Prueba

A examen el nuevo Renault Mégane 1.3 TCe 140 CV 2020: ¿mejor que un Seat León 1.5 TSi?

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23 de diciembre, 2020

El Renault Mégane se ha renovado con detalles estéticos que lo hacen más atractivo, pero sobre todo con una nueva gama de motores mucho más eficientes como este 1.3 de 140 CV que funciona de maravilla. Además, también se ha mejorado su aspecto y calidad, sobre todo en el interior, como verás a continuación.

Renault ha sometido a un ligero lavado de cara a uno de sus modelos más importantes, el Renault Mégane con pequeños cambios estéticos, de equipamiento y mecánicos. Los nuevos motores buscan un mejor rendimiento, así que hemos elegido al novedoso motor 1.3 TCe de gasolina de 140 CV de este Renault Mégane Zen para ver hasta qué punto ha mejorado el compacto francés.

A lo largo de esta semana de pruebas los resultados han sido muy satisfactorios. Las mejoras introducidas en el Mégane 2020 son mucho más serias de lo que parece en un principio y se podría decir que ahora es un producto mucho más interesante. Además de que el motor me ha gustado bastante por sus prestaciones, tacto y consumos, es de agradecer el esfuerzo en la mejora de la calidad aparente de los materiales y, sobre todo, que el rodar del Mégane ha ganado mucho en finura y tacto. Ahora parece un coche de más categoría.

¿Ha mejorado tanto el Mégane 2020?

Pues la respuesta es un rotundo sí. El motor 1.3 TCe es uno de los mejores de su categoría, así de claro, mucho más agradable y eficiente que, por ejemplo, el 1.5 TSi del grupo Volkswagen. Suena poco, tiene un buen empuje y gasta poco.

También en el interior hay muy pocos cambios, pero ahora se percibe como un coche mucho mejor, sobre todo por el nuevo acabado de la consola central, que por fin dice adiós a los plásticos que bordeaban la panatalla del sistema multimedia y empobrecían mucho su aspecto.

Con todas estas mejoras, el Mégane puede permitirse el plantar cara a modelos recién llegados como el nuevo Seat León o el nuevo VW Golf que estrenan generación y a los que puede plantar cara sin complejos.

Nuestra valoración: 7,3

Diseño 7

Motor 8

Comportamiento 7

Interior 7

Equipamiento 7

Consumos 8

Destacable

  • Motor
  • Mejora en calidad interior
  • Relación precio/producto

Mejorable

  • Acceso a plazas traseras
  • Visibilidad hacia atrás
  • Mandos del sonido

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Pocos cambios pero bien hechos

Los cambios estéticos son ligeros pero muy acertados.

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El diseño del Mégane no necesitaba demasiados cambios para mantenerse atractivo. Las líneas perfiladas por van den Acker siguen plenamente vigentes hoy en día y ha bastado un poco de maquillaje para que mantenga el pulso a los recién llegados.

En el frontal los cambios están en el nuevo formato de la parrilla y del faldón delantero, con unos nuevos antiniebla y unas entradas de aire que le dan un toque más sport al Mégane, y eso que el color de esta unidad no ayuda a quitarle años al modelo.

En el lateral no hay cambios evidentes, tampoco en la parte trasera, donde sólo el parachoques y cambian de forma y también la iluminación, pero sólo en lo que respecta al aspecto y distribución de los grupos luminosos, pero la forma exterior es la misma.

Ya que hablo de la iluminación, tanto la trasera como la delantera se encomienda a la tecnología led y cumplen bien su función, haciéndonos muy visibles y proporcionando una buena iluminación también para ver nosotros a sus mandos.

Los acabados son correctos y también los ajustes en general. Por desgracia, lo que no ha cambiado es el tamaño de la puerta trasera, que sigue siendo algo corta en la parte baja y esto hace que entrar y salir de los asientos traseros resulte incómodo porque no es fácil meter y sacar los pies.

Interior: Mejor calidad aparente

En el interior los materiales tienen ahora mucho mejor aspecto, sobre todo en la consola central.

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Exteriormente ha ganado en atractivo con cuatro pinceladas y dentro ha ganado muchísimo simplemente con cambiar el plástico de la consola central. Básicamente lo que han hecho es ampliar la pantalla táctil y eliminar los marcos de plástico mate que tenía antes. Además, también se han cambiado las ruletas de regulación del climatizador, que antes tenían un acabado liso y claramente plasticoso y ahora tienen un moleteado que mejora muchísimo su apariencia y su tacto.

También el cuadro de instrumentos ha cambiado y ahora es completamente digital, con una información muy bien presentada, fácil de leer y completa. Además, la unidad de pruebas cuenta con un head up display bastante nítido.

Los asientos delanteros son muy confortables y el Mégane ofrece un gran confort de viaje a sus dos pasajeros. El conductor encuentra enseguida la postura correcta gracias a los reglajes del asiento y columna de dirección y los mandos principales están bastante a mano.

Las plazas traseras son correctas. El espacio para las piernas no es para tirar cohetes y a mí, con 1,85 metros de estatura me pegan las piernas en el asiento delantero. Tampoco en anchura es demasiado holgado, pero bueno, está dentro de la media de los modelos del segmento C en el que milita.

Su maletero tiene unas formas cúbicas que lo hacen muy utilizable y un volumen correcto, con un acceso bastante cómodo gracias al amplio portón.

Motor: Entre los mejores

El nuevo motor tiene un funcionamiento y rendimiento excelente.

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Enhorabuena a los ingenieros de Renault por el nuevo motor de 1.333 cm3 y 4 cilindros que han desarrollado porque es uno de los mejores del mercado, así de claro. Es silencioso, no vibra, está pletórico de fuerza en un rango de revoluciones enorme y encima gasta poco.

Lo que menos me ha gustado no es tanto es el sonido artificial que han creado para «crear ambiente» a los mandos del Mégane. Cuando seleccionas el modo Sport se activa un sintetizador que hace que escuchemos un ronquido que recuerda más al de un 4 cilindros bóxer de Subaru que a un Renault… y no pega ni con cola.

Este motor 1.3 turbo de gasolina alcanza los 140 CV y 240 Nm de par, pero sobre todo destaca por el empuje que tiene en casi todo el rango de revoluciones y su rapidez de respuesta, casi como su fuese un buen 2 litros.

La unidad de pruebas equipa la caja de cambios automática de 7 marchas con doble embrague que también ha mejorado su respuesta, sobre todo a la hora de dosificar el embrague en las maniobras a baja velocidad y la rapidez en los cambios de marcha en modo sport.

Como ya es frecuente en los modelos del rombo, disponemos del sistema Multi Sense que modifica la respuesta del cambio y del pedal del acelerador, además de la iluminación ambiental, con varias personalidades predefinidas: Sport, Eco, Confort…

Comportamiento: Gran confort

El Mégane ha mejorado mucho en calidad de rodadura.

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En este apartado también me he llevado una agradable sorpresa con esta actualización del Mégane. Ahora filtra mucho mejor las irregularidades del asfalto y tiene un rodar que parece el de un modelo de una categoría superior, sobre todo cuando el firme está algo roto o en calles adoquinadas, por ejemplo.

La dirección tiene un buen tacto y es suficientemente precisa y el chasis resulta bastante ágil, con unas reacciones que tranquilizan y dan confianza. Sobre todo, es un coche muy cómodo y fácil de conducir.

En ciudad está bien insonorizado, el cambio automático nos facilita muchísimo la vida y el stop & start es rápido reaccionando. Si a esto sumamos que no es nada incómodo cuando pasamos por un paso de cebra elevado o una banda reductora de velocidad, tenemos que este Mégane resulta un buen compañero en el día a día en la ciudad.

En autopista transmite confianza en las curvas rápidas y las suspensiones trabajan muy bien. Son suaves pero mantienen al Mégane en su sitio y por el trazado que marcamos con el volante sin hacer cosas raras.

Si nos perdemos por carreteras secundarias, agradeceremos las buenas aceleraciones que proporcionan unos adelantamientos seguros y que también nos sacarán una sonrisa si queremos apurar las curvas. En las zonas enlazadas es más ágil y seguro de lo que su suavidad de suspensiones sugiere y los frenos tienen un buen tacto.

En definitiva, el Mégane es ahora más cómodo que antes sin perder eficacia y su conducción es segura y fácil para la mayoría de conductores.

Equipamiento: Moderno y sin lagunas

El equipamiento es moderno y completo.

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El acabado Zen está en lo alto de la gama Mégane y es algo que queda claro en la unidad de pruebas, que dispone de numerosos asistentes avanzados a la conducción y un completo sistema de infoentretenimiento.

En el campo del confort no echaremos nada de menos, con unos buenos asientos de piel calefactados, volante también calefactado, climatizador de doble zona, sistema de llave inteligente manos libres, regulador y limitador de velocidad, etc.

La seguridad activa está a la altura de los últimos modelos en llegar al mercado y dispone de sistemas que hoy por hoy empiezan a ser ya casi un estándar, como el sistema de reconocimiento de señales (vinculado al limitador de velocidad, de modo que puede adaptarse a la velocidad máxima de la vía automáticamente), la alerta de colisión con frenado de emergencia, asistente de aparcamiento, sistema de mantenimiento en el carril con dirección activa, alerta de ángulo muerto, etc.

En cuanto al sistema multimedia, dispone de Apple Car Play y Android Auto, navegador integrado, una pantalla táctil de buen tamaño y en formato vertical… pero queda algo por detrás de sus rivales alemanes que ofrecen asistentes virtuales con inteligencia artificial (tipo Alexa) que hacen más cómodo el manejo de algunas funciones, además de poder presumir delante de los amigos pidiéndole al asistente que suba la temperatura, por ejemplo, sólo con órdenes orales.

Consumo: Con cuentagotas

Los consumos son muy ajustados.

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Este nuevo motor 1.3 turbo de gasolina nos da otra buena sorpresa con sus consumos, que son muy ajustados, además de ser casi calcados los reales a los homologados.

En concreto, los consumos reales del Renault Mégane 1.3 TCe de 140 CV han sido:

  • Urbano: 7,2 l/100 km frente a los 6,8 l/100 km oficiales.
  • Carretera: 5 l/100 km frente a los 4,7 l/100 km homologados.
  • Autopista: 6 l/100 km.

Estos datos son muy buenos para un coche con estas prestaciones y de gasolina. Gracias a ellos, es fácil recorrer 700 km sin repostar en este Renault Mégane.

Rivales: Rivales del Renault Mégane 1.3 TCe 130 CV 2020

Vehículo

Renault Mégane 1.3 TCe GPF Zen EDC 103kW

Citroen C4 1.2 PureTech Shine S&S EAT8 130

Ford Focus 1.0 Ecoboost MHEV Titanium 155

Toyota Corolla 125H Style

Precio Desde
28.834 €
Desde
27.644 €
Desde
26.250 €
Desde
28.050 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Híbrido
Cambio 7 marchas 8 marchas 6 marchas 1 marchas
Potencia (CV) 140 130 155 122
Aceleración 0-100 km/h (s) 9,7 10,8 9,4 10,9
Consumo Medio (l/100 km) 5,2 4,7 4,1 3,6
Emisiones CO2 (g/km) 118 108 93 83

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Comentarios

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  • jcl

    muy buen reportaje y excelentes fotografias….me gustan; Me confirmas lo que habia leido y visto en algun video…que este motor no tiene nada que envidiar al laureado tsi del grupo vag….por cierto es de mis preferidos tanto el coche como el motor…
    ¿que fiable es la EDC ésta de renault..?; le queda genial los sutiles pero certeros cambios a este modelo ¿ teneis pensado probar el captur con este motor y caja manual…?
    Un saludo y felices fiestas navideñas.

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