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VÍDEO| Prueba del Ford Explorer 2021: ¿por qué es un SUV híbrido enchufable barato?

11 de marzo, 2021

El nuevo Ford Explorer ofrece muchísimo equipamiento, 7 plazas muy amplias, etiqueta Cero y más de 400 CV de potencia por un precio muy competitivo. ¿Tiene rivales?... pues no muchos, la verdad.

Ford comercializó generaciones anteriores del Ford Explorer en Europa, pero eran modelos que poco tenían que ver con los gustos y necesidades de este lado del Atlántico. Esta nueva generación del Ford Explorer deja claro que en su desarrollo ya se tuvo en cuenta que llegaría a nuestro mercado. Su comportamiento en carretera es muy bueno y sus niveles de calidad no tienen por qué tener complejos para medirse con sus rivales.

El Ford Explorer ST 2021 llega a Europa en forma de híbrido enchufable con un sistema que le permite circular en modo eléctrico más de 40 km, de modo que tiene derecho a los beneficios de la etiqueta Cero. Siempre que nuestro día a día esté en ese radio de alcance, ahorraremos bastante en combustible.

Puede que para muchos esté poco justificado gastar casi 80.000 euros que es el precio de tarifa de este Ford Explorer en números redondos. Seguro que más de uno pensará que por ese precio te puedes comprar un BMW, un Mercedes o un Land Rover, pero la realidad es muy distinta.

Por lo que cuesta este Ford Explorer 2021 nadie ofrece un coche de 7 plazas, con etiqueta Cero, este nivel de equipamiento y más de 400 CV de potencia, así de claro.

Por qué no tiene rivales el Ford Explorer 2021

Para encontrar un SUV de gran tamaño con 7 plazas tenemos que irnos a modelos como el Lexus RX 450hL, que nos pareció uno de los coches más cómodos del mercado. Su calidad de fabricación es excelente y es una marca con caché, pero bastante más caro que el Ford Explorer no tiene ni la etiqueta Cero ni las prestaciones ni el comportamiento dinámico de este coche.

Otra alternativa la tenemos en el Land Rover Discovery, pero tampoco tenemos ni las prestaciones ni el equipamiento ni el precio del Explorer.

También podemos buscar en el catálogo del BMW X5, pero el precio se dispara si igualamos el equipamiento y no digamos la potencia.

Resumiendo, el Ford Explorer puede parecer caro si pensamos con los prejuicios de que se trata de una marca generalista, pero, si tenemos en cuenta lo que ofrece, queda claro que es una verdadera ganga.

Nuestra valoración: 7,0

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 6

Destacable

  • Relación precio/producto
  • Confort de marcha
  • Etiqueta cero

Mejorable

  • Depreciación
  • Consumo como híbrido
  • Peso

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Como un Range Rover

El Explorer recuerda a los modelos de Range Rover desde varios ángulos.

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El diseño del Ford Explorer llama la atención y la gente se para a mirarlo con detenimiento. En parte es por su tamaño, pero también porque tiene detalles que lo hacen atractivo y sospecho que también porque a la gente le sorprende ver el óvalo azul de Ford en la parrilla.

Las formas del Explorer recuerdan mucho a las de modelos de Land Rover como el Discovery o el Range Rover Sport. Detalles como las letras en el filo del capó delantero con el nombre del modelo están claramente tomados de la marca británica, como también lo están la forma de los faros o la parrilla delantera.

Por cierto, los faros son full led y tienen asistente de luz de carretera. Los antiniebla funcionan muy bien y dan muy buena luz, pero la iluminación en cruce es algo mejorable, peor que la que ofrecen otros rivales.

En la vista lateral llaman la atención las llantas de 20 pulgadas y los más de 5 metros de largo, pero las proporciones son buenas y no se hace demasiado mazacote a la vista.

La parte trasera es la que menos me gusta, principalmente por la forma de los grupos ópticos, que me recuerdan a los de un SsangYong XLV.

Los acabados y ajustes de la carrocería del Ford Explorer son buenos y el coche deja una excelente primera impresión cuando te acercas a él y abres o cierras sus enormes puertas.

Interior: Espacio a la americana

El interior es muy espacioso y equipado, pero con demasiados plásticos evidentes.

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El interior del Ford Explorer es muy espacioso y los asientos son muy cómodos y con buenos materiales, aunque algunos plásticos de la consola central son algo mejorables por aspecto más que por calidad real.

Las plazas delanteras son muy confortables y espaciosas y a sus pasajeros se les trata con mimo gracias a la regulación eléctrica de los asientos, que además son calefactados y ventilados. Los mandos están bien ubicados y el sistema de climatización garantiza un elevado confort a los dos pasajeros delanteros.

En la segunda fila el confort también es enorme. Las tres plazas independientes son espaciosas, cuentan con sus propios mandos para ajustar la climatización, cortinillas en las puertas y, salvo la plaza central (que es fija), se pueden desplazar longitudinalmente para dejar más espacio al maletero o a las piernas.

La tercera fila es mejor que en la mayoría de los coches de 7 plazas, pero los dos pasajeros de ellas siguen yendo claramente menos cómodos que los otros cinco y su acceso es complicado.

En cuanto al maletero, con las 7 plazas desplegadas se queda en 240 litros, que es más o menos el maletero de un Fiesta. Con 5 plazas estamos ya por encima de los 600 litros y con sólo 2 plazas supera los 1400 litros de capacidad. Abatir los asientos es muy sencillo, como puedes ver en el vídeo.

En resumen, el Ford Explorer ofrece un interior espacioso, muy versátil y con una calidad de materiales y acabados que, aunque no son tan buenos como los de un Lexus RX 450hL o un BMW X5, si tenemos en cuenta la diferencia de precio, son más que aceptables.

Motor: Contundente

El sistema híbrido funciona con absoluta suavidad y las prestaciones son formidables.

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En cuanto a la mecánica del Ford Explorer PHEV, lo que tenemos es un motor de gasolina V6 de 3 litros que rinde 367 CV y que va acoplado a la caja de cambios automática de 10 marchas que ya conocemos del Ford Mustang.

Junto a este motor tenemos otro motor eléctrico de 100 CV que se alimenta de una batería de 13,8 kWh de capacidad y que se carga en unas cinco horas si disponemos de un enchufe de 3,7 kW de potencia. La potencia máxima conjunta del sistema híbrido llega a los 457 CV, que proporcionan unas prestaciones sensacionales y unas aceleraciones de auténtico deportivo.

La fuerza llega a las 4 ruedas a través de un sistema de tracción total con reparto de par inteligente y, aunque no hay reductora, con 10 marchas tenemos una primera muy corta que nos puede ayudar bastante cuando salimos del asfalto, aunque el Explorer no es un 4×4 para trialeras.

La respuesta del conjunto es satisfactoria. Las transiciones de funcionamiento cuando vamos en modo eléctrico y se enciende el motor de gasolina son suaves y el sistema responde bien en todo momento. Lo peor solucionado es la forma de seleccionar los modos de funcionamiento del híbrido enchufable, sobre todo cuando lo que queremos es cargar las baterías con el motor de gasolina funcionando como grupo electrógeno para si, por ejemplo, vamos a ir a una ciudad con acceso restringido por emisiones y queremos movernos en ella en modo eléctrico.

El Ford Explorer puede funcionar de 4 maneras desde el punto de vista de la energía:

  • Modo normal: el coche es un híbrido y el sistema busca el mínimo consumo energético, combinando el motor de combustión y el eléctrico como más convega.
  • Modo eléctrico: salvo que pisemos a fondo el acelerador o se acaben las baterías, el Explorer circula exclusivamente con el motor eléctrico.
  • Modo reserva: lo que hace es funcionar en modo híbrido pero conservando la energía que hay en las baterías para poder usarla después si necesitamos acceder a una zona de bajas emisiones.
  • Modo carga: el motor de gasolina funciona para cargar las baterías. Sin embargo, aunque seleccionemos este modo el coche está siempre gastando energía de las baterías y nunca llegamos a poder cargarlas al 100%.

Comportamiento: Confortable... pero pesado

El peso y el tamaño condicionan su comportamiento.

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Nada que ver con las anteriores generaciones del Explorer. Se nota que este nuevo modelo ha sido desarrollado pensando en su comercialización en Europa y, además de muy confortable, se desenvuelve con mucha soltura en carretera pese a su enorme tamaño y peso.

En ciudad es cómodo por la caja de cambios automática y porque cuando lo usamos en modo eléctrico es muy silencioso y fácil de utilizar. El problema es su tamaño. Con 2 metros de ancho sin contar los retrovisores, es probable que cuando lo aparquemos en batería no podamos subirnos a él en cuanto aparquen a los lados, porque no hay espacio para abrir las puertas dentro de los límites de nuestra plaza. Aparcar es fácil porque el sistema de aparcamiento asistido hace toda la maniobra simplemente manteniendo pulsado un botón.

En carretera es más ágil de lo esperado y frena muy bien, aunque con el peso que tiene es fácil agotarlos por temperatura si sacamos partido de la potencia disponible. Es una pasada cómo adelantamos a los camiones gracias a los más de 450 CV disponibles. En zonas reviradas hay que estar atentos al peso. El centro de gravedad es bajo y no balancea demasiado, pero son casi 3 toneladas lanzadas y las inercias son enormes.

En autopista deja claro que es un rodador incansable y en el que podremos hacer kilómetros sin fatiga, aunque pararemos a echar gasolina antes de cansarnos. En curvas rápidas es aplomado y transmite confianza.

Fuera del asfalto está penalizado por el tamaño, los neumáticos y la altura libre, pero el sistema de tracción total es eficaz y tenemos asistentes como el de descenso que evita que nos embalemos en las fuertes pendientes. No es un coche para practicar 4×4, pero podemos movernos por pistas y superficies con poca adherencia con bastante soltura. También para arrastrar remolques pesados cuenta con un modo de conducción específico que adapta las reacciones del sistema de tracción total y del control de estabilidad a esas circunstancias.

Equipamiento: Nada igual por este precio

Los faros full led adaptativos forman parte del generoso equipamiento.

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El Ford Explorer se comercializa en España sólo con el acabado ST Line, que es muy completo y que tiene un toque sport que le sienta muy bien, con detalles como las llantas de 20 pulgadas, las cuatro salidas de escape traseras o el entramado de la calandra delantera.

A nivel de equipamiento es completísimo y disponemos de elementos de confort como el techo panorámico, el climatizador multizona con mandos independientes atrás, los asientos climatizados, el volante calefactado, la llave inteligente, el portón trasero manos libres, etc.

En cuanto a la seguridad y funciones de asistencia avanzada a la conducción también tenemos de todo: asistente de luz de carretera, control de crucero adaptativo, alerta de pérdida de carril, detector de fatiga del conductor, alerta de colisión con frenado de emergencia, sistema de aparcamiento asistido… no falta de nada.

La conectividad está garantizada por el sistema SYNC3 con Apple Car Play, Android Auto, las tomas USB y el puerto de carga inalámbrico. El sonido tiene una calidad de audio excelente gracias al trabajo firmado por Bang & Olufsen y el navegador integrado también está presente.

En definitiva, como ves en detalle en la ficha técnica adjunta, el Ford Explorer ST Line tiene de todo y por su precio es mucho lo que da a cambio.

Consumo: La autonomía es la clave

Con su peso, aerodinámica y potencia no podemos pretender consumos bajos.

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Aunque el Explorer anuncia una autonomía en modo eléctrico de 42 km y supera por los pelos los 40 km para poder tener la etiqueta Cero, la realidad es que resulta muy complicado hacer más de 30 o 35 km sin poner en marcha el motor de combustión.

Si nuestro día a día está en ese entorno de 40 km de recorrido, podremos ahorrar bastante en gasolina y no hay muchos coches con esta capacidad de 7 plazas con esta ventaja. Si hacemos 100 km, en los primeros 30 km podemos decir que no gastamos nada y que en los otros 70 el consumo va a ser el que he medido durante la prueba, para cuyos cálculos he descargado por completo las baterías, obligando a trabajar de este modo como un híbrido normal al Explorer.

En concreto, los consumos del Ford Explorer ST Line medidos en la prueba han sido (sin usar el modo eléctrico):

  • Ciudad: 13,5 l/100 km
  • Autopista: 10,8 l/100 km
  • Carretera: 8,5 l/100 km

Pueden parecer unas cifras excesivas, pero hay que ponerlas en su contexto. Es un coche que pesa casi 3 toneladas cuando vamos 5 personas en él, su aerodinámica es mala y tiene más de 450 CV. Con todo esto en contra, los consumos me parecen más que razonables y con ellos y un depósito de 68 litros, la autonomía del Ford Explorer ronda los 650 km.

Rivales: Rivales del Ford Explorer 2021

Vehículo

Ford Explorer 3.0 PHEV ST-Line AWD 450

Lexus RX 450h L Luxury

Bmw X5 xDrive45e

Land-rover Discovery 2.0 I4 Standard Aut.

Precio Desde
79.410 €
Desde
101.800 €
Desde
82.600 €
Desde
70.500 €
Combustible Híbrido Enchufable Híbrido Híbrido Gasolina
Cambio 10 marchas 1 marchas 8 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 450 313 398 300
Aceleración 0-100 km/h (s) 6,0 8,0 6,6 7,3
Consumo Medio (l/100 km) 3,1 5,3 1,6 9,1
Emisiones CO2 (g/km) 66 127 37 255

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