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Prueba Renault Grand Scénic 7 plazas diésel 2017

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19 de septiembre, 2017

Tras haber probado el modelo de 5 plazas, le llega el turno al Renault Grand Scénic de 7 plazas con el motor diésel 1.6 dCi de 130 CV y cambio manual. Entre sus virtudes destaca su versatilidad y el bajo consumo, pero sus rivales son duros. Vamos a ver cómo se defiende el heredero del modelo que creó esta categoría.

Renault prácticamente inventó la categoría en la que milita el nuevo Renault Grand Scénic, aunque, con el paso de los años,  los monovolúmenes compactos han ido creciendo tanto que, de los poco más de 4 metros de largo del primer Scénic (aunque aquél era de 5 plazas), estamos en los 4,63 m, lo mismo que el Espace de la generación pasada y a sólo 12 cm del actual.

Tal y como ya pudimos comprobar en la prueba del Renault Scénic 5 plazas, haber sido el primero tiene sus ventajas y queda claro que la marca francesa tiene un “savoir faire” (saber hacer) que los posiciona un punto por delante de sus rivales en cuanto a soluciones prácticas para un coche que tiene que estar repleto de ellas.

Tras una semana de pruebas, me ha encantado su versatilidad, sus buenos consumos (aunque no alcance las cifras homologadas) y su estética. En el debe están algunos detalles de acabado y una rumorosidad que hace que pierda puntos en el confort de marcha. El motor diésel de 130 CV es una motorización muy recomendable para este modelo, que puede llegar a tener que mover 2.500 kg con 7 pasajeros y su equipaje.

Nuestra valoración: 7,2

Diseño 8

Motor 7

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Versatilidad
  • Amplitud interior
  • Diseño

Mejorable

  • Grillos interiores
  • Ruidos aerodinámicos
  • Acceso a tercera fila

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Con un toque Avantime

El diseño del 7 plazas es muy elegante.

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Van den Aacker ha vuelto a acertar con las líneas del nuevo Grand Scénic y ha creado un coche que resulta atractivo y llama la atención pese a que los monovolúmenes están muy condicionados en cuanto a diseño. Tal vez sea ése precisamente (su anodino aspecto) el que más haya hecho que el mercado cada vez se decante más por los SUV, que atraen a a clientes a los que. más que un 4×4, lo que les convendría es, precisamente, un monovolumen.

Desde algunos ángulos, este coche me recuerda a un incomprendido de la historia del automóvil, el Renault Avantime, que tenía unas dimensiones muy similares a este Grand Scénic, especialmente en el frontal y en la vista 3/4 trasera.

Frente al modelo de 5 plazas, éste de siete crece algo más de 20 cm, que se reparten entre la distancia entre ejes (se aprecia claramente el mayor tamaño de la puerta que da acceso a las plazas traseras) y el voladizo. Este tamaño extra está muy bien aprovechado y el Grand Scénic supera a su hermano pequeño claramente en amplitud interior. No sólo es recomendable si necesitas un coche de 7 plazas, también por su enorme maletero.

En el frontal no hay diferencias entre ambos modelos, pero sí las hay en la parte trasera, con unos grupos ópticos diferentes que hace que rápidamente sepamos si se trata de uno u otro.

En la vista lateral, la mirada se nos irá a las enormes llantas de 20 pulgadas, que tienen un llamativo diseño y son fáciles de limpiar, pero ese relieve con piezas en forma de diamantes y de color oscuro es un postizo de plástico tras el cual se acumula mucha suciedad del polvillo de los frenos y son fáciles de romper si nos arrimamos a los bordillos.

Estas llantas montan unos neumáticos con una medida exclusiva para Renault. Son estrechos para mejorar la aerodinámica, reducir los consumos y mejorar el comportamiento. Lo normal es que con llantas de este diámetro vayan neumáticos muy anchos que no encajan con un coche familiar y que reducen el confort de marcha. Renault ha encargado éstos con sólo 195 mm de ancho y el resultado dinámico es muy bueno, pero añade un par de problemas: por un lado, tenemos que un neumático que se va a fabricar en series cortas es caro. Esto dicen desde la marca que está arreglado porque han llegado a un acuerdo con los fabricantes de neumáticos para que no se disparen los precios de estas ruedas. El segundo es que, por su rareza, no lo tendrán en cualquier tienda… lo cual es un problema si, por ejemplo, en un viaje reventamos una rueda.

En cuanto a los acabados, en general son buenos, no hay demasiados desajustes y es destacable lo bien hecho que está el remate en la unión entre los dos colores de la carrocería en el caso de esta unidad bicolor, que, además, tiene un acabado de pintura excelente.

Los faros delanteros son full led y proporcionan una buena iluminación. Este nivel de acabado equipa el asistente de luz de carretera que funciona bastante bien, aunque falla en lo mismo que todos: con los camiones y sus luces de gálibo y en las curvas a derechas, en las cuales tarda en detectar al tráfico que circula en sentido contrario.

Interior: Soluciones prácticas

El interior es amplio y, sobre todo, muy práctico.

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La gran ventaja de esta versión de 7 plazas frente a la de 5 es su mayor espacio interior. Los dos asientos suplementarios tienen un acceso algo incómodo y su tamaño hace que sólo sean utilizables por gente menuda. El problema no es tanto por la distancia entre ambas filas sino por el poco espacio que hay para los pies y lo baja que queda la banqueta respecto al suelo del coche.

Al margen de poder utilizar estas dos plazas suplementarias, el Grand Scénic es más amplio que el de 5 plazas y el acceso a las traseras es algo más cómodo por el mayor tamaño de las puertas, un detalle importante, sobre todo si tienes niños pequeños a los que coger en brazos tanto para sentarlos en la silla infantil como para bajarlos del coche.

Si no necesitamos utilizar las plazas extra, también tendremos una enorme ventaja en el Grand Scénic y es que su maletero es enorme y puede convertirse en un furgón de mudanzas abatiendo los respaldos de 6 de sus 7 plazas (sí, el del copiloto también puede abatir su respaldo, como puedes ver en la galería fotográfica). Además, en este nivel de acabado el abatimiento de los asientos se hace pulsando un botón desde el propio maletero: facilísimo.

Las banquetas de los asientos traseros se pueden regular longitudinalmente. Aquí encontraremos un paso atrás respecto a generaciones anteriores en las que las 3 plazas de la segunda fila eran individuales. En el modelo actual son dos asientos, el izquierdo con dos plazas unidas y el derecho individual. Si fuesen 3 plazas individuales, se podría, por ejemplo, avanzar ligeramente la central para que no coincidan los 3 hombros de los pasajeros traseros en el mismo lugar, de modo que se viaja más cómodo que hombro contra hombro. Con la actual configuración 60/40 esto no es posible.

Las plazas de la fila central son cómodas y espaciosas. Con este acabado se dispone de unas mesillas plegables en los respaldos delanteros que no restan espacio para las piernas y están bien resueltas, aunque la goma que tienen para sujetar algunas cosas puede convertirse en una máquina de tortura si detrás a nuestro hijo se le ocurre convertirlas en un “tirachinas” improvisado.

Por lo demás, el Grand Scénic es idéntico a su hermano pequeño de 5 plazas. Encontraremos cosas muy prácticas, como las cuatro gavetas con tapa que hay en el suelo de las plazas delanteras y traseras (ver galería de fotos), el cajón en la consola central trasera, el enorme cofre bajo el reposabrazos o la guantera con forma de cajón (que no está disponible en los mercados con el volante a la derecha, supongo que por costes).

Lo que no me ha gustado tanto es la consola central desplazable. Está bien resuelto su bloqueo, no hace ruido ni se mueve como en otras generaciones y rivales, pero, cuando la llevamos completamente hacia delante, nos quedamos sin acceso a la toma de corriente de tipo mechero ni a los posavasos.

Las plazas delanteras son cómodas y la postura de conducción es agradable y fácil de configurar gracias a la multitud de reglajes disponibles. La nota negativa en el interior de este Grand Scénic está en el ruido. Hay dos fuentes principales de ruidos en este coche: la mecánica y la aerodinámica.

El motor no es muy ruidoso, de hecho apenas sobrepasa los 76 dB a 120 km/h, pero su sonoridad es molesta porque tiene una resonancia cuando circulamos a esa velocidad y acaba fatigando un poco. Si a ese sonido de la mecánica le sumamos un silbido aerodinámico (creo que proviene de los retrovisores, aunque no lo puedo confirmar), el resultado es que el confort acústico es claramente mejorable.

Motor: Diésel en declive

El motor diésel destaca por sus buenos consumos.

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Renault ha mejorado mucho la respuesta de este 1.6 dCi de 130 CV. En versiones anteriores era un motor con una respuesta un poco explosiva. Pisabas el acelerador y hasta las 2.000 rpm era un poco soso y, de repente, a partir de ese régimen, venía toda la caballería de golpe. Ahora la respuesta en baja es más contundente y no se nota tan brusca esa mayor llegada de par a medio régimen.

También se han reducido algo sus consumos, todo ello a base de afinar al máximo la gestión del motor, pues apenas hay diferencias mecánicas reales con respecto a versiones anteriores.

El cambio de 6 marchas manual tiene unos desarrollos muy bien elegidos para esta mecánica, con una sexta en la que es posible coronar puertos manteniendo los 120 km/h aunque llevemos el coche cargado. Lo que no me ha gustado es el tacto del selector. Sus recorridos son correctos, pero las inserciones de las marchas son poco precisas y, además, se nota mucho en la mano el enclavamiento de las distintas marchas, incluso se oye claramente el ruido si bajamos la ventanilla.

El conjunto mecánico resulta agradable y destaca por su poco ruido (aunque el poco que llega al habitáculo es algo molesto por su sonoridad) y la casi total ausencia de vibraciones, detalles importantes en un coche destinado a llevar a la familia de viaje con seguridad y confort.

Personalmente me parece la opción mecánica más recomendable para el Grand Scénic (también la automática EDC con esta misma potencia). Con menos de 130 CV vamos a ir algo justos en un coche capaz de llegar a los 2.500 kg si sacamos partido de sus 7 plazas y con una enorme superficie frontal. Con más potencia iremos sobrados, pero los consumos pueden ser algo mayores. Con esta versión no echaremos en falta caballos y el gasto se queda en unas cifras muy razonables, como analizaremos en el último apartado de esta prueba.

Las versiones de gasolina son más recomendables si vamos a hacer un uso intensivo del coche en ciudad, pero, si va a ser nuestro coche de viajes, mejor este diésel, con una respuesta agradable y unas prestaciones más que convincentes.

Comportamiento: Para todos los públicos

Este Scénic se sujeta mejor de lo que uno espera.

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El Scénic de 7 plazas sorprende con un comportamiento más ágil y una conducción más agradable de lo que uno espera de él. Aunque su misión principal es ser cómodo -y lo logra-, no va mal en zonas viradas y sus reacciones son nobles y sanas en todo momento.

Lo que más impone al sentarnos a sus mandos es que lo percibimos como un coche muy voluminoso, especialmente en cuanto a anchura se refiere. Por suerte, la dirección es rápida y su radio de giro, bastante ajustado, de modo que en ciudad no es demasiado engorroso callejear con el Grand Scénic y, aunque el asistente de aparcamiento es bueno, sus dimensiones (con más de 4,6 m de largo y casi 2 m de ancho entre retrovisores) son las que son, así que aparcarlo no es fácil.

En tráfico urbano el start & stop no es de los mejores debido a que es algo lento de respuesta a la hora de poner en marcha de nuevo el motor. La visibilidad es buena gracias a una postura de conducción elevada y la gran superficie acristalada. Además, los sensores de aparcamiento controlan todo el perímetro del coche y nos alertarán de cualquier “bolardo invisible” que esté demasiado cerca.

En autovía resulta muy cómodo (salvo por la citada sonoridad) y en curvas rápidas se nota un mayor aplomo que en la versión de 5 plazas, ventajas de contar con una mayor distancia entre ejes. La amortiguación trabaja muy bien y la trayectoria del Grand Scénic no se ve muy alterada cuando pasamos por badenes o juntas de dilatación en pleno apoyo. También me ha sorprendido positivamente que, pese a la enorme superficie de los costados de este coche, el viento lateral no le afecta demasiado.

En zonas viradas, llama la atención su agilidad, y eso que esta unidad no cuenta con el sistema de dirección en las 4 ruedas 4Control de Renault. Está pensado para ser claramente subvirador (prefiere tardar en entrar en la curva a que el eje trasero se desmadre), pero no es demasiado exagerada esta tendencia y, jugando un poco con los pies, podemos variar el reparto de masas y hacerle “entrar en razón”. Parte de esta agilidad viene porque las ruedas no son demasiado anchas y forman un conjunto equilibrado con la amortiguación.

En el circuito de pruebas, la maniobra de esquiva a 80 km/h la hace bien, pero con el control de estabilidad trabajando desde el primer golpe de volante. La altura del coche pasa factura y la amortiguación con un tarado más bien blando hace que tenga unos tiempos de espera algo largos y, como en esta maniobra no le damos tiempo a asentarse, se descoloca un poco, momento en el que el ESP asume el mando. De todos modos, nos mantiene bien en la trayectoria y en todo momento tenemos una reconfortante sensación de seguridad y control.

La frenada de emergencia también la realiza en unas buenas distancias, pero se alargan claramente tras un par de intentos. El peso es el que es y a los discos les cuesta disipar todo ese calor.

Como conclusión, el Grand Scénic tiene una conducción muy agradable y en la que el mayor tamaño frente al de 5 plazas sólo es un problema para encontrar hueco donde aparcarlo, pero va muy bien en carretera, es cómodo, seguro y fácil de conducir en todo momento.

Equipamiento: Los rivales son muy fuertes

La pintura en dos tonos resulta muy elegante.

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Esta unidad, con el acabado exclusivo Edition One, viene francamente bien equipada y con un precio muy razonable si tenemos en cuenta todo lo que trae: control de crucero adaptativo, asientos abatibles eléctricamente, faros full led con asistente de luz de carretera, alerta de colisión, sensor de ángulo muerto, asistente avanzado de aparcamiento, alerta de pérdida de carril y de fatiga, head up display… no echaremos absolutamente nada de menos.

Entre las peculiaridades de Renault está el sistema Multi Sense, que modifica la respuesta del motor, climatizador, chasis, formato de la instrumentación y color de la luz ambiental para adaptarse a nuestros gustos en ese momento (Sport, Comfort, Eco, Neutral, Personal…). La verdad es que la iluminación interior es excelente y hace que sea muy acogedor en los viajes nocturnos. Además, cuenta con luces de lectura y cortesía en todas las plazas, incluidas las de la tercera fila, un buen detalle.

El control de crucero adaptativo no me ha gustado mucho y da varias falsas alarmas en la típica situación en la que vas rebasando a un camión que circula por el carril derecho y, en una curva a izquierdas, el radar delantero interpreta que está en nuestro carril y nos da un frenazo cuando en realidad tenemos vía libre. Al final, para evitar estos sustos, resulta más cómodo activar el limitador a 120 km/h y pisar el acelerador (sin llegar al fondo, que entonces nos salta el límite) para mantener un crucero constante cuando hay tráfico. No me gusta la ubicación de la tecla para activar el cruise/limitador, poco visible junto a la del freno de estacionamiento, tapada por la palanca de cambios.

La pantalla del sistema multimedia es grande y su calidad, correcta. Echo de menos que las teclas no tengan relieve y se puedan identificar al tacto para subir y bajar el volumen (hay mandos en el volante, pero el copiloto lo hace desde la consola central), ir al menú, etc. También echo de menos mandos de acceso directo al control de la climatización (encender y apagar el compresor del aire acondicionado, la distribución del aire…). Tener que entrar en el menú de la pantalla táctil es engorroso y distrae más tiempo del necesario nuestra atención.

El sistema de audio es bueno y, en cuanto a conectividad, no hay reproche posible, aunque no tiene WiFi, de modo que tendremos que amordazar al impertinente hijo del vecino cuando nos lo vaya a preguntar.

Un detalle a destacar lo encontramos en el asistente avanzado de aparcamiento. Funciona muy bien, es fácil y, además, permite hacer la maniobra en hilera y en batería, tanto si ésta es perpendicular como si es oblicua.

En definitiva, esta versión Edition One destaca frente a sus rivales con una relación precio/equipamiento muy positiva.

Consumo: Buen compañero de viajes

Los consumos de este Scénic hacen que sea un buen compañero de viajes.

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Aunque una vez más no se cumplen los valores homologados, no podemos decir que los consumos reales de este Grand Scénic sean malos; al contrario, son muy buenos.

Que un coche que roza las 2 toneladas en orden de marcha baje de los 7 l/100 km en ciudad es todo un logro, aunque los 6,8 l/100 km estén muy lejos de los 5 l/100 km homologados.

En carretera sí podremos ver los 4 l/100 km oficiales, aunque en condiciones normales lo razonable es que nos movamos en el entorno de los 4,5- 5 l/100 km, dependiendo del tráfico y el número de pasajeros que llevemos (el peso máximo autorizado es de casi 2.400 kg).

En autopista, con el control de crucero fijado en 120 km/h, el consumo medio sube hasta los 6,4 l/100 km, algo razonable en un coche con una superficie frontal tan grande, que hace que la aerodinámica sea un factor decisivo para los consumos.

Con estos valores y un depósito de 53 litros de capacidad, la autonomía del Renault Grand Scénic 1.6 dCi supera con facilidad los 700 km.

Rivales: Rivales del Renault Scénic 7 plazas 2017

Vehículo

Renault Grand Scénic 1.6dCi Edition One 96kW

Citroen C4 Grand Picasso 2.0BlueHDI S&S Shine 150

Fiat 500L Wagon 1.6Mjt II S&S Lounge

Ford Grand C-Max 1.5TDCi Titanium PS 120

Precio Desde
31.693 €
Desde
32.150 €
Desde
23.800 €
Desde
27.875 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 130 150 120 120
Aceleración 0-100 km/h (s) - 9,8 11,2 13,4
Consumo Medio (l/100 km) 4,6 4,1 4,2 4,4
Emisiones CO2 (g/km) 119 106 112 129

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Comentarios

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  • Bianca

    No pone ningun precio, me interesaria cuanto cuesta. Gracias

    • Rubén Fidalgo

      Hola Bianca, no incluimos precios en las pruebas porque éstos pueden variar en el tiempo. En la web de Renault España tienes un configurador que te permitirá obtener un precio de venta al público. Aparte de ese precio, luego están las ofertas que hacen en cada concesionario y las campañas de promoción que pueda haber en cada momento. UN saludo.

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