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Prueba Peugeot 508 SW gasolina 180 CV 2019: ¿el más bonito?

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22 de octubre, 2019

Después de una semana de convivencia con este Peugeot 508 SW nos queda claro que es una lástima que la moda SUV esté impidiendo que mucha gente disfrute de las bondades de este tipo de vehículos familiares, cómodos, de conducción agradable y tan versátiles en realidad como los SUV, pero con mejores consumos.

Peugeot no tira la toalla pese a que el mercado de las berlinas está en plena caída frente al auge de los SUV y deja claro con productos como el Peugeot 508 SW que el diseño y el estilo pueden ser buenas bazas para convencer al cliente. Desde luego, el Peugeot 508 SW GT Line que hemos podido probar es un ejemplo de que un coche familiar puede emocionar y llamar la atención.

Confieso que soy de esos españoles raros con gustos más parecidos a los de los demás europeos, que suelen preferir las versiones SW (en España se siguen vendiendo muy pocos familiares frente a las berlinas, mientras que en el resto de Europa la cosa está más igualada o incluso se venden más SW, como sucede en Suiza), pero durante la semana de pruebas de éste es una de las veces que más he oído «qué bonito es el coche que tienes esta semana«.

Con el motor de gasolina de 180 CV y el cambio EAT8 automático de 8 marchas, me ha dejado clara otra cosa importante: las berlinas son mucho más eficaces que los SUV y sus consumos son claramente más razonables. Durante estos días, la media de consumo ha sido de 6,6 l/100 km, una cifra inalcanzable para un 3008 o 5008 con esta mecánica.

¿Es mejor el 508 SW que sus rivales?

He elegido tres modelos muy diferentes para compararlos con el 508 SW, cada uno de ellos con sus puntos positivos y negativos y todos de potencias similares. Frente al Ford Mondeo, el 508 gana la batalla gracias a un diseño más atractivo y a una mecánica más eficaz con unos menores consumos, pero el Mondeo barre en cuanto valoramos el espacio interior, sobre todo en las plazas traseras y el maletero.

Frente al Subaru Outback, el Peugeot tiene un mayor agrado de conducción y un diseño más atractivo, además de unas mejores prestaciones (especialmente en materia de recuperaciones y adelantamientos). También es menos tragón, pero el poder utilizar GLP como combustible a un precio muy inferior, hace que el coste por kilómetro del Subaru sea algo mejor. Por otro lado, el Subaru es también más espacioso y no podemos dejar de lado la mayor versatilidad que ofrece su tracción total y su carrocería ligeramente elevada que, además de permitir escapadas campestres o ir a la nieve, hace más cómodo entrar y salir del coche.

El tercer enemigo elegido es el Mazda6 Wagon. Frente a él, el Peugeot gana en consumos y en un uso más cómodo en ciudad gracias a sus dimensiones más compactas. A nivel de confort ambos están muy parejos, lo mismo que en diseño. Donde gana el Mazda es en el espacio para las plazas traseras y en la calidad aparente y de acabados del interior, que cuenta con unos materiales de mejor aspecto.

Nuestra valoración: 7,5

Diseño 9

Motor 7

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Diseño atractivo
  • Versatilidad
  • Prestaciones/consumos

Mejorable

  • Acceso a plazas traseras
  • Volante demasiado pequeño
  • Demasiado plástico negro piano

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Un familiar sport

El diseño del 508 SW es todo un acierto y resulta elegante y muy deportivo.

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Una vez más me encuentro con una silueta familiar que me seduce mucho más que la de la berlina de la que deriva. No cabe duda de que el estilo y el diseño han sido pilares fundamentales a la hora de crear el Peugeot 508 SW.

La verdad es que los diseñadores responsables lo han bordado y han creado uno de los SW más atractivos del mercado. Personalmente me recuerda a otro SW muy seductor, especialmente en la vista lateral, muy similar a la del Alfa Romeo 156 SW.

Por desgracia, esa estilizada silueta tiene un inconveniente y es que el acceso a las plazas traseras no es mucho mejor que el de la berlina, y es fácil dar con la cabeza en el marco superior cuando nos metemos atrás. Eso sí, una vez dentro el espacio sobra.

El frontal es idéntico al de la berlina, lo mismo que la puerta delantera. Los cambios aparecen a partir del pilar central, donde el techo conserva la caída, aunque menos pronunciada, y se añade un cristal trasero y una zaga más vertical que permite sacar más partido del espacio trasero.

Los marcados pasos de rueda, la forma alargada de los pilotos traseros (full led) y las salidas de escape en los extremos inferiores de la parte baja trasera hacen que el 508 parezca mucho más ancho y pegado al asfalto. El acabado GT Line le sienta de maravilla y hace que este familiar consiga un seductor aspecto deportivo.

El color negro sin ningún cromado que destaque la silueta del 508 SW le da un aspecto muy llamativo, aunque es una pesadilla mantenerlo limpio y brillante. Además, enmascara un detalle que con otros colores de carrocería destaca más: la franja negra en la que se disimulan los pilotos traseros.

Los acabados son buenos y el Peugeot 508 SW da la sensación de ser un coche de primer nivel cuando lo tienes al lado. Su llamativa iluminación delantera con esos «dientes de sable» que hacen de luz de marcha diurna y de indicadores de dirección, ponen el punto futurista al 508, que llama mucho la atención de la gente que se cruza con él.

Ya que hablamos de la iluminación, los faros full led con asistente de luz de carretera proporcionan una buena iluminación, con una huella de luz muy homogénea y buen alcance. El asistente de luz de carretera, en cambio, no es muy preciso a la hora de detectar el tráfico que tenemos por delante para bajar de largas a cruce.

Interior: i-Cockpit de tercera generación

El interior es acogedor, pero el acceso a las plazas traseras es mejorable.

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En el interior del 508 SW no hay muchas diferencias respecto a la berlina. El espacio es prácticamente el mismo, al igual que la configuración de los asientos. El anterior 508 que pude probar era un GT berlina con las molduras interiores imitando el veteado de la madera. Aquí lo que hay es el incómodo plástico «negro piano», una moda que no termina de convencerme porque:

  • Es imposible mantener las molduras sin huellas dactilares
  • Se ve cada mota de polvo
  • Se raya fácilmente con el uso y se afea su aspecto
  • Produce incómodos destellos y deslumbramientos cuando la luz entra por los cristales

Lo que sí que me ha gustado es comprobar que se han mejorado algunos detalles de acabado y ajuste, sobre todo en lo que se refiere a la tapa de lo que sería el cenicero. En el anterior 508 probado (puedes verlo en nuestra vídeo prueba del Peugeot 508) éste no cerraba bien y quedaba mal cerrado.

Las plazas delanteras son muy confortables y la postura de conducción ideal la consigues gracias a la multitud de reglajes del asiento y columna de dirección. La instrumentación es clara y muy legible, pero el volante resulta demasiado pequeño si eres un tipo grande, porque te obliga a llevar las manos mucho más cerradas respecto a los hombros.

El espacio en las plazas posteriores es bueno para las piernas, no tanto en anchura, donde tres adultos no caben y tres sillas infantiles tampoco, salvo que una de ellas sea especialmente compacta.

La gran ventaja de esta carrocería está en el maletero, que ofrece algo más de espacio, es más fácil de cargar (aunque en la berlina también tenemos un amplio portón) y cuenta con más accesorios para llevar la carga, como la red separadora tras los respaldos traseros.

Las formas del maletero son muy regulares y cúbicas, de modo que podemos aprovechar muy bien todo el espacio disponible.

El SW es más práctico que la berlina y lo consigue sin perder ni un ápice de estilo, es más, incluso resulta ligeramente más deportivo estéticamente.

Motor: 180 CV muy fáciles

El motor Pure Tech de 180 CV de gasolina tiene un buen nivel de prestaciones y un tacto muy agradable.

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Esta unidad equipa el motor de la familia Pure Tech de PSA con un bloque de 4 cilindros en línea de 1,6 litros de cilindrada que, con esta configuración, alcanza los 180 CV con un par casi constante de 250 Nm gracias al trabajo del turbo.

No hay nada especialmente llamativo en esta mecánica. Tiene un tacto muy agradable y tal vez lo más destacable sea su silencio de funcionamiento, hasta el punto de que sea difícil saber si está encendido o no cuando estamos parados al ralentí. Gracias a la entrega de par constante, su uso es muy agradecido.

Está casado con un cambio de 8 marchas automático tradicional, con convertidor de par y desarrollado por le mayor fabricante de cajas automáticas del mundo, el japonés Aisin. Para mejorar el rendimiento y reducir el consumo, el convertidor de par se bloquea para eliminar las pérdidas por resbalamiento. Su funcionamiento es muy agradable, todo es muy fácil y tiene una buena función de aprendizaje y adaptación a nuestra forma de conducir.

Gracias a las 8 marchas (en la más alta el motor apenas gira a 2.000 rpm a 120 km/h) y al bloqueo del convertidor, se consiguen unos excelentes consumos cuando llaneamos en carretera.

El cambio dispone de varios modos de funcionamiento que pueden dar más prioridad a las prestaciones (sport) o a la economía (eco) y, además, podemos manejarlo en modo manual mediante unas levas fijas a la caña de dirección. Lo mejor es llevarlo en modo automático y usar las levas sólo para anticiparnos, por ejemplo, antes de iniciar un adelantamiento.

En ciudad es un cambio más cómodo que los de doble embrague, especialmente a la hora de realizar maniobras de estacionamiento en calles en pendiente, donde los cambios robotizados son muy bruscos a la hora de dosificar el embrague.

Comportamiento: Perfecto para viajar

Este 508 es un perfecto compañero de viajes, cómodo y suficientemente divertido.

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La berlina nos dejó claro que el 508 es un coche que combina a la perfección eficacia y confort al volante y esto se mantiene en la versión SW, que se convierte en un perfecto compañero de viajes, un rutero en el que la fatiga tarda en aparecer y apetece recorrer kilómetros.

En ciudad tiene una conducción muy agradable gracias a la caja de cambios automática de 8 marchas y al silencio de su mecánica, dos elementos que harán que tengamos unos menores niveles de estrés en el coche. El punto negativo está en la escasa visibilidad que tenemos debido a la escasa superficie acristalada y la pequeña luneta trasera. Tampoco el sistema de cámaras ayuda mucho. Sólo tenemos una frontal y otra trasera, se ahorran las de los retrovisores, de modo que es más complicado evitar rozar las llantas contra los bordillos.

Las suspensiones son suaves y hacen que pasemos por los pasos de cebra elevados y por los constantes baches y tapas de alcantarilla de las ciudades sin sacudir demasiado a los pasajeros.

En autopista y autovías es donde se nota que más cómodo se encuentra el 508 SW. En curva rápida transmite mucha seguridad gracias a una dirección muy precisa y a que las suspensiones trabajan con eficacia. No hay reacciones extrañas al pasar por badenes o juntas de dilatación y todo ello en medio de un destacable confort.

Si nos perdemos por una carretera secundaria también prevalece el confort, pero eso no significa que no podamos disfrutar de la conducción, al contrario, es un coche muy ágil, que se nota ligero y con el que podemos pasarlo bien conduciendo.

Los frenos son eficaces y la dirección bastante directa, con poco más de dos vueltas entre topes. Su buen reparto de pesos y la geometría de la suspensión hacen que no sea especialmente subvirador y, además, es suficientemente reactivo, de modo que podemos abrir o cerrar ligeramente la trazada simplemente jugando con el acelerador y el freno.

Lamentablemente, en esta ocasión no pude realizar la frenada de emergencia y la esquiva en el circuito de pruebas por problemas de calendario, pero la berlina hizo un buen papel y nada en esta prueba del SW me hace pensar que pueda ser diferente aquí.

El Peugeot 508 SW hace gala de un comportamiento muy noble, sus reacciones son seguras y el confort es elevado sin renunciar a una conducción divertida.

Equipamiento: GT Line, un tope de gama

El equipamiento del GT Line es muy completo y cuenta incluso con cámara de infrarrojos de visión nocturna.

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El acabado GT Line es prácticamente el tope de gama del 508 SW y este ejemplar viene muy bien equipado. A elementos que ya son prácticamente un estándar en la categoría (como el asistente de salida de carril, la alerta de colisión con frenado de emergencia, el control de crucero adaptativo o el sensor de ángulo muerto), este ejemplar incluye elementos menos frecuentes.

Uno de ellos es el modo de visión nocturna. Consta de una cámara de infrarrojos colocada en el frontal junto al león rampante y muestra la imagen térmica de los objetos en la pantalla del cuadro de instrumentos, completamente digital. Además de ser muy práctica en caso de lluvia o niebla, tiene la función de resaltar a los peatones y animales que quedan muchas veces fuera del alcance de los faros, en las cunetas y aceras.

En materia de confort tampoco echaremos nada de menos. Disponemos de unos buenos asientos calefactados, un sistema de climatización eficaz con selección de temperatura independiente para el lado izquierdo y el derecho, luces de lectura, iluminación ambiental (aunque sólo para las plazas delanteras), salidas de aire independientes para las plazas traseras, etc.

El sistema de audio Focal tiene una calidad de sonido muy buena. Además, como el habitáculo del 508 está muy bien aislado acústicamente, podemos convertir este SW en una sala de conciertos.

Por supuesto, a nivel de conectividad disponemos de Android Auto y Apple Car Play integrados en el sistema multimedia.

Consumo: Buenas cifras

Los consumos son correctos y la autonomía muy buena.

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Me han sorprendido gratamente los consumos de esta berlina familiar, muy inferiores a los SUV con idéntica base mecánica del grupo PSA, lo que deja claro que el peso y la aerodinámica de los coches de moda en la actualidad van en contra de toda lógica.

En concreto, el consumo urbano es el que más se dispara del valor oficial, llegando a los 9 l/100 km durante la prueba frente a los 7,1 declarados oficialmente. El convertidor de par en ciudad es donde peor rendimiento obtiene, ya que tiene un mayor deslizamiento en las fases de arrancada tras cada detención.

En carretera, los 4,4 l/100 km declarados por Peugeot son alcanzables si nos esmeramos en ello, pero lo normal es que nos movamos en el entorno de los 5,2 l/100 km, un buen valor.

Si subimos el ritmo hasta los 120 km/h en autopista, el consumo medio ha sido de 6,4 l/100 km, una buena cifra también.

Con estos consumos y un depósito de 62 litros, es fácil cubrir distancias en el entorno de los 800 km de autonomía con el Peugeot 508 probado.

Rivales: Rivales del Peugeot 508 SW 2019

Vehículo

Peugeot 508 SW 1.6 PureTech S&S GT Line EAT8 180

Ford Mondeo 1.5 Ecoboost Titanium Aut.

Mazda Mazda6 Wagon 2.5 Skyactiv-G Signature Sky Aut.

Subaru Outback 2.5i GLP Executive Plus S Black Edition CVT

Precio Desde
40.000 €
Desde
35.200 €
Desde
41.775 €
Desde
42.849 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gas
Cambio 8 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 180 165 194 175
Aceleración 0-100 km/h (s) 8,0 10,3 7,9 10,2
Consumo Medio (l/100 km) 5,4 7,3 6,4 7,3
Emisiones CO2 (g/km) 118 169 156 166

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