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Prueba del Toyota RAV4 4×2 Feel! 2019: evolucionar en el buen camino

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16 de abril, 2019

Después de convivir una semana entera con el nuevo Toyota RAV4 en versión 4x2 te contamos qué nos ha parecido. ¿Realmente supone un paso hacia adelante? Pues, como habrás podido ver en el título, sí... sobre todo, en lo referente a confort, respuesta del motor y calidades percibidas.

A veces los pioneros son los que allanan el camino a los que vienen detrás y otras veces, como es el caso, desarrollan el concepto que empezaron hasta el punto de ser uno de los máximos representantes de dicha categoría. Durante esta prueba del Toyota RAV4 2019 veremos por qué el precursor de los SUVs ha evolucionado en el buen camino para posicionarse como una de las alternativas más acertadas del segmento.

Toyota Gazoo Racing Experience: deportividad en estado puro

La quinta generación del RAV4 llega para ponerle las cosas difíciles principalmente a rivales compatriotas como los Honda CR-V Hybrid, Mitsubishi Outlander PHEV, Lexus UX o Mazda CX-5, aunque también existen otras alternativas a los japoneses (Kia Niro, Mini Countryman, Volkswagen Tiguan…) El primero de la lista es quizá el que más simetría guarda con el Toyota, aunque en el caso del Honda la respuesta de la transmisión es algo más suave y sus versiones no híbridas tienen disponible una tercera fila de asientos. El Mitsu se aventaja con sus 50 km de autonomía en modo eléctrico y con la etiqueta Cero Emisiones, y tanto el Lexus como el Mazda ganan en lo referente a acabados interiores.

Cuáles son las bazas del nuevo Toyota RAV4 2019

Pero… ¿cuáles son los puntos fuertes del modelo de Aichi? Pues, entre otras cosas, destaca por ser eficiente (es un coche que sabe retener las cifras de consumo bien abajo), por ser medioambientalmente sostenible (cuenta con la etiqueta Eco), por su buena propuesta de equipamiento, por el elevado nivel de confort que ofrece a todos sus ocupantes y por una habitabilidad digna de un coche más grande.

Nuestra unidad de pruebas se corresponde con la versión Hybrid de tracción delantera y 218 CV configurada en el nivel de acabado Feel!, el paso anterior al tope de gama Luxury. Como veremos a continuación, su equipamiento es bueno a pesar de que el precio a pagar por él se antoja un poco espigado.

Nuestra valoración: 7,7

Diseño 7

Motor 8

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 8

Consumos 8

Destacable

  • Consumos ajustados
  • Confort de marcha
  • Espacio interior
  • Etiqueta Eco

Mejorable

  • Ruido del motor en aceleraciones
  • Cartografía del navegador
  • Precio de partida elevado
  • Tacto del cambio e-CVT

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: El RAV4 más robusto

Imágenes estáticas del Toyota RAV4 2019.

La nueva generación del RAV4 destaca estéticamente por unas formas muy marcadas que lo hacen más musculoso y robusto que nunca antes, pero que combinan de forma acertada con detalles y elementos que le dotan además de cierto dinamismo.

El frontal es muy achatado y el capó está en una posición bastante alta, algo que da sensación de poder tanto a quien lo ve por fuera como a quien va a bordo. No obstante, esto contrasta con las varias entradas de aire enormes que refrigeran el motor (entre ellas, una calandra que es absoluta protagonista) y con un paragolpes que transmite una imagen algo agresiva, debido en buena parte a la baja zona inferior y a ambos extremos donde se ubican los antinieblas, que imitan también los conductos por los que se enfrían los frenos delanteros de los deportivos.

Las ópticas son rasgadas y cuentan en esta unidad con tecnología full led. Lo cierto es que ofrecen un funcionamiento realmente bueno, con un haz de luz claro, frío, bien regulado y centrado hacia la carretera que llega lo suficientemente lejos, aunque a veces puede deslumbrar un poco cuando circulamos cerca de grandes señales reflectantes dado su brillo. También me ha parecido correcto el funcionamiento de los antinieblas.

En el perfil se aprecian unos vastos pasos de rueda trapezoidales al más puro estilo SUV que aumentan ese poder visual y que están recubiertos en negro brillante para darle ese toque deportivo, como el techo, las carcasas de los retrovisores y las llantas de aleación de 18 pulgadas exclusivas del acabado Feel! Los cristales traseros, también oscurecidos, van a juego.

La zaga continúa el mismo patrón con nervaduras horizontales, pilotos estilizados y formas salientes. Llaman la atención el contundente paragolpes negro, la doble salida de escape y el sutil pero apropiado spoiler superior.

El color Plata Luna que viste nuestra unidad de pruebas combina a la perfección con los elementos oscuros y no tiene sobrecoste. En cuanto a acabados y ajustes, pese a que algunas uniones son ligeramente desiguales en según qué sitios (portón del maletero o aletas delanteras) debido a una imperfecta alineación, la sensación general es buena.

Interior: Limpio y espacioso, mejor que antes

Interior del Toyota RAV4 2019.

Al entrar en el interior del RAV4 encontramos una apreciable mejora con respecto a su antecesor, sobre todo en materia de calidades, limpieza y ergonomía. La horizontalidad del salpicadero sólo se rompe con la disposición en vertical de la consola central que se une con el túnel de transmisión (aunque estamos frente a la versión 4×2.)

Todos los materiales que quedan a la vista ofrecen una buena sensación, con un tacto bastante agradable en el salpicadero y con unos ajustes, en general, correctos. No es menos cierto que también se abusa un poco de plásticos duros y algo rugosos en los paneles de puertas y en zonas menos expuestas, pero parece la tónica en el segmento generalista. La tapicería con la que cuenta el acabado Feel! de cuero parcial en negro contrasta con las molduras cromadas de aspecto metálico y hace que los asientos sean francamente cómodos… un confort que aumenta cuando iniciamos la marcha. Como vemos en las fotos, ambos asientos delanteros permiten regular de manera eléctrica y generosa la banqueta, el respaldo y las lumbares, haciendo posible junto con el reglaje de la columna de la dirección que encontrar la postura ideal no nos lleve mucho tiempo.

El conductor se sitúa en una posición elevada, como requiere todo SUV, e inmejorable en lo referente a visibilidad. Todo le queda a mano. Merece especial mención la buena ubicación que tiene la pantalla táctil de ocho pulgadas: prácticamente no tenemos que quitar la vista de la carretera para navegar por sus menús y atender a lo que refleja. Por medio de ella se maneja el sistema de infoentretenimiento Toyota Touch 2, con lo último en conectividad y un GPS integrado que, para ser honestos, contiene una cartografía algo sosa y confusa. Eso sí, en todo momento se percibe un sistema muy intuitivo y con una respuesta muy rápida. No se controla desde la pantalla, sin embargo, la climatización, que tiene mandos físicos propios colocados justo encima del hueco para el cargador de smartphones inalámbrico (como debe ser y no como encontramos en determinados modelos del grupo galo que todos sabemos.)

El tamaño y el tacto del volante es bueno, como también lo es el fino grosor de su aro. Conviene, no obstante, familiarizarnos antes con los botones de los asistentes para que no los equivoquemos en plena marcha. La instrumentación casa relojes analógicos para el potenciómetro y el nivel de combustible con una pantalla TFT central a color de siete pulgadas que está reservada a la velocidad, a la información de a bordo y al funcionamiento de los asistentes.

Nuestro coche no equipaba una de las principales novedades tecnológicas del RAV4: el retrovisor interior con cámara incorporada, disponible únicamente en el acabado más alto. Por su parte, este RAV4 Feel! sí equipa cámara de visión trasera, pero plasma la imagen en la pantalla central.

Los huecos portaobjetos abundan a lo largo y ancho del habitáculo de este coche: puertas, parte izquierda del conductor, consola central, cofre del reposabrazos, salpicadero… La verdad es que todos tienen un tamaño considerable como para meter móviles, llaves, carteras, monedas…

El espacio en cada una de las filas es muy bueno. La sensación de amplitud existe desde el momento en que nos sentamos en cualquier butaca y lo mejor de todo es que no se evapora durante ningún viaje, ni siquiera aunque una tercera persona ocupe la plaza trasera central. Los pasajeros viajarán con total confort y de una manera bastante holgada (al menos, aquellos que no superen los 1,80 metros y que no sean demasiado anchos de huesos…) Quizá el único inconveniente que le puedo achacar en este sentido es que las lunas oscurecidas quitan demasiada luz y puede dar cierta sensación de claustrofobia, pero esto es algo sumamente subjetivo. Puede haber a quien no le importe en absoluto.

El maletero cubica en condiciones normales 580 litros y, si abatimos los respaldos traseros, la cifra aumenta hasta los casi 1.700 litros. Sin duda, es de los que mejor volumen de capacidad tiene de su segmento. Además, tiene unas formas bastante aprovechables, cuenta con portón de apertura y cierre electrónico, su umbral no está demasiado alto para ser un todocamino y equipa rueda de repuesto… No se puede pedir más.

Motor: Más de 200 CV a nuestra disposición

Motor del Toyota RAV4 2019.

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El Toyota RAV4 monta un sistema híbrido compuesto por un motor de gasolina de cuatro cilindros en línea con 177 CV y 221 Nm de par y otro eléctrico para declarar una potencia conjunta de 218 CV (222 CV en el AWD.) También equipa una pequeña batería de hidruro metálico de níquel con 1,6 kWh de capacidad que permite circular en modo eléctrico durante apenas dos kilómetros siempre y cuando las condiciones lo permitan. Por ejemplo, si circulamos por un desnivel, de forma automática entra en funcionamiento el motor térmico.

El sistema se asocia a una caja de tipo transaxle con una respuesta bastante parecida a la de un cambio CVT. En este caso, los desarrollos no se consiguen con dos poleas de paso variable y una correa, sino con unos trenes epicicloidales en los que los satélites y planetarios están unidos al motor de combustión y al motor eléctrico. Según cómo combinemos las relaciones de giro de uno y otro, conseguimos un desarrollo u otro. En general y a un ritmo lento funciona bien, pero en aceleraciones resulta casi insoportable por cómo revoluciona el motor de gasolina, produciendo un ruido estruendoso. Sin duda, su punto a favor es la eficiencia que consigue en regímenes bajos.

Por su parte, tanto la entrega lineal de potencia como el funcionamiento del motor son intachables. Tenemos una fuerza más que suficiente a nuestra disposición con sólo apretar un poco el acelerador siempre que queramos y sin importar el peso o la carga que llevemos.

Nuestra unidad de pruebas tiene cuatro modos de conducción que alteran la actividad de la mecánica: Eco, Normal, Sport y el citado modo EV o Eléctrico. Además, por medio de las levas que tenemos tras el volante, podemos jugar con las revoluciones del motor y con la frenada regenerativa. Las versiones 4×4 disponen de un modo adicional denominado Trail y enfocado a caminos de tierra.

Comportamiento: Un coche realmente cómodo

Imágenes dinámicas de otro Toyota RAV4 2019 en Madrid Central. TOYOTA ESPAÑA.

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El comportamiento dinámico del nuevo Toyota RAV4 está muy enfocado a que sus ocupantes viajen con un alto grado de comodidad, sobre todo por el blandito tarado de las suspensiones que monta (del tipo McPherson delante y doble horquilla detrás.) En piso con buen estado da gusto conducirlo… es cuando nos enfrentamos a una carretera con demasiados virajes cuando deberemos llamar a la calma para no encontrar alguna que otra inercia lógica. Eso sí, la motricidad y estabilidad que ofrece, aun en condiciones adversas, es admirable.

El conductor también aprecia el confort cuando trata de realizar giros: la dirección es bastante asistida y, aunque también un pelín lenta, es lo suficientemente precisa como para guiar el coche sin problemas. Resulta muy fácil hacer maniobras gracias a ello y al radio de giro mínimo de 5,5 metros que anuncia la marca, aunque no invita mucho a una conducción alegre.

En autovías da gusto recorrer kilómetros. El motor térmico gira a bajos regímenes, por lo que sólo se percibe un poco de ruido por rodadura y aerodinámica (y eso que cuenta con un buen coeficiente Cx de 0,32.) Esto, sin embargo, no incordia para nada… y menos todavía cuando disfrutamos del sonido del equipo de audio firmado por JBL.

En ciudad, la maniobrabilidad que decíamos antes y los reducidos consumos que es capaz de registrar (puede bajar de 5 litros, lo que resulta una buena cifra teniendo en cuenta sus más de 1.600 kg), además de la etiqueta Eco que suprime casi por completo las restricciones, lo sitúa como una muy buena alternativa. Su único hándicap es que, si no lo aparcamos en una plaza de garaje o gozamos de muy buena suerte, no será fácil encontrarle aparcamiento en el centro de la ciudad por sus 4,6 metros de longitud.

Como sucede en todos los híbridos, el motor aprovecha la energía cinética de las frenadas para generar electricidad y acumularla en la batería. Por tanto, si la frenada no es muy brusca, en vez de que el equipo de frenos convencional actúe, de manera general -no siempre- lo hará el motor eléctrico. En el RAV4, la calibración del sistema no es del todo buena y esto deriva en que debamos pisar más fuerte de lo normal el pedal para obtener la eficacia deseada. Además, el tacto resulta bastante blando. Todo es acostumbrarse, pero habrá personas a las que no terminen de convencer esta cierta parsimonia.

En cuanto a su faceta fuera del asfalto, pese a que no tiene tracción total, hay que decir que el buen perfil de las ruedas que calza (225/60 R18) y la altura libre al suelo de 19 centímetros nos permitirán disfrutar de él por algún que otro camino de tierra no demasiado quebrado. Recordemos que no tiene ningún tipo de asistente o ayuda para estas circunstancias y dejarlo clavado supondrá meternos en problemas…

Equipamiento: Echamos de menos la alerta de ángulo muerto

Interior del Toyota RAV4 2019.

El equipamiento del RAV4 se distribuye en los niveles Advance, Business, Advance Plus, Feel! y Luxury. Nuestro coche se corresponde con el paso anterior al tope de gama y lo cierto es que sus componentes nos parecen los correctos y necesarios para un coche de este tipo, aunque echamos en falta la alerta por cambio involuntario de carril o el aviso de fatiga, por ejemplo.

Entre lo que más destaca citamos la iluminación led, las llantas de 18 pulgadas en negro brillante exclusivas de este acabado, sensores de lluvia y luz, portón con apertura y cierre electrónico, acceso y arranque sin llave, reglaje de los asientos delanteros (calefactables) electrónico, tapicería mixta de cuero, limitador y control de crucero adaptativo, frenada de emergencia, sensores de aparcamiento con cámara trasera, asistencia al arranque en pendientes, reconocimiento de señales, cargador inalámbrico de smartphone, pantalla TFT de 7 pulgadas, pantalla central de 8 pulgadas con conectividad, equipo de audio JBL, climatizador bizona, rueda de repuesto o volante de cuero, entre otros. La navegación integrada Toyota Touch 2 que equipa esta unidad es opcional y tiene un sobrecoste de 850 euros, así como el techo panorámico que puede añadir por 1.300 euros. El precio del coche que veis en las imágenes es de 36.550 euros.

El RAV4 Luxury, por 2.000 euros más -en versión 4×2-, incorpora nuevos diseños de llantas disponibles, tapicería 100% de cuero, monitor de ángulo muerto, sistema de visión 360º, volante en cuero Nappa y cámara incorporada en el retrovisor interior.

Honestamente, ya los más de 36.000 euros del Feel! (casi 39.000 si lo quieres con tracción total) se me hace un precio algo elevado. No obstante, si bajamos algún peldaño y nos decantamos por el Business, tendremos que decir adiós a la tapicería parcial de cuero, cambiarán las llantas de 18 pulgadas por unas de 17 y poco más… Los asientos del Feel! son bastante cómodos, la verdad, pero hay que tener en cuenta que por más o menos lo mismo nos estaremos ahorrando unos 4.000 euros.

Consumo: Uno de sus puntos fuertes

Detalles del Toyota RAV4 2019.

Toyota homologa un consumo medio de 4,7 l/100 km para la versión 4×2 con llantas de 18 pulgadas (bajo el ciclo WLTP.)

Es verdad que la cifra real no está demasiado lejos, pero durante nuestra prueba hemos registrado una media de unos 6l/100 km, teniendo en cuenta que en circunvalaciones y convencionales anda rondando los 5,5-6 litros, en autovías se acerca a los 7 litros y en ciudad, aunque es posible bajar de los 5 litros según el modo de conducción y las circunstancias del tráfico, nos movemos en ese entorno.

Con los 55 litros de capacidad que tiene el depósito de la gasolina, tendremos una autonomía aproximada superior a los 800 km, una muy buena cifra que, como decimos, dependerá de cada conductor.

Rivales: Rivales del Toyota RAV4 4x2 2019

Vehículo

Toyota RAV-4 2.5 hybrid 2WD Feel!

Honda CR-V 2.0 i-MMD Lifestyle 4x2

Mitsubishi Outlander PHEV Motion 4WD

Kia Sportage 2.0 Mild Hybrid Aut. 4x4 185

Precio Desde
37.950 €
Desde
40.000 €
Desde
45.350 €
Desde
42.350 €
Combustible Híbrido Híbrido Híbrido Enchufable Diesel
Cambio 1 marchas 1 marchas 1 marchas 8 marchas
Potencia (CV) 218 184 230 185
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,4 8,8 10,5 9,5
Consumo Medio (l/100 km) 4,6 5,3 1,8 5,7
Emisiones CO2 (g/km) 105 120 40 149

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