Prueba

VÍDEO | Prueba del Hyundai Tucson híbrido 4×4 2021

08 de junio, 2021

Ponemos a prueba el nuevo y casi revolucionario Hyundai Tucson en su versión híbrida con tracción total. Sin duda, estamos hablando de una de las mejores alternativas SUV del mercado actual. ¿Por qué? Sigue leyendo...

Hace meses que os venimos advirtiendo de que varias marcas asiáticas, sobre todo las dos coreanas por excelencia, vienen haciendo las cosas tan bien que están logrando poner contra las cuerdas a muchísimos de los fabricantes europeos más reputados, algo que no hace tanto era completamente impensable. Pues bien, para muestra, un botón más. Esta prueba del Hyundai Tucson híbrido 4×4 2021 no hace sino afianzar esa teoría con un producto redondo que llega con la innovación o el desarrollo, tanto estético como tecnológico, que el mercado demanda y además agradece. Su gama mecánica es amplísima, el confort de marcha que brinda es exquisito y, para más inri, su nivel de equipamiento iguala -y hasta supera en según qué casos- el de contrincantes premium. De hecho, si echas un ojo a la comparativa en la que lo enfrentamos con el DS7 Crossback E-Tense, verás que no le envidia en nada…

Hyundai Tucson híbrido 4×4 2021: muy por encima de la media generalista

Con todo ello, es fácil pensar que, aunque esta nueva generación del Tucson acaba de llegar al mercado, se posicionará muy pronto como uno de los referentes en el segmento de los SUV compactos. De momento, dio la bienvenida al 2021 coronándose el todocamino más vendido por delante de los Renault Captur y Kadjar, SEAT Ateca y Arona, Toyota C-HR y Nissan Qashqai, entre otros. Quizá sus rivales más directos sean los RAV4, Sportage, Kuga, 3008 y C5 Aircross, que tampoco van mal en ventas, pero como os contamos en el vídeo el Hyundai tiene muchos argumentos para situarse como uno de los mejores.

Vamos a comprobar si realmente cumple con las expectativas y si te conviene su compra o no analizando la versión híbrida que probablemente sea la más interesante del catálogo y que, eso sí, en nuestro caso equipa tracción total y se corresponde con el acabado Style más alto y caro. ¡No perdamos más tiempo!

Nuestra valoración: 7,7

Diseño 8

Motor 8

Comportamiento 8

Interior 8

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Gama mecánica
  • Confort y facilidad de conducción
  • Tecnología

Mejorable

  • Precio algo elevado
  • Primera parte del recorrido del freno

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño

Prueba del Hyundai Tucson híbrido 4×4 2021 estáticas

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El cambio estético con respecto al anterior Tucson es extraordinario. Y no me refiero a si es más o menos atractivo, que eso ya sabemos que es algo muy personal, sino a que con solo verlo nos damos cuenta de que estamos ante un coche que sí ha evolucionado y mucho en cuanto a diseño. De hecho, más que evolución podríamos catalogarlo como una auténtica revolución. Sobre todo el frontal, que adopta el lenguaje Sensuous Sportiness que debutó en el nuevo i30 y en el que destaca como elemento principal la denominada Dinámica Paramétrica, que no es otra cosa que la imagen que toma la nueva calandra con esas joyas paramétricas o formas geométricas en la que se camuflan perfectamente las luces diurnas de led. Como cada vez es más habitual, los faros principales se encuentran emancipados en los extremos del paragolpes y en nuestro caso cuentan con una iluminación full led que funciona bastante bien. Ahora bien, no nos ha gustado nada que Hyundai no contemple ni siquiera la opción de montar antinieblas.

En el perfil, notamos unos nervios más marcados que recuerdan en cierto modo a los del RAV4 y que le dan más presencia y un empaque más notorio, sobre todo en la zona de las aletas traseras. Además, vemos nuevos diseños de llantas (en este caso de 19 pulgadas con neumáticos Michelin Primacy 4 en medida 235/50.)Esta vista lateral nos viene perfecta para hablar de cotas, porque el nuevo Tucson crece 20 mm en longitud hasta los 4,5 m justos, de los cuales 2,68 van a la batalla (es 10 mm más extensa que antes.) La altura apenas varía (poco menos de 1,87 m) y la anchura también aumenta en 15 mm hasta los casi 1,87 m.

En la zaga predominan varios elementos. Por un lado, los pilotos full led con esta peculiar forma de cuatro líneas diagonales que se unen a tráves de la tira horizontal; por otro, el limpiaparabrisas camuflado bajo el spoiler; y por otro, un paragolpes que incorpora patrones geométricos al estilo de la parrilla y detalles deportivos como la doble salida de escape y el difusor central.

La sensación de calidad percibida en cada parte de la carrocería y en sus acabados es en general muy positiva, con detalles poco comunes y muy cuidados como la moldura del pilar C, las diferentes juntas que encontramos o los buenos ajustes de todas las piezas, aunque también es verdad que hay algún que otro aspecto mejorable, como las motitas de yo que sé qué que hay entre la insignia trasera y el material que la cubre y que ya se quedarán de por vida, algo que suponemos que será cosa de nuestra unidad de pruebas en concreto.

Interior

Prueba del Hyundai Tucson híbrido 4×4 2021 interior

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En el interior, el cambio también fascina. Encontramos materiales y acabados de muy buena calidad, algo en lo que cada vez mejora más esta marca, y un aspecto general muy limpio, con líneas horizontales que comandan las salidas de la llamada ventilación indirecta (ahí camufladas) y que solo rompe el enorme panel central táctil, donde encontramos una pantalla de 10,25 pulgadas con unos gráficos modernos y una respuesta rapidísima. Cuenta con navegación integrada, conectividad y un sinfín de menús relacionados con varios elementos, como la luz ambiental con hasta 64 tonos, por ejemplo. Una funcionalidad curiosa es la de activar sonidos relajantes como estos con los que seguro que la rutina será algo más llevadera o desestresante.

También los controles de la climatización son táctiles y aunque es verdad que hay demasiados botones todos son muy claros y están bien posicionados. Además, nos encanta que Hyundai haya dejado todo lo que tiene que ver con el clima a parte. También lo podemos controlar desde un menú de la pantalla, pero es mucho más rápido hacerlo desde aquí.

Hablábamos de una pantalla de 10,25 pulgadas y en realidad son dos, porque ese es el mismo tamaño de la que hace las funciones de instrumentación digital. Aunque no se puede configurar tanto como los Virtual Cockpit del Grupo Volkswagen, sí ofrece una rápida y clara legibilidad y si hay una cosa a destacar por encima de todas es que en los relojes al accionar los intermitentes se refleja la imagen trasera a tiempo real para indicarnos si tenemos a alguien en el ángulo muerto o no. Al fin y al cabo es lo mismo que mirar al retrovisor cuando hacemos un cambio de carril, pero sin apartar tanto la vista del frente.

Otro componente que cambia mucho es el volante, que ahora cuenta con dos radios horizontales cuyo diseño, bueno, tendrá sus adeptos y sus adversarios, pero lo cierto es que tiene un tacto y un grosor correcto y unos botones multifunción bien marcados para que no dé lugar a equivocaciones. Para más inri, diría que se da un aire al del Audi A8.

El espacio es bueno tanto delante como detrás. De hecho, en la segunda fila los ocupantes disponen de casi 3 cm más para las piernas. Y los asientos en este acabado Style son comodísimos. Además, cuentan con algún pequeño detalle que se agradece, como el de situar los botones de los reglajes además de en el lado habitual inferior en el izquierdo del respaldo. De modo que el conductor puede reclinar o deslizar el asiento sin necesidad de cambiar de posición.

Con respecto a la visibilidad trasera, hay que decir que es muy buena, pero que en días lluviosos no lo será tanto, ya que el limpialuneta no abarca un gran espacio en su recorrido y deja importantes zonas sin repasar.

El volumen del maletero, en el caso del híbrido, es de 616 litros (el más capaz junto al del gasolina sin microhibridación) y se pueden alcanzar los casi 1.800 l. Sus formas son muy aprovechables y, eso sí, hay que tener cuidado con la tapa del doble fondo, ya que aconseja que en esta parte no se superen los 60 kg, algo difícil de conseguir en algunas situaciones, la verdad…

Motor

Prueba del Hyundai Tucson híbrido 4×4 2021 motor

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La gama mecánica del Tucson tiene para todos los gustos. Hay opciones diésel y gasolina con y sin microhíbridación -por tanto, con y sin etiqueta Eco-, con caja manual y con caja automática y, además, pronto estará disponible también la versión híbrida enchufable con etiqueta 0 Emisiones. En nuestro caso, como ya sabéis, conducimos el Tucson híbrido que siempre va asociado a un cambio automático de seis marchas del tipo convertidor de par. Esta unidad, además, añade la tracción total que aumenta las garantías en condiciones adversas. De hecho, además de los modos Eco (o normal, por defecto) y Sport, tenemos el Snow, el Mud (barro) y el Sand (arena) para acoplar la respuesta mecánica a las diferentes situaciones que podamos tener.

La potencia máxima es de 230 CV y el par, de 350 Nm, algo que obtenemos gracias a la unión de un 1.6 TGDi de 180 CV y de un motor eléctrico adicional de tipo síncrono de imanes permanentes con 60 CV que además de impulsar el coche en determinadas ocasiones, como en los inicios de marcha o en el aparcamiento asistido que vimos antes, actúa también como generador de energía para una batería de polímero de litio de 1,49 kWh de capacidad.

La respuesta es muy buena desde el primer momento en que pisamos el acelerador gracias al motor eléctrico y lo cierto es que no se echa en falta nunca un mayor rendimiento. Lo que sí es verdad es que las recuperaciones podrían ser mejores y no por tema mecánico, sino porque cuando vamos en marcha y queremos acelerar por ejemplo para afrontar un adelantamiento la respuesta del acelerador tarda algunos segundos aunque pisemos a fondo. Esto ocurre en el modo Eco o estándar, claro, que ha sido el que hemos llevado activado por defecto durante la mayor parte de la prueba, porque cuando recurrimos al modo más deportivo notamos una brevedad en la respuesta y una agilidad mecánica intachable.

Comportamiento

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Con los distintos modos de conducción mencionados antes varía tanto la asistencia de la dirección como el tarado de la suspensión adaptativa. En Eco es un coche sumamente cómodo, ideal para recorrer kilómetros y kilómetros en vías rápidas o para atravesar la ciudad de punta a punta sin que los incesantes baches que hay en Madrid supongan un suplicio. Cuando cambiamos a Sport, los amortiguadores se endurecen para frenar las derivas y los balanceos que pueden salir a la luz en carreteras secundarias con mucha curva y desnivel.

No nos engañemos, con sus cotas y su peso (más de 1.600 kg) es un coche claramente subvirador, pero es verdad que esta configuración le dota de un estilo más deportivo que sí nos permite alegrar nuestra conducción recibiendo un punto extra en confianza. Aun así, personalmente me ha parecido demasiado artificial, ya que transmite unos saltitos muy secos cuando pasamos por zonas bacheadas o con el firme desigual. En este sentido, y a pesar de que esta unidad cuenta con las mencionadas llantas de 19 pulgadas, el balón del neumático al igual que el conjunto en general aboga más por el confort que por el dinamismo con un balón bastante grandecito.

La dirección sí que me ha parecido redonda. Por su precisión, por la facilidad que brinda a la hora de guiar el coche y por su perfecta adaptación a cada circunstancia. Es algo que ya no sorprende en Hyundai porque la verdad es que en todos sus modelos es un aspecto muy destacable.

En resumen, esta versión en concreto es una magnífica alternativa para quienes quieran un SUV ecológico, muy tecnológico, amplio y confortable que además valoren el diseño original y los buenos acabados en un fabricante generalista, aunque para ello deben estar dispuestos a desembolsar casi 47.000 euros, que tampoco son palabras menores.

Equipamiento

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Por los poco menos de 47.000 euros que cuesta, en materia de equipamiento no le falta de nada. Sin duda, una de las cosas más llamativas que se pueden hacer con él es aparcarlo de forma remota, algo que hasta ahora solo estaba reservado a segmentos de lujo en Mercedes o BMW. Asimismo, cuenta con un sinfín de elementos destacados que van asociados al nivel Style (tope de gama): sensores de aparcamiento, cámara de visión trasera y 360º, acceso y arranque sin llave, climatizador automático trizona, asientos delanteros electrónicos con calefacción y ventilación, volante multifunción calefactable, asistente para el descenso de pendientes (en la versión 4×4), instrumentación digital, pantalla central de 10,25 pulgadas con conectividad y navegación, tapicería de cuero, cargador de smartphone por inducción, equipo de sonido Krell, techo solar panorámico practicable, etc.

Consumo

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La presencia del concepto híbrido implica una mejora en consumos y en emisiones. La media registrada durante la semana que lo hemos tenido ha sido de 7,5 l/100 km, con un uso de en torno a 70% urbano y 30% circunvalaciones y vías rápidas. En uso urbano exclusivamente podemos anotar una media de 7 litros con todo a favor y en autovías, la cifra aumenta hasta los 8 o 9 litros. Como vemos, no dejan de ser cifras asumibles.

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