Prueba Toyota GT86 2015

Prueba Toyota GT86 2015

8 febrero, 2016

Probamos el Toyota GT86 tras la ligera puesta al día recibida hace unos meses. Pequeños detalles estéticos y una mayor finura son todo lo que necesitaba este fantástico deportivo. La capacidad de hacerte disfrutar a sus mandos es infinita.

Nuestra valoración: 7,2 Notable

7

7

9

6

7

7

Destacable

  • Placer de conducción.
  • Agilidad.
  • Precio/disfrute.

Mejorable

  • Acabados interiores.
  • Faldón muy expuesto.
  • Mecanismo abatimiento asientos.

Con un diseño original muy atractivo, el Toyota GT86 no ha necesitado grandes cambios para mantenerse al día. De hecho, lo único que cambia en la imagen exterior del modelo actual respecto al precedente es la antena de la radio, que ahora es de tipo aleta de tiburón.

Los verdaderos cambios se sienten más que verse. En el interior aparecen materiales de mejor aspecto en el salpicadero, así como un reposabrazos entre las plazas delanteras que no estorba al conductor y proporciona más confort al pasajero.

Lo bueno llega en cuanto pones en marcha su motor bóxer Subaru, que, pese a la puesta a punto para cumplir con la Euro6, no pierde ni un ápice en sus prestaciones y sensaciones. El Toyota GT86 nació gracias al empeño de un grupo de ingenieros apasionados de la conducción que recibieron luz verde para crear un verdadero GT. Lo lograron con el modelo original hace tres años y prometen haber rizado el rizo con unas sutiles modificaciones en la puesta a punto del bastidor. El resultado es un coche de lo más gratificante para los amantes de la conducción. Sí, hay coches más rápidos en el mercado, pero los que te hacen sentir como un auténtico piloto a sus mandos se cuentan con los dedos de las manos, y el GT86 es uno de ellos.

Sus rivales más directos son su mellizo, el Subaru BRZ, y el Mazda MX-5, que en esta generación sí ha buscado ese tacto de verdadero roadster deportivo. Si abrimos un poco más el espectro y permitimos entrar a modelos de tracción delantera, podemos incluir al Peugeot RCZ-R, pero su precio se dispara…

Diseño Toyota GT86 2015: apenas hay cambios

Prueba Toyota GT86 2015, A Magdalena, Rubén Fidalgo
El Toyota GT86 no ha necesitado cambios estéticos para seguir siendo llamativo.
Ampliar

¿Para qué cambiar lo que está bien? Esto es lo que han pensado en Toyota con la puesta al día del GT86. Este coche nació para ser un deportivo con el que disfrutar conduciendo, y en eso afecta poco la estética. El modelo nació con una estampa evocadora, un centro de gravedad bajo, unas proporciones con una distancia entre ejes y un reparto de pesos ideal, su aerodinámica es buena, los faros proporcionan una buena luz…. La verdad es que los retoques en algo que funciona muchas veces son contraproducentes.

El Toyota GT86 2015 sólo cambia en la forma de la antena de la radio respecto a su predecesor, todo lo demás permanece.

La calidad de los ajustes es buena y se nota que en Toyota se tomaron muy en serio mantener el peso a raya (1.239 kg en orden de marcha) y el centro de gravedad, lo más pegado al suelo posible. A ello se debe la elección de un motor bóxer Subaru (de la cual Toyota posee el 20% de las acciones) y que todo lo que pase de la línea de cintura del GT86 tenga un peso mínimo. El techo tiene dos nervaduras que, además de algo más de espacio y aerodinámica, proporcionan cierta rigidez a un espesor mínimo de la chapa.

La tapa del maletero también es muy ligera, casi parece que va a salir flotando cuando la abres; no así las puertas, que por su tamaño sí son pesadas.

Los ajustes son buenos y el GT86 da la sensación de ser un coche bien armado pese a su liviana carrocería.

Puedes ver todos los detalles  en la galería fotográfica del Toyota GT86.

Interior Toyota GT86 2015: aligerado

Prueba Toyota GT86 2015, interior, Rubén Fidalgo
El interior del GT86 es muy espartano, pero la postura de conducción es perfecta.
Ampliar

Toyota ha puesto empeño en lograr que el interior del GT86 resulte más atractivo. Ha mejorado la calidad de algunos plásticos, ha incorporado inserciones imitando a fibra de carbono, ha añadido un reposabrazos en la consola central… Es cierto que ha ganado en calidad aparente, pero sigue sin llegar a lo que uno espera… y no enamora. La franja de plástico que hay sobre los mandos de la climatización parece de un coche de hace 20 años, con un interruptor para el “warning” y un reloj digital indignos de un coche del siglo XXI y que empobrecen la sensación general, aunque, en su defensa, lo cierto es que nunca lo vamos a mirar mientras conduzcamos.

La instrumentación es completa, con el cuentavueltas como protagonista absoluto y un testigo y un pitido que nos alertan de que estamos pasando las 6.000 rpm para que vayamos preparando el cambio de marchas; excelente idea. El velocímetro analógico lo encuentro inútil. Sus dígitos son tan pequeños que no se leen. Personalmente ocuparía su espacio con un termómetro y un manómetro de aceite y dejaría sólo el indicador de velocidad digital integrado en el cuentavueltas.

La postura de conducción es muy buena, aunque el reglaje de la columna de dirección podría ser un poco más generoso para ser perfecta. Los pedales tienen un buen tamaño y permiten “bailar” con los pies a la perfección cuando uno se mete en faena con este aparato. El reposapié izquierdo también es perfecto para apoyarnos en él y mantenernos estabilizados en las curvas.

Los asientos delanteros son una maravilla y nos abrazan a la perfección. Además, resultan muy cómodos a la hora de viajar, y eso que las suspensiones son duras.

Las plazas traseras sólo son aptas para dos niños pequeños en sus sillas de seguridad o adultos sin piernas. Pueden sacarnos de un apuro en un momento, pero plantearse un viaje con 4 personas en el GT86 es inviable.

El maletero es aprovechable, con una capacidad correcta y formas muy regulares. Los respaldos traseros se pueden abatir para ampliar más su capacidad, pero la boca de carga es pequeña y estrecha, es el peaje que hay que pagar por una rigidez estructural lo mayor posible.

Puedes ver todos los detalles  en la galería fotográfica del Toyota GT86.

Motor Toyota GT86 2015: viva Subaru

Prueba Toyota GT86 2015, motor, Rubén Fidalgo
El motor bóxer tiene un buen rendimiento y su centro de gravedad marca la diferencia.
Ampliar

El conjunto mecánico del GT86 está perfectamente elegido. Hay quien echa en falta más potencia, más par, un turbo… A mí me parece que el resultado es tan equilibrado que es una gozada tal y como es. Un motor más gordo exigiría unos frenos más grandes, lo que obligaría a unas llantas mayores y éstas, a una suspensión diferente. El peso aumentaría y, al final, conseguiríamos lo que ya hay en el mercado: un mastodonte rapidísimo en línea recta, pero al que hay que echar el paracaídas al llegar a las curvas.

Los japoneses han puesto a punto la gestión del motor para conseguir reducir las emisiones y cumplir la Euro6 sin perder ni un caballo ni la alegría de la respuesta al acelerador, y lo han conseguido. El 2.0 bóxer tiene pecho y se recupera muy bien desde abajo. Esto nos permite ir a punta de gas en marchas largas y ganar velocidad progresivamente sin baches de potencia o bajar dos marchas y empalmar una tras otra manteniéndolo por encima de las 5.000 rpm, que es donde éste 4 cilindros más empuja.

El escalonamiento del cambio es bueno y está bien equilibrado para la curva de potencia de este motor. Sus relaciones son algo abiertas, pero, al pasar a la siguiente, no nos quedaremos sin par y sus desarrollos nos permitirán viajar de forma desahogada en autopista en sexta o disfrutar de las 5 primeras marchas en un tramo. Su accionamiento es preciso y bastante rápido, aunque el pomo tiene un tacto mejorable pese a ser de piel con los pespuntes en rojo.

La guinda del pastel la pone un diferencial trasero autoblocante de funcionamiento impecable y bastante tarado, tanto en aceleración como en retención. Calculo que su tarado está por encima del 40%, ya que incluso en las maniobras con la dirección girada a tope se nota cómo la rueda interior arrastra debido al efecto del diferencial. Esto nos proporciona una motricidad excelente a la hora de dar gas a la salida de las curvas.

Todos los datos oficiales en la ficha técnica del Toyota GT86 2015.

Comportamiento Toyota GT86 2015: Tokio Drift

Prueba Toyota GT86 2015, A Magdalena, Rubén Fidalgo
El GT86 es un deportivo ideal para los amantes de la conducción.
Ampliar

Si por algo destaca el GT86, es precisamente por su comportamiento. Si te gusta conducir, éste es tu coche y se notan los sutiles cambios llevados a cabo por Toyota para afinarlo. La dirección es una delicia, con algo menos de asistencia que en la versión 2012, lo que hace que transmita algo más de información y sea menos sensible a alta velocidad.

La amortiguación también ha variado de tarado y ahora ha ganado algo más de tacto y precisión, sin que el confort se haya visto penalizado, y es que el GT86 es bastante cómodo pese a su planteamiento deportivo. Destaca su insonorización si no estiramos las marchas demasiado ni pisamos a fondo, momento en el que el resonador de la admisión produce un sonido ronco que nos anima a clavar más las espuelas.

Con unos neumáticos 215/45-17, queda claro que en Toyota han pensado más en que sea una delicia para conducir que en la estética. Sus medidas son menores que las de un Opel Adam, por ejemplo, pero perfectas para lograr un dinamismo ideal.

A ritmo tranquilo y con el ESP conectado, el GT86 es un coche que puede conducir cualquiera. Si activamos el modo VSC Sport, nos va a permitir algo de diversión, pero no mucho. Si desactivamos el ESP y asumimos por completo la responsabilidad del control del coche, este Toyota es el coche escuela de tracción trasera mejor del mercado. Sus reacciones son progresivas, su equilibrio perfecto y tanto su excelente dirección como el autoblocante trasero serán los aliados perfectos para disfrutar en un tramo cerrado o en un circuito con unas derrapadas de libro.

Como los frenos no tienen que luchar contra mucha inercia, el GT86 para en unas distancias mínimas y sin fatigas por temperatura, pese a que no disponga de unos discos de freno enormes ni pinzas de 4 pistones. Mejor, menos masas suspendidas que controlar por las suspensiones.

La maniobra de esquiva es coser y cantar gracias a la precisión de su dirección, el reparto de masas y un centro de gravedad que casi se arrastra por el suelo.

En definitiva, el Toyota GT86 me ha encantado y me parece un coche que no engaña. Si de verdad te gusta conducir y tienes algo de experiencia (no es que no admita novatos, pero para ellos no recomiendo desconectar los controles en ningún momento), este coche es una de las mejores alternativas que encontrarás en el mercado, con una conducción de lo más gratificante.

Todos los datos oficiales en la ficha técnica del Toyota GT86 2015.

Equipamiento Toyota GT86 2015: tiene lo principal

Prueba Toyota GT86 2015, Canido, Rubén Fidalgo
El Toyota GT86 tiene todo lo que hace falta para disfrutar conduciendo.
Ampliar

Toyota ofrece el GT86 sólo en dos versiones: manual y automático. No hay niveles de equipamiento y es una decisión coherente con el planteamiento de este coche. Con un precio de 32.000 euros sin ofertas (es fácil “sacarlo” por apenas 29.000 euros), el equipamiento del GT86 me parece muy bueno. Cierto que no tiene sensores de ángulo muerto, ni sistema de alerta de colisión, ni control de crucero adaptativo… pero es que, si echas de menos esas cosas, éste no es tu coche. El GT86 es para que lo conduzcas tú, no para que lo hagan por ti los sistemas de asistencia a la conducción.

Sin embargo, tiene todo lo que hace falta para disfrutar de la conducción… y algo más, como el climatizador bi-zona (algo absurdo en un coche con un habitáculo tan pequeño), equipo multimedia con navegador y pantalla táctil, control de crucero, unos faros de excelente iluminación tanto en cruce como en carretera, sistema de arranque sin llave, cámara de marcha atrás, unos formidables asientos que recogen el cuerpo a la perfección, un eficaz diferencial trasero autoblocante… En realidad no echarás de menos nada, sólo que no haya más puertos de montaña en el recorrido para seguir disfrutando plenamente de este auténtico GT.

Todos los datos oficiales en la ficha técnica del Toyota GT86 2015.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Airbag lateral conductor y acompañante
  • Airbag de cortina delantero y trasero
  • ABS + EBD + BA
  • Anclajes ISOFIX asientos traseros
  • Airbag conductor/acompañante (desconectable)
  • Control de tracción TRC
  • Faros delanteros con encendido automático
  • Lavafaros
  • Airbag de rodilla para conductor
  • Faros antiniebla delanteros
  • Luces diurnas tipo LED
  • Control de estabilidad VSC/VSC Sport
  • Faros delanteros HID xenon largas/cortas
  • Faros delanteros con nivelador automático de altura
  • Sensor de presión de neumáticos

Confort

Equipamiento de Serie

  • Pomo palanca de cambio en cuero
  • Asiento conductor regulable en altura
  • Entrada y arranque sin llave (SmartEntry)
  • Tapicería de tela
  • Cruise control
  • Servodirección de asistencia hidráulica
  • Elevalunas eléctricos delanteros función un toque
  • Llantas aleación bitono 17´´
  • Cierre centralizado con mando a distancia
  • Volante de cuero
  • Climatizador automático con filtro de polen
  • Retrovisores exteriores calefactables, eléctricos y plegables
  • Columna dirección regulable altura y profundidad
  • Kit de reparación de pinchazos
  • Alfombrillas textiles personalizadas
  • Diferencial trasero LSD tipo Torsen
  • Respaldo trasero abatible

Equipamiento Opcional

  • 1500 €Tapicería mixta piel y tejido Alcantara
  • 500 €Pintura metalizada

    Otros

    Equipamiento de Serie

    • Capó motor en aluminio
    • Faros delanteros con follow me home
    • Arranque por botón (Smart Start)

    Consumo Toyota GT86 2015: el peso es la clave

    Prueba Toyota GT86 2015, Canido, Rubén Fidalgo
    El Toyota GT86 tiene unos consumos contenidos gracias a su ligereza.
    Ampliar

    El Toyota GT86 logra una media de consumo de 7,8 l/100 km, con un valor en ciclo urbano de 10,4 l/100 km y 6,4 l/100 km en carretera, cifras que se ajustan mucho a los valores reales medidos durante la prueba.

    En ciudad el valor es calcado, con 10,5 l /100 km sin necesidad de Start & Stop, un valor muy bueno en un deportivo de gasolina de 200 CV. El truco está en la poca inercia que hay que vencer en cada semáforo para volver a ponernos en marcha, gracias a su poco peso.

    En carretera, a ritmos entre 70 y 90 km/h también es fácil ver medias calcadas al valor oficial, pero lo mejor es que, aunque nos animemos y hagamos un puerto a ritmo fuerte, los consumos apenas suben por encima de los 10 l/100 km, un valor que sorprende.

    En autopista, con el control de crucero a 120 km/h, la media llega hasta los 7,4 l/100 km. Cierto que el motor 2.0 bóxer con inyección directa e indirecta desarrollada por Toyota y puesta a punto para cumplir las emisiones Euro6 es muy eficiente, pero estas cifras serían imposibles si no se viesen favorecidas por un peso bastante ajustado.

    Con estos valores, los 50 litros de capacidad del depósito nos permiten hacer cómodamente entre 500 y 700 km de verdadero placer ininterrumpido.

    Todos los datos oficiales en la ficha técnica del Toyota GT86 2015.

    Rivales

    Toyota GT86

    Desde
    32.300 €

    Gasolina


    marchas

    Subaru BRZ 2.0R Sport

    Desde
    30.900 €

    Gasolina


    6 marchas

    200

    7,6

    6,9

    161

    Mazda MX-5 2.0 Luxury Sport Soft Top

    Desde
    30.800 €

    Gasolina


    6 marchas

    160

    7,3

    6,6

    154

    Peugeot RCZ 1.6 THP GT Line 200

    Desde
    36.900 €

    Gasolina


    6 marchas

    200

    7,5

    6,5

    150

    Comparte este artículo

    Suscríbete a nuestra newsletter

    Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

    Te puede interesar...

    Comenta este artículo

    jcl 8 febrero, 2016

    personalmente me gusta mas la estética del subaru ( su gemelo) que este Toyota….no hay nada mas gozoso que subir un coche de gasolina hasta casi las 6000 rpm y cambiar…..aquí no hay diesilitis que valga….buena prueba.

    Rubén Fidalgo 8 febrero, 2016

    Hola jcl… yo también soy más de Subaru, pero reconozco que no soy imparcial, tener un SVX te predispone a tirar de la balanza hacia un lado. Me alegro de que te haya gustado la prueba. Un saludo.

    * He leído la Política de privacidad

    Ir arriba