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Probamos el nuevo VW Golf GTE: clara mejoría

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29 de diciembre, 2020

Probamos la última evolución híbrida enchufable del VW Golf GTE, una especie de GTi para conductores que, además de prestaciones, buscan estar a la última en tecnología y buscan las ventajas de un coche eléctrico para el día a día sin renunciar a los largos viajes.

Volkswagen acaba de lanzar al mercado la versión híbrida enchufable del Volkswagen Golf y ya la hemos podido probar a fondo. El nuevo VW Golf GTE ofrece la misma potencia que el Golf GTi (245 CV) y un enfoque similar en el que sus clientes no renuncien a las prestaciones a cambio de consumos más bajos y poder acceder al centro de las ciudades.

A lo largo de estos 2.000 km de prueba recorridos durante una semana, el nuevo Golf GTE nos ha dejado claro que ha mejorado muchísimo respecto a su antecesor y que su uso como vehículo 100 % eléctrico es mucho más realista. No sólo porque ofrece una mayor autonomía (57 km) sino también porque la potencia de su motor eléctrico de 115 CV hace que se pueda usar en todo momento sin necesitar el apoyo del motor térmico para, por ejemplo, incorporarnos a una vía principal, subir una fuerte rampa o movernos con agilidad.

Ahora sí se puede decir que con el nuevo Golf GTE tenemos dos coches en uno: un Golf eléctrico para nuestro uso diario con el que podremos hacer entorno a 45 km sin problemas de autonomía, y un híbrido con 245 CV con el que realizar largos viajes.

Lo que sí que no cumple tan bien como prometen es su faceta de GTi. La cifra de potencia es la misma, pero se añade un cuarto de tonelada al peso total que tiene su repercusión en las zonas de curvas, perdemos casi 100 litros de capacidad del maletero y, además, la respuesta de esos 245 CV no es tan directa como en el GTi.

Los rivales del VW Golf GTE 2020: más SUV que compactos

El VW Golf GTE no tiene demasiados rivales por ahora. En realidad, la mayoría de compactos híbridos enchufables que hay en la actualidad no ofrecen sus prestaciones. Para buscar rivales hay que irse a los compactos SUV y ahí sí que hay más variedad. Desde luego, por su precio de más de 42.000 euros se puede apuntar hacia modelos como el Peugeot 3008 Hybrid de 225 CV (o el Citroën C5 Aircross, con el que comparte tecnología), que ofrece un interior más espacioso con prestaciones similares.

Otra posible alternativa es el Mini Countryman Cooper SE, también de prestaciones similares, aunque peores cuando se usa en modo 100% eléctrico.

Por supuesto, también están sus primos, con los que comparte exactamente el mismo esquema técnico, como son el Audi Q3 y Q3 Sportback TFSIe que acaban de presentarse, frente a los cuales tiene un precio más competitivo.

De todos ellos, probablemente los modelos del grupo PSA (Peugeot, Citroën, Opel y DS) son los que pueden ser unas alternativas más interesantes. Sus prestaciones son similares, sus consumos muy buenos, tienen una autonomía en modo eléctrico muy parecida y añaden las ventajas de un habitáculo y maletero más espaciosos.

Nuestra valoración: 7,0

Diseño 7

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 6

Equipamiento 7

Consumos 8

Destacable

  • Etiqueta Cero
  • Conducción en modo eléctrico
  • Imagen de marca

Mejorable

  • Tacto del freno
  • Precio
  • Mandos no iluminados

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Azul y luces

La mayoría de las diferencias entre el GTE y sus hermanos de gama se centran en el frontal.

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El nuevo Golf GTE se diferencia del resto de la gama Golf con detalles específicos que, además, son bastante acertados. La mayoría de estos elementos diferenciadores se centran en el frontal, en el cual cambia la calandra y el paragolpes.

La parrilla añade una franja iluminada que une los faros con el logo de VW, siguiendo esa cenefa de color azul que lo diferencia de la roja de los GTi y enfatiza su condición de vehículo electrificado. En el parachoques cambia la forma de los faros de niebla, que pasan a ser una matriz de celdas hexagonales, con un efecto muy llamativo. Por cierto, la iluminación es buena, tanto de los faros principales como la de los antiniebla que van en el faldón, que hacen un buen servicio como «cuneteros» en las carreteras secundarias más reviradas.

En la vista lateral las diferencias van a estar en la trampilla sobre el paso de rueda delantero izquierdo que deja acceso a la toma de carga y por las llantas, que tienen un diseño específico y van calzadas con neumáticos en medida 225/40-18.

La vista trasera también está personalizada, con el logo GTE en el centro del portón y las falsas salidas de escape en el faldón inferior. Todo lo demás es idéntico al resto de Volkswagen Golf de esta octava generación, con unos acabados y ajustes aceptables para un coche de este precio.

Interior: Tapicería evocadora

La tapicería es todo un acierto estético.

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Al abrir las puertas lo primero que nos llama la atención son los excelentes asientos deportivos que, además de sujetar el cuerpo de maravilla, tienen el tapizado inspirado en el tejido de los GTi clásicos, aunque sus líneas tienen trazos azules para diferenciarlo como una versión electrificada.

No sólo resultan atractivos a la vista, también son muy confortables y acogedores, además de que sujetan mejor el cuerpo que los tapizados en piel.

Por lo demás, el resto de lo que vemos en el interior es también idéntico al del Golf eTSi probado anteriormente, con sus mismas ventajas y defectos, entre los cuales destaca el hecho de que las teclas de la temperatura de la climatización y el volumen del sonido no estén iluminadas y sean invisibles durante la noche o en los túneles.

Sus plazas delanteras son muy cómodas y las traseras están dentro de la media del segmento, sin merma de espacio apreciable en ellas pese al hueco que ocupan las baterías.

Donde sí notaremos que la cosa se ha achicado es en el maletero, que pasa de los 380 litros de capacidad del Golf convencional a sólo 273 litros en el GTE, que debe dejar espacio para las baterías y, además, el cable de carga.

Motor: Buen matrimonio

El sistema híbrido es eficiente.

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El sistema híbrido enchufable del nuevo Golf GTE está compuesto por el motor 1.4 TSi de 150 CV de gasolina que en este caso va asociado a la caja de cambios DSG de sólo 6 marchas en lugar de la de 7. El motivo es que el par adicional que aporta el motor eléctrico hace que no sean necesarias tantas relaciones de cambio y así el sistema es más compacto y ligero.

El motor eléctrico rinde 115 CV y está alimentado por una batería de iones de litio de 13 kWh de capacidad, la cual permite una autonomía en modo 100% eléctrico de hasta 57 km según el ciclo WLTP. La potencia máxima conjunta es de 245 CV (no entregan su potencia máxima en el mismo momento ambos motores), la misma que en el GTi. Ambos motores actúan sólo sobre las ruedas delanteras.

Para cargar estas baterías, el Golf cuenta con un cargador a bordo de 3,7 kW de potencia, el cual permite cargar las baterías de 13 kWh en unas 4,5 horas.

Con estas cifras, sus prestaciones son muy buenas. Es capaz de alcanzar los 140 km/h en modo 100% eléctrico, con una conducción muy agradable gracias a la potencia que ofrece el motor eléctrico. Cuando funciona como híbrido, las aceleraciones y recuperaciones son muy buenas, lo que permite unos adelantamientos e incorporaciones muy seguros.

Además de esta tecnología híbrida, el Golf GTE destaca por disponer de sistemas de intercomunicación Car to X. Gracias a su sistema de transmisión de datos a bordo, el GTE se comunica con otros coches y con las infraestructuras. Por ahora, como no hay muchos coches con esa tecnología, es un poco como «predicar en el desierto», pero, cuando tiene cerca otro coche con este sistema, ambos comparten datos importantes como las incidencias que se han encontrado (placas de hielo en el asfalto, la velocidad a la que se aproximan… por ejemplo) y así se mejora la seguridad.

Comportamiento: Varias personalidades

El GTE tiene unas buenas prestaciones, pero no es tan reactivo como el GTi.

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Uno de los reclamos del GTE es que no hay por qué renunciar a las prestaciones y la deportividad a cambio de unos consumos ajustados y unas emisiones responsables. Bueno, aunque con 245 CV de potencia total y unos asientos que son una gozada por sujeción lateral y postura de conducción pudiéramos pensar que el GTE no renuncia a nada respecto al GTi, la realidad es que sí hay diferencias.

Para empezar, el GTE pesa un cuarto de tonelada más que el GTi, algo que se nota bastante a la hora de conducirlo… es como llevar el GTi con 2 adultos en las plazas traseras y algo de equipaje. Además de este detalle, que es importante, está el hecho de que el sistema híbrido es algo más lento de reacciones y menos directo. Desde que pisamos el acelerador hasta que el sistema toma la decisión de cómo repartir la potencia entre ambos motores, la relación de cambio… transcurren unos instantes que son más largos que el retraso que pueda tener el turbo del 2.0 TSI.

En los frenos sucede lo mismo. El pedal de freno de los coches híbridos es complicadísimo porque es un simulador. Nosotros pisamos igual el pedal pero unas veces frena más el motor eléctrico y otras el sistema hidráulico. Esto hace que su tacto sea artificial y, además, en este GTE de pruebas era especialmente mala su dosificación. De hecho, en algunas ocasiones tenía el pedal pisado en un punto concreto y notabas como a veces frenaba más que otras sin variar nada la presión sobre el pedal.

Esto hace que la conducción del GTE sea mucho menos precisa que la del GTi. Otro detalle que no me ha gustado es la suspensión, algo frecuente en varios modelos. Cuando eliges el modo Sport la amortiguación se endurece demasiado. No sólo es más incómodo, también más impreciso y las frenadas son claramente peores porque el ABS interfiere más de lo deseable con una suspensión tan rígida.

Al final el GTE lo que pide es que nos olvidemos de una conducción deportiva y conduzcamos de manera natural. En estas condiciones es una delicia usarlo en modo 100 % eléctrico en ciudad, sin ruidos ni vibraciones y con una respuesta al acelerador muy agradable.

En carreteras secundarias el modo eléctrico tiene potencia suficiente, pero lo mejor es usarlo en modo híbrido y sacar partido de sus buenas prestaciones y consumos.

En zonas viradas se nota claramente ese peso extra en la parte trasera del coche. El balanceo es escaso porque el centro de gravedad está muy bajo, pero esa masa hace que las inercias sean mayores y le cueste más cambiar de trayectoria en zonas de curvas enlazadas.

Las aceleraciones y adelantamientos se hacen con absoluta seguridad gracias a la potencia disponible en todo momento, a diferencia de otros híbridos enchufables en los que cuando no tenemos casi carga en las baterías perdemos muchísimo empuje.

En autopista es un coche agradable para viajar y que da confianza en las curvas rápidas, que las traza con aplomo y sin reacciones extrañas en la dirección aunque pisemos un cambio de asfalto en pleno apoyo.

En definitiva, el VW Golf GTE es un coche agradable de conducir, con buenas prestaciones y reacciones seguras, pero su tacto es menos deportivo que el del GTi, aunque aporta otras ventajas incontestables como poder usarlo como coche eléctrico en ciudad y en los desplazamientos diarios.

Equipamiento: Tecnología cara

El equipamiento es completo, pero el precio muy elevado.

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Con un precio que arranca por encima de los 42.000 euros, es de esperar que el equipamiento de este Golf sea completo y así lo es. El GTE es un tope de gama y como tal está muy bien dotado de serie, lo cual justifica en parte el desembolso de semejante suma de dinero por un compacto popular.

En materia de ADAS (asistentes avanzados a la conducción) no hay nada que añadir y equipa la mayoría de sistemas disponibles en la actualidad como son: asistente de centrado en el carril, alerta de colisión con frenado de emergencia, alerta de fatiga del conductor, sistema de mitigación de colisiones múltiples, alerta de ángulo muerto, asistente de aparcamiento con cámaras y sensores de ultrasonidos, asistente de luz de carretera, control de crucero adaptativo y limitador de velocidad inteligente, etc.

También en el campo multimedia viene bien servido y dispone de Apple Car Play, Android Auto inalámbricos, puerto de carga por inducción, tomas USB-C, asistente virtual tipo Alexa, etc.

También podremos controlar a través del móvil funciones como programar las recargas (para aprovechar los horarios de tarifa bonificada) o la climatización, de manera que cuando vayamos a recoger el coche ya esté a la temperatura de confort independientemente del calor o el frío del día.

Esta última característica no sólo resulta confortable, también nos ayudará a ahorrar combustible, al usar la corriente de la red eléctrica (que es más barata) para caldear o refrigerar el habitáculo.

En el apartado de confort tenemos un climatizador de doble zona muy eficaz, los asientos deportivos con el tejido evocando al GTi y que además de atractivo es muy confortable, el techo solar, el volante multifunción con los mandos hápticos, llave inteligente, etc.

Puedes ver todos los elementos de su equipamiento en el listado de la ficha técnica adjunta, así como el precio de los opcionales.

Consumo: Gran mejora

Los consumos son ajustados.

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El consumo homologado del Golf GTE es de sólo 1,1 l/100 km, pero no debemos tomarlo al pie de la letra. En realidad, este consumo homologado sólo sirve para comparar la eficiencia entre coches híbridos enchufables, pero no es el consumo que luego vamos a tener usando el coche como híbrido en largas distancias o sin energía en las baterías.

Lógicamente, si podemos cargar siempre las baterías a tope, si nuestro recorrido es de menos de 57 km (que es la autonomía teórica en eléctrico), no gastaremos ni una gota de gasolina. En realidad no he podido hacer más de 42 km en modo eléctrico en mi caso.

Una vez agotadas las baterías como para usarlo en modo eléctrico, el consumo como híbrido es mejor de lo que esperaba y mucho más bajo que en el GTE de la generación anterior.

Los consumos reales del VW Golf GTE 2020 en esta prueba han sido:

  • Ciudad: 6,8 l/100 km
  • Autopista: 6,6 l/100 km
  • Carretera: 5,8 l/100 km

Estos valores de consumo son bastante buenos y son mucho menores si hacemos recorridos más cortos (en la prueba son distancias de 600 km en los cuales el uso de las baterías queda muy diluido en la media total) en los que sacar más partido de su uso en eléctrico puro.

Rivales: Rivales del VW Golf GTE 2020

Vehículo

VOLKSWAGEN

Peugeot 3008 Hybrid 225 GT e-EAT8

Mini Mini Countryman Cooper SE ALL4 Aut.

Citroen C5 Aircross Hybrid Shine EAT8

Precio Desde
47.600 €
Desde
42.100 €
Desde
45.720 €
Combustible Híbrido Enchufable Híbrido Enchufable Híbrido Enchufable
Cambio - 8 marchas 6 marchas 8 marchas
Potencia (CV) - 224 220 225
Aceleración 0-100 km/h (s) - - 6,8 -
Consumo Medio (l/100 km) - 1,5 1,7 1,7
Emisiones CO2 (g/km) - 35 40 36

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