Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV 2013: la prueba completa41

Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV 2013: la prueba completa

4 Diciembre, 2013, modificada el 29 Julio, 2017 por

El Range Rover Sport es el último en llegar al catálogo de los nuevos todo terreno británicos. Más compacto y ágil que su hermano mayor, no pierde un ápice de su lujo y exclusividad. ¿Quieres saberlo todo sobre él? Sigue leyendo.

No valorado

Destacable

  • Cualidades 4x4.
  • Lujo e imagen.
  • Consumos ajustados.

Mejorable

  • Precio.
  • Tamaño.
  • Depreciación.

No hace mucho, tuve la oportunidad de probar a fondo el Range Rover Vogue SDV8 -que me dejó un buen sabor de boca- y hoy es el turno de su hermano más joven, el Range Rover Sport con la mecánica diésel V6 de 292 CV. Las diferencias entre ambos modelos, motor aparte, se centran en sus dimensiones y en el enfoque del Sport, con un estilo que recuerda al exitoso Evoque (echa un vistazo a la galería de fotos para comprobarlo), sobre todo en las ópticas traseras y la menor altura del techo.

Prueba Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV, Baiona, Rubén Fidalgo41
No cabe duda de que es un coche muy elegante.

Estéticamente, me convence el diseño del nuevo Range Rover Sport: es más informal que el de su hermano mayor y menos arriesgado que el del Evoque, lo que además tiene la ventaja de no ceder protagonismo a cuestiones como la visibilidad trasera, el espacio para los pasajeros… Es decir, los “peros” del modelo más compacto.

El Range Rover Sport, en el día a día

Aunque es más compacto que el Vogue, el Sport no es un coche precisamente pequeño, por lo que la ciudad se le queda un poco justa (sobre todo, las plazas de aparcamiento de la mayoría de los parkings; será imposible abrir las puertas y bajarnos de él cuando estacionemos en batería). Por suerte, un asistente de aparcamiento automático nos facilita la vida.

La suspensión neumática, la buena visibilidad y el cambio automático lo convierten en un vehículo muy cómodo para rodar sobre los obstáculos diarios (socavones, pasos de cebra elevados, bandas de reducción de velocidad…), pero está claro que no es el coche ideal para el día a día en la urbe. Además, aquí los consumos suben por encima de los 10 l/100 km.

Fuera de la ciudad, es una gozada afrontar un viaje con él. El motor V6 diésel que monta siempre me ha sorprendido con un gasto de carburante bajísimo (logrado tanto en el Jaguar XF como en el XJ, aunque con distintas potencias). Pese a la peor aerodinámica y peso del Range Rover Sport, obtiene unos consumos de 7,2 l/100 km a 120 km/h en autovía, con tres puertos de montaña en un recorrido total de 600 km.

Prueba Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV, interior, Rubén Fidalgo41
El interior es lujoso y muy amplio.

El silencio en el interior es absoluto gracias a lo aislados que vamos con los cristales dobles. El generoso material fonoabsorbente hace que la mecánica apenas se oiga, ni la rodadura, y eso que llevamos unas ruedas enormes.

El selector del cambio tiene una palanca con un gatillo que no me acaba de convencer. Cada vez que queremos pasar de N (punto muerto) a D (hacia delante) o R (hacia atrás), debemos mantener pisado el freno, pulsar dicho gatillo y mover la palanca, un proceso que me recuerda al incómodo CTRL+ALT+SPR de un ordenador y que hace tediosas las maniobras de aparcamiento. Además, añade algunos riesgos en conducción todo terreno complicada, pues a veces no engrana la marcha y nos deja en punto muerto. Asegúrate bien antes de soltar el pedal de freno de que has hecho correctamente todo el protocolo para engranar la transmisión.

En carreteras viradas, el comportamiento del Range Rover Sport es el típico de un SUV, con un balanceo de la carrocería que nuestros ocupantes acusarán: acabaremos bajando el ritmo para evitar mareos y disfrutar del impresionante confort de un interior que da toda clase de lujos y mimos a sus pasajeros.

Prueba Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV, Baiona, Rubén Fidalgo41
La iluminación es excelente, pero el asistente de luz de carretera falla bastante.

La iluminación nocturna es muy buena, los faros bi-xenón adaptativos funcionan francamente bien, igual que las luces de niebla, proporcionando una seguridad en los viajes por la noche envidiable… Todos los coches deberían llevar unas luces así.

El maletero es amplio, si bien su capacidad está mermada por la rueda de repuesto (del mismo tamaño que las otras 4, como debe ser en un todo terreno)… Aunque la verdad es que pocas veces vamos a necesitar más espacio de él. Además, es muy fácil cargarlo gracias a su amplio portón y a la suspensión neumática, que permite bajar la altura del vehículo.

El Range Rover Sport, fuera del asfalto

La única dificultad que tiene el Range Rover Sport para moverse fuera del asfalto es su tamaño (hay sitios por los que, sencillamente, no cabe). Si nos detenemos unos minutos para leer en el manual de instrucciones cómo funciona el All Terrain Select -con el fin de sacar la quintaesencia de este todo terreno-, nos sorprenderá de lo que es capaz este salón rodante.

Prueba Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV, Villabalter, Rubén Fidalgo41
El chasis retuerce bastante en situaciones tan extremas, las puertas abren pero con más dificultad.

Cámaras que nos muestran cada esquina del coche, estabilizadoras que se pueden desacoplar para aumentar los recorridos de suspensión en los “cruces de puentes” (aunque en un coche con suspensión independiente como éste no hay tales puentes… propiamente dichos), reductora, la suspensión neumática que incrementa o rebaja la altura al suelo, bloqueos de los diferenciales… Tenemos de todo; es más, si nos metemos en su ordenador de viaje contaremos con sensores de inclinación longitudinal y lateral y hasta con una función que monitoriza la altura de vadeo y nos advierte si estamos llegando al límite de profundidad (situado a los 720 mm, que es donde está la toma de admisión del motor).

En la prueba que suelo hacer a los 4×4, este Range Rover me ha dejado literalmente pasmado por cómo es capaz de sortear los problemas pese a contar con unos neumáticos anchísimos, 100% de asfalto… y eso que la arcilla se adhería a ellos y los inutilizaba por completo.

La verdad es que me da pena ver toda la tecnología con la que cuenta este vehículo para ser un verdadero 4×4 y saber que no se va a utilizar jamás en la mayoría de las unidades que se comercializan… aunque, en el fondo, reconozco que lo comprendo: me duele en el alma meter este cochazo por un camino, se merece más una alfombra.

Prueba Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV, bajos, Rubén Fidalgo41
Las suspensiones de aluminio son frágiles en el campo, debemos tenerlo en cuenta.

Tras la conducción todo terreno, basta un buen lavado y podremos llevar a nuestra hija al altar en el Range Rover o recoger a Monica Bellucci tras el estreno de su última película… en esto no tiene rival este automóvil, es capaz de adaptarse como un camaleón.

Ya que hablo del lavado, es importante darse cuenta de que la mayoría de los componentes de la suspensión del Range está fabricada en aluminio, que es un metal muy ligero y con buenas propiedades mecánicas, pero blando. Hacer 4×4 en zonas muy rocosas o circular a alta velocidad por tramos bacheados es una insensatez, pues doblar un trapecio es fácil en esos casos. También es importante eliminar bien todo el barro y suciedad que pueda quedar en los pasos de rueda, pinzas de freno, etc. Dejar ahí esa arenilla es como pasar una piedra esmeril por las rótulas, articulaciones…

El Range Rover Sport, en la pista de pruebas

Aún tengo bastante fresco el recuerdo de las sensaciones que su “hermano mayor” me dejó en el circuito de pruebas (ver vídeo) y la verdad es que no me esperaba tanta mejoría en el Range Rover Sport frente a él, pues básicamente son el mismo coche. Sin embargo, las dimensiones más compactas del Sport se traducen en un menor peso, lo que reduce las inercias de forma significativa y lo convierten en un vehículo mucho más ágil (entiéndeme, no es un compacto o un deportivo…) y que se disfruta mucho más en carretera. Donde más se nota es en los giros enlazados, con unos tiempos de espera mucho más breves. La maniobra de esquiva la resuelve de forma más eficaz, sin que el ESP tenga que “echar el ancla” a la menor brusquedad con el volante.

Las aceleraciones son buenas, pero no son comparables con la capacidad de recuperación de la mecánica V8. Aunque apenas los separan 50 CV, el par motor del V8 es definitivo a la hora de realizar un adelantamiento, si bien es cierto que el V6 va francamente bien y baja el consumo medio en casi 3 litros frente al modelo con dos cilindros más.

Prueba Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV, económetro, Rubén Fidalgo41
Si respetamos los límites de velocidad, los consumos son muy ajustados.

También los frenos son muy eficaces y detienen esta mole en unas distancias cortísimas. Cuentan con un muy buen tacto, además, aunque si forzamos el ritmo se empieza a notar que el calor hace mella en ellos. Tal vez las pastillas de freno no estuvieran en su mejor momento en la unidad de pruebas, porque en el “examen” de su hermano mayor aguantaron mejor el esfuerzo prolongado que en el Sport, algo que a priori es una contradicción, pues en este último hacen frente a una masa menor.

En definitiva, el Range Rover Sport convence si somos conscientes de su peso y dimensiones. No llega a los niveles de modelos más enfocados al asfalto, que carecen de “lastres” como la reductora o las estabilizadoras desconectables, pero va francamente bien.

Range Rover Sport: la prueba, en vídeo

Conclusión

No hay muchos automóviles en el mercado que sean capaces de ser tan buenos en tantas disciplinas como el Range Rover Sport. Otra cosa es que necesiten serlo, pero eso ya entra en las prioridades de cada uno. Sin duda, tiene una imagen que lo capacita como vehículo de representación, un lujo digno de una berlina de primera categoría y puede avanzar donde la mayoría de los todo terreno del mercado no se atreverían. ¿Y en carretera? Pues viajar en él es comodísimo, los consumos de su motor V6 son muy contenidos a ritmos legales y, mientras no nos pese el pie derecho, su comportamiento dinámico es bueno.

Prueba Range Rover Sport HSE SDV6 290 CV, Baiona, Rubén Fidalgo41
Es increíble que BMW haya dejado escapar esta marca.

Al ser más compacto que el Range Rover, el Sport es mucho más ágil sin perder apenas confort interior, pero sigue sin tener la “alegría” de otros modelos como el VW Touareg o el Porsche Cayenne, claramente mejor adaptados al asfalto que el modelo británico.

En mi opinión, estamos ante el Range Rover perfecto: su confort y usabilidad no están supeditados por un diseño llamativo como en el caso del Evoque, ni su tamaño resulta descomunal en el día a día como sí sucede con su hermano mayor. El Range Rover Sport está en un punto de equilibrio casi ideal.

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Rubén Fidalgo

1 Comentario

Rubén Fidalgo 4 Diciembre, 2013

Gracias a su mayor compacidad me ha resultado un modelo mucho más equilibrado que su hermano mayor el Range Rover Vogue.

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