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Skoda Rapid 2013 1.6 TDi 105 CV: el “simply clever”, a prueba31

Skoda Rapid 2013 1.6 TDi 105 CV: el “simply clever”, a prueba

9 Septiembre, 2013, modificada el 9 Agosto, 2017 por

El Skoda Rapid 2013 1.6 TDi es un perfecto ejemplo de lo que suelo llamar “un coche honesto”. Cubre absolutamente todas las necesidades de transporte de una familia, es amplio, sencillo de mantener y, teniendo en cuenta su precio, está bastante bien equipado. ¿Nos dejará tan buen sabor de boca como en su “hermanastro”, el Seat Toledo?

No valorado

Destacable

  • Consumos ajustados.
  • Capacidad interior.
  • Soluciones prácticas.

Mejorable

  • Tapicería clara difícil de mantener.
  • Sonoridad elevada.
  • Diseño impersonal.

Cuando estudiaba ingeniería, una de las teorías que nos contaron que más grabada me ha quedado en la sesera es la llamada regla del 80/20. Según esta idea, el 80% de la calidad (en cualquier proyecto) requiere el 20% de los recursos disponibles, mientras que alcanzar el 20% restante absorbe el 80% que queda. En el Skoda Rapid 1.6 TDi de la prueba de hoy, esta máxima se cumple a la perfección: han logrado un coche muy agradable y que soluciona la mayoría de las necesidades de cualquiera con unos medios relativamente sencillos.

A lo largo de una semana me he ido convenciendo de que, en realidad, nadie necesita más automóvil que éste: cubre casi todas las necesidades, es coherente con el mundo actual y hace gala de sinceridad: es lo que ves, sin “trastienda” ni falsas apariencias. Este Skoda representa la sensatez: cero pasión -no es su cometido-, pero un gran vehículo. Verás este adjetivo varias veces en la prueba: gran maletero, gran rutero, gran…

Skoda Rapid 1.6 TDi, Caion, Rubén Fidalgo31

El Skoda Rapid es prácticamente el mismo coche que el Seat Toledo; comparten la mayoría de sus componentes, aunque cada uno tiene detalles que me gustan más en uno o en otro. En general podría decir que me quedaría con el interior del Skoda y la carrocería del Seat, con un diseño algo más audaz -sobre todo en la parte trasera- y unas ópticas con mayor personalidad (las del Skoda me recuerdan demasiado a las de los primeros Audi A4).

El día a día en el Skoda Rapid

El interior de esta unidad del Skoda Rapid tiene un acabado en dos colores que le da un aspecto muy cuidado y una buena sensación de amplitud gracias a la mayor luminosidad. La desventaja es la facilidad con la que se mancha la tapicería de los asientos.

Skoda Rapid 1.6 TDi, interior, Rubén Fidalgo31

Todos los mandos están a mano y son fáciles de manejar (muchos de ellos son comunes a otros modelos del grupo Volkswagen y uno se acostumbra rápidamente a su funcionamiento), aunque me sorprende que, pese a tener elevalunas eléctricos en las 4 puertas, desde la del conductor no se puedan accionar las ventanillas traseras.

Al poner en marcha el motor se nota demasiado el sonido del propulsor diésel en el habitáculo, tanto en frío como en caliente, pero es sólo mientras nos encontramos parados. En cuanto empezamos a rodar, si bien no es el coche más silencioso del planeta, el ruido mecánico deja de resultar molesto.

La dirección tiene un buen tacto, la postura de conducción es más que adecuada y la caja de cambios de 5 relaciones se maneja de forma bastante correcta. El sistema Start/Stop está muy bien puesto a punto y el Rapid se pone en marcha… “RÁPIDamente”.

Por la ciudad contamos con una buena visibilidad en todas las direcciones y los consumos son ridículos, apenas pasan de 6 l/100km. Si además tenemos en cuenta que sus dimensiones son recortadas, nos encontramos con que es un coche muy práctico para el día a día en la urbe. Su único “pero” son unas suspensiones bastante rígidas, sobre todo la trasera, que hace incómodo afrontar los “guardias tumbados” y pasos de cebra elevados.

Skoda Rapid 1.6 TDi, maletero, Rubén Fidalgo31
El maletero es simplemente gigante.

Llega el momento de recoger el equipaje y colocarlo en el maletero, y empiezan las dudas… ¿cómo narices lleno esto? Estoy seguro de que Platón imaginó el mito de la caverna tras abrir el portón trasero de un Skoda Rapid, creo que oigo hasta eco… El problema en este coche no es encajar las maletas, es situarlas de manera que no vayan dando tumbos en medio de esta inmensidad.

Echamos las bolsas dentro y empezamos el viaje. La caja de cambios de 5 relaciones está bien elegida para este motor, con tanto par en la zona baja y media del tacómetro. Hay bastante salto entre marchas, pero da igual, porque el margen de utilización del propulsor 1.6 TDI es muy amplio. A 120 km/h, en quinta, la mecánica apenas supera las 2.400 rpm y el consumo se estabiliza en 4,8 l/100 km… un verdadero “mechero”.

La lluvia comienza y me llama la atención que el agua del techo escurre por la luneta trasera… La ranura entre el techo y el portón no es suficiente para cortar el paso del agua. Este efecto también sucede al abrir las puertas: al carecer de vierteaguas, caen gotas sobre la tapicería de los asientos.

El Skoda Rapid, en vídeo

Aunque no disponemos de xenón, los faros tienen un gran tamaño, así que la luz es buena. El viaje está llegando a su fin y el depósito de combustible apenas se ha vaciado la mitad; sigo sorprendido por el bajo consumo de esta mecánica, que ya me dejó la misma grata impresión en el VW Beetle.

En el Skoda Rapid me encuentro con varias soluciones inteligentes y prácticas: son tan evidentes y baratas que te preguntas por qué nadie lo ha hecho antes en este tipo de coches. Una de ellas es la alfombra del maletero reversible. Por un lado lleva moqueta (con el fin de que que la carga no resbale) y, por el otro, es de goma, con un reborde, para que podamos meter objetos húmedos o que puedan derramar líquidos sin manchar el maletero. Otro detalle práctico es el rascador de hielo que hay en la tapa del depósito de gasolina, uno más de los elementos que hacen más cómodo el día a día con este Skoda.

El Skoda Rapid, en la pista de pruebas

Este Skoda es por encima de todo un coche fácil de conducir. Para lograr un maletero tan amplio han empleado un eje trasero de brazos tirados que apenas ocupa espacio: no es perfecto desde el punto de vista de la eficacia dinámica, pero cumple sobradamente; es ligero y sencillo.

Skoda Rapid 1.6 TDi, Caion, Rubén Fidalgo31
El color negro lo hace muy serio.

Muchas veces, una solución “humilde” pero bien realizada obtiene unos resultados suficientemente buenos y este Skoda Rapid es la prueba de ello. En la pista ha demostrado ser ágil; deja atrás definitivamente aquellos chasis del grupo Volkswagen en los que el subviraje era exagerado. El Rapid es algo “morrón”, pero para nada asusta.

Los frenos cumplen dignamente. Las prestaciones del motor de 105 CV no ponen en demasiados aprietos a los 4 discos de freno y el ABS tiene un buen tarado, lo mismo que el control de estabilidad. Este último es algo intrusivo (y no puede desconectarse), pero resulta perfectamente acorde con el planteamiento de este modelo.

Las maniobras de esquiva y frenada de emergencia se solucionan sin el menor sobresalto y el balanceo está bastante contenido. En definitiva, es un coche sencillo por concepción y asequible para la mayoría de los conductores: una vez más, se cumple la regla del 80/20.

Conclusión

El enemigo del Skoda Rapid está en su propia familia y se llama Seat Toledo. Dentro de los modelos “low cost” (odio esta expresión), el checo está en la parte alta, con una imagen y una calidad muy superior a la de otros rivales como el Dacia Logan -también el precio es mayor-.

Skoda Rapid 1.6 TDi, Caion, Rubén Fidalgo31
El nombre de Rapid es todo un icono de la marca checa.

Su portón trasero es una ventaja definitiva frente a la boca de carga más pequeña de otros contrincantes como el Citroën C-Elysée… por lo que su rival más directo es precisamente el modelo “español”. La verdad es que decantarse por uno u otro es más una cuestión de gustos que de razones objetivas.

El Skoda Rapid es una interesante alternativa para casi cualquiera que esté buscando un coche nuevo. Cubre las necesidades de prácticamente cualquier familia: es muy amplio -especialmente, el maletero- fácil de conducir, está decentemente equipado, los acabados son buenos y con el motor 1.6 TDi es un verdadero mechero. Realmente, en un automóvil no necesitas más de lo que ofrece este Skoda. Tal vez una estética un poco sobria sea su único “pecado”, pero eso es cuestión de gustos.

¿Buscas un coche como éste?

¿Te interesa el Skoda Rapid, pero quizás con otra motorización o acabado? En la sección Coches nuevos de Autocasion.com puedes encontrar interesantes ofertas: utiliza el buscador para localizarlas por marca y modelo o por carrocería. Por ejemplo, en el caso del Skoda Rapid puedes consultar su oferta más destacada y también las de sus rivales.

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Rubén Fidalgo

1 Comentario

Rubén Fidalgo 9 Septiembre, 2013

Cada vez me gusta más probar este tipo de coches que por un precio razonable ofrecen todo lo necesario, sin artificios y sin pretender ser lo que no son.

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