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Prueba Toyota Avensis Touring Sports 150D Executive

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10 de noviembre, 2015

Un coche cuyos rasgos más distintivos son el confort, la calidad de los materiales usados en el habitáculo y su completo equipamiento. A la hora de conducir, también resulta confortable y seguro, algo que lo hace perfecto para viajar. Para complementar su comodidad, esta berlina cuenta con un maletero de grandes dimensiones con railes.

Cuando recogí el Toyota Avensis, he de reconocer, que no me esperaba una maravilla de coche, ya que la marca japonesa no ha sido capaz de emocionarme en muchas ocasiones. Además, las carrocerías ‘stationwagon’ tampoco son mi debilidad y por tanto, no sufrí un amor a primera vista.

Según me acercaba al coche, poco a poco me iba gustando más. Sus expresivos faros – muy destacables cuando están encendidos- y su alargada silueta tenían su atractivo y una vez me subí en él, la conexión surgió al instante. Toyota ha trabajado mucho en mejorar el aspecto y las calidades de sus materiales, por lo que para mí fue una auténtica sorpresa ver el tremendo nivel de acabados que lucía este Avensis.

Además, el equipamiento de esta berlina es bastante completo, aunque falle en pequeños detalles. A nivel de confort, los asientos y su tremendo habitáculo me resultaron muy cómodos. Arrancamos el motor y las sensaciones son muy positivas: esta versión diésel de 143 CV iba como la seda, por lo que las sensaciones positivas iban en aumento.

Al final de la semana de pruebas, cuando lo tuve que devolver, sentí incluso un poco de pena, ya que el amor no surgió a primera vista, pero poco a poco, según fui conociendo cada detalle del vehículo, me fui encandilando más de él.

Nuestra valoración: 7,8

7

8

8

9

9

6

Destacable

  • Confort
  • Calidades
  • Equipamiento

Mejorable

  • Tacto del embrague
  • Suspensión blanda
  • Consumo

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Cautiva, pero poco a poco

Su aspecto trasero recuerda al del CT200h

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Un aspecto alargado, un frontal muy expresivo y una trasera que recuerda mucho al Lexus CT200h. Pero mucho, además. En la parte posterior del vehículo, los pilotos son tan alargados y expresivos como los que equipa el compacto de lujo. Un fino y elegante cromado nace del logo de Toyota, situado en el centro del portón y se extiende hacia la parte superior de cada piloto. La luna trasera, por otro lado, tiene un gran tamaño y garantiza una óptima visibilidad durante la conducción.

Desde una vista lateral, vemos que el coche tiene una silueta con una cuña muy marcada; la forma asimétrica de las lunas, mucho más cerca del techo en la zona delantera que en la trasera, provoca que el Avensis ofrezca una sensación de dinamismo alta.

Los cromados del marco de las ventanillas también son protagonistas a la hora de crear este efecto. En el vértice inferior de la luna trasera, nacen dos líneas que recorren, por encima y por debajo del acristalado –oscurecido en las lunas traseras-, todo el lateral del coche hasta unirse de nuevo por delante del espejo retrovisor.

En el frontal, nos topamos con dos faros bonitos que destacan mucho más cuando se encienden. Como una novia que cambia el pijama por el vestido y los tacones, la perspectiva sobre ellos mejora notablemente. Su tecnología Full LED forma una especie de ‘V’ dentro del faro, que además de proyectar una luz muy agradable, hace que estas ópticas sean muy atractivas. Además, las dos líneas cromadas que recorren el frontal y los detalles en negro crean una triple tonalidad muy fresca en un coche de corte tradicional.

Los faros cuentan con ajuste dinámico y están complementados con unos faros antiniebla con función de luz de curva.

En el caso de las llantas, Toyota ha optado por un diseño con muchos radios de gran belleza. Su tamaño es de 18 pulgadas y montan unos neumáticos 225/45 R18.

Interior: Confortable, elegante y con calidad

Cuero, madera y elegancia. Muy bonito.

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Cuando entras al interior, una palabra se pasa por la mente: calidad. Sentarse en este Toyota Avensis da la sensación de estar a los mandos de un coche de categoría premium, ya que el aspecto y tacto de los materiales es sobresaliente. Tiene un diseño en el que predomina el negro, salvo por un detalles: tiene imitaciones de madera en el salpicadero y en las puertas, algo que da una sensación de estar ante un coche de gran calibre. Los asientos –que son calefactables, con regulación eléctrica y tienen memoria- son de cuero, tienen un tacto suave al pasar la mano y una buena ergonomía al sentarse sobre ellos. Sin duda, el Avensis crece mucho respecto a su anterior generación.

La posición de conducción quizá sea lo que menos me ha gustado: aunque el volante es regulable tanto en altura como en profundidad, tiene poco recorrido, por lo que cuesta habituarse a una postura. Sin embargo, la visibilidad es muy buena: sus grandes retrovisores exteriores cubren un buen campo de visión, así como la luna trasera, de gran envergadura y que nos permite controlar a través del retrovisor interior cualquier movimiento que se genere detrás nuestra.

En el centro de la consola central, encontramos una gran pantalla. Su diseño recuerda mucho a las de Volkswagen, con grandes pero simples botones a los lados acompañados por dos ruletas. Sobre este hardware, el sistema Toyota Touch&Go funciona de perlas: el táctil es preciso, no se cuelga y responde con precisión a los mandatos del usuario.

Lo mismo sucede con el pequeño display situado en el cuadro de mandos, que lo manejamos con el volante multifunción. A través de ella podemos manipular algunos elementos de la pantalla grande y además, podremos ver datos como el consumo, la localización GPS o la velocidad. La forma de utilizarla es muy intuitiva, gracias a las botoneras que encontramos incrustadas en el volante.

Por otro lado, la habitabilidad es magnífica. El autor de esta prueba mide 1,85 metros de alto y colocó justo detrás de él a un buen amigo suyo que roza los 190 centímetros de altura. Pues os digo una cosa: si él tenía espacio de sobra para las piernas, casi cualquier persona puede viajar a placer. En caso de colocar a tres personas en la segunda fila de asientos, observamos que también tienen espacio de sobra para hombros y cadera, por lo que es un coche perfecto para viajar.

Otro elemento destacado es el techo panorámico, que es casi tan grande como la propia cubierta. Da amplitud al habitáculo y al mismo tiempo permite disfrutar de las vistas de la mejor manera. Eso sí, en caso de lluvia, el habitáculo se vuelve algo más ruidoso que el de un coche con techo duro. Algún defecto tenía que tener.

Ya que hablamos de ruido, es necesario decir que durante un trayecto, el interior cumple a nivel de insonorización. Hay coches que filtran menos ruido de rodadura al habitáculo, pero es correcto y se mantiene dentro de la media del segmento. Gracias a la capa extra de aislante acústico en el suelo, algo que el fabricante incluye en sus versiones diésel, el Toyota Avensis cumple mejor su objetivo.

Por último, su maletero tiene tamaño considerable. Con 585 litros, la capacidad de carga de este vehículo es muy buena. Esta es una de las grandes bazas del Toyota Avensis. Además, lleva raíles para sujetar nuestros enseres. Esta versión lleva kit antipinchazos, así que el hueco para la rueda de repuesto también es utilizable para transportar cosas en caso de no encargar un quinto neumático de manera opcional.

Motor: Potente, con capacidad para cumplir en ciudad y carretera

A este Toyota le sienta bien el diésel de BMW

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Toyota ha renovado hace poco la gama de motores de su Toyota Avensis. La marca japonesa ha escogido a BMW como su suministrador de propulsores, una decisión acertada viendo el rendimiento del que equipa el protagonista de esta prueba.

Se trata de un motor diésel de 143 CV, el más potente de la gama. Me ha gustado mucho su rendimiento, con potencia de sobra para mover un mastodonte de 1490 kg. Su aceleración es muy correcta (pasa de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos), lo que permite moverse con agilidad tanto en carretera como en ciudad.

Su par motor es muy bueno (320 Nm) y explota al máximo su capacidad en un régimen muy limitado (1750-2250 rpm), hecho que nos permitirá un buen ‘chute’ de aceleración en momentos determinados con las revoluciones bajas. En caso de viajar por autopista a gran velocidad, el coche se recupera con celeridad después de una frenada.

El Toyota Avensis Touring Sports que he probado cuenta con una transmisión manual de seis velocidades. Es un cambio muy confortable. Gracias a sus cortos recorridos, la palanca se maneja con precisión y tiene un buen tacto.

En el caso de la relación del cambio, se trata de una caja cerrada, ya que al subir una marcha, el motor reduce sus revoluciones entre 500 y 1000 rpm. Esto resulta muy útil, ya que al tener un par motor que se despliega en un momento muy concreto, podremos situarnos con precisión en un número de vueltas adecuado para explotar al máximo las prestaciones del motor.

Por otro lado, sus desarrollos largos nos permitirán un ahorro de combustible y gracias a que podemos alargar las marchas sin miedo a que el coche pierda fuerza, podremos subir puertos de montaña sin tocar en exceso el selector.

El embrague, por otro lado, tiene un recorrido amplio y resulta un poco incómodo a la hora de conducir porque su posición de reposo está demasiado alta. Su tacto es preciso y muy suave, pero resulta algo incómodo alternar el reposapies y el pedal, ya que tendremos que levantar demasiado la pierna para tener acceso a él.

Comportamiento: Tremendamente cómodo

El confort sobre todas las cosas

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Este Toyota Avensis Touring Sports es un coche que, a nivel de comportamiento, me ha parecido muy bueno debido a la sensación de seguridad que produce y su paso por curva aplomado. Se trata de un coche perfecto para largos viajes y su blanda suspensión hace que en ciudad resulte muy confortable.

El coche no tiene mucho balanceo, aunque podría reducirse con unas suspensiones más duras que las que tiene. Eso sí, de hacerlo perderíamos el tremendo confort que tiene este coche; los badenes los supera con una tremenda suavidad.

El paso por curva también es muy cómodo, pero en los cambios de dirección es torpe. Si sumamos su gran distancia entre ejes, su peso y sus blandas suspensiones, tenemos un coche que necesita largos tiempos de espera a la hora de ejecutar una orden. Eso sí, incluso con el coche cargado, el confort es muy alto tanto para el piloto como para los pasajeros.

Por otro lado, su dirección es muy suave, demasiado asistida para mi gusto. Esto se agradece a la hora de ir por ciudad, ya que nos permitirá maniobrar de una manera cómoda, pero en carretera resulta demasiado blando. Para girar el volante de tope a tope, necesitaremos dar dos vueltas y media, una cifra dentro de la media.

El ángulo de giro de las ruedas es correcto y su dirección es directa, un acierto por parte de Toyota, ya que de otro modo, este Avensis Touring Sports sería un vehículo demasiado torpe en ciudad. Esto permite que los adelantamientos sean rápidos y que en ciudad se mueva con agilidad, pese a sus grandes dimensiones.

Aparcar con él es cómodo: las maniobras se hacen con rapidez y gracias al apoyo de la cámara trasera, controlamos casi todos los ángulos. Eso sí, puede resultar una quimera ir con él al centro de la ciudad debido a su gran tamaño. Esto hace que no haya demasiados sitios aptos para ser ocupados por este vehículo.

En carretera, más de lo mismo: el viento lateral en carretera no genera ni un ligero cambio de dirección, mientras que su motor y su aplome permiten adelantar o incorporarse a una autovía de con una sensación de seguridad muy alta.

Sin duda, es un coche muy recomendable para un padre de familia, porque sabrá que el coche ofrecerá las garantías necesarias para llevar a su gente de manera segura, con una comodidad tremenda y sin sobresaltos.

Equipamiento: Pese a ser completo, falla en pequeños detalles

Con dos detallitos más, sería de diez

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Para mí, el equipamiento de este vehículo es una gran baza a la hora de vender esta gama Avensis, porque es muy completo. Eso sí, su precio (32.840 euros) puede llegar a ser algo prohibitivo debido a la naturaleza generalista de Toyota. Aunque por características y materiales es un precio que merece la pena, el público objetivo de esta marca quizá sigue siendo de un bolsillo menos generoso.

Comencemos por el avisador de cambio de carril, que forma parte de las tecnologías aunadas bajo la denominación Toyota Safety Sense. Actúa tanto a nivel sonoro como visual -en el display del cuadro de mandos- y funciona a las mil maravillas. En otros vehículos, se puede apreciar que a veces no reconoce las líneas del suelo, pero en caso del Avensis, este sistema es muy preciso.

Otra tecnología que forma parte del Safety Sense es el lector de señales RSA, que nos indica en todo momento las restricciones de la vía. También incluye avisador de choque frontal, que en última instancia frena de forma automática para evitar la colisión o minimizarla.

Por otro lado, el Toyota Avensis tiene una cámara de visión trasera, pero está algo desfasada: las guías son estáticas, por lo que mirando la pantalla no sabemos el ángulo de giro del coche. En caso de lluvia, la visión es muy limitada debido a su posición: al estar muy expuesta, se llena de pequeñas gotas que impiden una visión adecuada.

Algo que se echa de menos en un coche tan bien armado: el sensor de aparcamiento. Aunque cuenta con cámara de visión trasera, este elemento sería su complemento perfecto para evitar imprevistos durante una maniobra.

La llave inteligente es otra tecnología que destacar. Su funcionamiento es adecuado, ya que solo se activa a una distancia muy corta, por lo que si estamos despistados a pocos metros del coche, nadie podrá aprovechar para entrar en nuestro Avensis.

El sistema de audio es muy bueno: cuenta con diez altavoces de gran calidad. Eso sí, si queremos conectar un dispositivo por USB, tendremos que buscar en el compartimento ubicado bajo el reposabrazos central, algo que en marcha se convierte en una quimera.

También son bastante inaccesibles los botones que sirven para que el Toyota Avensis recuerde nuestra posición de conducción. Están situados en la puerta, pero muy cerca de donde se sitúa el cinturón de seguridad, por lo que tendremos que retorcernos un poco para tocarlos.

Otros elementos más comunes, como el control de crucero o el limitador de velocidad, también están incluidos dentro del equipamiento Executive del Toyota Avensis.

Consumo: Correctos para las características del coche

Consumos adecuados, pero muy por encima de lo homologado

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Los consumos homologados de este vehículo son 5,7 l/100 km en ciudad y 4,0 l/100 km en carretera, dando como resultado mixto 4,6 l/100 km.

En mi experiencia personal, las cifras homologadas distan mucho de las que he registrado. En urbano, el consumo se me ha ido hasta los 7,4 l/100 km. En carretera también superan con creces lo homologado: 5,8l/100 km.

Viendo el peso, el tamaño del vehículo y un par situado en bajas rpm para poder conducirlo sin que el motor vaya muy revolucionado, su gasto entra dentro de lo coherente dentro del segmento. Además, su tanque de gasolina es muy amplio: tiene 60 litros, por lo que podremos hacer, según las cifras marcadas por el coche, alrededor de los 500 km sin pasar por una gasolinera.

Rivales

Vehículo

Toyota Avensis TS 150D Executive

Renault Laguna G.Tour 2.0dCi En. Bose Edition 150

Ford Mondeo SB 2.0TDCI Trend 150

Precio Desde
39.300 €
Desde
31.050 €
Desde
32.775 €
Combustible Diesel Diesel Diesel
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 143 150 150
Aceleración 0-100 km/h (s) 9,8 10,0 9,4
Consumo Medio (l/100 km) 4,8 4,6 4,5
Emisiones CO2 (g/km) 124 120 112

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