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Renault Mégane 2014: conducimos su actualización

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28 de enero, 2014

El Renault Mégane adopta la nueva identidad de la marca con un logo más grande sobre el capó delantero, pero los cambios no se quedan ahí. Nos ponemos al volante del motor dCi Energy 130 CV, asociado a la nueva versión Bose, para contártelo.

En 1996 apareció la primera generación del Renault Mégane; en 2002, la segunda y en 2008, la tercera. La llegada de la próxima está prevista para 2015, pero, hasta entonces, la marca renueva su producto estrella (así lo atestiguan las 117.624 unidades comercializadas en 2004, récord aún vigente) con el frontal que ya se está viendo en el resto de la gama. Me gusta: el rombo mayor aporta un aire más simpático al frontal, resta seriedad.

Por lo demás, pocos cambios, que afectan a la reorganización de la gama y a los motores. El diésel de 130 CV probado mueve con soltura la carrocería familiar y el gasto de combustible es contenido. En el acabado Bose, el más alto de la escala, cuesta 26.500 euros, un precio muy competitivo para un modelo que quiere seguir estando en lo más alto.

Nuestra valoración: 7,5

7

8

7

8

8

7

Destacable

  • Comodidad puesto conducción.
  • Motor voluntarioso.
  • Facilidad de conducción.

Mejorable

  • Dirección.
  • Tacto del cambio.
  • Plazas traseras (para los más altos).

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: El nuevo frontal del Renault Mégane

Hemos recorrido más de 500 kilómetros con este Renault Mégane ST.

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El Renault Mégane experimenta una renovación de su estética exterior en la que destaca el recién estrenado rombo de la marca, de mayor tamaño y con un fondo negro brillante, similar al que ya lucen el Clio, Captur, Zoe… También se han modificado la parrilla y el sistema de iluminación, con luces LED diurnas de nuevo diseño, así como los paragolpes y las rejillas de aireación. Igualmente, cambia la oferta de llantas de aleación y de embellecedores de las ruedas (tapacubos).

La verdad es que este frontal recién estrenado es muy llamativo… y no sólo por las dimensiones del rombo, que «fomenta el orgullo de pertenencia a la marca», según explican. Su función es también la de garantizar la coherencia de estilo entre los diferentes modelos, aunque cada uno conserve su personalidad. En este caso, el Mégane gana simpatía, ya no parece tan serio. Escogemos la carrocería Sport Tourer, la «familiar», y nos ponemos en marcha.

Motor: Motores más eficientes para el Renault Mégane

Todas las carrocerías del Renault Mégane (Berlina, Coupé y Sport Tourer) se fabrican en Palencia.

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Este «restyling» del Renault Mégane se ha aprovechado para introducir mejoras en la eficiencia de sus motores. Así, el acabado Life (ahora hablaremos de las nuevas versiones) puede contar con la mecánica de gasolina Energy Tce de 1,2 litros y 115 CV, con unas emisiones de CO2 de 119 gr/km, Stop&Start y sistema de recuperación de la energía.

También se ha mejorado la potencia del propulsor diésel dCi de 1.5 litros y 90 CV, que ahora ofrece 95 CV y un consumo de 4,1 l/100 km, mientras que las emisiones de CO2 son de 106 gr/km (igual que el bloque de gasolina mencionado, no paga impuesto de Matriculación).

Para nuestro viaje escogemos el motor Energy dCi 130. Se muestra un poco perezoso en la zona baja del cuentavueltas, pero la fuerza aparece enseguida y ya no desfallece en todo el recorrido de la aguja. Está asociado a una caja de cambios manual de 6 marchas con desarrollos bien escalonados, aunque sigue mostrando un tacto algo «pastoso». En cualquier caso, ya que la reserva de par es alta, podremos poner sexta en autopista y olvidarnos hasta que lleguemos a nuestro destino (o casi).

Aquellos que elijan el motor Tce de 130 CV podrán combinarlo con la transmisión automática de doble embrague EDC: es la primera vez que este cambio se asocia a una mecánica de gasolina. Consume 5,6 l/100 km y emite 130 gr/km de CO2.

Comportamiento: El Renault Mégane, frente a carreteras retorcidas

También mejora la eficiencia de algunas de las motorizaciones del modelo.

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Pensado para ofrecer comodidad a sus ocupantes, nada cambia en este aspecto: en las amplias autopistas podremos viajar de forma confortable durante kilómetros y kilómetros. La suspensión absorbe perfectamente todos los baches y sólo las lógicas inercias derivadas del peso de la carrocería hacen que ésta se incline, aunque no en exceso.

Lo cierto es que el compromiso entre confort y efectividad está muy logrado en esta versión Sport Tourer, algo que se corrobora al dejar las autovías y llegar a carreteras más retorcidas. Aquí, la combinación de este motor con una amortiguación bien afinada permite que afrontemos las curvas con decisión. Nos gustaría que la dirección ofreciera un poco más de información sobre lo que sucede entre las ruedas y el asfalto, pero, en cualquier caso, confirmamos que estamos ante un vehículo pensado para «no meter en líos» a su conductor. Todo ocurre de forma suave, fácil, sencilla… ¿Quieres más emoción? Sube a la versión RS…

Equipamiento: Nueva gama para el Renault Mégane

La oferta de llantas y embellecedores para este nuevo Mégane también se modifica.

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La marca gala no se queda en los cambios comentados hasta ahora, sino que también varía la gama del modelo en España: pasa de contar con 5 acabados diferentes a tener 3: Life (el antiguo Authentique) , GT Style (engloba GT y Expression) y Bose (mezcla de los anteriores Privilege y Dynamique), a los que hay que sumar el deportivo Renault Mégane RS, con un motor de 265 CV.

Los precios del Mégane parten de los 15.350 euros de la opción de entrada a la gama (11.700 euros si el cliente se acoge al Plan PIVE y a la financiación con la compañía) y finalizan en los 28.500 euros del RS. El Mégane Coupé tiene un sobreprecio de 650 euros sobre la berlina; la carrocería familiar, de 1.900 euros.

Consumo: Renault Mégane Sport Tourer: un gasto de combustible razonable

El gasto de combustible es contenido.

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Tras recorrer más de 500 km con este Renault Mégane (recuerda que lleva el propulsor diésel de 130 CV), nos hacemos una idea de su consumo. Como suele ser habitual, las cifras oficiales son más bajas que las que muestra el ordenador de viaje: lo reseteamos antes de empezar nuestro trayecto, que nos lleva por todo tipo de carreteras, y vemos datos que no han rebasado los 5,5 l/100 km. Para la potencia del motor y el peso del coche -supera los 1.300 kilos-, se trata de un número razonable.

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Comentarios

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  • juan

    Me gustaba más el anterior frontal

  • pablo1

    Vaya tonteria juan, el otro era demasiado serio y aburrido

  • Juan Pablo

    Es muy linda esta versión. Hermosa

  • Anselmo

    Si una marca quiere dar más realce a su logotipo que a su coche es que algo no va bien.

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