Seat Exeo ST 2.0 TSI 200 CV

11 Diciembre, 2009, modificada el 9 Febrero, 2011 por

Probamos la versión familiar de una berlina inteligente, concebida para los que buscan un buen coche pagando lo justo, impulsada por el motor turboalimentado mejor considerado de su cilindrada. ¡Irresistible!

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Después de probar la berlina TDI de 170 CV nos ponemos al volante de la variante familiar con el motor más potente de la gama, denominada ST que toma prestada la carrocería Avant de la generación anterior del Audi A4.


Las ópticas nos recuerdan mucho al Ibiza, pero llega para competir con los Ford Mondeo Sportbreak, Honda Accord Tourer y Opel Insignia Sports Tourer, entre otros. Es decir, dentro del nicho de los familiares derivados de berlinas medias. Y a decir verdad, se convierte en una interesante opción por su refinamiento y relación calidad-precio, además de por sus opciones mecánicas -todas contrastadas en otros modelos del grupo VAG, incluidos hermanos de gama-.

Interior

Abrir la puerta y sentarse al volante supone un déjà vu. Es calcado al modelo del que hereda su ser, excepto en pequeños detalles como el cuadro de mandos -con un plástico tosco que rodea los relojes y la tipografía de los nuevos Seat– o los asientos delanteros -deportivos, de cuero y con ajustes eléctricos en nuestra unidad-, muy cómodos y con buena sujeción lateral.


El salpicadero y los paneles de las puertas, así como el interior del techo, están bien rematados y tienen buena presencia, pero los materiales -duros al tacto y menos detallistas- no son los mismos que los que montaba el modelo de Audi.


De espacio está bien, pero lo que realmente compensa de este ST es el maletero, porque en habitabilidad no gana respecto a su hermano de 4 puertas. Sus 4.666 mm de largo, 1.772 de ancho y 1.454 mm de alto ofrecen una capacidad de maletero de 442 litros564 si aprovechamos el espacio hasta el techo-, ampliables hasta los 882 si abatimos los respaldos de las plazas traseras –1.354 litros hasta arriba-.


El equipamiento de serie es muy completo y elementos como el airbag de rodilla para el conductor, el climatizador bizona, los neumáticos 225/45 R17, la rueda de repuesto normal con llanta de aleación, el ABS y los controles de estabilidad y tracción -ambos bajo la tecla ESP-, vienen de serie en el acabado Sport de las fotos, que arranca en los 28.800 euros impulsado por la mecánica de gasolina turboalimentada que nos ocupa.


Entre los extras del coche probado encontramos pintura customizada –Azul Galia– por 803 euros, tapicería de cuero por 1.235, asientos calefactados que cuestan 360 euros, red divisoria trasera, airbags laterales traseros por 206 euros, navegador -el más completo, 2.317 euros-, techo eléctrico por 793 euros, cromados, taloneras interiores y barras del techo en aluminio; y paquetes opcionales –3 y Sport Plus– que incluyen sensores de luz y lluvia, sensores de aparcamiento, espejo interior antideslumbrante, parabrisas acústico, llantas de 18 pulgadas, faros bixenón direccionales con lavafaros, luz de marcha diurna, bluetooth…


Así, el precio sobrepasa los 35.000 euros, una cifra respetable que ronda la versión de acceso con 211 CV de su primo premium. Eso sí, creemos que si se prescinde de ciertos “gadgets” poco útiles, o nos quedamos con los más habituales y recomendables, su precio está en la media y ofrece un “plus” de confianza y prestigio por su condición de heredero, beneficiándonos de tecnología como la presente en el motor que analizamos.

Comportamiento y Prestaciones

El Seat Exeo ST 2.0 TSI monta bajo el capó la joya “original” -como hemos dicho, ya hay rodando actualizaciones– de la corona del grupo alemán. Las siglas que acompañan a su cilindrada son sinónimo de eficiencia y prestaciones fiables. Su motor tetracilíndrico de inyección directa, sobrealimentado mediante turbocompresor e intercooler rinde 200 CV a 5.100 rpm -aunque estira hasta casi las 7.000-.


Los 280 Nm de par que entrega desde las 1.800 rpm le permiten cubrir los 100 km/h en 7,6 segundos y situar su velocidad máxima en los 235 km/h. Prestaciones suficientes para regalar carácter deportivo a su conductor y consumos ajustados, siempre que no se excedan los límites legales –7,9 litros en recorrido mixto, 6 en carretera y 11,1 litros en ciudad, todos ellos a los 100 km-.


Su mecánica se asocia a una caja de cambios manual de 6 velocidades -en opción existe una Multitronic de 7 velocidades– de desarrollos y recorridos más bien largos que permite hacer consumos sin que el coche se quede muerto en recuperaciones. Además en el cuadro de mandos tenemos el avisador de cambio de marcha para que la eficiencia de combustible sea máxima.


Pero esto significa que este familiar no tenga genio. Al contrario, si nos ponemos a estirar las 6 relaciones del cambio -de tacto suave, pero inseguro en la inserción si practicamos una conducción deportiva- nos regalará los oídos con su sonido y dejará un buen sabor de boca. No tanto como un Golf GTI V -por equiparar las mismas potencias- ya que pesa unos 140 kg más –1.490 kg– y va más descompensado, lo que le resta agilidad y reacciones inmediatas.

La dirección acompaña en todo momento y se siente como debe -firme y exacta-. La pega está, como en casi todos los tracción delantera de semejante potencia, en que el tren delantero no es capaz de digerir la caballería cuando se pisa con decisión -menos en recta que con las ruedas giradas, acelerando en curva o durante un apoyo fuerte-, lo que significa que es totalmente subvirador. Esta tendencia se corrige con los frenos -dosificables, con mordiente y resistentes para las exigencias de un padre de familia con aspiraciones deportivas- y metiendo volante. 


Por lo demás no admite discusión, es equilibrado, tan confortable como estable. Su suspensión es de esas que permite disfrutar de la conducción sin balanceos y sin que sufran los riñones con los rotos del asfalto.

Asi que estamos ante una opción a tener en cuenta frente a la dura competencia japonesa, renovada y cada vez más fuerte dentro del nicho en el que milita con los europeos y el americano de siempre. Ah, y muchos disfrutarán viendo por el retrovisor a primos con más nombre -más caros- y menos prestacionales.

Destacable

– Motor y prestaciones.
– Equilibrio entre comportamiento y confort.
– Precio ajustado.

Mejorable

– Eje delantero nervioso.
– Insonorización aerodinámica.
– Cambio automático opcional Multitronic, en lugar de DSG.

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