Prueba: Renault Mégane 1.5 dCi 110 CV 2014

Prueba: Renault Mégane 1.5 dCi 110 CV 2014

Seis años sin cambios importantes pueden ser demasiados para competir en un mercado en el que los automóviles evolucionan a la carrera. Pero en Renault creen que la tercera generación de su Mégane todavía tiene mucho que ofrecer. ¿Continúa siendo una compra interesante?

Nuestra valoración: 7,3 Notable

6

8

7

7

7

9

Destacable

  • Autonomía.
  • Equilibrio general.
  • Precio.

Mejorable

  • Veteranía.
  • Plazas traseras justas.

Cuando uno se sube al Renault Mégane, comprende por qué este modelo no se ha bajado del Top 3 de ventas en nuestro país en los últimos cinco años y ha liderado en más de uno el ranking general de matriculaciones. El compacto francés representa el equilibrio en su máxima expresión, lo que unido a un precio competitivo le ha permitido mantenerse en esta posición privilegiada. Es como ese alumno que prefiere dejar de lado la matrícula de honor en una asignatura para aprobar con notable todas ellas.

Hace unos meses tuvimos la oportunidad de acudir a la presentación del Renault Mégane 2014 para conocer de cerca los cambios en este superventas, pero no hay demasiado que contar en este apartado. Desde Renault han preferido introducir ligerísimas modificaciones en un modelo en el que comienzan a notarse las huellas del paso del tiempo y guardarse lo mejor para la nueva generación, que no tardará demasiado en llegar.

La veteranía del Mégane le deja un paso por detrás de sus rivales más directos (Seat León, Ford Focus, Opel Astra…) en cuanto a tecnología y equipamiento. Aunque si eso no supone un gran problema en tu elección, a cambio cuentas con la ventaja de hacerte con un coche más que probado y con una factura final que ninguno de sus competidores puede igualar. Una unidad bastante equipada como la de esta prueba te puede salir por 18.850 euros, aplicando los 3.000 euros de descuento de la marca y el Plan PIVE.

Diseño Pocos cambios sobre lo conocido

El frontal del Mégane es ahora más "simpático".
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Es curioso como el miembro más apreciado de la familia Renault ha sido uno de los más tardíos en recibir la nueva seña de identidad de la marca, representada por un frontal muy característico en el que el rombo que preside la calandra gana relevancia. El paragolpes, las rejillas de aireación, los faros elípticos y las luces diurnas de LED también son de nueva factura. Este lifting facial contribuye a que el Mégane nos muestre ahora una cara más simpática, alejada de la seriedad anterior.

Un repaso general al exterior de este compacto nos sirve para comprobar que no se han producido más cambios estéticos y que su aspecto se mantiene inalterable respecto del presentado en 2008. Lo mismo sucede en el interior, aunque aquí es un problema menor, como veremos en el siguiente apartado.

Un punto destacable en la gama del Renault Mégane es la variedad de carrocerías disponibles (berlina, coupé, sport tourer y coupé-cabrio), algo que se agradece a la hora de plantearse su compra.

Interior Cómodo para cuatro pasajeros

No hay cambios en el habitáculo del Mégane 2014.
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Al acceder al habitáculo del nuevo Mégane vivimos una especie de déjà vu. Efectivamente, el interior de este modelo apenas ha sufrido variación alguna, pero ojo, esto no quiere decir que haya quedado desfasado y comprobamos cómo ha sabido conservarse bastante bien pese al paso de los años.

Por materiales, el compacto francés se sitúa en la parte media alta en comparación con sus rivales. Aunque solo emplea plásticos blandos en la zona superior del salpicadero, todo el conjunto goza de un ajuste destacable y en ningún momento se aprecian “grillos” al conducir por terrenos irregulares.

El gran velocímetro digital que preside el cuadro de instrumentos y que se combina con un cuentarrevoluciones analógico es un ejemplo de lo innecesario de efectuar cambios en el habitáculo del Mégane, que todavía mantiene este tipo de detalles vanguardistas. Un aspecto criticable aquí es el hecho de que la ergonomía no esté del todo lograda. Si bien el volante y el asiento del conductor cuentan con una regulación suficiente para encontrar la postura deseada, la forma saliente de la consola central puede resultar algo incómoda para la rodilla derecha de las personas más altas. Es probable que en el día a día también echemos en falta una situación algo más elevada de los mandos de la radio. Por otro lado, los asientos mullidos son muy cómodos para afrontar viajes largos y aunque la banqueta resulta algo plana, el respaldo sí que recoge el cuerpo de manera excelente.

Abandonamos las plazas delanteras para saber cómo se vive en la zona posterior del Renault Mégane. En este instante llama nuestra atención el escaso peso de las puertas, algo meritorio puesto que al cerrarlas ofrecen sensación de solidez. Sentado en los asientos traseros y con mi 1,80 m. de altura observo que el espacio disponible para las piernas y a la altura de los hombros y la cabeza no es de los mayores del segmento, pero tampoco resulta un problema para viajar sin agobios.

Nos queda revisar uno de los apartados más importantes para obtener una conclusión final del interior del Mégane: su maletero. Con 372 litros de capacidad y unas formas muy regulares no deberíamos tener excesivos problemas de carga. En ese caso, siempre existe la opción de abatir los asientos, aunque no podremos disponer de un suelo plano.

Antes de cerrar esta parte del análisis, una de cal y otra de arena para nuestro protagonista. Por un lado, el poder presumir frente a sus rivales de disponer de dos aprovechables guanteras bajo el suelo del conductor y copiloto y, por otro, el desacierto de no incluir bolsas en la parte trasera de los asientos delanteros.

Motor El 1.5 dCi, una gran elección

Los consumos reducidos, lo más destacable del 1.5 dCi.
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En su momento ya nos pusimos al volante de la mecánica de gasolina turboalimentada 1.2 TCe de 130 CV del nuevo Renault Mégane. En esta ocasión, el análisis se centra en la que se sitúa como el bloque más demandado por el público y el más recomendale por relación consumo/prestaciones: el diésel 1.5 dCi de 110 CV.

Este motor se muestra bastante silencioso en marcha y en una conducción tranquila es complicado percibir su trabajo. Es curioso como, pese a tratarse de una mecánica turbo, el mayor empuje no se produce hasta cercanas las 2.000 rpm. Esto obliga a tener que jugar con el cambio si necesitamos recuperar velocidad de forma apresurada en un momento determinado. No obstante, los 10,8 segundos que este Mégane tarda en alcanzar los 100 km/h y la velocidad punta de 190 km/h son prestaciones suficientes para afrontar cualquier situación sin demasiados problemas.

Todavía no es extraño ver otros modelos de similar potencia emplear una caja de cambios de cinco velocidades. El compacto de la marca del rombo cuenta con seis marchas, una ventaja a la hora de viajar a altas velocidades con la mecánica más desahogada y reducir consumos.

Comportamiento Más comodidad que eficacia

El chasis está enfocado a la comodidad.
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Aquí es donde vuelve a relucir el equilibrio al que hacíamos referencia al comienzo de esta prueba. El Mégane está diseñado para ofrecer una gran comodidad en marcha sin que ello suponga un problema a la hora de afrontar, por ejemplo, un tramo revirado. Lo podríamos definir como un coche sencillo y agradable de conducir.

Atrás queda el tacto impreciso y excesivamente blando de la dirección eléctrica de la anterior generación, tan criticado por muchos. Ahora, aunque continúa siendo suave, ha ganado en precisión y transmite mejor lo que sucede en el asfalto. El tamaño razonable de las llantas de 16″, único disponible en el acabado GT Style, favorece el enfoque cómodo mencionado.

Igualmente resulta agradable manejar el cambio de seis velocidades, con unos recorridos bien marcados en las cuatro primeras marchas, aunque al introducir quinta y sexta se percibe un tacto algo más “gomoso” y menos acertado.

Equipamiento Sin muchas opciones tecnológicas

Echamos en falta la posibilidad de incluir xenón.
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Es a la hora de configurar el Renault Mégane cuando somos conscientes de la veteranía de este coche. Entre sus opciones no encontramos algunos de los elementos tecnológicos y de seguridad que sí pueden incorporar rivales más modernos, por lo que éstas resultan algo limitadas. Aquí podemos mencionar el detector de ángulo muerto, el control de crucero adaptativo, la alerta por cambio involuntario de carril o, por ejemplo, los faros de xenón.

La mecánica diésel 1.5 dCi 110 no está asociada al acabado más básico de la gama (Life), así que no hay otra opción que plantearse la compra desde la versión intermedia (GT Style), que por otro lado se muestra como la más lógica. Así, contamos de serie con luces diurnas de LED, climatizador bizona, luces y limpiaparabrisas automáticos, llantas de 16″, radio CD con mp3, Bluetooth, control y regulador de velocidad, control de aparcamiento trasero, etc. En nuestro caso se añadían los paquetes R-Link (pantalla táctil de 7″, navegador TomTom y reconocimiento por voz) y City (tarjeta de arranque manos libres, freno de mano por botón y asistente de ayuda en pendiente).

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • Radar de proximidad trasero
  • ABS con asistencia a la frenada de emergencia (SAFE)
  • Sistema de fijación Isofix en las plazas laterales traseras
  • ESP
  • Airbags frontales, laterales delanteros y de cortina
  • Control dinámico estabilidad (ESP) función antipatinaje (ASR) y control de subviraje (CSV)
  • Luces de día LED

Confort

Equipamiento de Serie

  • Elevalunas eléctricos delanteros
  • Dirección asistida variable eléctrica
  • Volante regulable altura y profundidad
  • Regulador y limitador de velocidad
  • Regulación lumbar del asiento del conductor
  • Banqueta trasera abatible 1/3:2/3
  • Retrovisores exteriores abatibles eléctricamente
  • Tapicería Java en carbón
  • Volante cuero
  • Llantas aluminio 16´´
  • Kit reparación neumáticos
  • Climatización automática bi-zona
  • Asiento conductor regulable en altura
  • Retrovisor exterior regulable eléctrico antiescarcha
  • Elevalunas eléctricos traseros
  • Tarjeta Renault con mando a distancia y cierre centralizado de las puertas
  • Sensor de lluvia y luminosidad

Equipamiento Opcional

  • 479.99 €Pintura metalizada
  • 675 €Pintura metalizada especial
  • 99.99 €Rueda de repuesto normal
  • 250 €Cristales sobretintados (traseros/custodia/trasera)

Multimedia y Audio

Equipamiento Opcional

  • 200 €Freno de parking asistido
  • 800 €Pack Navegación Multimedia R-Link
  • 500 €Pack Navegación Tom Tom
  • 800 €Pack Multimedia R-Link
  • 450 €Pack City

Consumo El gasto de carburante no es un problema

4,8 l/100 km, nuestra media durante la prueba del Mégane.
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Nuestra sensación inicial de que esta es la mecánica más idónea dentro de la gama del Mégane se refuerza al observar sus consumos en el día a día. Sin poner demasiado empeño en realizar una conducción eficente, es sencillo moverse en el entorno urbano sin superar los 6 l/100 km. Ya si salimos a autovía o carreteras secundarias el ordenador de a bordo nos dará una alegría con cifras cercanas a los 4 l/100 km. Un recorrido mixto durante nuestra prueba sirvió para dejar la media de gasto de carburante en unos meritorios 4,8 l/100 km.

Pero si eres de los que no presta demasiada atención a los consumos homologados y las cifras reales hay otro dato más objetivo que da cuenta de las virtudes del Mégane dCi 110 en este apartado. Su depósito de combustible tiene una capacidad de 60 litros, algo más propio de berlinas de tamaño medio que de compactos como este modelo. Esto hace que ofrezca autonomías superiores a los 1.300 kilómetros. De esta manera, la combinación motor/prestaciones/consumo de este Mégane se muestra quizá como el argumento más sólido para decantarse por su compra.

Como curiosidad, el pack R-Link (800 euros) añade una función destinada a analizar nuestro comportamiento al volante e indicarnos lo eficientes que somos en la conducción. Nos concede puntos en aspectos como la aceleración, el cambio de marcha o la anticipación y valora con una nota final nuestra actitud, además de ofrecernos consejos para conducir de una forma más ecológica.

Rivales

Mégane 1.5dCi GT Style

Desde
22.630 €

Diesel

Manual
marchas

Astra 1.7CDTi Excellence

Desde
23.375 €

Diesel

Manual
6 marchas

110

12,2

4,3

119

308 1.6e-HDI Active

Desde
22.700 €

Diesel

Manual
6 marchas

115

10,9

3,7

95

i30 1.6CRDi GLS Tecno

Desde
21.090 €

Diesel

Manual
6 marchas

110

12,3

4,1

109

Focus 1.6TDCi Titanium 115

Desde
22.450 €

Diesel

Manual
6 marchas

115

10,9

4,5

117

León 1.6TDI CR S&S Style 105

Desde
22.420 €

Diesel

Manual
5 marchas

105

10,7

3,8

99

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Fer 10 diciembre, 2014

A falta de hacer una prueba y que el coche me convenza. Me han dado precio de un Megane dci 1.5 95cv Limited con pive y financiando de 13.000€. Un precio muy bueno con respecto a competidores de igual potencia equipamiento. Una de las cosas que mas miro es la suspensión que sea cómoda y que sea silencioso, espero que lo sea a velocidades de 120/130 km/h.

francisco 11 diciembre, 2014

Hola. Donde es ese precio ? me interesa… Saludos

Luis 19 diciembre, 2014

A mi me han dado exactamente ese precio en Avilés.

juanlu 6 marzo, 2015

Fer, donde te han dado ese precio?!?!?!?!?!?!

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