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Prueba ¡y videoprueba! del BMW X2 sDrive20i 2018

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23 de agosto, 2018

Analizamos a fondo la última propuesta de la firma alemana en el segmento SUV, el BMW X2, un modelo en el que ha primado el diseño y el comportamiento dinámico por encima de otras cuestiones. Si quieres conocer todos los detalles del SUV más pequeño de la marca bávara, no te pierdas la prueba del BMW X2 sDrive20i.

Si digo que los SUV están de moda, no creo que nadie se sorprenda. Solo hace falta echar un vistazo a las matriculaciones de coches nuevos en España y comprobar cómo, año tras año, ganan cuota de mercado. Esta moda, que no parece en absoluto pasajera, ha venido para quedarse y los fabricantes, que dan al mercado lo que el mercado pide, han inundado la calle de SUVs de todas las formas, tamaños y colores imaginables.

BMW, que fue, con el lanzamiento del primer X5 en 1999, uno de los primeros fabricantes en apostar por este tipo de carrocería, ha ido aumentando paulatinamente su número de representantes en la categoría, siendo el BMW X2, a la espera de la nueva generación del X5 y el próximo X7, su última novedad.

El BMW X2 2018 comparte plataforma con el X1, pero es más caro y resulta menos práctico y espacioso. ¿Tiene sentido un producto así? En principio, parece que no, pero lo cierto es que son dos coches muy diferentes y dirigidos a un público con prioridades muy distintas. El BMW X1, con mayor modularidad, más maletero y un habitáculo más amplio, está destinado a las familias, mientras que el BMW X2 encajará con un público más joven que prioriza el diseño, la tecnología y la exclusividad.

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Tenemos que añadir, además, que el X2 cuenta con un comportamiento más dinámico que el X1, por lo que gustará especialmente a los que, sin renunciar a la moda SUV, busquen un vehículo más ágil y eficaz que confortable.

Para la prueba del BMW X2, hemos contado con la que, a día de hoy, es la versión de gasolina más potente, el sDrive20i, que solo está disponible con cambio automático y tracción delantera.

Videoprueba del BMW X2

Fotos y vídeo Javier Martínez

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Si quieres conocer a fondo el último SUV de BMW, sigue leyendo la prueba del BMW X2 Sdrive20i 2018.

Nuestra valoración: 7,7

Diseño 9

Motor 9

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 6

Consumos 7

Destacable

  • Comportamiento
  • Motor y cambio

Mejorable

  • Lista de opciones larga y cara
  • Plaza central

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: BMW X2 2018: distinto al resto de la gama X

El color azul ‘Misano Blue’ le sienta de maravilla al BMW X2.

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Como decíamos en la introducción, el diseño exterior es una de las principales bazas del BMW X2 y, aunque mantiene el aire de familia, cuenta con unas líneas y detalles que le hacen desmarcarse del resto de la gama X.

Frente al BMW X1, modelo del que deriva, el X2 tiene un aspecto que transmite mayor deportividad y dinamismo. Por esta razón, algunos lo clasifican como la variante coupé del X1, un apelativo que me parece excesivo. Incluso la propia BMW ha querido hacer un guiño a dos de sus coupés más famosos, el BMW 2000 CS y el BMW 3.0 CSL, con el logo que ha colocado sobre el pilar C, un homenaje que, sinceramente, creo que se podía haber reservado para otros modelos de su gama. En cualquier caso, le da un toque llamativo y original que resulta muy atractivo.

El aspecto más deportivo del BMW X2 se ve potenciado en la unidad de pruebas por el acabado M Sport, que añade un parachoques delantero de líneas más agresivas y contundentes. Esto, junto a la característica doble parrilla de la marca, que en el caso del X2 es más ancha en la parte baja, y las afiladas ópticas led, otorga mucha fuerza al morro.

Propios del acabado M Sport son también los pasos de rueda pintados en el color de la carrocería, las molduras inferiores en negro y las llantas de 19 pulgadas con neumáticos 225/45-19.

En la vista lateral, destaca la línea de cintura alta y la ligera caída del techo, lo que reduce la superficie acristalada, mientras que en la zaga cobran protagonismo el difusor en negro y unas salidas de escape doble y de generoso tamaño que también están asociadas al acabado M Sport.

Además de las evidentes diferencias estéticas, hay un cambio significativo en las dimensiones respecto al BMW X1, ya que, con 4,36 metros de longitud y 1,52 metros de altura, el X2 es 8 centímetros más corto y 7 centímetros más bajo. La anchura, con 1,82 metros, idéntica.

El color azul de la unidad de pruebas, denominado Misano Blue, es espectacular y le sienta francamente bien al vehículo. ¿Lo malo? Su precio, más de 6.000 euros. En realidad, cuesta unos 800 euros, pero solo se puede elegir en los acabados M Sport y M Sport X, cuyo precio es de aproximadamente 6.000 euros.

En cuanto a la calidad, no hay queja posible: los paneles están bien ajustados, el tacto de los tiradores transmite robustez, la pintura no muestra diferencias según la superficie, tenemos una elevada sensación de calidad al abrir y cerrar las puertas…

Interior: Con el exterior, se agotaron las ideas

El interior del BMW X2 2018 transmite una elevada sensación de calidad.

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A diferencia del exterior, el interior es prácticamente idéntico al del X1 y solo se diferencia en pequeños detalles como, por ejemplo, la fina moldura azul que recorre el salpicadero o las costuras también en azul y que van a juego con el color de la carrocería. También son distintas las tapicerías. En el caso de la unidad de pruebas, contábamos con una que, combinando la tela y el tejido Alcantara, transmite una gran sensación de calidad. Por cierto, los asientos son excepcionales, ya que resultan muy cómodos y sujetan a la perfección el cuerpo.

En cuanto a calidad y ajustes de los materiales, no hay reproche posible. Los plásticos empleados son en su mayoría blandos y agradables a la vista y al tacto. En este sentido, el interior del BMW X2 transmite una elevada sensación de calidad, como por otra parte cabría esperar de un modelo de la marca bávara.

La ergonomía y distribución de los mandos está bien estudiada, todo queda a mano y es fácil de manejar mientras se conduce. En este sentido, la única pega es la pantalla táctil, ya que está colocada un poco lejos para que el conductor la maneje cómodamente de forma táctil. Aun así, el mando giratorio y los botones que lo rodean nos permiten navegar entre los menús de forma rápida y sencilla.

El sistema de infoentretenimiento, que se maneja, en el caso de la unidad de pruebas, a través de una pantalla de 8,8 pulgadas de gran calidad (hay otra de 6,4 para las versiones más básicas), es muy rápido procesando las ordenes y el diseño de los menús bastante intuitivo.

El espacio para las piernas en las plazas traseras del BMW X2 2018 es notablemente inferior al de un X1. Además, la banqueta no cuenta con el desplazamiento longitudinal de hasta 13 centímetros que incorpora el X1, aunque sí se puede regular la inclinación de los respaldos en cuatro posiciones. Aun así hay espacio suficiente para que cuatro adultos que superen los 1,8 metros de altura viajen cómodos. Solo cuatro, porque la plaza central es estrecha y, además, el respaldo es bastante duro, el túnel central, muy voluminoso y el cinturón de seguridad, que sale del techo, puede resultar molesto al rozar con el cuello.

Los 8 centímetros menos de longitud repercuten directamente en la capacidad del maletero del BMW X2, que cubica 470 litros frente a los 505 litros del X1. En cualquier caso, es una buena cifra, si lo comparamos con sus rivales más directos: Mercedes GLA, Audi Q3 y Mini Countryman. Con los asientos abatidos, que se pliegan de forma independiente y desde el interior tirando de unas cintas de tela, la capacidad aumenta hasta los 1.355 litros.

Además de capacidad, perdemos también comodidad a la hora de cargar los bultos, ya que el umbral de carga está más alto que en el X1.

Motor: sDrive 20i: perfecta combinación

El sDrive20i es, por el momento, el motor de gasolina más potente del X2.

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El BMW X2 sDrive20i, que es la variante que hemos tenido ocasión de probar, monta un motor de gasolina de cuatro cilindros que desarrolla 192 CV de potencia y entrega un par máximo de 280 Nm entre las 1.350 y las 4.000 revoluciones. Esta mecánica solo está disponible con cambio automático, que, por cierto, es una novedad, ya que es de doble embrague y no de convertidor de par como es habitual en BMW. Las variantes diésel sí montan el cambio por convertidor de par.

La mecánica de este BMW es sobresaliente por las prestaciones que nos ofrece, con una respuesta rapidísima al acelerador y un empuje más que satisfactorio. Además, presume de un funcionamiento muy suave, ya que vibra y suena muy poco.

El cambio automático nos ha parecido también excelente. Realiza los cambios con mucha suavidad, de forma imperceptible, y, en las maniobras a baja velocidad, no hemos notado los tirones que sí tienen otros cambios de este tipo. El manejo en modo manual, que se puede realizar a través de unas levas en el volante o con la propia palanca, también es satisfactorio, ya que responde con rapidez a nuestras órdenes y, si así lo queremos, es 100% obediente y no cambia de marcha pese a estar en el corte de inyección.

Con esta mecánica y cambio, el BMW X2 acelera de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 227 km/h.

Comportamiento: Más turismo que SUV

El BMW X2 es un coche más agil que sus alternativas.

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Desde el punto de vista dinámico, la principal virtud del BMW X2 es que sus reacciones son más parecidas a las de un turismo que a las de un SUV. Estamos ante un coche ágil y eficaz en carretera que se aleja del comportamiento que suele ser usual en la categoría. En este sentido, el X2 agradará a los conductores que busquen un coche más preciso que confortable.

El acabado M Sport potencia aún más esta faceta dinámica, ya que incluye de serie una suspensión más firme y que reduce en 10 milímetros la altura de la carrocería al suelo. Además, esta unidad contaba con unos amortiguadores de dureza variable que permiten seleccionar entre dos niveles y que actúan en conjunto con el selector de modos de conducción con el que se puede modificar la asistencia de la dirección, la respuesta del acelerador y la gestión del cambio. Hay tres opciones: Eco Pro, Confort y Sport, con diferencias sustanciales entre ellas.

La dirección es rápida, directa y ofrece un guiado preciso del coche, mientras que la suspensión, bastante firme, reduce al máximo la inclinación, sujetando la carrocería y permitiendo circular a buen ritmo y con seguridad en un tramo de curvas.

Este comportamiento tan reactivo y eficaz pasa factura, claro, a nivel de confort. No es un coche incómodo, ni mucho menos, pero la suspensión, al menos con el acabado M Sport, hace que el confort de marcha sea menor que en algunas de sus alternativas como el Mercedes GLA o el Volvo XC40. Esto no es necesariamente negativo – yo, de hecho, lo prefiero-, pero es cierto que para algunos conductores la suspensión puede resultar un pelín más seca de la cuenta y la dirección, más dura de lo deseado, sobre todo ahora que se tiende en exceso a la sobreasistencia de las direcciones.

Equipamiento: Lista de equipamiento opcional muy larga… y muy cara

El sistema de navegación con pantalla de 8,8 pulgadas tiene un sobrecoste de más de 3.000 euros.

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BMW estructura la oferta del X2 en base a cuatro acabados: Advantage, Impulse, M Sport y M Sport X. Los dos últimos tienen el mismo precio (6.099 euros), siendo el aspecto exterior del que dotan al vehículo la diferencia entre ellos. El acabado M Sport, que era con el que contaba la unidad de pruebas, potencia el lado más deportivo, mientras que el acabado M Sport X combina elementos deportivos con otros propios de los SUV, como el difusor trasero o los pasos de rueda en color plateado.

Entre lo más destacado del equipamiento de serie del BMW X2 con acabado M Sport, encontramos las llantas de aleación de 19 pulgadas, los asientos deportivos con tapicería mixta de tela y Alcantara, el excelente volante M de cuero o los faros led.

El principal problema con el equipamiento del BMW X2 se encuentra en la lista de extras, y es que resulta llamativo que se incluyan de serie, con el acabado M Sport, los faros led o unas llantas de aleación de 19 pulgadas, pero tengamos que acudir a las opciones para poner una cámara de marcha atrás o unos sensores de aparcamiento delanteros.

El problema no radica solo en la ausencia de algunos elementos en el equipamiento de serie de un acabado por el que se piden 6.000 euros, sino también en el precio que BMW cobra por estos elementos extras. La cámara trasera, por ejemplo, son 473 euros; los sensores de aparcamiento delanteros y traseros, 412 euros; la preparación para Apple CarPlay, 355 euros; y el sistema de navegación con pantalla de 8,8 pulgadas, 3.420 euros. Suma y sigue, porque la lista es tan amplia como lo permita tu presupuesto. Sin duda, el precio del equipamiento opcional es excesivo y uno de los principales puntos negativos del BMW X2.

Consumo: Ajustado a su potencia y peso

El BMW X2 cuenta con el sistema de rueda libre para ahorrar combustible.

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El consumo medio homologado del BMW X2 sDrive20i es de 5,5 l/100 km, un cifra que dista mucho de la realidad. En un uso real y practicando una conducción más o menos eficiente, será difícil bajar de los 7/100 km. En cualquier caso, no es un mala cifra, si tenemos en cuenta que va calzado con unas llantas de 19 pulgadas y que cuenta con un motor de gasolina de 2 litros de cubicaje y 192 CV de potencia.

Con un depósito con capacidad para 51 litros, la autonomía del BMW X2 sDrive20i se sitúa en aproximadamente 700 kilómetros, aunque esto dependerá, claro, del tipo de trayectos que realicemos y de lo alegres que seamos a la hora de dar gas. BMW ofrece, a cambio de 59 euros, un depósito de combustible con 10 litros adicionales de capacidad, lo que permite alargar el tiempo entre un repostaje y el siguiente.

Para reducir el consumo de combustible, la caja de cambios cuenta, siempre que no esté activado el modo de conducción Sport, con un sistema de rueda libre que, cuando levantamos el pie del acelerador, inserta el punto muerto para eliminar el freno motor y, de esta manera, rodar con la máxima inercia posible.

Rivales: Rivales del BMW X2 sDrive20i

Vehículo

Bmw X2 sDrive 20iA

Jaguar E-Pace 2.0 I4 R-Dynamic Base AWD Aut. 249

Mercedes-benz GLA 250 4Matic 7G-DCT

Land-rover Evoque 2.0 Si4 Pure 4WD Aut. 240

Precio Desde
41.400 €
Desde
50.050 €
Desde
47.950 €
Desde
47.649 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 7 marchas 9 marchas 7 marchas 9 marchas
Potencia (CV) 192 249 211 240
Aceleración 0-100 km/h (s) 7,7 7,0 6,6 7,3
Consumo Medio (l/100 km) 5,8 8,2 6,5 7,3
Emisiones CO2 (g/km) 135 185 152 188

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