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Prueba: Suzuki Swift 1.2 de 95 CV 2014

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30 de julio, 2014

Aunque ha recibido alguna actualización a lo largo de los años, el Suzuki Swift es de los más veteranos de su categoría. Pese a ello, sigue siendo un coche atractivo y, en esta versión 1.2 de 95 CV, también económico en el día a día.

El Suzuki Swift es uno de esos coches a los que el paso de los años no le afecta demasiado, gracias a un diseño bastante personal. Cierto que en 2010 se sometió a un profundo cambio en el que incluso se aumentó su longitud, pero su imagen es muy similar a la del modelo nacido en 2004. Pese a su veteranía, sigue gustando, y el elegido para la prueba de hoy -el Suzuki Swift 1.2 GLX de 95 CV con start & stop- es una buena alternativa para los que necesiten un utilitario urbano.

Se nota que Suzuki es un especialista con mucha experiencia en el mundo de las motos, acostumbrado a sacar partido de mecánicas con poca cilindrada, y este pequeño propulsor 1.2 de 4 cilindros mueve con bastante soltura el Swift… y con unos consumos muy razonables. Son superiores a los de un motor diésel, sin duda, pero con la ventaja de no tener un caro y “caprichoso” filtro anti partículas dando guerra en uso urbano, y con un silencio y finura de funcionamiento incomparables.

Como utilitario, hay dos detalles que no me gustan mucho:

  • El acceso al maletero tiene un umbral muy alto. Para sacar las bolsas de la compra hay que subirlas bastante hasta librar el borde inferior, lo mismo que para cargarlo.
  • El comportamiento es bastante nervioso. En el Swift Sport que probé hace ya algún tiempo era una ventaja, porque era un modelo claramente dirigido a un público más “racing”, pero este 1.2 GLX debería tener un enfoque más “urbanita”. Esa “agilidad” aquí provoca unas reacciones que, aunque no son peligrosas gracias al ESP, resultan algo inquietantes.

En definitiva, el Swift de la prueba de hoy me ha parecido una compra muy recomendable. Es un coche fiable, cómodo en ciudad gracias a su buena visibilidad y compactas dimensiones, tiene unos consumos razonables y sus 95 CV dan para afrontar un viaje con bastante solvencia.

Nuestra valoración: 7,0

7

8

6

7

7

7

Destacable

  • Imagen desenfadada.
  • Fiabilidad.
  • Uso en ciudad.

Mejorable

  • Acceso al maletero.
  • Comportamiento nervioso.
  • Veteranía.

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Suzuki Swift 1.2 de 95 CV: sigue vigente

Las 5 puertas facilitan el acceso al interior.

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Aunque la cuarta generación del Suzuki Swift apareció en 2010 y ha recibido algunos retoques recientemente, lo cierto es que su diseño básico es muy similar al del modelo que llegó en 2004, aunque con unas dimensiones sensiblemente mayores. Pese a ello, lo cierto es que el Swift tiene una imagen que ha aguantado muy bien el paso del tiempo, no se ve tan desfasado como cabría esperar y, con los ligeros retoques estéticos recibidos, ha ganado en atractivo, con unas nuevas luces LED en el faldón delantero como principal diferencia.

Con unas proporciones bastante cuadradas, el aspecto del Swift es el de un coche muy macizo y compacto, lo que le hace parecer robusto. Aunque no tiene una superficie acristalada enorme, tanto el parabrisas como las ventanas laterales son bastante verticales, lo que le proporciona una buena visibilidad -junto con su altura-. Los marcos del parabrisas no van muy inclinados y estorban poco en el campo de visión del conductor; se agradece que solventen un defecto típico en casi todos los coches actuales, sobre todo a la hora de entrar en una calle perpendicular, ya que es difícil ver si hay peatones esperando cruzar.

Suzuki ofrece la posibilidad de personalizar el Swift con pinturas en dos tonos, un detalle que personalmente me gusta y que creo que a este coche le sienta bien gracias a sus formas.

Interior: Suzuki Swift 1.2 de 95 CV: pequeño, pero acogedor

El interior es atractivo y acogedor.

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El interior del Swift está muy limitado por las dimensiones exteriores, por lo que no podemos esperar un maletero enorme ni un espacio para las piernas de los pasajeros traseros holgado. Está dentro de la media en su categoría y, aunque las puertas no son excesivamente grandes, el acceso está bien solucionado gracias a que abren en un buen ángulo y el techo va recto, sin caída, por lo que la altura para entrar es buena.

Todo lo contrario sucede con el maletero. Desde el umbral del portón hasta el suelo hay más de 20 cm, lo que resulta incómodo para cargar y descargar los bultos que llevemos.

En cuanto al diseño, el salpicadero resulta demasiado voluminoso a la vista por sus formas redondeadas, “empequeñeciendo” un poco el interior del Swift, que ya de por sí no es muy grande. Los plásticos tienen un buen aspecto y todo ajusta bien.

Los asientos resultan cómodos y la postura de conducción es correcta, con los mandos importantes bien ubicados y con buen tacto. Como el techo del coche es alto, vamos sentados en una postura más bien erguida, lo que proporciona una buena visibilidad y reduce la fatiga.

Bajo el suelo del maletero hay sitio para una rueda de recambio, pero la unidad de pruebas traía en su lugar un kit anti pinchazos. No son santo de mi devoción, pero entiendo que en un coche urbano no es tan prioritario como en uno enfocado a viajes más largos (aunque conociendo al caprichoso Murphy, seguro que el día que pinchamos estamos lejos de casa… y de la ciudad).

Motor: Suzuki Swift 1.2 de 95 CV: como una moto

El motor tiene un buen tacto y consume poco.

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No cabe duda de que las mecánicas de poca cilindrada no tienen secretos para Suzuki, un experto motociclista. Es cierto que este propulsor 1.2 de 4 cilindros no cuenta con el par de los modernos, y tan de moda, motores tricilíndricos de similar cubicaje, pero resulta más suave en su funcionamiento, sin vibraciones ni esos pesados volantes de inercia que cuesta tanto “embalar” y parar.

Por debajo de 4.000 rpm es una mecánica muy silenciosa y sin mucha fuerza, pero nos permite circular cómodamente por la ciudad. Al pasar ese umbral del cuentavueltas, cambia de temperamento y notamos un buen aumento de potencia, que ya no para hasta las 6.000 rpm. Si vamos a afrontar un adelantamiento, basta con usar el cambio (que tiene muy buen tacto, como en casi todos los coches japoneses) y poner el motor en ese rango de revoluciones. En ningún momento vamos en un cohete, entiéndeme, pero sí nos movemos con cierto desparpajo.

Comportamiento: Suzuki Swift 1.2 de 95 CV: nervioso

El control de estabilidad mantiene las cosas en su sitio.

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La relación entre la distancia entre ejes y la altura del Swift condiciona bastante su comportamiento dinámico, con unas reacciones algo nerviosas. Son ideales en el acabado Sport, pero en el GLX, enfocado a un público que busca más un coche práctico que sensaciones al volante, quizá no resultan tan atrayentes.

La suspensión tiene un buen tarado, no es incómodo ni tampoco blando, y el tamaño de los neumáticos está muy equilibrado con las prestaciones y la amortiguación.

Los frenos funcionan muy bien y detienen el coche en unas distancias correctas. El tacto del pedal es excelente. Tienen bastante aguante a la temperatura: no rechistan pese al trabajo en el circuito de pruebas.

A la hora de movernos por la ciudad, el Swift resulta muy cómodo por el silencio de la mecánica y el buen tacto del cambio. Unido a un tamaño contenido, es una gozada “ratonear” en medio del tráfico. Además, es muy fácil aparcarlo: ventajas de ser corto y más bien estrecho.

A la hora de salir a la carretera, el pequeño Suzuki no se amilana, aunque necesitaremos recurrir al cambio si queremos ir con cierta agilidad o coronar los puertos de montaña sin bajar mucho la media.

La iluminación es correcta, aunque no me agradan mucho los faros con lámparas de doble filamento, que necesariamente apagan las luces de cruce al poner las largas: se pierde bastante luz en los arcenes y en el interior de las curvas. Con el tamaño que tienen las ópticas del Swift, bien podían haber empleado reflectores de doble parábola.

Equipamiento: Suzuki Swift 1.2 de 95 CV: más que suficiente

El frontal es muy corto.

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La dotación de este Swift GLX sólo tiene por encima el acabado Takumi, así que es normal que disponga de elementos como el control de crucero, el bluetooth manos libres, climatizador, unos buenos asientos, elevalunas eléctricos en las 4 puertas, volante multifunción, unas atractivas llantas de aleación, encendido automático de luces… y todo ello justo por debajo de los 13.000 euros. No está nada mal.

Tal vez se echa en falta acceder a más datos en el ordenador de viaje (muestra la distancia parcial), sobre todo si el coche cuenta con esos datos para poder funcionar correctamente. Un indicador de consumo medio y de autonomía es poco gasto para el fabricante… y para el usuario siempre es una información interesante.

Es cierto que tampoco hay enormes dispendios en el equipamiento, pero, por lo que cuesta, la verdad es que no echaremos nada en falta en el día a día.

Consumo: Suzuki Swift 1.2 de 95 CV: en la media

Todas las generaciones del Swift han tenido éxito.

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La media de consumo a lo largo de toda la prueba ha sido de 7,2 l/100 km, una cifra que no está mal si tenemos en cuenta que en todo el recorrido se incluyen puertos de montaña y la prueba en el circuito de Forcarei, que siempre dispara algo el gasto de carburante. Aun así, creo que las cifras que homologa la marca son un poco optimistas, especialmente la de consumo urbano, donde muestra sólo 5,8 l/100 km con start & stop.

En carretera, el fabricante anuncia 4,4 l/100 km, un dato que me parece obtenible mientras nos movamos a cruceros entre 70 y 90 km/h… pero en cuanto necesitemos mantener velocidades en torno a 120 km/h, la cosa subirá bastante. El motivo es que el desarrollo del cambio es corto, apropiado para las prestaciones del motor: al contar con poco par, necesita ir algo alto de vueltas para tener empuje. De este modo, la mecánica pasa mucho tiempo por encima de las 3.000 rpm y esto penaliza los consumos.

Rivales

Vehículo

Suzuki Swift 1.2 GLX Start/Stop

Citroen C3 1.4 VTi Collection CMP

Ford Fiesta 1.0 EcoBoost Titanium

Seat Ibiza 1.2 Tsi FR Tech

Precio Desde
15.537 €
Desde
16.700 €
Desde
17.725 €
Desde
19.384 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 5 marchas 5 marchas 5 marchas 5 marchas
Potencia (CV) 95 95 100 105
Aceleración 0-100 km/h (s) 12,3 13,2 11,2 9,8
Consumo Medio (l/100 km) 4,9 5,5 4,2 5,1
Emisiones CO2 (g/km) 113 127 105 119

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Comentarios

fabiano 30 julio, 2014

barato, fiable, divertido… es swift es un gran coche

Ruth 30 julio, 2014

Doy fe de la fiabilidad de los Swift. Yo tengo un GTi de 1995 con 500.000 km y sigo encantada.

Rubén Fidalgo 30 julio, 2014

Buenas, tenéis toda la razón, me parece un producto muy interesante. Está claro que en Japón son verdaderos especialistas en hacer coches pequeños, los más utilizados allí. Un saludo y gracias por vuestros comentarios.

David 8 febrero, 2019

Osea que mejor un híbrido pues ¿no? si consume como un diesel y encima tiene la potencia del motor eléctrico para acelerar y el motor gasolina, no se por que este no me terminará de convencer ya que mi actual Astra del 1998 con casi 256000km ya hace esos consumos de 7,2l mixto, marchando suave.

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