Saab 9-3

25 abril, 2006, modificada el 24 enero, 2011 por

Desde el 2002 la General Motors dirige la línea del descapotable más vendido de la historia

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La actual generación del 9-3 se puso a la venta en 2002 y fue el primer Saab nacido dentro del grupo General Motors. Mantiene su originalidad y personalidad estética pero ahora aprovecha la plataforma y motores de modelos de Opel

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Refinamiento



  • Prestaciones



  • Interior y maletero



  • Equipamiento



  • Puesto conducción



  • Espacio y practicidad



  • Valor de compra



  • Consumo y mantenimiento



  • Calidad y fiabilidad



  • Seguridad



Comportamiento

El Saab 9-3 aprovecha la plataforma del Opel Vectra aunque ligeramente acortada en su distancia entre ejes. Los tarados de las suspensiones buscan una cierta deportividad, con unos reglajes más duros, pero su comportamiento no resulta ni tan deportivo ni tan refinado como en otros modelos de su categoría como el Audi A4 o el BMW serie 3. Es un coche cómodo y ágil, pero sin una marcada personalidad en su comportamiento, como lo son sus dos rivales alemanes.

Refinamiento

En cuanto a refinamiento general el 9-3 está a un buen nivel, por la buena calidad general de su terminación y los materiales empleados, aunque en el confort y calidad de marcha hay una diferencia bastante acusada entre los motores de gasolina y los de gasóleo. Con los motores de gasolina es mucho más suave, silencioso y refinado que con cualquiera de las dos mecánicas Diesel, a pesar del buen rendimiento de éstas. El tacto de dirección y suspensiones es distinto y mucho más agradable con cualquiera de los gasolina, en especial con los de dos litros.

prestaciones

La gama de motores de gasolina es particularmente amplia en este sueco, cuyas ventas son mayoritarias en su país de origen. La opción mínima es el 1.8 de 122 caballos, razonable pero un poco justo en un vehículo que pretende integrarse en la categoría de los ’premium’. Más adecuado resulta este mismo bloque pero con 150 caballos, que consigue unas prestaciones más brillantes y el mismo consumo del ’pequeño’. El bloque de 2 litros también se ofrece en dos variantes de potencia, 175 y 210 caballos, ambas turboalimentadas y que se distinguen por su extraordinaria suavidad y silencio. El de 210 caballos es toda una delicia por su elasticidad y progresividad en la entrega de potencia, con unas prestaciones dignas de un deportivo. El escalón superior, reservado para el acabado más deportivo denominado Aero, se reserva para un nuevo V6 de 2.8 litros y 250 caballos, muy suave y agradable, pero mucho más caro que el de 210 caballos y con unas prestaciones que no resultan mucho mejores.


 


La oferta diesel está compuesta por dos variantes del motor 1.9 de origen Fiat; la primera, con 120 caballos y culata de ocho válvulas es más que suficiente para una conducción tranquila por cualquier tipo de carreteras; el 16 válvulas de 150 caballos ya ofrece unas prestaciones de primer orden, en los dos casos con cambios manuales de seis velocidades (en opción hay uno automático de cinco relaciones). Es un motor alegre y brillante pero con una tacto algo áspero y una sonoridad exterior (en el interior queda bien amortiguado) bastante acusada que no puede esconder el combustible que utiliza.

Equipamiento

Este es uno de los puntos en los que no destaca especialmente este sueco, aunque sus rivales alemanes tampoco están sobrados en este aspecto, debiendo recurrir a las opciones para hacerse con un modelo de cierto nivel. Lo más llamativo es que el control de estabilidad es una opción, cuando la mayoría de sus competidores de la categoría ’premium’ lo incorporan de serie. Otros aspectos como el equipo de sonido de serie o las llantas de chapa con tapacubos de las versiones más modestas le quitan empaque y categoría.

Puesto conducción

Este es uno de los puntos en los que el Saab destaca claramente por su personalidad y la resolución del salpicadero. La herencia aeronáutica de la marca queda patente en la forma del panel interior, similar al de una avión, con una forma muy vertical, orientada hacia el conductor, y una gran cantidad de interruptores. La información queda dividida en varias zonas (relojes, pantalla central en la consola y una pequeña cúpula sobre el salpicadero); al principio resulta un poco abrumador pero resulta práctico y cómodo.


Los asientos son buenos, en especial en los acabados superiores, con una buena sujeción lateral y las posibilidades de regulación del volante y el asiento permiten conseguir una excelente postura de conducción, con una buena visibilidad en todas direcciones

Espacio y practicidad

En cuanto a refinamiento general el 9-3 está a un buen nivel, por la buena calidad general de su terminación y los materiales empleados, aunque en el confort y calidad de marcha hay una diferencia bastante acusada entre los motores de gasolina y los de gasóleo. Con los motores de gasolina es mucho más suave, silencioso y refinado que con cualquiera de las dos mecánicas Diesel, a pesar del buen rendimiento de éstas. El tacto de dirección y suspensiones es distinto y mucho más agradable con cualquiera de los gasolina, en especial con los de dos litros.

Consumo y mantenimiento

El coste de mantenimiento de Saab queda a mitad de camino entre las marcas generalistas y las ’premium’, por lo que entra dentro de lo razonable. En cuanto a consumos los motores Diesel destacan claramente, pero los gasolina, a pesar de su elevada potencia en algunos casos, no son especialmente ’gastones’ pero sí acusan rápidamente el estilo de conducción.

Calidad y fiabilidad

La buena calidad general de terminación y acabado de Saab es una garantía de duración futura y sus motores de gasolina se han ganado la fama de fiables. Las dos variantes del motor Diesel de origen Fiat también han demostrado su robustez en los años que llevan utilizándose en muchos modelos de diferentes marcas.

Seguridad

El 9-3 consiguió cinco estrellas en las pruebas EuroNCAP, incluso en su versión cabrio convirtiéndose en el primer modelo descubierto que consiguió esta calificación. El equipamiento de serie incluye los airbag frontales, laterales y de cortina, pero como ya hemos dicho el control de estabilidad es una opción en casi toda la gama, lo mismo que los reposacabezas activos que evitan lesiones cervicales, un elemento que Saab ya utiliza en sus modelos desde hace años.

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