Skoda Fabia

18 Julio, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

El Fabia lleva mucho tiempo en el mercado ofreciendo grandes prestaciones a un precio muy ajustado

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Aunque ya se encuentra casi al final de su vida comercial, el Skoda Fabia es el equivalente al Volkswagen Polo y el Seat Ibiza (modelos con los que comparte todos los órganos mecánicos) en versión Skoda y con un precio algo más contenido. Argumentos de calidad no le han faltado, pero su imagen demasiado discreta le ha restado atractivo.

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Refinamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



  • Puesto conducción



  • Espacio y practicidad



  • Valor de compra



  • Consumo y mantenimiento



  • Calidad y fiabilidad



  • Seguridad



Comportamiento

El Fabia ofrece un bastidor en la línea de los competidores de su segmento, con suspensión independiente delantera y semi-independiente detrás. Es la misma plataforma de otros modelos del grupo Volkswagen y esto es toda una garantía. En el caso del Fabia se ha primado más la comodidad que en el Ibiza, este último en general bastante duro de suspensiones, pero el Skoda, sin llegar a ser blando, resulta más suave.


Esto no repercute en la estabilidad o en una merma de buen comportamiento, balancea ligeramente más que un Ibiza o un Polo, pero también se muestra más flexible a la hora de filtrar las pequeñas irregularidades de las carreteras secundarias. La dirección tiene un buen tacto y aunque no resulta especialmente ágil es correcta y con un radio de giro más bien pequeño, lo que le da una buena maniobrabilidad.

Refinamiento

La mayoría de los motores disponibles en el Fabia son bastante poco refinados y responsables de la limitada comodidad general de este modelo.


Con cualquiera de los 100 caballos (ya sea gasolina o diésel) y con el RS diésel la cosa cambia radicalmente y la solidez y buen acabado del más pequeño de los Skoda se combina con estos propulsores para conseguir un vehículo de calidad y muy satisfactorio. Los materiales empleados en su interior no son de lo mejor del segmento, pero las terminaciones son excelentes.

prestaciones

La gama de motorizaciones es amplia pero la verdad es que interesantes para este modelo son pocos los propulsores. De los tres gasolina disponibles el pequeños 1.2 de tres cilindros y 64 caballos es mejor desestimarlo por su poca potencia y elevado nivel sonoro. El 1.4 de cuatro cilindros se ofrece en dos niveles de potencia, con 75 y 100 caballos, siendo este último el más recomendable pues el Fabia es un coche de casi cuatro metros de longitud y una buena capacidad interior, por lo que si se va a utilizar por carretera y con carga es mejor disponer de potencia suficiente.


Con los diésel pasa algo parecido, los de tres cilindros en potencias de 70 y 80 caballos son muy ásperos, poco refinados y demasiado sonoros. El veterano 1.9 de 100 caballos es la opción de gasóleo más equilibrada, aunque su sonoridad tampoco está especialmente reducida. Este mismo bloque 1.9 se ofrece con el exclusivo acabado RS, el más agresivo, pero con 130 caballos y cambio de seis velocidades, una delicia por sus prestaciones y el tacto deportivo que ofrece todo el conjunto.

Equipamiento

El Fabia cuenta con un equipamiento de serie bastante justo y entre las opciones se echan en falta algunos elementos que ya son habituales en modelos de su categoría (climatizador, luces y limpiaparabrisas automáticos), pero dispone de otros que resultan curiosos y son menos habituales, como la calefacción en los asientos o los faros de xenon.


 


Pero lo más importante es que algunos elementos de seguridad como los airbag de cortina no existan ni siquiera en la lista de opciones y el control de estabilidad sólo esté disponible en algunos motores.

Puesto conducción

Aunque el Fabia comparte la plataforma con el Polo y el Ibiza, el puesto de conducción del Skoda da la sensación de ser más desahogado que el de los otros dos modelos; esta sensación es debida a que el habitáculo es ligeramente más alto y por tanto la visibilidad y la posición de conducción también son diferentes.


El volante es regulable en altura y profundidad y en algunas versiones también puede regularse en altura el asiento, con un mullido duro pero que resulta cómodo cuando se lleva mucho tiempo al volante. Todos los mandos están bien situados y la visibilidad en todas direcciones es buena.

Espacio y practicidad

La mayoría de los motores disponibles en el Fabia son bastante poco refinados y responsables de la limitada comodidad general de este modelo.


Con cualquiera de los 100 caballos (ya sea gasolina o diésel) y con el RS diésel la cosa cambia radicalmente y la solidez y buen acabado del más pequeño de los Skoda se combina con estos propulsores para conseguir un vehículo de calidad y muy satisfactorio. Los materiales empleados en su interior no son de lo mejor del segmento, pero las terminaciones son excelentes.

Consumo y mantenimiento

Todos los costes de utilización y mantenimiento del Fabia entran dentro de lo más que razonable. Los consumos de todos los motores, en especial del 1.9 TDI en sus dos versiones, son realmente sorprendentes y los gasolina también se muestran bastante austeros.

Calidad y fiabilidad

Los motores que utiliza el Fabia son todos conocidos y la mayoría de ellos ya veteranos en la gama de Volkswagen y Seat por lo que han demostrado su fiabilidad a lo largo de muchos años. La calidad general de construcción, con unos buenos ajustes y materiales que dan sensación de solidez, parecen asegurar una buena durabilidad a lo largo del tiempo.

Seguridad

El Fabia consiguió en 2000, fecha de su lanzamiento, cuatro estrellas en las pruebas de choque EuroNCAP, una calificación muy buena para un vehículo de su tamaño hace seis años. En el equipamiento de seguridad hay algunas importantes ausencias como los airbag de cortina y el ESP con algunas motorizaciones.

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