Prueba: Skoda Yeti Outdoor TDI 4×4 DSG30

Prueba: Skoda Yeti Outdoor TDI 4×4 DSG

29 Diciembre, 2014, modificada el 30 Diciembre, 2014 por

Ya he comentado en alguna ocasión que soy “muy fan” de la marca checa. Cada vez hacen mejor sus productos, llenos de soluciones prácticas para el día a día, y este Skoda Yeti Outdoor no es una excepción. Si no eres, precisamente, un amante de su imagen, da una oportunidad a su interior: saldrás convencido.

Nuestra valoración: 7,7 Notable

6

8

9

9

8

6

Destacable

  • Espacio en el habitáculo.
  • Comodidad de marcha.
  • Motor.

Mejorable

  • Sistema de sujeción de la carga.
  • Consumos.

Me gustaba la anterior generación del Skoda Yeti, me parecía que contaba con una imagen muy simpática y, sobre todo, que era un producto bien ideado: cómodo, amplio, muy utilizable. Un SUV sin pinta de SUV. Tras el cambio, su estética se vuelve algo más seria, pero sus cualidades siguen intactas.

Así, cuenta con las soluciones prácticas típicas de la marca, rueda bien en cualquier terreno y, por si fuera poco, esta versión es 4×4 y posee el cambio DSG. El manejo de esta transmisión es tan confortable que los más “perezosos” pronto se olvidarán de que la palanca está ahí (para eso se han comprado un automático, ¿no?). Los que aún quieran ciertas sensaciones o, simplemente, deseen llevar las riendas en aquellas situaciones en las que necesitemos marchas más cortas de las que sugiere el cambio podrán manejarlo de forma manual. Como es habitual en el grupo Volkswagen, para subir relaciones hay que llevar la palanca hacia la consola central, mientras que debemos tirar hacia nosotros para bajarlas. El instinto dicta justo lo contrario, no me canso de decirlo: si en los coches de carreras este sistema es al revés, por algo será…

La otra gran virtud del Yeti es su habitáculo: huecos por todas partes para dejar objetos pequeños (y no tan pequeños), un maletero con formas cuadradas y aprovechables, banquetas amplias para todos los pasajeros, un puesto de conducción más que correcto… La pregunta es: existiendo esto, ¿quién quiere un monovolumen?

El Skoda Yeti 2014 ha perdido esos característicos faros redondos que lucía la anterior generación y que provocaban dos reacciones: o los adorabas o no te gustaban en absoluto. Yo estaba en el primer grupo; me parecían muy distintivos, algo curioso dentro de la tónica general del segmento, aportaban personalidad (ocurre lo mismo con el Nissan Juke, por ejemplo). Estaban muy en consonancia con el talante “amable” del vehículo.

Ahora, su mirada es más “seria”, pero gana representatividad, pues desde el primer vistazo lo identificas como un Skoda. Los grupos ópticos, más cuadrados, encajan mejor con todo el diseño del modelo, robusto y musculoso, formado casi con módulos cúbicos, cajas que te dicen que en su interior vas a tener mucho espacio aprovechable. No te equivocas…

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1 Comentario

Pablo 29 Diciembre, 2014

Hola, en algunos aspectos discrepo. En primer lugar se habla de una rueda de repuesto de tamaño normal, y solo se puede montar (en opción) una en medida inferior a las exteriores, que parece que no montaba la unidad de pruebas (al menos la de las fotos). Por otro lado, a no ser que se monten los faros de xenón (por más de 1000 euros o recurriendo al acabado superior), creo que los actuales están mejor resueltos por disponer de doble parábola, y no de parábola simple. Por último creo que la suspensión está más enfocada a sujetar la carrocería que a ofrecer comodidad. Un saludo y felices fiestas!

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