Seat Altea XL

29 Noviembre, 2006, modificada el 24 Enero, 2011 por

Ya en junio de 2004 les adelantábamos en exclusiva mundial que el Altea tendría un hermano mayor. Y aquí está, más amplio y con un maletero mucho más capaz.

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Ya en junio de 2004 les adelantábamos en exclusiva mundial que el Altea tendría un hermano mayor. Y aquí está, más amplio y con un maletero mucho más capaz. Lástima que los asientos traseros no sean más funcionales. En este caso lo probamos con un motor turbodiésel brillante y un cambio DSG muy agradable.

Algunos fabricantes ofrecen en sus gamas de monovolumen versiones de cinco o siete asientos para cubrir las necesidades de todos los compradores. Pero sólo uno tiene dos carrocerías sin que varíe el número de plazas. Se trata de Seat, que amplía la gama Altea con el único fin de ofrecer más espacio en las plazas
traseras y en el maletero pero manteniendo el aforo de cinco plazas. Una decisión cuanto menos discutible, ya que pueden pasar dos cosas en contra de los intereses de la marca española. Por un lado, que deje de venderse el Altea «corto» debido a la poca diferencia de precio respecto al recién llegado y el aporte de espacio extra del XL. Por otro, que deje de venderse el ya magullado Toledo, cuya silueta no soportaría una comparación directa con el Altea XL.


 En la marca aseguran que tienen todo bien estudiado, que el cliente del XL es diferente al del resto de productos, que el Toledo tiene su clientela específica y que si hay demanda suficiente se las apañarán para instalar dos asientos más en el XL. Desde luego imposible no es, al menos por longitud. Hay que pensar que el recién llegado mide 4,47 metros, o lo que es lo mismo, ocho centímetros más que el VW Touran. Sin embargo, lo más caro del posible futuro desarrollo sería replantear de nuevo la funcionalidad de los asientos. Porque de momento, aunque tenemos que decir que el coche nos ha gustado en líneas generales, los ingenieros no han tenido luz verde (sobre todo por cuestiones de presupuesto) para desarrollar con este modelo uno o unos asientos traseros que proporcionarían todavía más versatilidad al Altea.

  • Comportamiento



  • Interior y maletero



Comportamiento

Y puede hacerlo gracias a su estabilidad portentosa, a su brillante y económico motor TDI o a su cambio DSG, sin competencia en el segmento. Porque a pesar de sus 114 kilos más, no hemos observado un cambio destacable en el comportamiento del XL. Su «chasis ágil», perfectamente puesto a punto por el centro técnico de Martorell, muestra excelentes maneras aunque el coche vaya cargado, y por si acaso el ESP de serie se encarga de vigilar en la sombra.


El motor, conocido por montarse en numerosos modelos del grupo, destaca por su genio y empuje a bajas vueltas, pero también por la aspereza y rumorosidad que le proporciona su sistema de inyección directa por bomba-inyector. En este caso va asociado a un cambio DSG de doble embrague y seis marchas (recuerden que carece de pedal de embrague, aunque acelera más rápido que un modelo equivalente manual) cuyo único pero radica en no contar, de momento, con levas en la columna de la dirección para cambiar sin distracciones.



 

Interior y maletero

Cierto es que se han ganado hasta 103 litros de espacio en el maletero, que las dos partes en las que se divide la butaca trasera se pueden desplazar longitudinalmente 16 centímetros para ganar hueco de carga o espacio para las piernas y que los respaldos se pueden abatir de forma asimétrica dejando un espacio de carga de hasta 1.604 litros. Pero echamos en falta asientos individuales que se puedan extraer o, al menos, unas butacas que al abatirse se escondan en el piso dejando un plano de carga plano y no un escalón como ocurre ahora. Es, a nuestro juicio, la única cuenta pendiente para un modelo que en líneas generales puede plantar cara a un monovolumen tradicional con garantías.

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