Prueba Mitsubishi L200 Kaiteki 181 CV 201556

Prueba Mitsubishi L200 Kaiteki 181 CV 2015

28 Diciembre, 2015, modificada el 4 Enero, 2016 por

El Mitsubishi L200 acaba de ponerse al día y lo sometemos a un profundo examen en esta prueba. La versión Kaiteki incorpora el sistema Super Select de tracción total que permite circular por carretera en modo 4×4. Para saberlo todo sobre él… sigue leyendo.

Nuestra valoración: 6,8 Bastante bueno

7

7

6

7

7

7

Destacable

  • Prestaciones.
  • Confort interior.
  • Tracción super select.

Mejorable

  • Sistema multimedia.
  • Limitaciones de coche industrial.
  • Ruido de la mecánica.

Presentado en el pasado Salón de Ginebra, el nuevo Mitsubishi L200 2015 es uno de los pick up más modernos del mercado actual, algo que se nota en su cuidado interior, su diseño llamativo y su extenso equipamiento, especialmente en la versión de la prueba de hoy, el Mitsubishi L200 Kaiteki de 181 CV y cambio automático, el más alto de la gama.

En los últimos años ha evolucionado mucho el mercado de los pick up, que nacieron como un vehículo rudimentario para labores agrícolas y de transporte de mercancías por zonas accidentadas (reparación de tendidos eléctricos, equipos forestales…), de modo que temas como el diseño o el confort estaban en un plano secundario.

Poco a poco han ido surgiendo más rivales en este segmento y ya no basta con ofrecer todos lo mismo, hay que distinguirse del resto. Si además sumamos el hecho de que el control de estabilidad se ha hecho obligatorio (afortunadamente, pues este tipo de vehículos es bastante traicionero en carreteras mojadas), los fabricantes se han tenido que poner las pilas para hacer que sus modelos sean cada vez más atractivos.

Por otro lado, si tenemos en cuenta que apenas quedan 4×4 auténticos en el mercado– que poco a poco ha ido civilizando tanto sus modelos que ahora son SUV más pensados para usar en carretera- para aquellos que realmente quieran un vehículo para hacer todo terreno, son los pick up y apenas 3 modelos más las únicas alternativas reales.

En el caso de esta unidad, que equipa el sistema de tracción total Super Select de Mitsubishi, su capacidad para circular fuera del asfalto es sobresaliente. Sólo su ángulo de salida (penalizado por su largo voladizo trasero y la viga del soporte de la bola de remolque) y los neumáticos de asfalto lo limitan.

Respecto a sus rivales, el Mitsubisho L200 es una buena alternativa por su buena mecánica, su robustez y su precio Aunque en este segmento hay un rival a batir, el Toyota Hilux, que se ha ganado fama de indestructible, el L200 no se amilana.

En el caso de esta versión, con este acabado tan lujoso, neumáticos de asfalto y con la caja cerrada (se puede desmontar la tapa si lo necesitamos, pero es un engorro), más que para carga lo veo como el coche ideal para tirar de un remolque pesado, ya sea por temas de ocio (motos acuáticas, los que practiquen enduro, trial, una gran caravana…) o profesional.

Prueba Mitsubishi L200 Kaiteki 181 CV 2015, Baiona, Rubén Fidalgo56
El L200 Kaiteki es un pick up que llama la atención.

El L200 con el acabado Kaiteki resulta de lo más llamativo, aunque algunos elementos como los estribos son un verdadero incordio: no son útiles para subirse al coche, mancharemos la pernera del pantalón con ellos tanto al subir como al bajar y, además, reduce la altura libre y el ángulo ventral cuando circulemos fuera del asfalto.

Con su afilado y agresivo frontal (con la parrilla cromada), las bonitas y robustas llantas y los abultados pasos de rueda, el Mistubishi L200 tiene una imagen muy agresiva y moderna que no recuerda en nada a la imagen de pick up que todos tenemos en la cabeza.

Su doble cabina deja espacio a 5 cómodas plazas con 4 puertas de buenas dimensiones, algo de agradecer, pues otros rivales con doble cabina tienen unas plazas traseras muy angostas.

El carenado de la caja trasera es atractivo y reduce bastante el consumo al evitar los rebufos que se producen en los modelos de caja abierta, en los que el cajón trasero se convierte en un verdadero paracaídas- cuando va vacío- que nos frena el avance contra el aire. Lo malo de este elemento es que limita bastante la capacidad de carga. No podremos llevar cosas demasiado altas. Tampoco abre demasiado ángulo (puedes ver en las fotos que el límite de apertura lo impone el alerón sobre la luneta trasera), lo que hace incómodo cargarlo y se han olvidado de un tirador para cerrarlo. Si mides menos de 1,70 m de estatura tendrás que subirte a algo para poder cerrar la tapa.

Otro detalle mejorable desde del punto de vista práctico del diseño es que la luneta trasera queda absolutamente inalcanzable para su limpieza. Yo mido 1,85 m de estatura y me faltan 40 cm para llegar a ella para limpiarla, como puedes ver en la foto.

Gracias a sus amplios cristales y a los enormes retrovisores (que se pueden plegar automáticamente desde el interior para no romperlos contra las ramas cuando salimos al campo), la visibilidad es buena. Los faros delanteros tienen una luz excelente, incluidos los antinieblas, que, además de su buena iluminación, no están demasiado expuestos a golpes.

Gracias a su altura libre tenemos unas cotas bastante buenas de vadeo y el corto voladizo delantero proporciona un buen ángulo de ataque, pero la bola de remolque y la enorme distancia desde el eje trasero hasta el parachoques hacen que su ángulo de salida esté muy limitado (ver galería fotográfica).

Sus 5,2 m de longitud, 1,81 m de anchura y 1,78 m de altura imponen respeto y lo limitan mucho a la hora de movernos por la ciudad, donde encontrar un hueco para este “camión” es complicado. Afortunadamente su dirección gira mucho y facilita las maniobras, junto con su cámara de marcha atrás, que está bien ubicada para maniobrar y también para colocar el remolque en la bola, pero que queda expuesta a golpes cuando abrimos la portezuela trasera del L200.

Puedes ver todos los detalles del Mitsubishi L200 Kaiteki en la galería fotográfica.

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Rubén Fidalgo

2 Comentarios

Pablo 28 Diciembre, 2015

Menudo aparato! Aunque me gustaba más el modelo que apareció en el 2006 (tanto por dimensiones como por diseño), siempre me ha parecido un modelo más racional que el aburguesado Montero, supongo que por un tema económico (entonces una l200 intense plus costaba menos de 30.000 euros). Es curioso que actualmente la l200 sea mucho más avanzada que el buque insignia de la marca, el Montero. En el apartado mecánico, he leído que este nuevo 2.4 monta el sistema Mivec de distribución variable, también sustituye la palanca de la transfer por un actuador eléctrico ¿todo esto no reduce la fiabilidad?. Por cierto ¿qué es el \”dumper\” del eje trasero?. Como siempre buena prueba, a la que solo le faltan unos minutos de vídeo (aunque entiendo que tener que probarlo en campo lleva bastante tiempo), un saludo y felices fiestas!

Rubén Fidalgo 28 Diciembre, 2015

No tuve tiempo de hacer vídeo en este caso… hay semanas con presentaciones y compromisos que dejan menos tiempo para hacer las pruebas, ahora los días tienen muy pocas horas de luz, y tampoco ayuda. La distribución variable no afecta en nada a la fiabilidad, ya son sistemas muy probados. La transfer eléctrica personalmente no me seduce, porque los conectores eléctricos tienden a sulfatarse y dejan de hacer buen contacto, para hacer 4×4 de verdad lo mejor es una palanca… pero es más incómodo. El dumper del eje trasero es un contrapeso que en este L200 va montado en un soporte por delante del diferencial trasero y queda unos centímetros más bajo que el diferencial, expuesto a una pedrada. Si se dobla, puede llegar a rozar con el árbol de transmisión que viene de la transfer al grupo. Un saludo y felices fiestas a ti también!.

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