Prueba

Prueba nuevo Suzuki Swift Sport híbrido de 48v 2020

46 fotos

Ampliar

27 de agosto, 2020

Después de conocer las novedades introducidas en la nueva gama Swift 2020, llega el momento de probar a fondo el modelo y ver hasta qué punto ha mejorado o no. Después de una semana de ensayo, éstas son nuestras conclusiones.

Suzuki ha puesto al día recientemente al Suzuki Swift al añadir el sistema de baja hibridación de 48 voltios en el Sport. Gracias a este sistema, el Suzuki Swift Sport que probamos aquí dispone de etiqueta Eco de la DGT y sus emisiones han pasado de los 125 g/km de CO2 de la versión precedente a 106 g/km.

A nivel de equipamiento la única diferencia con respecto al Swift Sport que ya conocíamos es que entre sus asistentes avanzados a la conducción se ha añadido el sistema de reconocimiento de señales y que aparece un nuevo color disponible, el Burn Orange, que no es el que tiene nuestro protagonista, obviamente.

El sistema de baja hibridación de 48 voltios añade un ISG que, cuando funciona como motor para asistir al de gasolina, tiene una potencia de 10 kW, unos 13 CV, que en parte compensa los 11 CV de potencia que pierde el motor de combustión (129 CV frente a los 140 CV que daba antes) con la nueva configuración para reducir las emisiones y superar las nuevas normativas.

Aunque en la tabla de prestaciones vemos que este Swift Sport pierde un segundo en la aceleración de 0-100 km/h frente a su antecesor, lo cierto es que en la conducción diaria no se nota esa potencia menor. Sólo en conducción al límite sí se nota cierta merma.

¿Es mejor es Suzuki Swift que sus rivales?

El Swift Sport no tiene demasiados rivales en el mercado si nos ceñimos a modelos con etiqueta Eco, apenas tenemos el Yaris, que es un híbrido «auténtico», pero con un nivel de prestaciones muy inferior al del Swift y mucho menos divertido de conducir.

Con unas prestaciones similares tenemos el Peugeot 208 en su versión de 130 CV con acabado GT Line, que sale por 2.000 euros más que este Swift, aunque hay que puntualizar que cuenta con cambio automático de 8 marchas en esa mecánica. El 208 es más moderno y se nota en su diseño y en detalles como el cuadro de instrumentos completamente digital, pero el japonés tiene unas plazas traseras más espaciosas y es más divertido en conducción deportiva.

Por último, el tercer rival podría ser el Ford Fiesta ST Line de 125 CV, con un nivel de prestaciones similar, pero con un motor mucho más sensible al uso en cuanto a consumos. En el Swift es más fácil mantener unas cifras bajas que en el Fiesta, que se dispara en cuanto cargamos el coche o avivamos el ritmo.

Nuestra valoración: 7,3

Diseño 7

Motor 8

Comportamiento 8

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 7

Destacable

  • Relación precio/producto
  • Conducción divertida
  • Etiqueta Eco

Mejorable

  • Postura elevada
  • Poca autonomía
  • Perfil de neumáticos

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Sigue siendo atractivo

Estéticamente apenas hay diferencias entre el Swift 2020 y el anterior.

46 fotos

Ampliar

En la actualización del modelo llevada a cabo hace unas semanas, el Swift ha mejoradolevemente su equipamiento (ahora añade el sistema de reconocimiento de señales de tráfico) y el rendimiento de su mecánica, pero estéticamente no hay cambios más allá de un nuevo color disponible. En el caso de la unidad probada, el azul ya estaba en el catálogo antes, así que no hay nada que reseñar en este apartado más allá de lo descrito en la prueba que pudimos hacer aquí del Suzuki Swift Sport.

Lo cierto es que su imagen sigue siendo atractiva y moderna, así que es normal que no hayan querido hacer cambios. Los ajustes y la calidad de acabados son buenos, también es destacable la buena iluminación que proporcionan sus faros full led, aunque el asistente de luz de carretera, como es habitual, no funciona del todo bien y acaba provocando deslumbramientos al resto del tráfico.

En el acabado Sport, además de las llantas y un frontal con una parrilla de mayores dimensiones y agresividad, llaman la atención los elementos del kit aerodinámico en el faldón delantero, taloneras y difusor trasero, de un plástico de buena calidad con una textura que imita a la fibra de carbono.

En cuanto a la calidad de acabados, pintura, ajustes… tampoco hay cambios y el Swift sigue estando en un excelente nivel respecto a la competencia.

Interior: Más cómodo y amplio de lo que parece

Tampoco hay diferencias evidentes en el interior.

46 fotos

Ampliar

No hay cambios en el interior del Swift Sport, salvo porque su ordenador de a bordo incluye el menú en el que poder ver el flujo de energía de su sistema mild hybrid de 48 voltios. Por lo demás, seguimos teniendo unos excelentes asientos delanteros de formas deportivas que sujetan muy bien el cuerpo y unas buenas plazas traseras en cuanto a espacio para las piernas, no tanto en anchura.

Un detalle que llama la atención a la gente cuando se sube al Swift es la sensación de amplitud que tiene. Esto se debe a que el techo está más lejos de lo habitual, gracias a una carrocería bastante alta.

También los materiales y ajustes son de calidad y el Swift deja muy buena impresión en este sentido.

El maletero es correcto, no es de los mejores de la categoría ni tampoco de los más pequeños. Si necesitamos espacio extra podemos abatir los respaldos posteriores, que no dejan un suelo plano. Tampoco bajo la tablilla hay espacio suficiente para una rueda de repuesto, así que nos tendremos que conformar con un kit anti pinchazos.

Te interesa: vídeo práctico de cómo usar el kit antipinchazos.

Motor: Más eficiente y menos potente

El motor pierde 10 CV pero mejora sus emisiones.

46 fotos

Ampliar

Por fin llegamos al apartado en el que se concentran las grandes novedades introducidas en el Swift Sport 2020 que acaba de estrenarse y que probamos aquí.

Por un lado tenemos el motor de gasolina de 1,4 litros con turbo que rinde 129 CV en lugar de los 140 CV que daba anteriormente. Esto se debe a la nueva puesta a punto del sistema de inyección para reducir las emisiones, que pasan de 125 g/km a 106 g/km.  Por contra, aumenta ligeramente el par motor, que pasa de 230 Nm a 235 Nm.

Esta reducción en la potencia unido a un ligero aumento de peso por las nuevas baterías de 48 voltios y el ISG, hacen que las prestaciones pierdan nada menos que un segundo en el 0-100 km/h pasando de hacerlo en 8,1 segundos a 9,1.

Sin embargo, a la hora de conducirlo no se nota demasiado esa merma de prestaciones y sigue siendo un coche muy agradable de conducir y muy divertido.

La novedad introducida en esta mecánica es el sistema de baja hibridación de 48 voltios. Con él se sustituye el alternador tradicional por un ISG (arrancador/generador integrado) que asiste al motor de gasolina en las fases de aceleración y arranque y que funciona como generador al levantar el pie del acelerador o cuando el consumo energético es muy elevado. De este modo se reducen el consumo y las emisiones.

La potencia de este motor eléctrico es de 10 kW y su empuje cuando asiste al motor de gasolina enmascara esa pérdida de prestaciones teórica, de modo que en conducción normal no notamos esa menor potencia y sí sacamos partido de su mayor par motor. Sólo en conducción muy deportiva, con el motor girando alto de vueltas y permanentemente demandando potencia podemos echar en falta esos caballos que tenía antes.

Comportamiento: Divertido y seguro

Las diferencias son imperceptibles respecto a la versión sin hibridar.

46 fotos

Ampliar

El Suzuki Swift Sport sigue siendo uno de los coches más divertidos que hay en el mercado. Es ligero y muy ágil y su motor tiene un nivel de potencia suficiente como para pasar buenos ratos y hacer adelantamientos con solvencia.

La dirección tiene un buen tacto por nivel de asistencia y desmultiplicación y sus neumáticos de bajo perfil proporcionan mucha precisión, aunque sufriremos en cada bache por las llantas, muy expuestas a los golpes a no tener apenas «colchón» que las ampare.

Las suspensiones son rígidas pero no es excesivamente incómodo ya que al tener poco peso no necesitan ser demasiado duras para contener las inercias. Es más cómodo que un Ibiza FR, por ejemplo, con reacciones mucho menos secas, sobre todo en el rebote del eje trasero.

Los frenos tienen un buen tacto también y el Swift reacciona muy bien ante una conducción deportiva.

En ciudad es cómodo de utilizar por sus dimensiones y su buen radio de giro, aunque echaremos en falta algo más de visibilidad en el 3/4 trasero.

En carretera es donde más se disfruta del Swift, sobre todo en zonas viradas, donde hace gala de una agilidad elevada y donde agradeceremos el buen empuje del motor sobrealimentado a la hora de afrontar un puerto de montaña revirado o un adelantamiento. La caja de cambios manual de 6 marchas tiene unos desarrollos muy bien elegidos para una conducción alegre, con poco salto de revoluciones entre las marchas para que el motor siga en la zona óptima de par al pasar a la siguiente.

En autopista también se desenvuelve bien y transmite confianza en curvas rápidas pese a sus recortadas dimensiones. Aquí echaremos en falta una caja de cambios con un desarrollo un poco más largo que permita rodar en sexta algo más desahogados para reducir el consumo.

En esta ocasión no he podido probarlo en el circuito de pruebas para verificar sus reacciones en la maniobra de esquiva ni en la frenada de emergencia, pero al no haber cambios en su puesta a punto dinámica respecto al modelo precedente, es de suponer que los resultados serían idénticos y en su día fueron muy buenos.

Equipamiento: Buena relación precio/producto

El equipamiento es completo, al nivel de sus rivales.

46 fotos

Ampliar

Tampoco hay cambios en este apartado en el Swift, que ya estaba a un buen nivel gracias a sus asistentes a la conducción (que ahora añaden el sistema de reconocimiento de señales) con sistema de mantenimiento en el carril, alerta de colisión, control de crucero adaptativo, asistente de aparcamiento con cámara de marcha atrás, etc.

Por los poco más de 20.000 euros que cuesta el Swift Sport te llevas un coche bien equipado, con un buen nivel de prestaciones y una buena calidad de materiales y acabados, así que podría decirse que su relación precio/producto sigue siendo muy interesante y lo convierten en una alternativa a tener en cuenta.

Llantas de aleación, pintura metalizada, faros full led con asistente de luz de carretera, climatizador automático, navegador, Android Auto, asientos deportivos calefactados… no está nada mal.

Consumo: Apenas hay diferencias con el anterior

Los consumos apenas han mejorado.

46 fotos

Ampliar

Teóricamente, el sistema de 48v de baja hibridación debería haber tenido su repercusión en unos consumos menores en el Swift frente a su predecesor sin esta asistencia eléctrica. Sin embargo, en los valores homologados vemos exactamente las mismas cifras, con 4,8 l/100 km en carretera, 6,8 /100 km en ciudad y una media de 5,6 l/100 km. ¿Qué nos ha pasado con los consumos reales durante la prueba?, pues que también los hemos calcado prácticamente.

En carretera los consumos medidos en la anterior prueba fueron de 4,8 l/100 km, cifra que se ha repetido en esta ocasión.

En autopista el consumo medio fue de 6,4 l/100 km y ha vuelto a ser así. Sólo en ciudad ha habido diferencias y en vez de 7 l/100 km he medido en esta ocasión 6,9 l/100 km.

De nuevo la autonomía es muy limitada con un depósito muy pequeño de sólo 37 litros, que hace que tengamos que repostar con más frecuencia.

Rivales: Rivales del Suzuki Swift Sport 48v 2020

Vehículo

Suzuki Swift 1.4T Mild Hybrid Sport

Toyota Yaris 1.5 Feel! Edition

Peugeot 208 1.2 Puretech S&S GT Line EAT8 130

Ford Fiesta 1.0 EcoBoost S/S ST Line Aut. 125

Precio Desde
24.814 €
Desde
18.850 €
Desde
24.850 €
Desde
23.051 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 6 marchas 6 marchas 8 marchas 7 marchas
Potencia (CV) 129 111 130 125
Aceleración 0-100 km/h (s) 9,1 11,0 8,7 9,9
Consumo Medio (l/100 km) 5,6 5,1 4,5 4,3
Emisiones CO2 (g/km) 106 116 103 104

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

  • jcl

    Estas » ISG» deberian tener mas , menos ó igual fiabilidad con muchos kilometros que un alternador convencional…es decir: en teoria duran tanto como un alternador??

    Un saludo

    • Rubén Fidalgo

      Hola, en teoría no tendrían por qué durar ni más ni menos ya que no son máquinas sometidas a más o menos desgaste que un alternador convencional. Otra cosa es lo que rodea al ISG, por ejemplo. La correa de arrastre, aunque muy sobredimensionada respecto a una correa de auxiliares convencional, está sometida a muchos esfuerzos, lo mismo que su tensor. POr ahí sí que personalmente creo que pueden ser algo más delicados, pero la máquina en sí, no tendría por qué ser menos fiable.

      • jcl

        ok gracias ruben, aclarado y un saludo.

  • Pablo

    Un par de preguntas sobre los coches microhíbridos:
    1 ¿El arrancador/generador integrado sustituye al motor de arranque tradicional accionando el volante motor?
    2 ¿Por qué no se comenta nada por parte de los fabricantes sobre la capacidad de la batería?, puedo entender que ni de lejos puede ser comparable con la de un híbrido al uso, pero… ¿significa que si bajo 50/100m de altitud por una carretera tragándose toda la retención el ISG pasa la batería del 0 al 100%?

    • Rubén Fidalgo

      Hola Pablo, no se elimina el motor de arranque convencional, pero se reduce su tamaño porque su uso va a ser muy inferior, ya que sólo se utiliza en arranques en frío esporádicamente. La batería no llega nunca al 0%, en cuanto la batería llega a un umbral cercano al 50% o si estamos haciendo un consumo de electricidad elevado (luces, aire acondicionado, luneta térmica…) el ISG recarga incluso en las fases de aceleración. Son baterías mucho más pequeñas que las de un híbrido convencional, no llegan a un kWh ni tampoco a los 400 voltios de los híbridos con motores de tracción eléctricos.

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche