de la columna de dirección.

La instrumentación se ve bien y se puede personalizar la forma en la que se muestra la información según nuestras preferencias, aunque todas ellas se parecen demasiado.

Al poner el motor en marcha el motor suena demasiado, pero es sólo al principio. En cuanto coge temperatura y nos ponemos a rodar su sonido es más bien discreto. La caja de cambios automática de 8 marchas casa a la perfección con la mecánica y sus largos desarrollos no son un problema para este motor, que tiene suficiente pecho para poder con ellos a medio régimen.

La conducción del C5 Aircross es muy agradable y, sobre todo, confortable. Sin lugar a dudas, el confort es lo más destacable gracias a los amortiguadores con topes hidráulicos progresivos, la gran diferencia de este Citroën frente al 3008 o el DS7. La forma en la que filtra las irregularidades del asfalto o cuando salimos a rodar por pistas es increíble. Parte del truco está también en unas llantas con neumáticos de bastante balón. Ya os explicamos en la prueba del Cactus cómo funcinaban estas suspensiones, así que te recomendamos que eches un ojo a esa vídeo prueba en nuestro canal de autocasión.

La dirección tiene un buen tacto pese a la incomodidad del volante con estos achatamientos y su radio de giro es correcto, lo cual facilita las maniobras.

Aunque la caja de cambios tiene un modo de accionamiento secuencial y podemos manejarla tanto con toques de palanca como con estas levas tras el volante (por cierto, de tacto y aspecto mejorables), lo cierto es que en automático funciona tan bien que no vamos a usarla demasiado. Sólo es conveniente recurrir a las levas cuando queremos hacer un adelantamiento y nos vamos preparando reduciendo hasta tener el motor en la zona óptima para ganar velocidad.

Los frenos son buenos, las suspensiones trabajan bien, la estructura se percibe rígida… realmente es muy agradable conducir este coche, mucho más que la mayoría de los SUV del mercado.

A la hora de circular fuera del asfalto, aunque no tenemos tracción total contamos con dos buenos aliados: los neumáticos de perfil bastante alto, que no son tan delicados y absorben mejor las irregularidades del terreno, adaptando mejor la banda de rodadura al suelo y consiguiendo algo más de motricidad, y el sistema de control de tracción inteligente con varios modos de funcionamiento que se acciona con esta ruleta y cuenta con estas funciones.

No hemos tenido oportunidad de probarlo en el circuito de pruebas, pero durante toda la semana su comportamiento en carretera nos ha parecido seguro, con reacciones muy predecibles y con una respuesta más ágil de lo esperable en un coche tan cómodo.

Equipamiento: Realmente completo

El equipamiento del acabado Shine es muy completo.

62 fotos

Ampliar

La dotación del acabado Shine de esta unidad de pruebas es muy completo, sobre todo en materia de asistentes avanzados a la conducción donde disponemos de: control de crucero adaptativo, sistema de reconocimiento de señales, sistema de mantenimiento en el carril, alerta de colisión, sensores de ángulo muerto, cámaras frontal y trasera… en fin, está a la última en este apartado.

En cuanto a la conectividad tampoco hay queja. Tenemos un sistema multimedia con esta pantalla táctil que es de buenas dimensiones, pero con una calidad de gráficos y respuesta táctil mejorables. Con ella podemos acceder a los diferentes sistemas del coche entre los cuales está la red WiFi, el mirror link, Apple Car Play, Android Auto, aplicaciones… y también tenemos este puerto de carga inalámbrico.

Climatizador bizona, asientos calefactados, asiento del conductor con reglajes eléctricos, faros full led adaptativos, navegador… no echaremos nada en falta.

Algo de lo que Citroën es su propia víctima es de sus pantallas digitales. Cuando se presentó el actual SpaceTourer (antes conocido como C4 Picasso), innovó mucho con su instrumentación digital con varias posibilidades de personalización. Pero de eso hace casi 7 años. En este tiempo sus rivales han hecho lo mismo y tenemos varios con este tipo de instrumentaciones. Los gráficos de este C5 se ven anticuados y su calidad no está a la altura de un coche que se presenta como el tope de gama de Citroën y que, además, es un recién llegado. Lo mismo sucede en la pantalla multimedia, con los mismos menús que nos encontramos en un Peugeot 208 de hace 7 años.

Por otro lado, ya que la instrumentación tiene varios modos de presentación, deberían ser algo diferentes y poder ofrecer la posibilidad de un diseño clásico con diales analógicos. Todos los formatos que se ofrecen son muy similares.

Consumo: Dentro de la media

Los consumos son correctos, pero muy superiores a los datos oficiales.

62 fotos

Ampliar

Los datos oficiales de consumo de este Citroën C5 Aircross son bastante optimistas y las diferencias entre lo declarado y lo real muy abultadas.

Frente a los 5,2 l/100 km de consumo oficial en ciudad, el gasto real durante la prueba en tráfico urbano ha sido de 7,5 l/100 km una diferencia excesiva y casi ha calcado los consumos del DS7 Crossback con idéntica mecánica y transmisión.

En carretera también hay mucha diferencia de los 4,5 l/100 km oficiales a los 5 l/100 km medidos durante la prueba, con cruceros entre 70 y 90 km/h y sin apenas tráfico.

En autopista, sin superar en ningún caso los máximos legales, el consumo medio ha sido de 6,5 l/100 km, una cifra correcta para un coche de este porte.

Con estos valores de consumo y un depósito de 53 litros de capacidad, la autonomía del Citroën C5 Aircross BlueHDi de 180 CV ronda los 850 km.

Rivales: Rivales del Citroën C5 Aircross BlueHDi 180 CV 2019

Vehículo

Citroen C5 Aircross BlueHdi S&S Shine EAT8 180

Peugeot 3008 1.6 S&S Puretech GT Line EAT8 180

Ds DS7 Crossback 1.6 PT. So Chic Aut. 180

Seat Tarraco 2.0 TSI S&S Xcellence DSG 4Drive 190

Precio Desde
36.400 €
Desde
36.000 €
Desde
39.150 €
Desde
43.550 €
Combustible Diesel Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 8 marchas 8 marchas 8 marchas 7 marchas
Potencia (CV) 176 180 181 190
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,6 8,9 8,9 8,0
Consumo Medio (l/100 km) 4,7 5,8 6,0 7,3
Emisiones CO2 (g/km) 124 131 134 166

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

  • jcl

    como siempre muy bien explicado…os animo a hacer mas videos de este tipo en las pruebas que se realizan; por ciert ¿ lleva rueda de repuesto ?; un saludo y seguir asi.

    • Rubén Fidalgo

      Hola, muchas gracias. No lleva rueda de repuesto, traía un kit de reparación, de hecho hicimos un vídeo práctico de cómo debe usarse que publicaremos en breve. Un saludo!.

  • jcl

    Que mania con los dichosos kit reparapinchazos…… ¿ y si pellizcas un flanco ó tienes un reventon….qué…? los fabricantes no se quieren dar cuenta de esto….¿ que no hay espacio? pues la solución creo que muy buena es hacerlo a lo Renault clio de los modernos: colocas una rueda de repuesto debajo del maletero en el exterior y ya está..

    • Rubén Fidalgo

      No es un tema de espacio, es un tema de peso y cada gramo cuenta mucho a la hora de reducir las emisiones medias de las gamas para evitar sanciones. La mayoría de los coches tienen espacio para una rueda de galleta, pero el kit pesa la tercera parte. Yo tampoco comulgo mucho con los kits, pero por otro lado, he de reconocer que hago 120.000 km anuales y he pinchado sólo una vez en los últimos siete años…en carretera. En el monte es otra cosa.

  • jcl

    ok, personalmente llevare a mis espaldas cerca de un total de 500.000km conducidos y he pinchado unas 5 veces seguro ( siempre en carretera) asi que no me convence mucho el kit..será por gustos.

    • Rubén Fidalgo

      Hola, yo también prefiero llevar al menos una rueda de emergencia, pero sí que es poco rentable desde el punto de vista estadístico el cargar siempre con ese peso, aunque cuando te hace falta y no lo tienes sí que te da la risa… en fin. Un saludo y gracias por tu comentario.

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche