SsangYong Korando G20D Bi-fuel: 150 CV, a prueba39

SsangYong Korando G20D Bi-fuel: 150 CV, a prueba

12 febrero, 2014, modificada el 29 junio, 2016 por

Aunque su nomenclatura puede dar lugar a error por su letra final, el SsangYong Korando G20D no es un modelo diésel. Es más, en el caso de la unidad de pruebas, su mecánica puede funcionar con GLP y con gasolina, pero jamás con gasóleo. ¿Sale más rentable que su “hermano” diésel? Sigue leyendo…

Nuestra valoración: 7,2 Notable

Diseño 7

Bastante bueno

Motor 6

Bueno

Comportamiento 7

Bastante bueno

Interior 8

Notable

Equipamiento 8

Notable

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Economía de uso.
  • Amplitud interior.
  • Equipamiento.

Mejorable

  • Conversión a GLP mejorable.
  • Altura excesiva.
  • Pantalla multimedia.

Sin lugar a dudas, a día de hoy la opción más rentable a la hora de utilizar el transporte privado son los modelos movidos por gas (ya sea GLP o gas natural). Hacer 700 km con apenas 55 euros en un coche como el SsangYong Korando es complicado con el litro de diésel por encima de 1,30 euros y el de gasolina casi a 1,50. Esto lo convierte en el Korando con el coste por kilómetro más ajustado de todos; una alternativa muy interesante.

Cada vez hay más puntos de repostaje y el funcionamiento y manejo del sistema es muy sencillo; eso sí, esperaba más calidad en su ejecución, tanto en la instalación como en la ubicación de algunos elementos (por ejemplo, el indicador de nivel del gas).

Si en tu ciudad tienes surtidor de GLP, no dudes que la versión bi-fuel es la más interesante para reducir el gasto en cada desplazamiento; además, el Korando G20D es mucho más silencioso y suave que su hermano diésel.

Y si entre los Korando me parece el más recomendable, también entre los SUV está entre los mejores en cuanto a relación precio/equipamiento, aunque sigo pensando que preferiría un equipo de radio a lo mejor sin pantalla táctil, pero de mayor calidad.

Prueba SsangYong Korando G2.0D Bifuel, detalle GLP, Rubén Fidalgo39
El sistema de gas se ve claramente en esta imagen.

El motor ya está caliente y oigo el leve “click” que produce la electroválvula (abre paso al GLP y cierra el de la gasolina). Es lo único que nos indicará que nuestro Korando utiliza un carburante más barato y limpio que la gasolina o el gasóleo. El consumo mixto del Korando con GLP está entre 9 y 10 l/100 km; es difícil calcularlo de forma precisa, pues en ninguno de los 4 repostajes que he hecho he conseguido meter el mismo volumen de gas. Aquí afecta más la presión a la que esté tarado el surtidor, pues éste se para por contrapresión, no porque el combustible llegue físicamente a la boca de llenado. Pero la media de los 4 llenados está en esas cifras de consumo.

Aunque el gasto de carburante pueda parecernos elevado (más o menos aumenta 1 l/100 km respecto al de gasolina y 2 l/100 km respecto al modelo diésel), el coste por kilómetro es muy económico, ya que el combustible cuesta la mitad. Para hacernos una idea, llenaremos el depósito con apenas 28 o 30 euros; esto permite que haya realizado 700 km de pruebas con 52 euros, imposible ni siquiera con el modelo diésel.

En carretera se echa en falta algo más de par para afrontar los repechos sin tener que recurrir a la quinta o incluso a la cuarta marcha, pero para eso está la caja de cambios. Al igual que en los adelantamientos, bastará con seleccionar la relación adecuada y el motor de 149 CV hará el resto. Cuando subamos el régimen para coronar un puerto, la mecánica sí sonará en el interior del Korando, pero durante la mayoría del recorrido resultará mucho más silenciosa y confortable que los propulsores diésel que monta la marca. Da la sensación de estar mejor acabada, pues la ausencia de ruidos y vibraciones es total.

Respecto al problema que puede suponer el no tener suficientes surtidores de GLP, esto se está solucionando. Mientras tanto, hay que organizarse un poco, aunque en mi caso reconozco que esta vez me salió el tiro por la culata: había planificado repostar en un área de servicio en la A6, a la altura de Ponferrada, y al llegar allí (casi seco de gas…) me encuentro con que el surtidor de autogás no está operativo. El único inconveniente fue que tuve que continuar el resto del viaje -unos 200 km- funcionando con gasolina, sin poder sacar partido del menor coste del GLP.

Aun así, me parece una alternativa mucho más rentable que el modelo diésel, del cual sólo echo de menos su mayor par motor gracias al turbo. Por lo demás, el bi-fuel es más confortable, el gasto en combustible mucho menor y también su mantenimiento, sin los frecuentes problemas del filtro anti partículas, los caros inyectores, etc.

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Rubén Fidalgo

1 Comentario

Rubén Fidalgo 12 febrero, 2014

Es una pena que algunos detalles de mala terminación puedan echar para atrás a posibles clientes. Objetivamente, la opción del GLP es hoy por hoy la más rentable y la mayoría de los temores sobre su seguridad carecen de fundamento.

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