Probamos el renovado Toyota Aygo 2018: ¿el mejor para la ciudad?

Probamos el renovado Toyota Aygo 2018: ¿el mejor para la ciudad?

7 diciembre, 2018

El Toyota Aygo 2018 sigue fiel a sus principios. Después de una semana a su mandos, te desgranamos en esta prueba todas sus virtudes y carencias... ¿Puede un coche de gasolina postularse como una de las mejores alternativas urbanas?

Nuestra valoración: 7,5 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 7

Bastante bueno

Comportamiento 8

Notable

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 7

Bastante bueno

Consumos 8

Notable

Destacable

  • Estética jovial
  • Mejoras tecnológicas
  • Consumos ajustados

Mejorable

  • Sin función Start&Stop
  • Sin versiones Eco
  • Sin posibilidad de equipar navegación integrada

Hoy en día, preguntarse si un determinado coche es el mejor para la ciudad sin que sea eléctrico es prácticamente responderse al instante. Los más limpios harán que, al menos, las severas restricciones al tráfico en los núcleos urbanos no te resulten un fastidio… pero lo cierto es que hay muchas otras cosas que influyen de forma directa en la respuesta a esa cuestión. Veamos durante esta prueba del Toyota Aygo 2018 si el más pequeño de la gama nipona puede posicionarse como una de las alternativas más interesantes para moverse por la ciudad.

Los 10 coches más fáciles de conducir en ciudad

¿Cuáles son los rivales más fuertes del Toyota Aygo?

El Aygo rivaliza de forma directa con los hermanos franceses Citroën C1 y Peugeot 108 (de hecho, son casi el mismo coche), con el Renault Twingo o con el Skoda Citigo, entre otros. Sin embargo, esas medidas anticontaminación de las que os hablamos han propiciado que numerosos modelos ecológicos hayan irrumpido en este segmento posicionándose, a priori, como las opciones ideales de movilidad urbana: Smart Electric Drive, Citroën C-Zero (y Peugeot iOn), Mitsubishi i-Miev, Renault Zoe…

¿Es buena elección el Toyota Aygo?

¿Tiene algo que hacer el Toyota ante cualquiera de estos urbanitas? Pues aspectos como su mayor autonomía y rapidez de repostaje, su reducido precio de partida o su buen nivel de equipamiento pueden dejar en simple fantasía la iniciación en la era eléctrica. Además, si a todo ello le sumamos facilidad de conducción, prestaciones suficientes como para poder afrontar un viaje con garantías y un mayor grado de funcionalidad que muchos rivales de tres puertas, el benjamín de los de Aichi debería destacar (y mucho) en su mercado.

Diseño Pintón y jovial, como tiene que ser un urbano

Imágenes dinámicas del Toyota Aygo.
Imágenes dinámicas del Toyota Aygo.
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Todo coche de ciudad tiene que destacar estéticamente de algún modo u otro. Es una regla no escrita y este Aygo no es una excepción. Una de las cosas que más nos sorprende es la forma en la que Toyota, Peugeot y Citroën han hecho suyo prácticamente el mismo coche, de manera que, a simple vista, ninguno se parece entre sí.

En concreto, el nuevo color Magenta Splash exclusivo del acabado de nuestra unidad consigue llamar mucho la atención e incluso hace girar cabezas. Es una pintura que denota calidad y que está impregnada de purpurina, lo que hace que todavía sea más vistoso su exterior. Las llantas multiradio en negro brillante también son un elemento propio del Aygo X-Cite y le ayudan a parecer un poco más dinámico. Montan neumáticos en medida 165/60 R15. Ese contraste entre el tono berenjena y el negro está presente por toda la carrocería, algo que explica el hecho de que los cristales traseros vengan de serie tintados.

Tanto en el frontal como en la zaga se marca la característica forma de “X” que estrenó el modelo con su actual generación. No obstante, tras el restyling presentado a mediados de año se ha reubicado la iluminación diurna. Ahora se incorpora una fina tira de led en las ópticas, en lugar del paragolpes. Además, hay que decir que los faros hacen un trabajo bastante bueno durante la conducción nocturna.

El nuevo Aygo sólo está disponible con carrocería de tres puertas en el acabado más básico (X-Play.) Todas las demás son variantes de cinco puertas que, evidentemente, son las preferidas por la mayoría de clientes. Así, el usuario gana en funcionalidad y los ocupantes, en comodidad de acceso a las plazas traseras. Las puertas son amplias y permiten una buena entrada al habitáculo, aunque es cierto que el portón del maletero mejoraría con una apertura algo más cómoda (hay que accionar un duro botón situado en la parte superior del paragolpes) y con un marco de carga más amplio, ya que la forma de los pilotos se comen buena parte del mismo.

Interior Correcto en todo

El interior del Aygo resulta pintón con algunos detalles del mismo color que la carrocería.
El interior del Aygo resulta llamativo con algunos detalles del mismo color que la carrocería.
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El interior del Aygo resulta correcto en todos los aspectos en referencia a lo que se espera en un coche de este tipo. Los característicos detalles morados le dan un aspecto más alegre al habitáculo y la climatización automática nos ayuda a que la conducción en verano o invierno no sea un suplicio. Ambos son accesorios de serie a partir de este acabado.

Por lo demás, el habitáculo es bastante normal, carente de florituras. Sí se agradece que en un coche así no te sientas agobiado por nada durante el manejo, el espacio delantero es bastante bueno, teniendo en cuenta que no supera los 3,5 metros de longitud.

Los asientos tienen un mullido blando, pero no resultan nada incómodos ni en ciudad ni en viajes más largos de autovía. Además, recogen bien el cuerpo lateralmente.

El volante me resulta demasiado grande, sobre todo en la parte superior. Sin embargo, es algo que se explica con el diseño de la instrumentación. Si el aro fuera más pequeño, el conductor tendría muchas dificultades para leer la información del cuadro y, de este modo, todo se ve a la perfección. En cuanto a su regulación, he encontrado una de cal y una de arena: no tiene regulación en profundidad, por lo que deberemos acostumbrarnos a que no se quede exactamente a la altura que nos gustaría; a cambio, en la regulación en altura, la instrumentación es solidaria a la columna de dirección, es decir, se mueve con ella. Esto nos permite que la vista hacia toda la información de a bordo sea siempre sensacional.

En la consola central encontramos una pantalla de siete pulgadas con conectividad (Apple Car Play y Android Auto) que se maneja de forma fácil, aunque mejoraría más si fuera un pelín más rápida y tuviese navegación incorporada. Sí, siempre podemos conectar Google Maps o cualquier otra aplicación para buscar un destino, pero la navegación integrada me parece una solución mucho más sencilla y segura.

 

Las salidas de aireación centrales se encuentran en la parte central del salpicadero, justo encima de la pantalla. Aunque en Toyota han logrado una buena solución para ubicarlas, debido a que en la pequeña consola central no tendrían sitio, lo cierto es que cuando hay un calor demasiado sofocante parece que su funcionamiento deja que desear.

Las plazas traseras, como os podréis imaginar y es habitual en este segmento, se quedan sólo para casos urgentes. Aun así, dos adultos (y no tres porque está homologado sólo para cuatro personas) podrían llegar a viajar con cierto confort si no son muy corpulentos. De todos modos, los roces en rodillas serán constantes.

El maletero tiene capacidad para 168 litros. Al abatir la segunda fila no nos queda un suelo plano, pero el volumen sigue siendo correcto para un coche del segmento A. Eso sí, el umbral del maletero queda algo alto y hay un buen salto del mismo al suelo del maletero.

Motor Buen rendimiento en todo

El motor del Aygo desarrolla 72 CV de potencia.
El motor del Aygo desarrolla 72 CV de potencia.
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El motor que monta este Toyota Aygo es un 1.0 tricilíndrico de 72 CV y 93 Nm de par. Es la única opción disponible en la gama y, pese a que puede parecer una cifra de potencia algo escasa (sus hermanos franceses llegan hasta los 82 CV), ofrece un rendimiento bastante bueno y una respuesta muy directa al acelerador. Para un uso urbano es más que suficiente, pero también lo es para salir de vez en cuando de la ciudad a la hora de plantearse un viaje por autovía. Sube con contundencia y alegría hasta las 6.000 vueltas, donde ofrece lo mejor de sí. Como es lógico, en un uso cotidiano no alcanzaremos nunca ese régimen. No obstante, en bajas brinda también un comportamiento adecuado. Al encarar una cuesta o pendiente pronunciada sí será recomendable reducir una o dos marchas para mantener el motor en torno a las 4.000 vueltas.

Los vibraciones y los ruidos que produce son los típicos en una mecánica de tres cilindros y de esta categoría. En cualquier caso, ninguno de ellos llegan a ser incómodos para el conductor o para cualquier otro ocupante del interior. Uno de sus puntos fuertes, como veremos después, son los ajustados consumos que logra.

Dependiendo del acabado, se puede equipar una transmisión automática. En nuestro caso, el pequeño bloque se asocia a una caja de cambios manual de cinco marchas bien escalonadas y con unos recorridos de palanca correctos. Al circular a máximos legales en autovía, el motor gira a unas 3.500 rpm. Teniendo en cuenta sus características y el hecho de que no será lo común no se echa en falta una sexta marcha.

Comportamiento La ciudad, su hábitat

Imágenes dinámicas del Toyota Aygo.
Imágenes dinámicas del Toyota Aygo.
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El Aygo se desenvuelve como pez en el agua en ciudad. Su ligereza y su facilidad de conducción lo hacen ser un coche muy cómodo para moverse por el centro urbano. Además, las reducidas proporciones nos permiten maniobrar prácticamente con éxito en cualquier lugar. La visibilidad es buena en todos los aspectos, tiene unos retrovisores bastante anchos (más que en un Fiesta Active, por ejemplo) que posibilitan aún más agilidad al cambiar de carril. La dirección es precisa, rápida y con un radio de giro reducido, por lo que aparcar este coche en batería o en línea resulta muy fácil.

Como todo buen urbanita, tiene un tarado de suspensión equilibrado con sus ruedas que nos facilita las cosas al sobrepasar badenes, bandas sonoras o pasos elevados con total confort y sin latigazos, algo que también viene bien cuando nos disponemos a circular en zonas pobladas más rurales con un asfalto en peores condiciones. Quizá pueda llegar a sentirse algo de brusquedad si nos enfrentamos a esos pasos elevados con algo más de velocidad de la debida, pero es una consecuencia de una batalla que supera por muy poco los 2,3 metros.

En carreteras reviradas sí notamos un pelín de balanceos en curva, sobre todo en los vértices de las más cerradas. No obstante, el comportamiento sigue siendo irreprochable en un modelo de este segmento y con esta potencia. El motor no se acobarda en ningún momento y, en conjunto, se siente un coche ágil.

Por último, en los viajes por autovía tampoco saca nada malo. El motor gira por encima de las 3.000 vueltas y, pese a ello, consigue unos consumos bastante reducidos. Cuando más tendremos que extremar las precauciones serán en los adelantamientos a camiones o en condiciones con fuerte viento lateral, porque es evidente que no se trata de un coche con un perfil ideal para luchar contra eso. En cualquier caso, brinda garantías suficientes como para pegarnos de vez en cuando un trayecto de cientos de kilómetros.

Equipamiento Bien equipado desde la base

Nuestra unidad equipa limitador de velocidad.
Nuestra unidad equipa limitador de velocidad.
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Desde poco más de 10.000 euros se puede adquirir el Aygo más básico en tres puertas que ya de por sí trae un equipamiento bastante bueno en relación a algunos de sus rivales. El llamado X-Play incorpora pantalla de siete pulgadas con conectividad (Android Auto y Apple Car Play), cámara de visión trasera, llantas de 15 pulgadas, aire acondicionado y luces diurnas de led. Además, el acabado más básico ya es muy personalizable.

Por encima se sitúa el X-Clusive, prácticamente al mismo nivel que la edición especial X-Cite a la que corresponde nuestra unidad. Esta ofrece en exclusiva el color Magenta Splash, detalles exteriores en negro brillante, carrocería bitono, molduras interiores en color berenjena, antinieblas, climatizador automático y paquete de seguridad Toyota Safety Sense (con sistema de precolisión y asistente de cambio involuntario de carril). Con todo ello, la diferencia no es muy superior a 1.000 euros (en la versión con cambio manual.)

Por último, el tope de gama añade techo retráctil, tapicería de cuero, sistema de acceso y arranque sin llave y sensor de iluminación. Su precio se fija en los 13.200 euros (13.850 euros si se prefiere automático.)

Desde mi punto de vista, si el Aygo va a hacer las labores de segundo coche de la casa y sólo se le va a dar un uso cotidiano en la ciudad, optaría por el acabado de acceso, que ya brinda un buena relación precio/equipamiento. En cada caso tendría que barajarse si compensa la edición X-Cite, por eso de plantearse si resulta necesario el paquete de seguridad y/o se quiere una mayor personalización, algo que gusta mucho en este segmento.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • ABS + EBD + BA
  • Faros antiniebla delanteros
  • Anclajes ISOFIX asientos traseros
  • Luces diurnas tipo LED
  • Cámara de visión trasera
  • 6 airbags
  • Reposacabezas asientos traseros regulables
  • Desactivador airbag acompañante
  • Control de estabilidad (VSC) y Control de tracción (TRC)
  • Indicador de presión de neumáticos
  • Spoiler trasero con luz LED integrada

Confort

Equipamiento de Serie

  • Elevalunas eléctricos delanteros
  • Pomo palanca de cambio en cuero
  • Llantas aleación 15´´ con neumáticos 175/65 R15
  • Retrovisores exteriores en negro
  • Salpicadero y consola central en negro
  • Asiento conductor de altura regulable
  • Dirección asistida eléctrica EPS
  • Asientos traseros: plegables 50:50
  • Climatizador automático
  • Cierre centralizado de puertas y maletero con mando a distancia
  • Limitador de velocidad
  • Color exclusivo de carrocería bi-tono Rojo/techo negro
  • X frontal y molduras laterales en negro piano
  • Embellecedor salida de aire rojo

Equipamiento Opcional

  • 350 €Llantas aleación Plata
  • 350 €Pack x-line + RedTop
  • 400 €Llanta aleación Bitono
  • 100 €Pack x-tense

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Manos libres bluetooth
  • Volante en cuero con mandos de audio y teléfono
  • Radio + 4 altavoces, USB y entrada AUX y USB
  • Sistema multimedia x-touch

Consumo Uno de sus fuertes

Imágenes dinámicas del Toyota Aygo.
Imágenes dinámicas del Toyota Aygo.
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El Toyota Aygo con cambio manual homologa un consumo de 4,9 litros en ciudad, 3,6 litros en uso extraurbano y 4,1 litros de media. Durante nuestra prueba hemos conseguido anotar unos números nada lejanos a los oficiales, algo que suele ser muy difícil e inusual.

En carretera, el consumo medio ha rondado los 4 l/100 km. En autovía, con tres ocupantes y una maleta de dimensiones normales, sólo ha gastado un litro más por cada cien kilómetros. Por último, en ciudad, con el hándicap de que un coche urbano no equipe sistema Start&Stop, hemos registrado unos apretados 7 l/100 km. Su depósito de gasolina tiene una capacidad de 35 litros, una ventaja que supondrá no gastarnos demasiado dinero cada vez que queramos llenarlo. Por tanto, haciendo cuentas, con el tanque lleno y haciendo caso a estas medias, nos sale una autonomía algo superior a 600 km.

Rivales Rivales del Toyota Aygo 2018

Toyota Aygo 70 x-cite

Desde
14.600 €

Gasolina


marchas

Hyundai i10 1.2 Style

Desde
16.870 €

Gasolina


5 marchas

87

12,1

5,5

125

Opel Adam 1.4 XEL S&S Glam

Desde
16.600 €

Gasolina


marchas

Peugeot 108 1.0 VTi Collection 72

Desde
14.840 €

Gasolina


5 marchas

72

13,8

4,1

93

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