Prueba

Prueba ¡y videoprueba! del Audi A5 Sportback 3.0 TDI

44 fotos

Ampliar

27 de septiembre, 2018

Después de convivir durante una semana con la segunda generación del Audi A5 en su versión Sportback con motor V6 TDI de 218 CV, os podemos decir, sin lugar a dudas, que está lleno de virtudes, pero... ¿cuáles son sus defectos?

El Audi A5 no nació para seguir la estela del primer Mercedes CLS, pionero en que esa línea tan elegante y deportiva de los clásicos Gran Turismo recuperase actualidad. Rápido se desmarcó, posicionándose como el referente del segmento y, probablemente, como la mejor alternativa de quien esté dispuesto a dejar de lado el egoísmo de decantarse por un modelo radical y a compartir sus gustos y vivencias con una familia no muy numerosa.

Esta segunda generación es un completo arsenal de gratas sorpresas. Mejora en comportamiento dinámico y en avance tecnológico, cuenta con un interior de calidad exquisita, su estética irradia belleza y elegancia con un paquete visual S-Line que termina por darle el siempre apreciado carácter dinámico y, además, el V6 TDI de 218 CV que monta esta unidad la dota de un poder rebosante. Veamos en esta prueba del Audi A5 Sportback 3.0 TDI cómo logra todo eso.

Prueba del Audi Q7 3.0 TDI quattro 272 CV: puro músculo de etiqueta

Poner a tu gusto un Audi A5 Sportback te saldrá caro

Si es verdad que son muchas las cualidades positivas de este Audi, no es menos cierto que el ahorro no será, sin duda, una de ellas. De partida, en su versión más básica de equipamiento y de mecánica, el A5 Sportback no bajará de los 42.000 euros (más o menos por lo que está en los concesionarios su rival muniqués, el BMW Serie 4 GT, pero algo más caro de lo que se vende el Jaguar XE, por ejemplo). En el caso del Mercedes, que ahora acaba de estrenar generación hipercargada de tecnología, el precio se dispara aún más, pero debemos tener en cuenta que es un producto totalmente nuevo. No obstante, poner este A5 a tu gusto podrá hacer que la factura final se infle hasta el doble.

Es evidente que estamos ante un coche con unas calidades brillantes y unos niveles premium como los que se exigen a Audi, pero el futuro propietario de un A5 debe saber que una unidad como la nuestra difiere mucho, tanto visual como mecánicamente -insisto-, de una que pueda estar rondando los 45.000 euros. Dicho esto, vamos a ver en profundidad este A5 en su carrocería más práctica.

Fotos y vídeo: Javier Martínez

¿Te ha gustado el vídeo? Pues suscríbete a nuestro canal de Youtube y dale a me gusta. Y, si tienes alguna duda, deja un comentario, estaremos encantados de responderte.

Nuestra valoración: 8,8

Diseño 9

Motor 10

Comportamiento 9

Interior 9

Equipamiento 8

Consumos 8

Destacable

  • Calidad y espacio del habitáculo
  • Comportamiento dinámico
  • Motor V6 TDI

Mejorable

  • Precio de las opciones
  • Respuesta de la dirección

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Elegante y deportivo a rabiar

Audi A5 Sportback 3.0 TDI dinámicas.

La segunda generación no ha pegado un cambio radical con respecto al facelift de su anterior era, pero es que nadie hubiera querido eso. Para qué cambiar lo que ya está bien… Sin embargo, sí vemos nuevos elementos que le dan un mayor carácter dinámico. El frontal tiene una forma más afilada y acentuada, la parrilla Singleframe es más ancha y los paragolpes han ganado en presencia y en agresividad. Todo influye para que su Cx de 0,25 sea sensacional.

Las ópticas sí son completamente nuevas. Como la propia marca dice, estar a la vanguardia de la técnica le ha servido ahora para equipar en opción los extraordinarios Matrix led. De serie, el A5 equipa unos también fantásticos faros de led que dan muy buenas garantías en conducción nocturna.

Las cotas apenas varían respecto a lo que conocíamos: la longitud gana cinco centímetros más gracias a la nueva plataforma MLB Evo (1,5 cm van a la batalla.) En el perfil tampoco vemos cambios drásticos. Únicamente apreciamos que se ha añadido un embellecedor sobre las aletas delanteras que, en nuestro caso, deja patente el toque deportivo del paquete S-Line. Las llantas tienen nuevos diseños que van desde las 18 a las opcionales de 20 pulgadas firmadas por Audi Sport, como es el caso, previo pago de unos 3.000 euros.

La parte trasera ha mejorado de manera notable y lo ha hecho sólo retocando los dos elementos que quizá menos bien le hacían al anterior A5: los pilotos son todavía más finos, mientras que el nuevo paragolpes sobresale mucho menos y lo hace menos culón. En materia de calidad, los ajustes de cada pieza y las juntas de los cromados encajan a la perfección. Tampoco se nota ni una mínima variación en la pintura de las zonas plásticas.

Por último, el acceso a todas las plazas es bastante bueno. Las puertas se abren con un giro amplio y, pese a que los asientos están colocados en una posición bajita (lo único que puede entorpecer un poco el acceso a las personas más mayores), no resultará muy difícil salir y entrar del coche.

Interior: Buen espacio y calidad a raudales

El interior está repleto de materiales de calidad.

En el habitáculo, nos damos cuenta de que estamos rodeados de una extraordinaria atmósfera gracias a la presencia de materiales muy nobles a la vista y al tacto. Los ajustes y las calidades, como es común en Audi, son de 10.

El interior está correctamente insonorizado. El motor no tiene un sonido feo en aceleraciones y al ralentí, pero tampoco llega a entrar dentro del habitáculo, como tampoco ruido ni vibración alguna. Eso sí, me ha sorprendido que el ruido por rodadura podría haberse filtrado un poco más, aunque es probable que desaparezca con un tamaño de llantas más “normal”. También mejoraría el confort de marcha en autovías, aunque perdiéramos un pelín de atractivo visual.

El salpicadero adopta una configuración completamente horizontal. Vemos salidas de aire en la zona del acompañante, donde antes no había. La consola central está bastante elevada, pero todo queda muy a mano. La posición de conducción, por el contrario, es bastante bajita, acorde al carácter deportivo de los GT. El tacto del volante es una maravilla, al igual que el de todos los controles y botones. Eso sí, recortar la parte inferior para ganar imagen deportiva cuesta 140 euros y no resulta del todo práctico… Además, aunque el Virtual Cockpit de 300 euros permite numerosas opciones de visualización, se seleccionan de forma fácil y rápida desde sus botones. Encima de la instrumentación digital tenemos un Head Up Display que no resulta imprescindible, a menos que no os importe pagar por él 1.150 euros.

Los asientos deportivos tienen una imagen imponente, sobre todo por detrás. La sujeción que ofrecen es perfecta, y la comodidad que sentimos en viajes largos es equiparable a lo que podríamos decir de todo un A8. Lo tienen todo, desde reglajes eléctricos hasta calefacción. Lo malo es que elegirlos supondrá aceptar una «derrama» de más de 6.000 euros, dado todo lo que incorporan.

La pantalla central de 8,3 pulgadas incluye sistema MMi con navegación y funciona a la perfección. En este modelo no es escamoteable, como podemos ver en un Q7, y, a diferencia de la anterior generación, no está integrada en el interior del salpicadero. Es rápida, fácil de manejar, resolutiva, ofrece muchas opciones, todo tipo de conectividad, sus mandos son ergonómicos… El funcionamiento del equipo de sonido firmado por Bang and Olufsen también es un escándalo. Suena con una claridad y una potencia pasmosa. Además, esta unidad también cuenta con techo panorámico retráctil, que tiene un sobrecoste de unos 1.500 euros.

En las plazas traseras, los ocupantes se han beneficiado de un poquito más de espacio. Sorprende la amplitud para las piernas en las dos banquetas laterales. Dos personas de alrededor de 1,80 m de altura viajarán con un alto grado de confort. Un tercero, a no ser que sea niño, dificultará algo más las cosas, sobre todo por la altura al techo, que se ve algo reducida por las lámparas. Sin embargo, la banqueta puede usarse para algo más que para urgencias. En cualquier caso, aquí detrás no se pierde ni un ápice de calidad en materiales o ajustes.

Por último, el acceso al maletero en la versión Sportback es inmejorable. El portón abre con la luneta entera y, por tanto, el marco que deja para la carga es enorme. Además, el umbral no queda muy elevado y la capacidad que tenemos es buenísima, de 480 litros. En el A5 Coupé, la carga estaría condicionada por una boca mucho más limitada, ya que la luneta trasera no está incorporada al portón. Las formas son muy aprovechables y, aunque nos condicionará algo la caída del techo a la hora de cargar objetos altos, por lo demás no tiene opción a crítica alguna. Como casi todo el coche…

Motor: Un poderoso V6, oda a Rudolf Diesel

Audi A5 Sportback 3.0 TDI dinámicas.

Nuestra versión cuenta bajo el capó con un poderoso bloque diésel de seis cilindros en «V» que declara 218 CV y 400 Nm de par máximo. Su respuesta es buenísima en prácticamente todo el rango de giro. Además, su tecnología llega a hacerlo hasta eficiente, ya que hay veces en las que, al quitar la carga del acelerador, el motor queda en reposo hasta que vuelve a necesitar su trabajo. El par máximo lo tenemos desde 1.200 hasta casi 4.000 vueltas y la potencia máxima desde esas 4.000 rpm hasta el fin, a las 5.000 rpm, por lo que no llegará nunca el día ese en que podamos imaginar decir «esto no tira…»

El motor va asociado a una transmisión S tronic automática de doble embrague y siete relaciones que hace unas transiciones rápidas y suaves y al reputado sistema de tracción Quattro. Durante una conducción normal vamos a notar que está configurada para mejorar la comodidad y el ahorro de combustible, pero,al pisar el acelerador o al seleccionar el modo Dynamic, eso queda atrás. El cambio manual, tanto con levas como con palanca, es instantáneo y bastante obediente.

Comportamiento: Ya no teme a los virajes

Audi A5 Sportback 3.0 TDI dinámicas.

En materia de comportamiento es donde más mejoras he notado. El uso de la plataforma MLB Evo en este A5 Sportback es absolutamente una bendición y es lo que termina de dar el equilibrio perfecto al coche entre confort en viaje y deportividad en virajes. El anterior A5 ya era una máquina de devorar kilómetros en autovía sin sensación alguna de fatiga y este tiene esa misma esencia, pero, además, la reducción de peso (unos 40 kg) y las ganancias conseguidas en cuanto a rigidez torsional han hecho que el A5 ya no sea el torpón que era antes en carreteras sinuosas o en puertos de montaña. Ahora se mueve mucho más ágil, y eso que este va equipado con un motor nada compacto y longitudinal.

La suspensión también hace mejor al nuevo conjunto. Esta unidad monta una suspensión activa opcional que permite seleccionar, mediante el Audi Drive Select, distintos modos de conducción para influir en su respuesta (Efficiency, Auto, Confort, Individual y Dynamic.) Hay que decir que en todos ellos se comporta de distinta forma y en todos lo hace bien, sin transmitir ninguna rareza que en otros coches con similares sistemas sí podemos apreciar.

Lo que menos me ha gustado, sin que ello suponga un grave hándicap, ha sido la dirección. Es cierto que es muy precisa y directa (tiene dos vueltas de volante entre tope y tope); además, su grado de asistencia es el justito, lo cual está muy bien, pero luego, a la hora de delegar un feedback o una respuesta al conductor, se notan ciertos puntos ciegos que achaco a la electrónica. En cualquier caso, dudo que alguien quiera llegar a límites de exigencia deportiva con este coche, por lo que no ha de considerarse un problema para nada grave.

En resumen, es un coche ideal para hacer viajes largos que ahora, además, ha mejorado muchísimo su comportamiento en carreteras más reviradas. Incluso circulando por ciudad, es un coche que no resulta incómodo en maniobras… hasta que nos enfrentamos al dilema de aparcar en una plaza pública, claro.

Equipamiento: Con un buen talonario...

Los asientos deportivos cubiertos de cuero son comodísimos.

Nuestra unidad, equipada hasta arriba con todo tipo de extras, sobrepasa como decimos los 70.000 euros (casi el doble de lo que cuesta el A5 más básico.) Sin embargo, alguien que esté interesado en este coche deberá saber que podrá disfrutar de él de la misma forma sin tanta ostentación. Con unas llantas más pequeñas, los fantásticos faros led de serie (aunque son más recomendables -y caros- los Matrix led), el paquete deportivo S-Line y la completa conectividad que ofrece el sistema de infoentretenimiento MMi, el cliente medio verá más que satisfechas sus necesidades.

Por supuesto, el matrimonio motor-transmisión deberá elegirse según el uso que vaya a hacerse del vehículo y, si la decisión consiste en optar por un bloque más estandarizado, también hay que tener en cuenta que se reducirá la factura de forma contundente.

Consumo: El rey de la eficiencia sigue en su línea

El Audi Virtual Cockpit permite multitud de modos de visualización.

Durante nuestra prueba, hemos registrado unos consumos algo más elevados que los que Audi homologa oficialmente. No obstante, las cifras alcanzadas son, desde mi punto de vista, lo suficientemente buenas y reducidas si analizamos la clase de motor que tenemos en nuestras manos y las prestaciones que nos ofrece en cualquier situación. La marca promete un consumo de unos 4,7 l/100 km de media, pero nosotros lo hemos establecido en los 7,5 l/100 km. Esto lo hemos obtenido en varios entornos diferentes y durante una conducción con momentos algo alegres y es tan sólo un litro cada 100 km de lo que consume un Audi A5 de 2013 con motor 2.0 TDI de 177 CV…  Bien por Audi.

Fijándonos en nuestra media y teniendo en cuenta que el depósito tiene capacidad para 58 litros de gasoil, obtendríamos una autonomía cercana a los 800 km.

Rivales: Rivales del Audi A5 Sportback 3.0 TDI

Vehículo

Audi A5 Sportback 3.0TDI Sport quattro S-T 160kW

Mercedes-benz CLS 250d 4M Aut.

Bmw 430dA Gran Coupé xDrive

Jaguar XE 2.0 Diesel R-Sport AWD Aut. 240

Precio Desde
57.399 €
Desde
68.974 €
Desde
58.200 €
Desde
54.100 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 7 marchas 7 marchas 8 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 218 204 258 240
Aceleración 0-100 km/h (s) 6,2 7,9 5,3 6,5
Consumo Medio (l/100 km) 4,8 5,3 5,9 5,8
Emisiones CO2 (g/km) 124 140 155 156

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche