Saab 9-5 2.0 Turbo4 XWD Automático

11 Febrero, 2011 por

Llegan nuevos tiempos para una de las marcas con tradición aeronáutica por excelencia. Pruebo su nueva berlina premium.

No valorado

Destacable

  • Aplomo y calidad de rodadura.
  • Motor reactivo en modo sport.
  • Plazas traseras espaciosas.

Mejorable

  • Algunos ajustes interiores.
  • Consumo sensible.
  • Motor rumoroso.

Me pongo al volante de la alternativa sueca a las berlinas grandes premium, fundamentalmente alemanas, como los Audi A6, BMW Serie 5, Infiniti M, Jaguar XF, Lexus GS, Mercedes-Benz Clase E y Volvo S80. Te hablo del Saab 9-5 que ya he conducido, aunque brevemente.

Recuerda que utiliza la misma plataforma del Opel Insignia -alargada-, e incluso la misma mecánica. De hecho hay una versión similar del modelo del rayo, pero manual -con cambio automático sólo puede ser tracción delantera-; aunque la marca escandinava pretende retomar su prestigio como fabricante independiente, eso sí, poco a poco. Por lo que este 9-5 es un coche de transición hacia ese objetivo de autonomía, a manos de Spyker, pero sin depender de un gran grupo automovilístico.

Su diseño es muy atractivo y original. Largo, bajo y con un techo que descansa recto sobre el pilar A -al más puro estilo Mini-, sorprende con una caída trasera que disminuye la altura de las ventanillas posteriores. Un conjunto muy moderno de imagen tecnológica. ¡Mira lo que hay dentro!

Interior

En el 9-5 todo está pensado para el confort de sus ocupantes. En este sentido, los asientos son una joya -no sé qué tienen los modelos suecos, también los de Volvo, pero para mí son los más cómodos- y el paso de los kilómetros no pasa factura. La habitabilidad es sobresaliente, con un espacio para las piernas en las plazas traseras -aquí se notan sus más de 5 m de longitud- que ya quisieran muchos de sus rivales. Y el maletero, una cueva, organizada -eso sí, en opción por 265 euros– gracias a un clasificador que se mueve por unos raíles en forma de U; la pega está en que la altura bajo la bandeja trasera se reduce porque los altavoces del equipo de audio harman/kardon -opcional- sobresalen.

La calidad de realización es buena, a pesar de algunos plásticos, sólo correctos, y ajustes flojos -me llamó la atención la holgura entre la tapa del salpicadero y el panel del cuadro de mandos-. En cuanto al diseño, no tienes la más mínima duda de que estás en un Saab; aunque ahora la ergonomía ha mejorado con la mayor inclinación de la consola central y la mejor ordenación del menor número de botones que la componen.

El acabado probado, Aero, incluye de serie apertura y arranque sin llave, panel nocturno, radioCD, reposacabezas activos, sistema de detección de vuelco, tapicería de cuero perforado, acabados cromados, control de crucero, volante multifunción, llantas de aleación de 18 pulgadas, chasis deportivo, pedales en aluminio, asientos delanteros eléctricos y calefactados, inserciones en titanio oscuro, paquete de visibilidad -con sensores de luces, lluvia y humedad, y espejo interior antideslumbrante-, paquete Comfort -incluye reposabrazos central delantero ajustable, y trasero, alfombrillas textiles y toma de de 12 V en el maletero-, airbags -delanteros, laterales delanteros, laterales traseros y de cortina, el del acompañante se puede bloquear-, alumbrado de proximidad, bloqueo de seguridad antirrobo, cinturones con pretensores y limitadores de carga, faros antiniebla delanteros integrados, faros bixenón con lavafaros, asiento trasero partido y abatible con hueco para esquíes, retrovisores exteriores calefactados con regulación eléctrica y antideslumbrantes, controles de ayuda a la conducción –ABS, ESP, TCS, asistencia en frenadas de emergencia EBA, de frenada en curva CBC y distribución electrónica de la fuerza de frenado EBD-, cambio automático Sentronic de 6 velocidades con levas en el volante, frenos ventilados de 17 pulgadas, tracción integral, rueda de repuesto pequeña de 17 pulgadas, vidrio absorbente del calor, climatizador bizona, freno de mano eléctrico, ordenador de a bordo, pantalla central en color, reposabrazos central delantero -regulable- y trasero, soportes delanteros y traseros para vasos, toma de corriente de 12 V, volante deportivo Aero en cuero regulable en altura y profundidad, conexión USB y sistema Profiler de ajustes personales, entre otros equipamientos.

La unidad de las fotos, cercana a los 62.000 euros, añadía pintura metalizada -casi 900 euros-, asiento del conductor y retrovisores exteriores con memoria -365 euros-, asistente de estacionamiento -863 euros-, paquete Aero Plus -con Drive Sense, sensor de presión de neumáticos, head-up display y faros inteligentes, más de 2.500 euros-, paquete Tech Plus -por unos 3.190 euros suma conexión para teléfono bluetooth, sistema de audio harman/kardon con 11 altavoces y navegador-, pantallas traseras y climatizador atrás1.600 euros– y alarma antirrobo530 euros-.

Comportamiento y prestaciones

El Saab 9-5 2.0 Turbo4 XWD Automático rueda muy fino y te transmite una sensación de aplomo total, por duro que sea el cambio de apoyo. No te olvides de que te hablo de un tracción a las 4 ruedas, lo que significa que sus límites están muy lejos. Al entrar en un viraje con decisión y acelerando no he tenido la sensación de que el coche se vaya de lado, cuesta muchísimo descolocarlo y tiende a un leve subviraje antes de que los controles entren en acción.

Esta versión llevaba el Saab Drive Sense, un mando que te permite elegir entre conducción confortable, inteligente o deportiva sólo con girar un selector. Como en muchos otros modelos con ajuste electrónico de chasis, el acelerador, la dirección y la suspensión reaccionan de forma más o menos intensa, según el modo. Me quedo con el intermedio, ya que adapta las reacciones del coche según tu forma de conducir. La posición sport aporta firmeza en la dirección -exacta y suave- y en la suspensión, pero muy leve; lo que sí notas es la inmediatez al abrir gas, que agradecerás en incorporaciones y adelantamientos, aunque el consumo sube por mantener más tiempo regímenes de vueltas más altos -olvídate de las cifras oficiales, los 12 litros de media a los 100 km son fáciles de conseguir-.

El cambio automático de 6 velocidades con modo secuencial -mediante la palanca y las levas del volante- funciona bien para tratarse de un convertidor de par, y lo noté mejor en el tiempo de respuesta, tras hacer las inserciones, en el modo más dinámico de conducción que ofrece el 9-5. De sus cifras prestacionales comentar que la aceleración es algo pobre para tratarse de una mecánica sobrealimentada de más de 200 CV, aunque pesar más de 2.000 kg seguro que influye.

El Saab 9-5 2.0 Turbo4 XWD Automático es una berlina premium con algunas lagunas de ajuste, perdonables por su equipamiento de serie y la distinción que ofrece. Mecánicamente no tiene pega, tampoco en lo que a estabilidad se refiere y, además, tienes un espacio en las plazas traseras digno de modelos más grandes, de representación.

2 Comentarios

manuel 27 Febrero, 2011

que belleza.

Nicolas 12 Mayo, 2011

Estoy de acuerdo contigo es bastante bonito pero no es un diseño muy inovador

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba