Skoda Superb

2 Junio, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

La última generación del buque insignia de Skoda aterriza en el mercado con una imagen renovada, mayor habitabilidad, nuevos motores y un tacto de conducción más agradable. Un buen producto al que, además, el precio acompaña.

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Más información en Hoymotor16, número 1285


Con una larga historia a sus espaldas, Skoda ya ofrecía en su gama allá por los años 30 una berlina que respondía al nombre Superb, dotada de unas líneas elegantes y un interior muy espacioso. Aquel coche dejó de comercializarse unos años después y hubo que esperar hasta 2001 para ver en la calle la siguiente generación –con una Skoda ya perteneciente al grupo VAG– que, por cierto, se hizo con buenas críticas y un generoso volumen de ventas; hoy, siete años después, presentamos en estas páginas el último Superb.


Al primer golpe de vista llama la atención su nuevo diseño, en el que predominan las líneas rectas y destacan sus nuevos faros, pilotos y paragolpes. Si hablamos de dimensiones, supera al modelo anterior en longitud, anchura y altura, con unas cotas de 4.838, 1.817 y 1.462 milímetros. No cabe duda de que se trata de un coche grande; sin embargo, uno no deja de sorprenderse con el enorme espacio que alberga en su interior, impropio de un vehículo de su categoría. Si en este apartado ya destacaba la anterior generación, se puede decir que ahora es incluso mejor, pues, por citar un ejemplo, los ocupantes de las plazas traseras disponen en el nuevo Superb de 19 milímetros extra en el espacio reservado a las rodillas.


Por otra parte, si echamos un vistazo a la zona de la consola, las puertas, los asientos, etcétera, nos damos cuenta de que tanto los materiales empleados como los remates son buenos, con algunas partes blandas. El diseño resulta agradable a la vista y, la ubicación de los mandos, funcional. Y no dejamos de lado la funcionalidad para hablar del «plato fuerte» del nuevo Skoda: su sistema «Twin Door» de apertura del maletero. Gracias a él, con sólo pulsar un botón, el usuario puede elegir entre abrir sólo el portón –como si de un 4 puertas se tratase– o el portón con luna incluida –igual que en un coche de 5 puertas–. La idea es práctica, pues según el tamaño de los objetos que queramos introducir en su zona de carga de 565 litros, podremos utilizar la opción más adecuada.


Seguimos hablando de mejoras para referirnos, ahora, a sus cualidades dinámicas. Rodar con el Superb es una tarea placentera porque la puesta a punto de su chasis se ha hecho pensando en la comodidad. De esta manera, nos encontramos con un vehículo nada duro, que sabe comportarse a la perfección a la hora de realizar una conducción exigente. Ni siquiera su larga batalla hace de él un coche torpe enlazando curvas en carreteras de montaña.


Mecánica


En cuanto a la gama de motores, se compone de tres de gasolina y otros tantos diésel. El primer grupo lo abre el 1.4 TSI de 125 CV –quizá este lugar debería ocuparlo esa misma mecánica en su versión de 140 CV, dada la envergadura del coche–, seguido del 1.8 TSI de 160 CV, que se puede asociar a un cambio manual de 6 velocidades o al automático DSG de 7 –en el primero no existe la segunda opción–; en la cúspide se sitúa el 3.6 FSI V6 de 260 CV, dotado de tracción integral y cambio DSG de 6 velocidades.


Mientras tanto, en gasóleo encontramos los 1.9 TDI de 105 CV y 2.0 TDI de 140 CV –ambos con alimentación por bomba inyector– a los que se suma el recién llegado 2.0 TDI de 170 CV por raíl común. Por cierto, el de 105 CV es el elegido para la versión ecológica «Green Line», que podremos ver en 2009 –además, es la mecánica menos potente montada en una berlina de este tamaño–.


En materia de seguridad todos los Superb incluyen 9 airbag, controles de estabilidad y tracción y reposacabezas regulables en todas las plazas. Otros elementos de equipamiento, como el control de crucero, los automatismos de luces y limpiaparabrisas, el climatizador bi-zona o la iluminación adaptable AFS, quedan en la lista de las opciones.


En junio, los concesionarios comenzarán a vender los primeros Superb –todos menos el gasolina V6 y el diésel TDI 170–, con precios que oscilan entre los 22.840 y los 32.040 euros. A la vuelta de verano llegarán los más potentes.

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