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Prueba: Kia Rio 1.2 CVVT X-Tech Eco-Dynamics 5p

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05 de octubre, 2015

Si necesitamos un coche urbano con amplitud, capacidad de carga, suavidad de marcha, bien equipado y que no nos deje vacío el bolsillo, el nuevo KIA Rio 1.2 X-Tech se coloca como clara opción. Pero en esta exhaustiva prueba le hemos encontrado también ciertas debilidades ¿Cuáles?

Hace poco más de 10 años, Kia Motors aterrizó y se estableció como marca en España. Para abrirse hueco en nuestro mercado y poder luchar contra las marcas asentadas tuvo que realizar una serie de ciclos de transformación. Por un lado, la inversión que desde su inicio realizan en publicidad y patrocinio les ha brindado mayor conocimiento de marca, que junto con los 7 años de garantía que ofrecen desde el año 2011 han cambiado favorablemente la percepción en la sociedad. Por otro lado, y tras el nombramiento de  uno de los diseñadores de coches con mayor reputación, sus productos han mejorado exponencialmente, recordemos que según su director general Emilio Herrera, cuando comenzaron su andadura por nuestro país vendían precio.

Este es el caso del nuevo Kia Rio 1.2 CVVT X-Tech, que nada tiene que ver con eso a lo que nos tenía acostumbrados en el pasado el gigante coreano Hyundai Kia Automotive Group: primer fabricante de automóviles en Corea del Sur y el segundo en Asia después de Toyota.

La imagen que ofrece el nuevo Kia Rio 2015 es un restyling de la presentada en el Salón de Ginebra del 2011, donde dejaba claro que ya no vendía precio, sino diseño y calidad, ofreciendo una alternativa a los Corsa, Ibiza, 208, Fiesta…

Acertado sería un uso a diario por la ciudad o trayectos cortos para ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, etc. Cuenta también con maletero más que suficiente para hacer la compra. Pero, si queremos salir de la ciudad, la exigente geografía española consigue ponerle los desplazamientos difíciles al Kia Rio 1.2. Nuestro relieve montañoso no se lleva bien con unos desarrollos de cambio largos, ni con un elevado peso y una reducida potencia, lo que le perjudica respecto a la competencia.

Dentro de uno de los segmentos más duros y competitivos, donde el precio final es un factor muy importante, el Kia Rio 1.2 CVVT X-Tech 5 puertas se codea con los más veteranos a un precio oficial de 16.465 euros.

Nuestra valoración: 5,8

Diseño 7

Motor 4

Comportamiento 8

Interior 6

Equipamiento 6

Consumos 4

Destacable

  • Chasis
  • Amplitud interior
  • Suavidad general

Mejorable

  • Potencia
  • Desarrollos del cambio
  • Tapicería

Ver ficha técnica y equipamiento

Interior: Demasiadas formas geométricas dificultan la armonía

El Kia Rio 1.2 X-Tech presume de amplitud y comodidad

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El salpicadero está configurado de forma general con planos rectangulares paralelos, exceptuando el climatizador, que, con un diseño hexagonal, se encuentra bien separado de la zona de infoentretenimiento. Iniciada la marcha, la rodilla derecha del conductor puede resultar dañada contra el climatizador, sobre todo en los conductores altos, que incluso pueden activar involuntariamente el desempañado del parabrisas delantero.

Con un tacto muy agradable, sus plásticos ofrecen buenas sensaciones y los  botones de la consola central son grandes, legibles y de fácil accionamiento. Tanto el volante como el pomo de la palanca del cambio son de piel suave y agradables al tacto.

Sin embargo, el diseño global interior no me convence. La zona de distribución del caudal del aire no es simétrica y no mantiene armonía con el sistema multimedia. La ranura para insertar la tarjeta SD de la cartografía GPS no coincide con el warning, parece que el navegador está desplazado hacia la izquierda.

Por otro lado, los distribuidores de aire centrales tienen una forma muy estrecha y no dirigen bien el aire hacia sus extremos con amplitud. Tienen un rango corto, el aire te da en la cara o en el pecho. En cambio, los distribuidores de aire laterales son desproporcionados en relación a los centrales y con un diseño que rompe la armonía estética del resto del conjunto. Parece que cada parte ha sido diseñada individualmente o que pertenecían a distintos modelos de coche y han sido encajadas en el salpicadero sin considerar la armonía total.

Cuenta con numerosos espacios para guardar objetos y colocar botellas o latas. Incluye una generosa guantera de gran profundidad con iluminación y un cofre central que ofrece mayor seguridad para ocultar elementos privados rematado por un pequeño reposabrazos, poco útil por su limitada longitud.

Debido a sus extensas dimensiones exteriores, el espacio interior se ve favorecido. Los pasajeros traseros, normalmente los más perjudicados de espacio en este segmento de vehículos, podrán disponer de amplitud suficiente como para sentarse cómodamente sin que lleguen a rozar ni las rodillas con los asientos delanteros ni la cabeza con el techo, incluso contando con pasajeros delanteros y traseros altos. Eso sí, la anchura no es la adecuada para realizar un viaje con 3 adultos detrás, como es obvio.

Conseguir una postura cómoda es muy sencillo gracias a los reglajes de los asientos y del volante, aunque el asiento del copiloto no es regulable en altura. Los reposacabezas están situados un poco hacia delante respecto a la inclinación marcada por el respaldo y podemos obtener una posición erguida y activa sin restarle comodidad.

Sin embargo, no tendremos sujeción lateral para curvas si circulamos con alegría. Respecto a la configuración de los asientos, cuenta con un guarnecido quizá demasiado blando y una tapicería áspera. Cuando rozamos con la piel, al llevar pantalones cortos por ejemplo, su tacto es desapacible y puede terminar en irritación.

El cuadro de mandos tiene una información completa, incluso con indicador de la temperatura del agua, que muchas veces echamos de menos en otros constructores.

Su lectura, alternando el blanco con el rojo, no es tan buena como parecía. Por la noche no hay problemas, pero por el día se generan reflejos y la información no es legible, sobre todo la procedente del display; al ser todo en tono rojo, no existe el relieve o contraste suficiente para entender las indicaciones.

Gracias a un sistema de altavoces con dos vías separadas en la parte delantera, tweeters situados en los pequeños pilares de seguridad, ofrece mayor calidad sonora, aunque su potencia es muy reducida.

En cuanto al resto de componentes, podemos notar la similitud que existe con su primo de Hyundai. Obtienen las mismas soluciones para la conexión de corriente de 12V, USB, AUX, así como el menú del GPS o la luz de cortesía de los parasoles.

Motor: El motor del Kia Rio 1.2 X-Tech es correcto para ciudad

Cuatro cilindros atmosférico de 1,2 litros con 84 CV

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Dentro de la política conocida como downsizing (construir motores con mayor rendimiento y eficiencia pero más pequeños y evolucionados), el gigante surcoreano formado por las marcas Hyundai y Kia ofrece, tanto en el Kia Rio como en el Hyundai i20, un motor de baja cilindrada con rendimiento y consumos aceptables.

La oferta mecánica ofrecida en el Kia Rio está formada por dos propulsores: un gasolina 1.2 CVVT de cuatro cilindros con 84 CV, el motor de la unidad de prueba, y otro diesel de 1.1 CRDI de tres cilindros y 75 CV.

El 1,2 l de 84 CV tiene clara su misión: dar cobertura suficiente para mover al Rio sin problemas por espacios urbanos y alguna que otra escapada de fin de semana. Dicha misión se cumple a la perfección si no abusamos de las escapadas.

El problema que le podemos encontrar, si salimos de ciudad, es la obligación de jugar con el cambio más de lo normal y pisar el acelerador a fondo cuando necesitemos potencia. Su limitada cifra de caballos y cilindrada le pasan factura rápidamente y, tanto en los puertos de montaña como en los adelantamientos, hay que tomárselo con mucha pero que mucha paciencia. Si hacemos de la ciudad su hábitat natural, no defraudará.

Si lo comparamos con los demás vehículos del segmento, notamos que el Rio es muy perezoso y que le vendría muy bien más carácter. Tanto la aceleración como la velocidad punta no son competitivas, pero en cambio podemos conseguir mejores cifras en cuanto al mantenimiento: al tener cadena de distribución en vez de correa, nos ahorramos el coste de su reemplazo.

Dicha pereza la podríamos minimizar con otra configuración de relaciones. Los desarrollos del cambio del Kia Rio 1.2 son perfectos para países como Holanda o Bélgica, que cuentan con una orografía plana, pero demasiado largos para un relieve montañoso como es el de España. Al tener poca cantidad de par, el coche resulta remolón y necesitamos usar a menudo el cambio. En este sentido, los reglajes del coche podrían variar para uno u otro país; un grupo más cerrado, para España y países montañosos, le vendría muy bien.

Sin embatgo, la caja de cambios se maneja con precisión y sus 5 relaciones se engranan bastante bien, aunque, si cambiamos el sentido de marcha con rapidez, la caja de cambios rasca al engranar la marcha atrás. Si soltamos el embrague en punto muerto y volvemos a engranar la velocidad, resolveremos el problema.

Comportamiento: El chasis del Kia Rio 1.2 X-Tech puede con un motor mayor

Noble y firme sin deriva hace pensar en dotarlo de mayor motor

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Llega la hora de poner a prueba toda su valía. Al girar la llave, el pequeño motor de 1,2 l de cilindrada muestra su grado de suavidad, no trasmite ninguna vibración y su rumorosidad es mínima.

Según iniciamos la marcha, vamos engranando velocidades con facilidad y su funcionamiento por ciudad es ágil y agradable. Disfruta de una dirección suave para acometer las maniobras de aparcamiento con facilidad, y una suspensión con unos tarados correctos que consiguen una suavidad de marcha muy confortable, incluso al sortear los baches y guardias tumbados de las travesías.

Su uso en este apartado tiene una calificación de notable. Pero, en cuanto lo sacamos de los tramos urbanos, el Rio carece de potencia suficiente como para desenvolverse favorablemente y, en viajes, no soporta muchas diversiones. Bien es cierto que, para mantener una velocidad constante por terrenos llanos dentro de los límites legales, no supone ningún problema.

Su frenada es consistente y notable, cuenta con discos de freno tanto delante como detrás. Las ruedas de medidas 195 55 con llantas de aleación en 16 pulgadas realizan un buen trabajo, que, junto con el equipo de amortiguadores, muelles y barras estabilizadoras, logran en el Rio un comportamiento muy noble y dócil, consiguiendo un chasis con tiempos de espera bastante cortos y una estabilidad muy buena.

El chasis acepta una conducción rápida y podemos mantener la trayectoria sin deriva, por lo que podemos enlazar curvas con vitalidad y jugar con la masa e inercia del vehículo. Solo en situaciones producidas por desequilibrios de masas, trazadas o velocidades erróneas, participará el control de estabilidad de una forma constante y progresiva.

El motor no está a la altura de tan buen chasis, y es la única parte que falla en caso de sacar el Rio de vacaciones, aunque no creo que esté pensado para ese fin. Si fuera así, ¿no sería mejor una versión con el motor 1.4 que monta el Hyundai i20?.

Existe un detalle que parece inapreciable, pero a la larga puede llegar a ser molesto. Si circulamos por una carretera de noche y sin contaminación lumínica, podemos anular la luz de la pantalla del GPS y bajar la intensidad de la luz del cuadro, todo ello para que nuestros ojos estén relajados, no realicen esfuerzos y su cansancio no merme la atención en la carretera. Pero, en el panel central del techo, donde se hallan las luces de cortesía delanteras, aparece una luz LED blanca que ilumina globalmente la consola central, palanca de cambios, etc. Esta luz no es regulable, es fija, su utilidad es crear ambiente, dar luz indirecta y espacial sin definir nada en concreto. El problema es que no tiene cubierta ni visera, tampoco está oculta hacia dentro insertada en la misma consola. Al tener este pequeño foco de luz a la altura del espejo retrovisor interior, aunque no mires, hace daño a los ojos y no conseguimos relajar la mirada.

Equipamiento: Kia Rio 1.2 X-Tech: con todo lo necesario

Pantalla táctil de 7 pulgadas, pero sin CD

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Consultando la página web oficial, encontramos 3 niveles de acabado para configurar el Kia Rio 1.2: Concept, Drive y Emotion para el de 5 puertas, y Basic, Concept y Drive para el modelo de 3 puertas.

Al buscar similitud entre la unidad que teníamos de prueba y los acabados ofrecidos por Kia en su página web, no encontré parecido alguno, por lo que tuve que consultar a la propia marca.

La unidad que tuvimos para la prueba fue la denominada Rio 1.2 CVVT X-Tech Eco Dynamics de 5 puertas, una edición especial de lanzamiento basada en la Drive y Emotion conjuntamente a precio muy ajustado y que, a día de hoy, es la mejor opción de compra, con mayor equipamiento y un precio final de 16.465 euros sin campañas de descuento.

Cada nivel de acabado viene cerrado y no se pueden combinar opciones de uno u otro acabado. Por ejemplo, si queremos acceder al navegador, es necesario optar por el acabado Emotion o la edición especial que probamos X- Tech.

Claramente, el Kia Rio está dirigido a las nuevas generaciones: un público joven que lleva su música en los smartsphones, USB o almacenamiento de música digital. Lo más sorprendente fue encontrarme con un equipo multimedia sin reproductor de CD. Soy consciente de la época en la que vivimos y del éxito que tiene el formato de audio mp3, sobre todo entre los más jóvenes. Con las entradas AUX, USB o bien incluso por bluetooth, podemos tener más que suficiente para escuchar música, incluso para no quedarnos sin ella gracias a los dos cargadores de 12 V del que dispone el Rio. Pero ¿qué hacemos los que tenemos una gran cantidad de CDs?.

La calidad ofrecida por el equipo de música es básica. Aunque tenga separadas las frecuencias altas en la parte delantera, los agudos distorsionan en cuanto se les pide rendimiento y ofrecen un sonido de color más bien metálico. Su colchón armónico es limitado, ya que la presencia de bajos es casi inexistente. Pero, por otra parte y dentro de la filosofía del grupo Hyundai Kia, se pueden regular las frecuencias medias.

En cuanto al sistema de GPS, la voz programada orienta estupendamente. En cambio, si deseas guiarte por la pantalla táctil de 7 pulgadas,  necesitarás tiempo de adaptación, porque a primera vista confunde. La flecha que representa la dirección del coche es demasiado grande y ocupa varias opciones de salidas. Por ejemplo, en una glorieta es difícil saber qué desvío hemos de escoger. El hábito conseguirá que se interprete con mayor certeza.

El listado de equipamiento es bastante extenso, no cuenta con los últimos avances en seguridad como puede ser la alerta del cambio involuntario de carril o los faros de xenón, pero a cambio ofrece luz de giro o avisador acústico de distancia trasero con cámara de asistencia al estacionamiento. Los avisos acústicos, como pueden ser el de aproximación trasero o el del freno de mano activado en marcha, tienen un volumen demasiado bajo y no es posible aumentarlo.

Consumo: El Kia Rio 1.2 X-Tech está entre los gastones del segmento

Desde los 4,2 litros a los 8,1 litros cada 100 km

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Después de una semana de prueba, obtuvimos unas cifras de consumo más que  aceptables y muy competitivas dentro de su segmento.

Las cifras oficiales sobre el consumo del Kia Rio 1.2 CVVT X-Tech 5 puertas son: 5,9 litros cada 100 kilómetros en ciudad, 4,1 litros en carretera y una media ponderada de 4,7 litros a los 100 kilómetros recorridos.

Por autopista y con el control de velocidad fijado a 120 km/h, obtuve un consumo medio de 6,1 l. Evidentemente pude bajar este consumo cuando bajé la velocidad, por lo que a 90 km/h el gasto se reducía a 4,2 litros, cifra muy cercana a la oficial.

Circulando con el start & stop activo y por una ciudad con muchas cuestas, quizá no muy adecuada para obtener el mejor consumo posible, la cifra se disparaba a los 8,1 litros.

Finalmente y circulando por autopistas, entre 90-120km/h, y travesías el consumo medio se quedaba fijado en 6,4 litros cada 100 km.

Rivales

Vehículo

Kia Rio 1.2 CVVT Eco-Dynamics x-Tech

Renault Clio TCe eco2 S&S Energy Expression

Opel Corsa 1.4 Selective 90

Ford Fiesta 1.25 Titanium 82

Skoda Fabia 1.2 TSI Style 66kW

Mazda Mazda2 1.5 Style+ (Navi) 66kW

Peugeot 208 1.2 PureTech Allure 82

Precio Desde
16.265 €
Desde
15.200 €
Desde
16.240 €
Desde
16.725 €
Desde
16.710 €
Desde
15.850 €
Desde
17.700 €
Combustible Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina Gasolina
Cambio 5 marchas 5 marchas 5 marchas 5 marchas 5 marchas 5 marchas 5 marchas
Potencia (CV) 84 90 90 82 90 90 82
Aceleración 0-100 km/h (s) 13,4 12,2 13,2 13,3 10,9 9,4 12,2
Consumo Medio (l/100 km) 4,7 4,5 5,1 5,2 4,7 4,5 4,5
Emisiones CO2 (g/km) 109 105 120 120 107 105 104

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Comentarios

Arturo 20 mayo, 2016

Lo estoy estrenando , y muy de acuerdo con vuestras apreciaciones , como balance final por mi parte después de un mes de huso , estoy muy conforme.

Sergio G. 20 mayo, 2016

Hola Arturo, gracias por tu comentario y por estar de acuerdo con nuestras apreciaciones y nuestro análisis. Destaca su amplitud y suavidad, pero lo que mas me llamó la atención del Rio fue su fantástico chasis. Disfrútalo.

Marilin 31 mayo, 2016

hace dos meses que lo tengo, y estoy totalmente de acuerdo con lo que nos comentas, y es muy cierto que los pulsadores que se encuentran a la derecha no se ven bien y sus led quedan encondidos y no se ven, queda corto primera marcha y le falta algo de alegría motor pero en general estoy contenta con la compra.

Sergio G. 1 junio, 2016

Que tal Marilin… Es cierto que el motor podría ofrecer alguna carcajada, pero para ser un coche enfocado mas bien a la ciudad el motor 1.2 cumple perfectamente, sus 84 CV están a la cabeza entre la competencia. Sinceramente, para ciudad y salidas esporádicas es perfecto. Más potencia supondría un consumo más elevado y mayor precio de compra. Creo que tiene un buen equilibrio sin hablar de su increíble chasis como comenté a otro lector. Muchas gracias por tu comentario.

fabian 29 enero, 2018

estoy completamente de acuerdo con lo que comentan los demás propietarios, lo único que quiero destacar es que los consumos que veo en todas las comparativas, mi unidad es incapaz de cumplirlas, después de un año de uso el control de consumo es incapaz de bajar de los 7,2l/100km por mas que economice mi forma de conducir, aunque en el seguimiento que hago de combustible a través de la app fuelio me marca un consumo real de 6.45l/100km una de dos o no funciona bien el control de consumo de mi unidad, o consumen mas d lo declarado.
Podéis decirme, en vuestra prueba cual fue el consumo declarado?
gracias

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