Nuevo Peugeot 3008: primera prueba

Nuevo Peugeot 3008: primera prueba

21 octubre, 2016

La nueva generación del Peugeot 3008 supone un cambio radical frente a su predecesor y entra de lleno en la batalla por el segmento de los SUV compactos. Ya hemos tenido ocasión de probarlo y te lo contamos todo sobre el nuevo SUV de Peugeot.

Nuestra valoración: 7,5 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 8

Notable

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 8

Notable

Destacable

  • Panel de instrumentos
  • Acceso al habitáculo
  • Confort de marcha

Mejorable

  • Volante
  • Precio
  • Sin versiones 4x4

La primera generación del Peugeot 3008, a medio camino entre un SUV y un monovolumen, se movía en tierra de nadie; la indefinición era, valga la redundancia, lo que mejor lo definía. Era un coche original, único en su concepto, pero el mercado es el que manda y la tendencia es clara: a los conductores europeos les gustan los SUV.

De hecho y, según los datos ofrecidos por la marca, las ventas de este tipo de vehículos se han multiplicado por 2,5 desde 2009 y, actualmente, si se tienen en cuenta todos los segmentos, uno de cada diez vehículos en el Viejo Continente pertenece a la familia de los SUV. Si nos ceñimos al segmento C, que aglutina un 46% de las ventas en España, el crecimiento de las carrocerías de tipo SUV es imparable, ya que son los todocaminos compactos los que registran un mayor nivel de incremento en las ventas con un 21% más respecto al pasado año.

Con estos datos sobre la mesa, la marca francesa ha decidido responder a las exigencias del público con el nuevo Peugeot 3008, que abandona por completo las líneas de su predecesor y pasa a convertirse en un SUV con todas las letras.

El nuevo Peugeot 3008 conforma junto al Peugeot 2008, que el pasado mes de marzo recibió un lavado de cara, la oferta de SUV de la marca. Además, en los próximos meses llegará a los concesionarios el nuevo Peugeot 5008, modelo que la marca desveló en el pasado Salón del Automóvil de París y que, al igual que el 3008, ha sufrido un cambio radical para entrar de lleno en la batalla de los SUV de siete plazas.

El nuevo 3008  supone un producto clave en la estrategia de Peugeot y, según los responsables de la marca, llega con la firme intención de elevar el listón del segmento, convertirse en la referencia y, en definitiva, hacerse con el liderato de la categoría. Sin duda, es un objetivo ambicioso, ya que se medirá con un auténtico best-seller como el Nissan Qashqai y con un modelo que está dando mucho de qué hablar como es el Seat Ateca.

Además de estos dos modelos, la lista de rivales del Peugeot 3008 es casi tan larga como el número de fabricantes: Kia Sportage, Renault Kadjar, Honda HR-V, Hyundai Tucson… Sin embargo, la marca del león ha señalado como su principal rival al Volkswagen Tiguan. La explicación la encontramos en la estrategia de posicionamiento que ha emprendido el grupo PSA con sus marcas: Citroën luchará con las generalistas, Peugeot estará a medio camino entre las generalistas y las premium y DS peleará con las firmas de más lujo. El mejor representante de este difícil equilibrio que pretende conseguir PSA con Peugeot lo encarna, en Europa, Volkswagen.

En este contexto, el nuevo Peugeot 3008 se presenta en el mercado con un diseño que se sale de la norma y que no dejará indiferente a nadie, un interior novedoso y cuidado y mucha tecnología. Todo esto tiene un pero y no es otro que el precio, ya que, para empezar a hablar, habrá que poner sobre la mesa los 25.150 euros que cuesta su versión de acceso a la gama.

Precios del Peugeot 3008:

  • Peugeot 3008 1.2 Puretec Active: 25.150 euros
  • Peugeot 3008 1.2 Puretec Active Automático: 26.950 €
  • Peugeot 3008 1.2 Puretec Allure: 27.400 €
  • Peugeot 3008 1.2 Puretec Allure Automático: 29.200 €
  • Peugeot 3008 1.2 Puretec GT Line: 29.350 €
  • Peugeot 3008 1.6 THP GT Line Automático: 32.550 €
  • Peugeot 3008 1.6 BlueHDi 100 CV Active: 25.550 €
  • Peugeot 3008 1.6 BlueHDi 120 CV Active: 26.650 €
  • Peugeot 3008 1.6 BlueHDi 120 CV Active Automático: 28.450 €
  • Peugeot 3008 1.6 BlueHDi 120 CV Allure: 28.900 €
  • Peugeot 3008 1.6 BlueHDi 120 CV Allure Automático: 30.700 €
  • Peugeot 3008 1.6 BlueHDi 120 CV GT Line: 30.850 €
  • Peugeot 3008 1.6 BlueHDi 120 CV GT Line Automático: 32.650 €
  • Peugeot 3008 2.0 BlueHDi 150 CV Active: 28.450 €
  • Peugeot 3008 2.0 BlueHDi 150 CV Allure: 30.700 €
  • Peugeot 3008 2.0 BlueHDi 150 CV GT Line: 32.650 €
  • Peugeot 3008 2.0 BlueHDi 180 CV GT Automático: 37.300 €

La compañía ofrece una promoción de 1.700 euros y comercializa como accesorio el patinete eléctrico e-Kick, por 1.150 euros.

Vídeo del nuevo Peugeot 3008

 

Diseño Peugeot 3008: 100% SUV

El nuevo Peugeot 3008 cuenta con luces de circulación diurna en la zaga.
El nuevo Peugeot 3008 cuenta con luces de circulación diurna en la zaga.
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Como decíamos al principio, el nuevo Peugeot 3008 adopta una estética 100% SUV y en nada se parece a su predecesor. La nueva generación adopta los códigos estéticos propios del segmento, por lo que cuenta, entre otras cosas, con una altura libre al suelo elevada, amplias molduras protectoras en los pasos de rueda, la parte baja de los parachoques y las puertas, llantas de generoso tamaño y barras de techo.

El frontal, que sigue la línea marcada por el restyling del Peugeot 2008, es rotundo y llama la atención por sus líneas complejas y rebuscadas. Además, la parrilla vertical delantera, junto a un capó largo y casi plano, le otorga una fuerte personalidad y presencia al vehículo. En la vista lateral, los diseñadores han recurrido a un “truco” que se está convirtiendo en algo habitual en los últimos lanzamientos: crear la sensación de un techo flotante mediante la colocación de un plástico negro que da continuidad a las ventanillas laterales con la luna trasera.

Por su parte, la zaga es inédita y se aleja de todo lo visto hasta ahora en la marca. Con la colocación de una banda negra justo por debajo de la luna, Peugeot ha conseguido que la parte trasera cuente con un diseño limpio y atractivo gracias, entre otras cosas, a que deja menos chapa a la vista y da la sensación de tener una mayor superficie acristalada. Los grupos ópticos, que quedan enmarcados por la mencionada pieza negra, cuentan con tecnología LED y las características tres “garras” de la marca como firma lumínica. Quizá el único inconveniente venga por parte de los intermitentes, demasiado pequeños y, por lo tanto, poco visibles para adelantar nuestra maniobras al resto de conductores.

En cuanto a las medidas, el nuevo Peugeot 3008 ha crecido en longitud y se sitúa algo por encima de la media del segmento: mide 4,45 metros de largo (7 centímetros más que el Nissan Qashqai), 1,84 metros de ancho y 1,62 metros de alto. La distancia entre ejes se queda en 2,68 metros.

Interior El Peugeot 3008 incorpora la evolución del original i-Cockpit

El nuevo Peugeot 3008 es el primer modelo en contar con la evolución del característico i-Cockpit de la marca.
El nuevo Peugeot 3008 es el primer modelo en contar con la evolución del característico i-Cockpit de la marca.
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A pesar de que el diseño exterior supone una revolución frente al modelo precedente, el nuevo Peugeot 3008 se sumará a la larga lista de propuestas que ya existen en el segmento de los SUV compactos. Por esta razón, la marca ha hecho especial hincapié en el habitáculo, al que ha definido como un amplificador de sensaciones.

Maxime Picat, CEO de Peugeot, afirmó, en la presentación estática del modelo el pasado mes de mayo, que “el interior del nuevo 3008 es revolucionario, no tiene competencia en el mercado”. El máximo responsable de la marca señaló que “los conductores pasan más horas atascados en el tráfico urbano que en una bonita carretera alpina”, por lo que la experiencia de conducción debe ir más allá de las sensaciones dinámicas que ofrece el vehículo.

Lo cierto es que la imagen, más allá de otro tipo de cuestiones, es francamente sensacional. De un primer vistazo, el Peugeot 3008 transmite calidad y la sensación de estar ante algo diferente a lo acostumbrado.

La evolución del característico Peugeot i-Cockpit es, en gran medida, la responsable de estas buenas impresiones, ya que el tradicional panel de instrumentos analógico se ha sustituido por una espectacular pantalla de 12,3 pulgadas totalmente configurable. Además, el sistema multimedia se maneja a través de otra generosa pantalla de 8 pulgadas. Desde la versión de acceso a la gama, el nuevo 3008 contará con estos dos elementos, algo de agradecer si tenemos en cuenta que, habitualmente, se trata de elementos opcionales o que forman parte de los acabados más altos.

Por lo demás, el i-Cockpit mantiene intacta su peculiar postura de conducción, en la que contamos con un volante pequeño, el más reducido de la categoría, y el panel de instrumentos situado por encima de este. Además, el volante no solo es achatado por la parte baja, sino también por la parte alta, lo que resulta original, pero molesto para las maniobras de aparcamiento.

La verdad es que yo, particularmente, no me encuentro a gusto con la postura de conducción que ofrece el i-cockpit, pero también es cierto que entre los colegas de profesión hay muchos defensores de esta configuración, por lo que, al final, resulta una cuestión de gustos. Lo mejor es sentarse a sus mandos y comprobar si se adapta o no a nuestras necesidades.

En cuanto a la calidad de los materiales y ajustes, el nuevo Peugeot 3008 raya a buen nivel, un punto por encima de la mayoría de sus rivales. En este sentido, hay que señalar que, entre los acabados interiores disponibles, podemos contar con uno que incluye madera de roble real y no las imitaciones a las que, últimamente, nos tienen acostumbrados las marcas.

Además, la marca parece haberse apeado de la burra y ha optado por un interior que no es tan minimalista como el de, por ejemplo, el Peugeot 308, ya que la consola cuenta con algunos botones que facilitan el acceso a las distintas funciones del vehículo y que, por cierto, tienen un diseño tremendamente atractivo.

En lo que se refiere a capacidad de carga, el maletero del nuevo Peugeot 3008 cubica 520 litros, 88 más que la generación anterior. Además, cuenta con doble fondo, formas regulares, fácil acceso (abandona el doble portón de la generación anterior) y da cobijo a una rueda de repuesto de emergencia. Asimismo, al asiento del copiloto se puede plegar, por lo que podemos cargar objetos de hasta 3 metros de longitud. Con los asientos plegados, maniobra que se realiza de forma muy cómoda desde unos tiradores situados en el propio maletero, la capacidad se eleva hasta los 1.580 litros y el suelo de carga es plano.

Una de las novedades más curiosas del nuevo Peugeot 3008 es la tablilla que sirve de separación para el doble fondo, ya que se puede desplazar hasta el exterior y utilizarse de apoyo para las personas, lo que resulta muy útil para, por ejemplo, colocarse los patines o simplemente comer algo mientras realizas una parada en un trayecto largo.

Respecto a las plazas traseras, que no cuentan con desplazamiento longitudinal ni respaldos regulables en inclinación, el espacio disponible se sitúa, aunque no podemos introducir los pies por debajo de los asientos delanteros, en la media del segmento y el acceso es fácil y cómodo. Sin embargo, la plaza central resulta, pese a no existir túnel central, algo incomoda, ya que el respaldo es demasiado duro.

En definitiva, el habitáculo del nuevo Peugeot 3008 es amplio, de diseño futurista, cuenta con una calidad percibida elevada y una postura de conducción peculiar.

Motor Cuatro diésel y dos gasolina

El Peugeot 3008 utiliza un cambio automático de convertidor de par.
El Peugeot 3008 utiliza un cambio automático de convertidor de par.
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Una vez repasado exterior e interior del vehículo, vamos con la gama mecánica que ofrece el nuevo Peugeot 3008, que cuenta con cuatro opciones diésel y dos de gasolina.

  • 1.2L PureTech 130 CV
  • 1.6L THP 165 CV EAT6
  • 1.6L BlueHDi 100 CV
  • 1.6L BlueHDi 120 CV
  • 2.0L BlueHDi 150 CV
  • 2.0L BlueHDi 180 CV EAT6

Todas las mecánicas están asociadas de serie a un cambio manual de cinco o seis velocidades (depende de la potencia escogida), excepto las dos más potentes (1.6 THP 165 CV y 2.0 BlueHDI 180), que están acopladas de forma exclusiva a un cambio automático. Asimismo, el motor diésel de 1,6 litros de 120 CV y el PureTech de gasolina pueden contar, de forma opcional, con caja automática. Por cierto, se trata de un convertidor de par de seis relaciones, lo que significa que Peugeot abandona el controvertido cambio manual robotizado de la generación anterior.

Todas las versiones son de tracción delantera y, aunque no se ofrecen variantes de tracción total, algunas pueden montar el sistema ‘Advanced Grip Control’, que actúa sobre el control de tracción y estabilidad para avanzar con más facilidad sobre suelos deslizantes. Para una versión 4×4 habrá que esperar a la llegada de las variantes híbridas de gasolina, algo que no sucederá, al menos, hasta dentro de un año.

Durante la presentación del modelo, tuve oportunidad de probar tres de los seis motores disponibles. En el apartado de la gasolina, la mecánica de cuatro cilindros y 1,6 litros me dejó un sabor agridulce, ya que uno espera mayor brío de una mecánica que anuncia 165 CV de potencia máxima. Además, el nivel sonoro es más elevado de lo deseado cuando la aguja del cuentavueltas se sitúa en la parte alta, algo que sucede con facilidad cuando exigimos al coche que nos entregue toda su potencia para, por ejemplo, realizar un adelantamiento. En este caso, me quedé con ganas de probar la mecánica tricilíndrica PureTech de 130 CV que tan buenas sensaciones me ha dejado en otros modelos del grupo PSA.

En cuanto a las mecánicas diésel, el motor de dos litros y 180 CV, el más potente de los de gasóleo y solo disponible con el acabado más alto de la gama, el GT, resulta más recomendable que su homologo de gasolina. Sube de vueltas progresivamente y empuja de maravilla al nuevo 3008 que, en esta versión, alcanza un peso de 1.540 kilogramos. Además, y aunque resulte sorprendente, es más silencioso.

Por último, tuve ocasión de ponerme a los mandos del 1.6 BlueHDi de 120 CV con cambio automático. Como era de esperar, las diferencias respecto al motor de 180 CV son notables. Sin embargo, es una mecánica que se muestra suficiente para el Peugeot 3008, ya que, pese a las dimensiones y peso del vehículo, uno no tiene la sensación de que le falte un extra de potencia para moverse con mayor soltura.

En cuanto al cambio automático, Peugeot ha dado un salto adelante, ya que ofrece un funcionamiento suave. La única pega la encontramos si activamos el modo manual. En primer lugar, el accionamiento mediante las levas es incomodo, ya que éstas están situadas en la columna de la dirección y, a veces, accionas otro mando satélite antes que la propia leva del cambio. En segunda lugar, las órdenes de cambio de marcha que efectuamos con las levas, en ocasiones, no se producen de forma inmediata, algo que dificulta el realizar una conducción deportiva. En cualquier caso, la orientación del vehículo no pide unas reacciones inmediatas del cambio, es más, el 99,9% de los conductores no usará el modo manual.

En definitiva, Peugeot cubre un amplio espectro de posibilidades con su gama mecánica, que, además, se verá ampliada con una versión híbrida y quién sabe si con una variante GTi, algo que los responsables de la marca no descartaron.

Comportamiento Confort por encima de todo

La insonorización del nuevo Peugeot 3008 es sobresaliente.
La insonorización del nuevo Peugeot 3008 es sobresaliente.
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Para la prueba del modelo, la firma preparó un recorrido por una autopista desde Bolonia hacia la Toscana para, más tarde, transitar por algunos tramos de montaña que forman parte del recorrido de la mítica Mille Miglia. Lo primero que uno siente tras recorrer unos pocos kilómetros es la excelente insonorización del habitáculo, ya que tanto el ruido procedente de la mecánica como los propios de la rodadura o el viento están extraordinariamente atenuados. Si a esto le unimos una suspensión muy cómoda y que filtra a la perfección el asfalto roto, que no bacheado, el confort de marcha es absoluto.

Dada la vocación familiar del modelo, se nota que Peugeot ha trabajado especialmente este apartado y el resultado no podía ser mejor, el refinamiento es notable. También es cierto que en los tramos más revirados, donde le exigimos un poco más al coche al realizar una conducción más deportiva, salieron a relucir las carencias del ajuste de la suspensión. En los cambios de apoyo fuertes o al pasar, por ejemplo, un cambio de rasante, es decir, cuando el muelle está al máximo de su compresión, el efecto es un rebote seco, ya que el muelle libera toda la energía almacenada de golpe, lo que provoca una sensación de haber perdido el control nada agradable.

En cualquier caso, esto resulta un mal menor, si tenemos en cuenta el tipo de conductor al que está enfocado el Peugeot 3008. Una gran mayoría de ellos no pondrá en aprietos al coche ni buscará sus límites, es más, estarán encantados con el aislamiento y confort de marcha que les proporciona la suspensión. Eso sí, las juntas de dilatación en las autopistas o los badenes pronunciados son para todos y aquí el rebote seco del eje trasero se hace molesto. Además, hay que señalar que en las curvas rápidas no detectamos el balanceo propio de los SUV, lo que es un punto a su favor.

El Peugeot 3008 cuenta con un modo Sport que se activa a través de un botón situado en la consola, junto a la palanca del cambio. Al pulsarlo, se endurece la dirección, aunque muy levemente, y se modifica la gestión del cambio, aguantando más antes de efectuar el salto a una marcha superior.

Equipamiento Generoso desde la versión más básica

El Peugeot 3008 cuenta con cuatro acabados.
El Peugeot 3008 cuenta con cuatro acabados.
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El nuevo Peugeot 3008 estructura su oferta en base a cuatro acabados: Active, Allure, GT-Line y GT. Desde el modelo de acceso a la gama, la marca se ha esforzado por ofrecer un amplio equipamiento, y prueba de ello es que todas las versiones cuentan con el panel de instrumentos digital de 12,3 pulgadas y la pantalla táctil de 8 pulgadas de serie.

La línea de equipamiento más básica, la denominada Active, cuenta, además, con llantas de aleación de 17 pulgadas, climatizador bizona, sensores de lluvia y luces, sensores de aparcamiento traseros, etc.

El acabado Allure añade a lo anterior, entre otras cosas, el sistema de navegación, los sensores de aparcamiento delanteros y las llantas de 18 pulgadas. Por su parte, el acabado GT-Line suma los faros delanteros con tecnología LED, el techo en color negro y un paquete de elementos de seguridad que incluye, entre otras cosas, el detector de objetos en el ángulo muerto y el cambio automático de luces.

Por último, el acabado tope de gama, el GT, está asociado únicamente al motor diésel más potente, el de 180 CV, y el cambio automático. Incluye de serie las llantas de aleación de 19 pulgadas, la tapicería en Alcantara, la cámara de visión trasera y el acceso y arranque sin llaves.

Consumo Cifras oficiales, pero reales

No habrá versiones con tracción total para el nuevo Peugeot 3008.
No habrá versiones con tracción total para el nuevo Peugeot 3008.
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Durante una prueba de este tipo es imposible medir con exactitud los consumos reales del coche, pero, en este caso, hay que señalar que el grupo PSA ha puesto en marcha un plan de verificación de consumos en condiciones reales, es decir, unas cifras más cercanas a la realidad que las homologadas. Con el Peugeot 3008, la marca ha fijado el consumo medio real de la mecánica diésel de 120 CV y de la de gasolina de 130 CV: 6/100 km y 7,4 l/100 km, respectivamente.

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