Renault Clio F1 R27

29 agosto, 2007, modificada el 24 enero, 2011 por

Se sustenta sobre un chasis deportivo y noble a la vez, se mueve gracias a una elástica mecánica de 200 CV y se viste con un traje «racing» que le sienta como un guante.

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Se sustenta sobre un chasis deportivo y noble a la vez, se mueve gracias a una elástica mecánica de 200 CV y se viste con un traje «racing» que le sienta como un guante. Hablamos del Clio F1 Team R27, un coche capaz de enamorar al conductor por sus cualidades dinámicas, que se hacen especialmente patentes cuando circulamos por sinuosas carreteras de montaña.


De la misma manera que un tren de alta velocidad circula sobre los raíles de una vía sin perder la trayectoria ni un solo momento, el protagonista de nuestra prueba afronta un tramo de asfalto –cuanto más tortuoso, mejor– pegado al suelo como una auténtica lapa. Las carreteras de montaña son el hábitat natural del Clio F1 Team R27, un modelo que enamora desde el primer momento por su comportamiento dinámico y mecánico, muy deportivo a la vez que noble. Por ello, y dado que tenemos entre manos la versión más racing de la gama Clio, nos centraremos en estos dos aspectos para tratar de describir sus mejores aptitudes.

  • Comportamiento



  • En marcha



  • Prestaciones



Comportamiento

Trazar curvas con este Renault es una tarea placentera, pues se muestra aplomado y seguro y la dirección, precisa y directa, obedece con fidelidad. Con un paso por curva escalofriante –por rápido–, su chasis perdona errores sin perder la compostura, algo que agradecerán los menos experimentados. Además, los frenos ofrecen una mordida contundente y eficaz. Pura diversión en carretera, aunque este Clio también tiene dotes de urbanita, aunque nadie debe esperar el ajustado consumo de un diésel.

En marcha

Nada más ponernos a los mandos, y tras quedar literalmente encajados en sus asientos Recaro tipo bácquet, nos llama la atención el cuentarrevoluciones, tarado hasta 8.000 vueltas. Entonces, una sonrisa se dibuja en la boca de quien escribe estas líneas y la impaciencia y la curiosidad hacen que nos pongamos manos a la obra sin demora para descubrir hasta dónde es capaz de llegar este pequeño galo, fabricado en Dieppe por Renault Sport. Tras haber conducido algunos de sus rivales directos, como el Peugeot 207 RC, el Opel Corsa OPC o el Mini Cooper S, nos imaginamos unas cualidades parecidas, aunque enseguida descubrimos que existen diferencias entre ellos.

De entrada, el Clio es el único de todos ellos que cuenta con un motor atmosférico y, al carecer de sistema de sobrealimentación, ofrece una respuesta más suave y progresiva y no nos quedamos «pegados» al respaldo en aceleración, como sucede con los demás, cuya respuesta es de típica «patada » turbo. ¿Es esto un problema para quien busque la máxima deportividad? La respuesta es un «no» rotundo, pues lo único que ocurre es que el motor del Clio funciona de manera diferente, a un régimen de giro más alto, pudiendo llegar a ser igual de radical o más que sus oponentes con turbo.

prestaciones

Hablamos de un motor hiperelástico de cuatro cilindros, dos litros de cubicaje y 200 CV de potencia. Es como un chicle que se estira y no llega a romperse nunca. En este sentido, es curioso ver como, por ejemplo, si circulamos en sexta velocidad a 3.500 rpm –iríamos a 107 km/h, y a ese régimen el coche ya responde correctamente– podemos reducir no una ni dos, sino hasta tres marchas seguidas y con la tercera engranada, todavía nos quedarían 1.500 vueltas hasta la zona roja, que comienza a 7.500 rpm.


Eso sí, entre el ralentí y las 3.000 vueltas nos encontramos con un «vacío» que mantendrá nuestra alma intranquila hasta superar esa cota y ver que el par del motor empieza a ser notorio. De ahí que las recuperaciones no sean su fuerte, pese a contar con un cambio de seis relaciones bien escalonadas –la sexta es cortísima–. Y si hablamos del comportamiento, no podemos dejar de citar el nuevo chasis Cup, que rebaja la altura siete milímetros y cuenta con muelles más firmes: un 27 por ciento delante y un 30 por ciento detrás. El resultado convence, pues la suspensión muestra un equilibrio perfecto, ya que es dura pero no castiga al pasaje como sí lo hacen sus rivales.

1 Comentario

calixto 21 enero, 2014

hace un mes que compre un Renault clio sport f1 r27 team estoy contengo con el coche lo único que tengo la sensación de que va retenido necesita soltura y el consumo

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