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Prueba Skoda Scout 2.0 TDi 4×4 150 CV 2015

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14 de agosto, 2015

El Skoda Scout es una alternativa muy inteligente e interesante frente a la moda actual de los SUV. Es capaz de seguir a cualquier 4x4 por la mayoría de sus recorridos y, a cambio, es mucho más seguro en carretera, tiene un interior amplio y una buena relación precio/producto.

Siempre encuentro una alternativa mucho más razonable una berlina familiar algo elevada que los llamados SUV, una idea que el Skoda Scout 2.0 TDi 150 CV de la prueba de hoy me reafirma. Con una capacidad para rodar por pistas (que en el fondo es lo máximo a lo que aspiran la inmensa mayoría de los compradores de todocaminos) tan buena o incluso mejor que éstos y una seguridad activa a años luz gracias a su centro de gravedad más bajo, los modelos como el Scout, VW Alltrack o Subaru Outback resultan muy versátiles y cómodos para el día a día.

El problema es cómo acotar cuáles son los rivales del Scout. Si tenemos en cuenta su aspecto y el enfoque aventurero, podemos buscar rivales como el Mazda CX-5 o similares. Si nos ceñimos al concepto de berlina algo elevada, el abanico se cierra, pues el Scout es claramente más amplio que el Seat León X-Perience, por ejemplo, y por precio se aleja bastante del Volvo V60 Cross Country. En mi opinión, su principal rival está precisamente en su casa: el Skoda Octavia Combi con idéntica motorización y tracción total, pero de imagen menos audaz. ¿Merecen la pena los 2.000 euros de diferencia entre uno y otro?¿Qué me da el Scout a cambio de ese importe?. En mi opinión la única ventaja evidente a favor del Scout es su mayor altura, que hace más cómodo entrar y salir del coche, pero que se paga en la factura de combustible debido a su peor aerodinámica. Otro factor es la estética, pero eso es entrar en los subjetivo. Hay a quien le pueden gustar más o menos sus molduras en negro en los pasos de rueda o las falsas protecciones imitando aluminio en los paragolpes delantero y trasero. El Scout se posiciona un punto por encima en cuanto a nivel de equipamiento, de modo que la diferencia de precio al final no es tan abultada, ambos son excelentes alternativas, aunque creo que la mayoría le sacaríamos más partido a un consumo algo menor a diario que al hecho de tener un poco más de altura libre al suelo.

Nuestra valoración: 6,7

6

7

7

7

7

6

Destacable

  • Versatilidad.
  • Amplitud interior.
  • Relación precio/producto.

Mejorable

  • Color marrón del interior.
  • Sonoridad mecánica.
  • Anclajes del maletero.

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Skoda Scout TDi 150 CV 2015: como todo Skoda

Todos los modelos de Skoda tienen una imagen demasiado similar entre ellos.

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La imagen aventurera del Scout es, tal vez, la principal excusa para decidirse por él o por un Octavia Combi. No suelen gustarme las cosas (y menos aún las personas) que quieren aparentar lo que no son, por lo que las protecciones de plástico imitando aluminio en el faldón delantero y la parte baja del parachoques trasero no me agradan demasiado, pero no cabe duda de que contribuyen a diferenciar al Scout y le dan un aspecto más robusto.

Además de unos paragolpes específicos, las mayores diferencias las vamos a encontrar en la vista lateral, donde los pasos de rueda están enmarcados con unas protecciones de plástico negro que se prolongan por las taloneras y la parte baja de los parachoques. El efecto óptico que producen es que el coche parezca más alto de lo que en realidad es, además de proteger un poco esas zonas de salpicaduras y roces.

Las barras del techo y las llantas ponen la guinda a los cambios estéticos del Scout, que por lo demás es idéntico al Octavia Combi, con unas puertas enormes que dejan un buena acceso al interior y un portón trasero que da mucho servicio.

Los faros delanteros son bi-xenón y proporcionan muy buena luz, lo mismo que los pilotos traseros LED que son muy visibles y mejoran nuestra seguridad. Skoda se ha esmerado en detalles como darle un aspecto de cristal de Bohemia a las tulipas traseras, con reflectores que imitan el tallado artesanal del conocido vidrio.

Puedes ver toda la galería de fotos del Skoda Scout aquí.

Interior: Skoda Scout TDi 150 CV 2015: manda la amplitud

El interior del Scout es realmente espacioso y cómodo.

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Si algo destaca al abrir la puerta del Scout, es la enorme amplitud que se muestra ante nosotros. Tanto las plazas delanteras como las traseras tienen unas cotas de espacio de auténtico récord, lo mismo que el maletero, que, además de ser grande, tiene unas formas prácticamente cúbicas muy aprovechables. En el caso de necesitar más espacio, podemos convertir al Scout en una verdadera furgoneta abatiendo los respaldos traseros, que dejan un suelo plano.

La unidad de pruebas tiene un acabado interior en dos colores -negro y marrón tabaco- que no me convence. Si fuese un tono de marrón más claro, sería elegante, pero es tan oscuro que sólo se distingue del negro cuando le da el sol, no es una combinación que resulte llamativa ni con mucho estilo.

El mismo tono marrón lo encontramos en los asientos, cubiertos de cuero y piel vuelta (1.315 euros de opción). Son algo calurosos con estas temperaturas veraniegas, pero resultan muy cómodos, con una buena ergonomía y dureza, de modo que los kilómetros caen sin fatiga.

Un detalle que me gusta mucho más en Skoda que en sus primos del grupo VAG es que la iluminación de los mandos es verde en lugar de roja. Además de fatigar menos la vista y resultar más nítido, hace que destaquen más los distintos testigos de alerta naranjas y rojos.

El techo panorámico de la unidad de pruebas hace que el Scout parezca incluso más grande de lo que realmente es, además se puede abrir, a diferencia de otros que son fijos. La cortinilla que lo cubre para protegernos de la radiación solar tiene una buena calidad. La parte negativa es que, además de euros a la factura, añade kilos en la báscula, superando los 1.500 kg en la ficha técnica.

Los acabados son buenos en líneas generales, aunque los tiradores para abrir las puertas tienen un tacto algo frágil y están enmarcados en una moldura de aspecto extraño. Tiene un veteado que imita a la madera, pero es de color grafito, como si estuviese quemada. Esa moldura se extiende por la parte central del salpicadero y los brazos del volante y tampoco es muy acertada: negro, gris antracita y marrón… resulta una combinación un tanto heterogénea.

Puedes ver todas las fotos del interior del Skoda Scout aquí.

Motor: Skoda Scout TDi 150 CV 2015: algo ruidoso

El motor diésel resulta algo ruidoso.

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El motor que anima al Scout de esta prueba es ya un viejo conocido, el 2 litros turbo diésel de 150 CV con caja de cambios manual de 6 velocidades y sistema Haldex de tracción total con reparto variable. Se trata de un conjunto muy probado y es más agradable de utilizar que otros diésel de 150 CV que recurren a cilindradas menores (ahora ese rango de potencias se mueve en el entorno de los 1,6 litros de cubicaje). Este motor tiene más par natural y responde mejor en la parte baja que los más compactos, aunque se deja notar claramente en el habitáculo, tanto por sonoridad como por las vibraciones.

La caja de cambios tiene un buen tacto y unos desarrollos bien elegidos, acordes con las cifras de potencia y par de la mecánica. Gracias a ello se puede rodar a punta de gas con unos consumos ajustados o bien usar el cambio para hacer los adelantamientos más seguros. De todos modos, como es normal en la mayoría de los diésel, es más eficaz aprovechar el par en la zona de las 2.000 rpm que insistir más allá de las 3.800 revoluciones.

En cuanto al sistema de tracción total variable, me ha sorprendido por su buen comportamiento fuera del asfalto, con unas reacciones muy rápidas para salir del atolladero en el que nos hayamos metido, y eso que esta unidad no dispone de la opción de pack off road.

Puedes ver todos los datos técnicos del Skoda Scout aquí.

Comportamiento: Skoda Scout TDi 150 CV 2015: para todo uso

El Skoda Scout tiene un buen comportamiento dentro y fuera del asfalto.

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El Scout está en un interesante punto intermedio entre una berlina y un 4×4. Su altura libre al suelo es algo mayor, lo que eleva el centro de gravedad y penaliza ligeramente el comportamiento en carretera, pero mucho menos que en un SUV tradicional. Sobre el asfalto sus reacciones son mucho más seguras que en un SUV, especialmente en maniobras imprevistas como la esquiva o la frenada de emergencia. También fuera de lo negro tiene ventajas, como puedes ver en la galería de fotos, el Scout soporta unas inclinaciones laterales que en un 4×4 tradicional acabarían con el coche “patas arriba” con total seguridad, y todo ello sin que la diferencia real de altura libre al suelo sea tanta como pueda parecer, hay algunos todocamino en el mercado con la panza más cerca del barro que este Scout.

En ciudad tenemos una buena visibilidad del resto del tráfico y el Skoda se conduce dócilmente aprovechando el buen par motor. Su mayor altura es una clara ventaja a la hora de aparcar en batería contra la acera y trepar por algunos pasos de cebra que parecen el Mortirolo.

En autovía, se nota un mayor balanceo en curvas rápidas que en una berlina, pero siempre es menor que en modelos más altos. La unidad de pruebas monta neumáticos con llanta de 17 pulgadas y perfil 45 que absorben bien los pasos por las juntas de dilatación de los puentes, asfaltos cuarteados, etc.

Si nos perdemos por un puerto de montaña, las reacciones son nobles, con suficiente agilidad y dentro de lo normal en un coche familiar.

A la hora de buscarle las cosquillas en situaciones límite en la pista de pruebas, el Scout vuelve a confirmar el excelente trabajo llevado a cabo con la plataforma modular MQB, que en el caso de esta versión 4×4 equipa el eje trasero multibrazo.

La maniobra de esquiva no supone el menor problema, sin necesidad de intervención del ESP con el asfalto seco y suficiente precisión en la trayectoria. En la frenada de emergencia desde 100 km/h también obtiene buena nota, con unas distancias correctas y bastante aguante a la temperatura.

Fuera del asfalto el Scout se defiende francamente bien, incluso llegaremos a echar de menos una primera más corta para afrontar algunas dificultades que ni nos plantearíamos, pero con algo de maña saldremos adelante, sorprendente. Realmente muy pocos usuarios van a hacer un uso tan extremo del coche, ni tampoco de un SUV.

En definitiva, el Scout se desenvuelve muy bien todas las facetas del uso cotidiano, con una conducción muy predecible, segura y confortable.

Equipamiento: Skoda Scout TDi 150 CV 2015: bien pertrechado

El Skoda Scout tiene una buena relación precio/equipamiento.

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La dotación de esta unidad hace que el precio de partida de 30.680 euros ascienda hasta los 36.000 euros (faros bi-xenón con luz de curva, tapicería de cuero/Alcantara, navegador, sistema de aparcamiento automático, llantas de 17 pulgadas, pintura metalizada, soluciones simply clever para maletero…) un precio que, aunque no es económico, está muy bien respecto a sus competidores.

Dentro del equipamiento, el navegador se podría mejorar, sobre todo si tenemos en cuenta que cuesta más de 1.000 euros. Es muy lento y necesita varios segundos, que se hacen eternos, para cargar las direcciones, recalcular la ruta, etc.

Por contra, el sistema de aparcamiento automático tiene un buen funcionamiento, aunque la tecla que lo activa está un poco a desmano por delante de la palanca de cambios, parece estar más diseñada para que la active el copiloto que el conductor.

Si igualamos el equipamiento de algunos de sus rivales más directos, el Passat Alltrack, Subaru Outback o similares, el Scout es uno de los más rentables. Sólo el Seat León X-Perience tiene un precio más interesante, pero también es cierto que ofrece mucho menos espacio interior y empaque.

En definitiva, el Scout no tiene demasiados rivales directos y está muy bien posicionado entre ellos en cuanto a relación precio/producto/equipamiento.

Consumo: Skoda Scout TDi 150 CV 2015: peor que el Octavia

El Scout tiene unos buenos consumos, pero su peor aerodinámica y peso lo penalizan frente al Octavia.

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Los consumos homologados del Scout frente a su equivalente de tracción total el Octavia Combi suben bastante. Concretamente medio litro en el gasto medio (5,1 l/100 km frente a los 4,6 l/100 km del Combi), algo más el urbano (6,1 l/100 km en lugar de 5,5 l/100 km) y algo menos en carretera (4,6 l/100 km frente a 4,1 l/100 km). Eso sí, el consumo homologado en carretera es a velocidades inferiores a 120 km/h. Teniendo en cuenta que lo que más penaliza al Scout frente al Combi es la aerodinámica, la diferencia de consumo crecerá exponencialmente con la velocidad a partir de 100 km/h a favor del Octavia.

En cualquier caso, medio litro más de consumo (como mínimo) es como para pensarse si de verdad merece la pena tener un coche 3 cm más alto y de aspecto más aventurero.

A lo largo de la prueba, las cifras que he obtenido con el Scout son algo mayores, con un consumo real en uso urbano más cercano a los 7 l/100 km que a los 6,1 l/100 km homologados. En carretera, con velocidades entre 70 y 100 km/h es fácil ver medias de apenas 5 l/100 km, bastante cercanos a los homologados. Sin embargo, como era de esperar, en autopista y autovía, con el control de crucero clavado en los 120 km/h, la media sube hasta los 6,1 l/100 km, una buena cifra teniendo en cuenta el peso y tamaño del Scout.

Puedes ver todos los consumos y datos oficiales del Skoda Scout aquí.

Rivales

Vehículo

Skoda Scout 2.0TDI CR 4x4 110kW

Skoda Octavia Combi 2.0TDI CR Elegance 4x4 DSG

Subaru Outback 2.0TD Sport

Volvo V60 Cross Country D3 Momentum

Precio Desde
31.080 €
Desde
29.010 €
Desde
32.899 €
Desde
38.249 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 150 150 150 150
Aceleración 0-100 km/h (s) 9,1 8,7 9,7 9,1
Consumo Medio (l/100 km) 5,1 4,5 5,6 4,2
Emisiones CO2 (g/km) 125 124 145 111

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