Suzuki Swift Sport: comparativa39

Suzuki Swift Sport: comparativa

11 Julio, 2012, modificada el 12 Julio, 2012 por

Hemos podido probar el último Suzuki Swift Sport. En las dos primeras generaciones contaba con una versión que verdaderamente hacía honor a este título, ¿lo hará en su cuarta versión?

No valorado

Destacable

  • Motor
  • Caja de cambios
  • Precio

Mejorable

  • Asientos demasiado blandos
  • Volumen del maletero
  • Acceso a las plazas traseras

Ya vamos por la cuarta generación de este pequeño japonés. El primer Suzuki Swift nació en 1985, fruto de la colaboración entre la firma nipona y el gigante americano GM, que lo comercializaba con varias de sus marcas.

Aquel pequeño utilitario de formas cuadradas contó entre sus filas con un verdadero deportivo de motor 1.3 multiválvulas que destacaba más por su buen par en la zona baja que por su alta potencia (101 CV que, por otra parte, no eran pocos para aquellos años).

En 1989 se lanza la segunda generación, con un diseño mucho más atractivo y moderno. En esta saga, el Swift contaba con una amplísima variedad de carrocerías: tres puertas, cinco puertas, sedán, descapotable… incluso disponía de una versión con tracción integral 4×4.

En 1992 se modifican el interior y los parachoques; es la versión a la que corresponde el modelo blanco de esta comparativa.

Prueba Suzuki Swift Sport Vs GTi 1.3, Carbajal de la Legua, Rubén Fidalgo39
Una generación y nada menos que 23 años separan el diseño de estos dos automóviles.

La motorización 1.3 GTi Twin Cam 16 Valve (así de “corto” era su nombre) heredaba el irrompible y excitante propulsor de 101 CV de la generación anterior. La potencia era la misma, pero el rendimiento dinámico de esta serie estaba en otra liga. Pese a sus mayores dimensiones, el peso seguía por debajo de los 800 kg. En su día se criticó que había aumentado de tamaño, pero no de habitabilidad. Era el “peaje” por la implantación de un eje trasero multilink totalmente independiente que robaba espacio al interior. Además, incorporaba 4 discos de freno (autoventilados los delanteros) que eran la envidia de sus adversarios. Todo este dispendio “tecnológico” lo convertía en una máquina imbatible en tramos revirados, pero tenía un inconveniente: su precio se disparaba hasta los 2 millones de pesetas (12.000 euros); era el GTi más caro de su categoría… y sin aire acondicionado, ni dirección asistida, las dos únicas opciones junto con las llantas de aleación.

El ejemplar de la comparativa es de 1995 y, en los años que lleva en mi casa, ha recorrido más de 300.000 km, tras los que sigue sin gastar una gota de aceite. En un motor de alta compresión, capaz de girar a 8.000 rpm, es algo que me causa admiración. Prueba de lo excelente de esta mecánica es que es una de las más buscadas para acoplar en los Samurai y Vitara empleados en competiciones de 4×4.

[auto_quote quote=”Un nombre prohibido” quote_title=”Volkswagen tiene registrada la denominación GTi” quote_description=”Suzuki se ha visto obligada a cambiar el apellido GTi por el de Sport en su versión más deportiva.”]

En la cuarta generación, el Suzuki Swift tiene un hermano “rebelde” al que llaman Sport, cuya misión es recuperar el espíritu de aquel GTi y aprovechar el tirón que el modelo está teniendo con sus éxitos en el Campeonato de España de Rallyes actual.

Si ponemos en una balanza sus cualidades, la cosa está reñida. Aunque el nuevo Suzuki Swift Sport cuenta con 35 CV más de potencia (136 CV frente a 101), tiene que mover casi 300 kg más de peso, de modo que su relación peso/potencia es casi idéntica. Si tenemos en cuenta las mejoras en suspensiones y trenes rodantes, el “antiguo” se saca de la manga un eje trasero digno de categorías ‘premium’, frente a un sistema de brazos tirados, muy ligero y bien puesto a punto, pero algo menos efectivo.

La vida en la ciudad con un Suziki Swift Sport

Estos pequeñines parece que campan a sus anchas por las congestionadas calles. Gracias a sus compactas medidas, los puedes aparcar en cualquier sitio, aunque resulta más fácil encontrar hueco para el GTi, ya que es algo más estrecho: podrás abrir la puerta para bajarte en las “amplias” plazas de garaje de algunos parkings. Sin embargo, el Swift Sport tiene un arma definitiva: dirección asistida. Con ella, las maniobras son mucho más sencillas de realizar y al final, pese a su mayor volumen, resulta más ágil en ciudad.

Prueba Suzuki Swift Sport, Leon, Rubén Fidalgo39
El pequeño deportivo de Suzuki campa a sus anchas por la ciudad.

La visibilidad es muy buena gracias a la peculiar forma del parabrisas, con los pilares bastante verticales y alejados del puesto del conductor. Los enormes retrovisores están expuestos a golpes, pero tienen un campo de visión excelente. Todos los mandos están a mano y la postura de conducción es muy cómoda… Pero, curiosamente ambos modelos tienen el mismo inconveniente: para acceder a las plazas traseras, el asiento delantero pierde su posición previa al abatirse, obligando a continuos reajustes del respaldo.

Los consumos son mejores en el Suzuki Swift Sport, que me ha sorprendido en este apartado con cifras casi de diésel, con apenas 7 litros a los 100 km en ciudad.

Las mecánicas tienen un tacto muy parecido, se nota que son de la misma familia. Siempre me ha sorprendido el propulsor del Swift GTi por su elasticidad (capacidad para circular en marchas largas a bajas revoluciones); en aquellos años, los motores de 16 válvulas sólo “respiraban” en la zona alta.

[auto_quote quote=”Suzuki, herencia ‘motociclística'” quote_title=”Su experiencia en el mundo de las dos ruedas es evidente” quote_description=”Los pequeños motores de gasolina de estos dos modelos son excelentes por consumo y fiabilidad.”]

Esta mecánica 1.3  es capaz de rodar en quinta a mil vueltas y recuperarse sin toser hasta el corte a 8.000 rpm, y todo sin sistemas de admisión o distribución variable. Cierto que la diversión empieza a partir de las 4.500 vueltas, pero por debajo no va nada mal.

El 1.6 del Swift Sport tiene más marcado ese punto por encima de las 4.000 rpm en el que el motor pasa de bueno a excelente. También es muy elástico y te permite abusar de las marchas largas en ciudad, sin duda, uno de los secretos de sus contenidos consumos.

La iluminación y el confort en el Suzuki Swift Sport

Salimos de la ciudad y emprendemos un largo viaje por carretera nacional y autovía. Cuanto peor es el trazado, más ventaja saca el ligero GTi: gracias a su menor peso, acusa mucho menos el cambio de ritmo en los consumos. De todos modos, su vástago sigue destacando en este sentido y para subir por encima de los 10 litros hay que ir a una marcha realmente viva.

Prueba Suzuki Swift Sport, Villabalter, Rubén Fidalgo39
La parte trasera del Swift Sport es muy llamativa con el difusor inferior y las generosas salidas de escape.

Cuando cae la noche, la ventaja se reduce debido a la excelente iluminación de los faros bi-xenón del Suzuki Swift Sport más joven.  Estos faros hacen que las (excelentes en su día) luces del Swift GTi casi palidezcan y provocan que nuestro menor campo de visión nos haga ir más despacio, al tener menos tiempo para reaccionar desde que vemos el obstáculo.

Los asientos del Swift Sport sujetan muy bien el cuerpo lateralmente, pero su blando mullido hace que la fatiga aparezca antes de lo deseable. Con el paso de los kilómetros empezamos a movernos en el asiento, intentando cambiar de postura para relajar la zona baja de la espalda. Sin embargo, los aparentemente simples “baquets” del Swift GTi resultan mucho más cómodos a la larga, y eso que tras casi medio millón de kilómetros han perdido parte de su forma.

Una vez en la autovía, el control de crucero y la sexta son definitivos a favor del Swift moderno. El GTi tiene un desarrollo de cambio muy cerrado (con muy poco salto de revoluciones al cambiar de marcha), que lo hace imbatible en un tramo de montaña, pero a 120 km/h el motor va por encima de 4.000 rpm, lo cual dispara el ruido y los consumos: pese a su mayor masa y cilindrada, el Swift Sport gasta un litro menos, estabilizando la cifra alrededor de los 6 l/100 km. Además, el viaje es mucho más silencioso que en su predecesor.

Todos los mandos del Suzuki Swift Sport se manejan con mucha facilidad, la iluminación es muy buena y no echamos nada en falta en cuanto a equipamiento. Pese a su pequeño tamaño, se pueden afrontar largos viajes sin el menor reparo. Eso sí, los asientos te obligarán a parar con el fin de “hacer estiramientos” antes que la autonomía de combustible, y eso que sólo tenemos un depósito de 42 litros.

La prueba en el circuito del Suzuki Swift Sport

Me gusta cómo va el nuevo Suzuki Swift Sport. La verdad es que me ha parecido un coche divertidísimo y bastante efectivo. Es fácil redondear los giros con la ayuda del eje trasero, jugando con los pesos. Este comportamiento tan ágil de la parte posterior es muy agradecido cuando uno lo busca y provoca ese ligero sobreviraje para entrar bien al vértice de la curva. Sin embargo, tiene su punto negativo cuando uno se relaja.

Prueba Suzuki Swift Sport, Circuito PTC Escuela A Pastoriza, Rubén Fidalgo39
El eje trasero es muy reactivo a las transferencias de masa. Es muy divertido pero conviene estar atento si desconectas el ESP.

Si por un error de cálculo o por algún imprevisto te ves obligado a “cortar gas” o frenar algo en pleno apoyo, el “desmadre” de la parte trasera te puede meter en algún apuro si has trazado mal y no has dejado espacio para solucionar posibles dificultades. Afortunadamente, el ESP “lo sabe” y, aunque se nota el instinto del Swift Sport en la cadera, el control de estabilidad lo mantiene a raya.

Los frenos han estado a la altura y han mantenido el tipo en ambos modelos; la verdad es que tienen un tacto y una mordiente muy buenos. Aquí, el Swift más “joven” saca ventaja de la mayor anchura de sus neumáticos (195 frente a 175 mm) y de su ABS.

[auto_quote quote=”Seguridad ante todo” quote_title=”La seguridad activa y pasiva ha aumentado mucho en dos décadas” quote_description=”Sin duda, donde más se nota el paso de los años es en la dotación de seguridad y en las asistencias electrónicas.”]

Por su parte, el Swift GTi, sin asistencia de ningún tipo, te deja hacer más cosas. El eje trasero es una maravilla. Lo llevas por donde quieres y, aunque también ayuda a redondear, lo hace de manera mucho menos brusca que el Sport. Su menor peso le permite pasar por las curvas con mucha menos inercia; ese motorcito que sube hasta 8.000 vueltas y un cambio tan cerrado permiten que nunca falten caballos bajo el pie derecho. Se nota que es un coche pensado antes de los ESP: su instinto depende menos de este sistema para ir seguro. Sus pequeñas ruedas de 14” son perfectas para su peso y el comportamiento es impecable y muy eficaz.

Los frenos sin ABS tienen su riesgo. Al GTi hay que “echarle el ancla” con el coche completamente recto, antes de iniciar el giro. Frena muy bien y se dosifica de maravilla, pero si estás con la carrocería algo apoyada en la curva, se bloquea y te saca de la trayectoria. Hay que ser muy fino y tener clara la velocidad de entrada antes de mover el volante.

En el circuito de A Pastoriza ha sido casi un segundo más rápido que el nuevo Suzuki Swift Sport. El peso y lo “ratonero” que es el circuito han sido las claves.

¿Quién se lleva el gato al agua?

La verdad es que no sabría con cuál quedarme, déjame que me aproveche de mi condición de gallego y diga “depende”.

Prueba Suzuki Swift Sport Vs GTi 1.3, Carbajal de la Legua, Rubén Fidalgo39
El modelo nuevo parece casi un 4x4 al lado de su abuelo.

Si quiero un coche para todos los días, el nuevo Suzuki Swift Sport gana por goleada. La dirección asistida, el aire acondicionado, el xenón y los sistemas de seguridad dejan en evidencia que han pasado 17 años entre ambos.

Si, por el contrario, lo que busco es un deportivo con mayúsculas, el ligerísimo Swift 1.3 GTi no tiene rival en cuanto a disfrute y eficacia. Eso sí, te hará sudar, y no sólo por carecer de climatización….

Respecto a sus contemporáneos, el Suzuki Swift Sport juega la baza de la distinción frente a los Citroën C2, Volkswagen Polo, Skoda Fabia y similares. Las prestaciones no son nada malas y los consumos, contenidos. Sin duda, es un modelo muy equilibrado y recomendable, sobre todo si tenemos en cuenta su completo equipamiento por un precio de menos de 16.000 euros.

¿Buscas un coche como éste?

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Rubén Fidalgo

13 Comentarios

ruth 11 Julio, 2012

guay. es fácil de leer y de entender, para un profano como yo.
Me gusta la agilidad de la expresión y la calidad de los comentarios para poder elegir y exigir al mismo tiempo una claridad de las características en los vehículos comparados.
Gracias pues has aclarado ideas y percepciones de los modelos!

giorgio 9 Octubre, 2013

Cabia esperar que mas de 20 años despues mejorarian el modelo…
El viejo swift sigue siendo la bomba.

Rubén Fidalgo 9 Octubre, 2013

Hola Giorgio, muchas gracias por tu comentario. Efectivamente, en 20 años las cosas han mejorado mucho, es una lástima que los coches actuales no puedan ser tan ligeros como los de hace dos décadas. Si el Swift actual pesase los 800 kg de su predecesor sería increíble!!!
Un saludo.

Lucasgti 1 Abril, 2014

bueno, los mk3 del gti venían con dirección asistida y A/C, y algunos swift tuvieron 115hp, el viejo swift sigue aguantando. 0-100 7.5s, 5l/100km en ruta, extremadamente ágil y veloz en las curvas, un sonido perfecto, ya no se hacen autos como antes

Rubén Fidalgo 1 Abril, 2014

Hola LucasGTi, son duda el veterano está muy bien armado incluso para los estándares actuales. La dirección asistida y el A/C eran opcionales. Desconocía esa versión de 115 CV, cuentanos más sobre ella. UN saludo y gracias por tu comentario.

Lucasgti 2 Abril, 2014

las versiones para japon (cultus gti) venian con 11:1 de compresión y 115 hp, incluso había una versión 4wd.

la dirección asistida y el a/c era opcional para el swift mkII( 89 – 91) ese pesaba 750kg luego el mkIII venia con dirección y a/c de fabrica, ademas de cristales electricos y barras estabilizadoras reforzadas y un programa de gestión electrónico mas agresivo lo que hacia que apesar de elevar su peso a 800kg lograra las mismas aceleraciones que el mkII

yo tengo uno y pisando los 300k todavía sigue haciendo 0-100 en 7.8s 210km/h y unos 21 km/l a 90.

por cierto, muy buena la comparativa

Rubén Fidalgo 2 Abril, 2014

Aún le queda mucha vida a tu coche… el que ves en la comparativa es de mi hermana y ha superado los 475.000… camino del medio millón 😉

Lucasgti 3 Abril, 2014

hermoso auto, a mi parecer bastante infravalorado, ojala el nuevo swift fuera como el viejo GTi, pero me agrada de todas formas, felicitaciones a tu hermana, parece que lo tiene bien cuidado, donde yo vivo (argentina) encontrar uno en condiciones es muy raro.

Rubén Fidalgo 3 Abril, 2014

Gracias, aquí también empieza a ser difícil encontrarlos, entre las subvenciones del gobierno para achatarrar coches de más de 10 años al comprar uno nuevo y la moda “tunning” han ido acabando con los Swift GTi, que tampoco abundaban demasiado, era un coche caro en su día. Un saludo.

Manuel 14 Junio, 2014

Buenas, acabo de rescatar un mkII semiabandonado, que iba a parar al desguace si llego a tardar dos días más en encontrar al dueño, así que ahora tengo dos disfrutes: restaurarlo y una vez acabado, disfrutarlo. Después de hablar con el dueño y confirmarme que me lo quedaba, no me lo podía creer!!!!

Rubén Fidalgo 14 Junio, 2014

Hola Manuel, en Desguaces La Torre en Madrid suele haber bastante recambio para estos modelos. Seguro que lo disfrutas mucho, ya lo verás.

Twin Cam 1.3 7 Diciembre, 2014

sin dudarlo entre los dos autos el gti siempre va a ser el mejor

Rubén Fidalgo 8 Diciembre, 2014

Gran coche, sin duda.

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