Seat Ibiza 2008

19 Mayo, 2008, modificada el 24 Enero, 2011 por

El objetivo de Seat de mejorar la calidad de su Ibiza se ha cumplido. El nuevo modelo, disponible a partir de 12.900 euros el próximo mes de junio, está construido con mimo, al margen de haber sido dotado de mayor equipamiento y de un nivel de seguridad digno del «crash test» más exigente. El Ibiza crece en longitud y calidad, aunque mantiene el carácter que siempre ha caracterizado al modelo más vendido de Seat.

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Más información en Hoymotor16, número 1282


Desarrollado en 14 meses menos que la generación anterior gracias a la utilización de herramientas virtuales, optimización de la fase de experimentación y al empleo de nuevos procesos de trabajo, el nuevo Ibiza ha experimentado un salto importante en presencia, calidad percibida y unión al suelo, manteniendo otros buenos argumentos de la generación actual como habitabilidad o rendimiento mecánico.


El utilitario español mide ahora 4,05 metros de largo y ha incrementado ligeramente su distancia entre ejes y su ancho de vías. Pero este aumento de longitud no ha implicado mayor espacio en el habitáculo en lo referente a la cota medida a la altura de las piernas en las plazas traseras, ni en el ancho entre apoyabrazos laterales, aunque sí que hemos anotado, metro en mano, ligerísimas mejoras en el ancho detrás a la altura de la cabeza, es decir en la unión entre techo y puertas. Pero poco más. El Ibiza no era, ni lo es en esta nueva entrega, un modelo pequeño sino todo lo contrario.


Y aunque no haya ganado nada en este sentido, la ventaja adquirida anteriormente sigue aún vigente. Tampoco el maletero es mucho más grande a pesar de la ganancia de 25 litros que anuncia la marca. De hecho, para Seat el aumento de longitud del coche beneficia única y directamente a esta parte del Ibiza aunque, según nuestras mediciones, este hueco mantenga sus 97 centímetros de ancho por 55 de altura hasta la bandeja y sólo haya aumentado cinco centímetros la profundidad hasta los 75 centímetros.


El fondo del maletero esconde, como en la generación actual, una rueda de repuesto de menor tamaño (185/60 R15) pero sin llegar a ser, afortunadamente, una de las llamadas de «galleta». Los respaldos traseros siguen siendo abatibles por partes asimétricas a partir del acabado Stylance y el portón cuenta con dos tiradores (hasta ahora uno) para facilitar su cierre. En el interior se añaden dos prácticas perchas y, opcionalmente cuatro ganchos de sujeción. La bandeja cubreequipajes ofrece la rigidez adecuada, incluso superior a la de sus rivales, sin embargo para las sujeciones inferiores se ha utilizado una fragilísima clema de plástico que ya se había roto en nuestra unidad de pruebas, un fallo que esperemos solucionen con rapidez con el proveedor volviendo al sistema actual de topes de goma bastante más eficaz.


Calidad a todos los niveles


Pero mentiríamos si dijésemos que el nuevo Ibiza no está bien hecho. En líneas generales el recién nacido de la marca española se construye con unos estándares de calidad excepcionales y el coche está repleto de ejemplos que confirman este aspecto.


Para empezar las puertas al cerrar hacen el «ploff» típico de un vehículo de gama alta y se notan más pesadas y robustas. El salpicadero es elegante y funcional y ofrece ya materiales blandos o remates en lacado negro que aumentan el caché del coche y mejoran su aspecto. Las combinaciones de tonos y texturas de los materiales son atractivas y elegantes. Las salidas de aire son ahora más prácticas porque se regulan y se orientan con más facilidad y, cómo no, la practicidad llega a los sistemas de entretenimiento y multimedia. Un hueco en el salpicadero permite adquirir y montar como opción un soporte para un navegador TomTom que el cliente puede comprar donde más le convenga. La parte inferior del climatizador esconde opcionalmente una conexión USB y otra «aux-in» compatible con iPod. Además el radioCD de serie es ahora también compatible con MP3.


Los diseñadores han conseguido sacar más huecos por todas partes, como la mini guantera para un paraguas o documentación justo debajo de la guantera tradicional con tapa o el pequeño portadocumentos a los pies del acompañante amen de los cajones bajo los asientos. La luna trasera ha crecido ligeramente o al menos es la sensación que se obtiene desde el puesto de conducción al mirar por el retrovisor. Sin embargo la boca de carga del maletero es 8 centímetros más estrecha. Y los cinturones delanteros ya no se regulan en altura.


Dinámica: excepcional


Con la nueva e interesante estética y la cuidada presentación interior, el nuevo Ibiza ha evolucionado considerablemente en la calidad de la pisada y la eficacia dinámica. Para empezar estrena plataforma (la misma que montará el futuro Polo), pesa de media 47 kilos menos gracias al empleo de un 60% de aceros de alta y muy alta resistencia, al aumento de los puntos de soldadura láser, a una dirección más ligera, a un soporte del pedalier de plástico en vez de metal y a la utilización de uniones adhesivas en un 50% de la carrocería.


La nueva plataforma lleva asociado un nuevo subchasis de una sola pieza (hasta ahora tres) que permite hilar más fino a nivel cinemático. También se han revisado los «silentblocks » que unen suspensiones y chasis tanto delante como detrás ganando precisión, y un nuevo amortiguador propuesto por Sachs cuenta con una nueva válvula que regula mejor el aceite adaptándose a cada situación. Además, una nueva pletina en el conjunto muelle-amortiguador heredado del León, corrige la posición y el guiado del muelle mejorando su eficacia cuando se le exige al máximo.


Si a esto le unimos los cambios realizados en el software de la dirección electrohidráulica, consiguiendo mejorar la sensación de centrado, eliminar vibraciones parásitas y reducir los esfuerzos en maniobra; o el aumento del tamaño de los discos de freno y el servofreno, el resultado no puede calificarse nada más que de magnífico.


Además, el nuevo Ibiza incluye de serie en todas sus versiones y acabados el ESP que lleva aparejado el control de tracción TCS y la ayuda a la frenada EBA. Aunque ya el Ibiza actual ofrece un comportamiento casi referencia del segmento, lo cierto es que los ingenieros de la marca española han afinado aún más este aspecto además de no escatimar a la hora de convertir a su recién nacido en el utilitario más seguro del segmento. Y buena muestra de la estabilidad conseguida es que ante una conducción deportiva en zonas viradas, el ESP apenas trabaja porque el coche sigue al pie de la letra las órdenes de su propietario. En la versión Sport, dotada de suspensión algo más firme, el Ibiza aguanta el tipo con solvencia sin hacer amagos de subviraje o sobreviraje. El tren trasero ayuda a trazar de una forma más suave que antes y la dirección hace su trabajo con mayor precisión, ayudando a trazar con tiralíneas las curvas más enrevesadas.


Redondearía el producto el que se pudieran combinar tipos de suspensión y versiones; pero esto, por ahora no es posible. Así, las versiones Sport sólo equipan la suspensión Sport mientras las versiones Stylance y Reference equiparán la suspensión Confort.


TDi 105 CV, el mejor


Nos montamos en el TDI de 105 CV; el turbodiésel más potente que se va a vender hasta que llegue el de 140 caballos a finales de año –antes aparecerán sendos TDI de 80 y 90 CV–. Con cinco caballos más que el actual, este motor cumple la normativa sobre emisiones aunque para ello haya tenido que alargar un poco los desarrollos. La sensación de empuje es prácticamente la misma que en el propulsor actual –lo que se nota más en las cifras que al volante– así como una cierta aspereza y hasta cierto punto brusquedad debido al sistema bomba-inyector.


Los desarrollos más largos (en 5ª a 1.000 rpm 55,9 Km/h) sí que dejan cierto mal sabor de boca, por el salto entre 3ª y 4ª y también a la hora de recuperar desde baja velocidad en 4ª o 5ª , ya que ahora hay que reducir una marcha en esas situaciones cuando antes no era necesario.


El lado positivo es que se ha reducido el consumo medio ponderado de 4,9 a 4,5 l/100 km; sólo una ayudita en estos tiempos de crisis. Con todo, hay que decir que los 105 caballos son más que suficientes para mover con agilidad un coche más ligero y más divertido, que se convierte en la versión más recomendable de la gama inicial.


El aumento de tamaño del coche ha permitido cambiar la posición del intercooler que pasa del lateral al frontal, mejorando notablemente su eficacia porque es mayor, mueve un volumen mayor y pesa casi un kilogramo menos. El precio del nuevo Ibiza sigue siendo muy competitivo porque aunque haya subido de media unos 1.000 euros, las versiones TDI son las menos afectadas por este aumento (la versión probada sólo sube 160 euros) y en cualquiera de los casos el aumento se justifica por el aumento de equipamiento.

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