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Prueba Volkswagen Tiguan 2.0 TDi BlueMotion 110 CV 4×2

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10 de diciembre, 2015

El Volkswagen Tiguan ya tiene un sucesor y esto hace que sea un buen momento para plantearse comprar uno a buen precio, antes de que llegue el nuevo modelo. Cierto que el Tiguan 2016 es más atractivo y lo supera en tecnología, pero la relación precio/producto del que ves en esta prueba es de lo más interesante.

El modelo que puedes ver en esta prueba tiene los días contados tras la presentación de la nueva generación del VW Tiguan en el Salón de Frankfurt, pero, con un precio de partida que apenas supera los 20.000 euros, queda claro que se trata de un coche muy interesante.

La versión T1 con el motor 2.0 TDi de 110 CV, con cambio manual de 6 marchas y tracción al eje delantero, es más que suficiente para la satisfacer la mayoría de las necesidades reales de los conductores españoles, que apenas salen del asfalto aunque prefieran un SUV. En defensa del Tiguan, pese  a su apariencia de crossover, se trata más de un modelo con buenas dosis de practicidad para el día a día, como vehículo familiar, que de un SUV, sobre todo si se trata de una versión de tracción delantera, como es el caso.

En efecto, con un interior amplio, banqueta trasera corredera para proporcionar más espacio a los pasajeros o a la carga, salidas de aireación para las plazas traseras y una altura que, sin ser excesiva, es más alta que la de un turismo, el Tiguan se revela como un práctico monovolumen compacto de aspecto robusto.

La gran pregunta es si, con este pliego de condiciones, hay sitio en el mercado para tres modelos con un enfoque muy similar (aparentemente) como son el VW Tiguan, el Touran y el Golf Sportsvan… o incluso el VW Golf Alltrack, por aquello del lado aventurero.

A lo largo de esta prueba me queda claro que el Tiguan es una opción muy recomendable para los que necesiten un coche práctico para el día a día y que prefieren sacar partido de las ventajas que da la veteranía frente a la frivolidad de estar a la última. Al fin y al cabo, el último iPhone también estará desfasado en unos meses…

Vídeo prueba del VW Tiguan 2.0 TDi 110 CV

Nuestra valoración: 6,5

6

7

7

7

6

6

Destacable

  • Espacio interior.
  • Consumos ajustados.
  • Calidad percibida.

Mejorable

  • Interior sobrio.
  • Aceleraciones pobres.
  • Veteranía.

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: VW Tiguan 2.0 TDi Bluemotion: se notan los años

El Tiguan tiene una imagen que deja clara su veteranía, pero ha aguantado bien el paso de los años.

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Hablar de vanguardia o de continuidad en un modelo que está a punto de ceder el testigo resulta algo baladí. Las marcas germanas suelen huir de cambios radicales cuando llega la siguiente generación. De esta manera logran mantener su imagen de marca a la vez que evitan dejar muy desfasado al modelo saliente, por eso suelen conservar un buen valor residual como usados.

En el caso del Tiguan, se mantiene esta máxima: ni en el lavado de cara llevado a cabo en 2011 ni en el modelo que llegará en pocas semanas al mercado hay cambios radicales, aunque, como es lógico, el Tiguan 2016 es claramente más atractivo.

Las formas generales del Tiguan son bastante cúbicas, lo cual supone una enorme ventaja a la hora de aprovechar el espacio interior, pese a contar con unas medidas compactas, similares a las del Golf (4,43 m x 1,81 x 1,70) si bien de mayor altura. Esto hace que el acceso al Tiguan sea muy cómodo, con unas puertas amplias y que abren un buen ángulo.

El color azul de la unidad de pruebas disimula las dimensiones y lo hace parecer más compacto de lo que es en realidad. Tampoco destaca las piezas negras de plástico que protegen los faldones y los arcos de rueda.

En líneas generales, el Tiguan ha aguantado bien el paso del tiempo. Sus formas son poco arriesgadas y no siguen las modas, lo cual tiene su punto positivo en este apartado, pero también lo hace parecer algo aburrido frente a diseños más audaces y actuales, como los del Mazda CX-5 o Hyundai Tucson.

Interior: VW Tiguan 2.0 TDi Bluemotion: como un monovolumen

El interior del Tiguan es demasiado sobrio.

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El diseño del interior del VW Tiguan ha soportado peor el paso de los años que su carrocería. Las salidas de aireación de dos circunferencias, la pantalla del sistema multimedia, las formas cuadradas y la altura del salpicadero resultan sobrias y algo “desfasadas”. No hay reproche alguno respecto a la calidad de los materiales y los ajustes, tampoco en cuanto a la ergonomía y la disposición de los mandos, aunque la fila de teclas por delante de la palanca de cambios resulta algo incómoda de accionar.

La postura de conducción es cómoda, con unos asientos con el típico mullido duro de los coches alemanes, lo cual reduce la fatiga en viajes largos. La instrumentación es completa aunque no muy legible cuando el sol entra por las ventanillas. Debido a la altura del salpicadero y a la inclinación del plástico que cubre los relojes, se producen algunos destellos que hacen que no veamos bien los indicadores. Tampoco me gusta la iluminación en rojo, cansa en viajes nocturnos y hace que destaquen menos los testigos de alerta.

Donde mejor nota saca en este apartado el Tiguan es en el aprovechamiento del espacio, resultando un coche realmente amplio. En este sentido, este SUV de Volkswagen se acerca más al concepto de monovolumen, con soluciones como las banquetas traseras con ajuste longitudinal y de inclinación del respaldo, multitud de huecos donde dejar objetos y buenas salidas de aireación para crear un ambiente confortable a los de la segunda fila.

El maletero se beneficia también de las formas cúbicas del Tiguan, tiene una capacidad excelente y es muy aprovechable. Lástima que los asientos resulten algo engorrosos de abatir (hay que tirar de unos estrobos entre el respaldo y la banqueta poco accesibles) y que no dejen un suelo plano.

En definitiva, aunque su presentación es algo aburrida, el Tiguan ofrece a sus pasajeros un habitáculo espacioso en el que viajar con bastante holgura y confort, además de contar con soluciones prácticas que proporcionan versatilidad.

Motor: VW Tiguan 2.0 TDi Bluemotion: 110 CV para 1.500 kg

El motor de 110 CV tiene unas prestaciones justas para su peso.

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El motor 2.0 TDi de 81 kW (108 CV) tiene un rendimiento correcto y me ha sorprendido muy gratamente por su finura de funcionamiento y lo silencioso que es en el habitáculo. Tecnológicamente no hay nada destacable, en VW han huido de complicaciones en esta versión, que cuenta con turbo de geometría variable de accionamiento neumático en lugar de eléctrico, más frecuente en la actualidad.

La caja de cambios de 6 marchas tiene un tacto correcto y en ella han buscado claramente mejorar los consumos, con unos desarrollos largos y una relación bastante abierta. Es la elección ideal para viajar por autopista, pero, si solemos circular por carreteras de doble sentido, ya no resulta tan acertado. Teniendo en cuenta la potencia de esta mecánica, el peso del Tiguan (1.500 kg en orden de marcha) y su mala aerodinámica, los adelantamientos deberemos hacerlos con precaución, tomando cierta distancia con el camión que vayamos a pasar para poder coger carrerilla y salir al carril contrario ya algo lanzados, pues ni las recuperaciones ni las aceleraciones son brillantes.

Puedes ver todos los datos en la ficha técnica del VW Tiguan

Comportamiento: VW Tiguan 2.0 TDi Bluemotion: para todos los públicos

El Tiguan tiene un comportamiento noble y fácil para todos los públicos.

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El Tiguan me ha gustado bastante en este apartado, con un chasis muy equilibrado y en el que la mayor altura libre al suelo (que tampoco es excesiva) no penaliza demasiado su centro de gravedad ni su seguridad activa.

Tratándose de una versión de tracción al eje delantero, no tiene sentido hacer un coche demasiado alto para circular por zonas difíciles donde no vamos a tener motricidad suficiente. Podremos rodar con algo menos de temor a rozar los bajos por pistas y zonas no asfaltadas, pero aventurarnos más allá sin tracción total sería absurdo.

En ciudad resulta cómodo ir sentado en una posición algo más elevada, lo que proporciona una mejor visibilidad del tráfico que nos precede. Las suspensiones tienen un buen tarado y con las llantas de serie de 16 pulgadas no dejaremos marcas al aparcar en los bordillos ni notaremos cada irregularidad del firme. El motor tiene suficiente par en baja como para que sea cómodo iniciar la marcha sin tener que “picar demasiado embrague” para que no se cale, algo frecuente en los motores de similar potencia pero cilindradas en el entorno de los 1,5 litros.

En carretera, el chasis me ha parecido muy bueno. Salvo la falta de potencia para realizar adelantamientos, el Tiguan se desenvuelve muy bien, con una dirección de tacto agradable y unas suspensiones muy acordes con el planteamiento del coche.

A la hora de afrontar un viaje largo por autovía, tendremos dos aliados perfectos para que pasen los kilómetros sin necesidad de parar: la autonomía de su depósito de 64 litros y la baja rumorosidad del habitáculo. El Tiguan está muy bien aislado del sonido del motor y de la rodadura, lo que contribuye a tener la sensación de viajar en un vehículo de calidad y aplomado. Buena muestra de su correcto aislamiento acústico es que tampoco se perciben ruidos aerodinámicos pese a que sus formas son todo menos eso… aerodinámicas.

En el circuito de pruebas de A Pastoriza de PTC Escuela también obtiene una buena nota. La maniobra de esquiva la salva sin el menor contratiempo a 80 km/h y la frenada de emergencia también se realiza con unas distancias correctas. El control de estabilidad corrige nuestros errores de forma eficaz y sin demasiadas brusquedades, algo que también confirma que este Tiguan tiene un equilibrio muy bueno entre la dureza del muelle, el amortiguador y el tamaño de los neumáticos.

Si avivamos el ritmo y forzamos las cosas, el Tiguan sufre un balanceo bastante acusado pero no preocupante. Tampoco la potencia y el par disponibles son lo bastante elevados como para poner en aprietos la motricidad del eje delantero.

En resumen, el Tiguan me ha parecido un coche muy fácil de conducir, agradable y con reacciones seguras, en el que el truco está en el equilibrio entre suspensiones, neumáticos y prestaciones de la mecánica.

Equipamiento: VW Tiguan 2.0 TDi Bluemotion: en el punto medio

El Tiguan tiene unas buenas ofertas para el modelo actual.

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Con un precio de partida con la oferta vigente en la actualidad de apenas 21.000 euros, este Tiguan puede ser considerado una alternativa muy interesante para quienes busquen un coche de aspecto SUV muy práctico. Por este importe tendremos un coche en el que no echaremos en falta demasiado equipamiento- personalmente valoro mucho la iluminación y unos faros xenón serían una opción obligada– contando con elementos como el control de crucero, climatizador bizona, faros antiniebla, llantas de aleación, volante multifunción, asistente de arranque en pendiente, asiento del conductor regulable en altura, elevalunas de un solo toque, manos libres…

Donde sí se notan los años es en el sistema de infoentretenimiento, que ha sido uno de los apartados que más ha evolucionado en los últimos años en el sector del automóvil. La pantalla se queda pequeña y con unos gráficos anticuados, sin función mirror link… no es que sea imprescindible, pero sí que está disponible en rivales más actualizados.

En definitiva, por su precio, el equipamiento es correcto y pese a no contar con elementos de última generación, no echaremos en falta nada de lo que realmente importa para el día a día.

Puedes ver todos los datos en la ficha técnica del VW Tiguan

Consumo: VW Tiguan 2.0 TDi Bluemotion: eficaz pese a su masa

El Tiguan 2.0 TDi 110 CV tiene unos consumos ajustados.

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Los consumos oficiales no se han logrado por poco en esta ocasión, lo cual dice bastante a favor de un modelo que tiene bastante en contra para conseguirlos: una aerodinámica poco sutil y un peso en orden de marcha de 1.500 kg. Con un consumo urbano de 6,3 l/100 km como dato oficial, el real se va hasta los 7 l/100 km, mayor, pero la desviación no es tanta como en otras ocasiones.

En carretera, Volkswagen da un valor de 4,8 l/100 km, una cifra que se puede lograr si no tenemos que hacer ningún adelantamiento y viajamos solos, pero en la realidad será más fácil ver un gasto de 5,4 l/100 km en el ordenador de a bordo a velocidades entre 70 y 100 km/h.

La aerodinámica se nota en cuanto subimos la velocidad. Con el control de crucero a 120 km/h, la media sube casi un litro más y se estabiliza en los 6,2 l/100 km, un valor bueno dentro de esta categoría.

Con un depósito de 64 litros, la autonomía del Tiguan roza los 1.000 km, suficientes como para que tengamos que parar antes nosotros que el Tiguan.

Puedes ver todos los datos en la ficha técnica del VW Tiguan

Rivales

Vehículo

Volkswagen Tiguan 2.0TDI BMT T1 4x2 110

Citroen C4 Aircross 1.6HDI S&S Collection 2WD 115

Skoda Yeti 2.0TDI Active 4x2 81kW

Subaru XV 2.0TD Sport

Precio Desde
27.890 €
Desde
28.440 €
Desde
24.030 €
Desde
27.775 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 6 marchas 6 marchas 5 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 110 114 110 147
Aceleración 0-100 km/h (s) 11,9 10,8 11,6 9,3
Consumo Medio (l/100 km) 5,3 4,6 5,4 5,6
Emisiones CO2 (g/km) 130 119 134 146

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