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Prueba: Jeep Cherokee 2.0 DSL Longitude 4×2 2014

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03 de septiembre, 2014

Reconozco que siempre he tenido debilidad por esta marca, con sus TT y SUV tan grandes, tan americanos… Pero también sé que había detractores que echaban en falta un diseño más suave y un comportamiento más refinado. El nuevo Jeep Cherokee ya cuenta con ello y lo adereza, además, con alguna otra virtud muy interesante para tu bolsillo.

Es imposible no girarse para mirar el nuevo Jeep Cherokee: esos faros tan agresivos, esas líneas estilizadas y esa llamativa parrilla provocan que las cabezas se vuelvan a su paso. Parece perfectamente preparado para cualquier situación… y lo está, a menos que quieras sacar al campo la versión que nos ocupa.

Me explico: si tu uso de este coche va a ser el de un SUV normal (viajes por carretera, algún recado y poco más), tienes de sobra con el motor 2.0 de 140 CV. Es un propulsor voluntarioso, su gasto de combustible es muy contenido y su rendimiento es óptimo en cualquier tipo de vía. No es “un disparo”, pero mueve con soltura 1.800 kilos de peso, que ya es decir. Por si fuera poco, va envuelto en una carrocería atractiva y no muy vista en nuestras autopistas.

Pero si quieres ir más allá, su tracción 4×2 te pondrá limitaciones que debes salvar echando un vistazo a sus “hermanos”, mejor equipados en este sentido y con motores más potentes (lo que te obligará a un desembolso mayor, lógicamente). También puedes, por supuesto, compararlo con los rivales que te proponemos: algunos ofrecen un precio más ajustado; otros, un mayor equipamiento o más lujo… Pero también están “más vistos”.

Nuestra valoración: 8,3

9

8

8

8

8

9

Destacable

  • Imagen atractiva.
  • Gasto de combustible contenido.
  • Interior confortable.

Mejorable

  • Plásticos consola central.
  • Pocos extras y caros.
  • Pantalla TFT muy sensible al sol.

Ver ficha técnica y equipamiento

Diseño: Jeep Cherokee 2.0 Longitude: entra por los ojos

Esta vista habla de potencia y fuerza. En el caso del motor de 140 CV, resulta suficiente; se trata de una opción muy razonable.

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¿Recuerdas el antiguo Cherokee? Un modelo con ángulos y “músculos” por todas partes, como si se hubiera pasado un poco con los anabolizantes. Reconozco que este tipo de estética, tan americana (“todo a lo grande”, ya sabes), tenía “su punto”. Pero llegan competidores más refinados, como el Range Rover Evoque, y se aplican con más ahínco valores estéticos -que se note que Fiat es la dueña de la marca-. Así aparece el nuevo Jeep Cherokee 2014, con un frontal que nos hace caer rendidos a sus pies.

No somos los únicos: esas siete barras “en cascada” y los faros -la iluminación diurna corre a cargo de leds- afiladísimos, muy rasgados, provocan que las cabezas se giren a su paso. Parece agresivo, un tipo duro al que no debes buscar las cosquillas, ya que te plantará cara. Da la impresión de haber perdido algo de peso, pero sus músculos siguen ahí y ahora sugieren agilidad: te dará tu merecido y lo hará tan deprisa que no podrás buscar la revancha.

En la vista lateral, las líneas alargadas anticipan que tendrás que buscar huecos amplios para aparcarlo: se trata de un vehículo de 4,62 m de longitud. No me disgusta lo que observo, pero el dibujo empieza a perder personalidad y ésta se diluye algo más en la zaga. Quizá sea el precio que hay que pagar por un frontal tan potente; todo lo que viene tras él queda un poco eclipsado.

Interior: Jeep Cherokee 2.0 Longitude: lo suficiente

Con los asientos abatidos, queda un suelo plano.

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Suficiente calidad, espacio, soluciones prácticas… Si quieres más, tendrás que ir a alguna de las versiones superiores, con pantalla táctil de 8,4”, asientos calefactables (nuestra unidad de prueba los lleva, pero hay que pagarlos aparte), cambio automático de 9 marchas… Pero lo que te ofrece de serie el Jeep Cherokee Longitude es más que correcto.

Empezamos por un puesto de conducción cómodo, con unas banquetas amplias. Busca entre sus reglajes, ajusta el volante y ya estás listo para emprender el viaje. Todos los botones y mandos quedan a mano y tienen un buen tacto; hay algunos plásticos mejorables en la consola central, pero no empañan el buen tono general del conjunto: el interior ha mejorado mucho respecto a su predecesor.

Se trata de un habitáculo en el que enseguida te encontrarás “como en casa”: los relojes son grandes, de fácil lectura y se interpretan al primer vistazo, lo que no nos obliga a desviar en exceso la vista de la carretera. Ojalá pudiéramos decir lo mismo del sistema multimedia. En este caso, contamos con la pantalla TFT de 7”: el manejo de los sistemas es cómodo e intuitivo… hasta que el sol empieza a hacer de las suyas. Si está frente al dispositivo, apenas verás lo que muestra.

Con multitud de huecos y guanteras en las puertas y en la consola central, es sencillo ordenar llaves, cartera, teléfono móvil, mapas… Si, como yo, siempre acabas con todo desperdigado -esto también se aplica a mi casa-, no habrá excusa para no tener el interior del coche… al menos, “visitable”. Tus pasajeros encontrarán espacio en las plazas traseras. Si vienen con equipaje, podrás acomodarlo en un maletero de 412 litros muy aprovechables. La cosa mejora si empleamos el doble fondo (siempre que no hayas pagado una rueda de repuesto de tamaño normal -de serie viene el consabido kit antipinchazos-, tienes unos 70 litros extra ahí). ¿Necesitas más? Abate los asientos y contarás con casi 1.300 litros de capacidad.

Esconde tu equipaje mediante la típica cortinilla enrollable: en este Cherokee el sistema funciona muy bien; basta con un ligero toque para mostrarte de nuevo el contenido del maletero, cuya carga y descarga es sencilla gracias a un portón de dimensiones generosas. Queda muy alto cuando está abierto, por lo que las personas de talla pequeña tendrán que estirarse en exceso al cerrarlo. ¡Suerte que nuestra unidad cuenta con un sistema automático para esta operación!

Motor: Jeep Cherokee 2.0 Longitude: 140 CV con mucho empuje

El interior está bien aislado del sonido del motor.

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El propulsor que equipa nuestro Jeep Cherokee es el 2.0 diésel, asociado a una caja de cambios manual de seis marchas. Lo primero que destaca es que, si bien cuenta con el típico sonido de las mecánicas de gasóleo, éste llega bastante amortiguado al interior. El aislamiento está bien solucionado: un punto positivo. Hay más.

Sus 140 CV mueven con soltura los 1.800 kilos de peso del modelo… y ni siquiera es necesario “espolearlos” mucho: hay fuerza desde la parte baja del cuentavueltas, lo que te ayudará en los adelantamientos, en las carreteras secundarias o en las salidas de los semáforos y glorietas. Se adapta perfectamente a los desarrollos elegidos para la transmisión, por lo que tenemos una forma de rodar que puede ser tan suave y tranquila o tan dinámica como queramos. Entiéndeme, no vas a salir disparado, pero sí notarás empuje y brío. Si en autopista, a un ritmo sostenido, hundes un poco más el acelerador, la mecánica responderá. Eso, en un vehículo del tamaño de este Cherokee, es de agradecer.

Comportamiento: Jeep Cherokee 2.0 Longitude: un alegre compañero

Este Jeep Cherokee tiene un peso de 1,8 toneladas.

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De viaje, se entiende. Todas las virtudes de las que te he hablado hasta ahora son extensibles al comportamiento del Jeep Cherokee, que se muestra fiable y aplomado en casi cualquier situación. Hay pocas excepciones: en la ciudad no se le ve cómodo debido a sus dimensiones, pero es cierto que un buen radio de giro hace maravillas por la maniobrabilidad (además, el sensor de aparcamiento te facilitará mucho la vida). En cualquier caso, no te has comprado este vehículo para encerrarlo entre edificios, ¿verdad? Pues salgamos a carretera.

En la autopista ya empieza a respirar de otra forma, se le ve más alegre. El motor acompaña una actitud firme, determinada; apenas notamos los balanceos de la carrocería, ruedas y suspensiones filtran bien las juntas de dilatación y los baches… Sólo desentonan un poco los frenos, ya que parar esta mole una vez lanzada es complicado. Nos gustaría un poco más de mordiente al inicio del recorrido; es cierto que luego aplica la fuerza de golpe, pero así no es sencillo dosificar la frenada.

Pasamos a una carretera secundaria y obtenemos más de lo mismo; es decir, una pisada franca y unos movimientos que, si bien son algo más acusados, tampoco alarman a nadie. Los cambios de apoyo y las transferencias de peso se resuelven con aplomo; el viaje prosigue a un ritmo constante.

Equipamiento: Jeep Cherokee 2.0 Longitude: no hay por qué pagar más…

Bajo el doble fondo... un kit antipinchazos.

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… A menos que vayas a abandonar el asfalto con frecuencia, claro. Nuestro protagonista cuenta con asistente de arranque en cuesta y con una altura al suelo mayor que la de un turismo como “ventajas” para la conducción off-road, pero hasta aquí. Se trata de una versión 4×2, la tracción es delantera, por lo que tampoco podrás hacer grandes alardes en tus excursiones. Te lo pasarás muy bien en los caminos con buen piso y podrás subir alguna pequeña rampa, pero yo no me aventuraría más allá. Para tener más garantías debes ir a los acabados superiores, ya sí 4×4 y con dispositivos óptimos en el campo: Jeep Active Drive y Active Lock (con reductora, control de descenso, bloqueo de diferencial trasero, etc).

Seamos serios: si ésta es la versión que has elegido, es porque sabes que la carretera será donde tu Jeep pasará la mayor parte del tiempo. Y para esa misión está perfectamente pertrechado; de ello dan fe el climatizador automático bizona, ordenador de viaje, control de balanceo de remolque, sensor de aparcamiento trasero, el sistema start&stop…

Tendrás que pagar aparte extras como una rueda de repuesto del mismo tamaño que las otras, la pintura metalizada o los asientos y el portón eléctricos, pero, excepto la primera opción (no me gustan los kit antipinchazos), el resto son prescindibles… A menos que seas un sibarita. Y en ese caso, ya habrás echado el ojo al siguiente escalón, no nos engañemos.

Consumo: Jeep Cherokee 2.0 Longitude: sobresaliente en frugalidad

El motor 2.0 diésel es muy ahorrador; ofrece un consumo ajustado.

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Precisamente es esta capacidad para sostener el ritmo lo que permite que el consumo de este motor diésel 2.0 sea muy contenido. La cifra media oficial es de 5,3 l/100 km y te aseguro que hacía mucho tiempo que no lograba acercarme tanto a ella en una prueba de conducción “real”: tras recorrer más de 1.500 km, el gasto ha sido de sólo tres décimas más.

Evidentemente, el Jeep Cherokee no es tan frugal en la ciudad, donde el dato se “dispara” hasta los 7 l/100 km… pero vuelve a reconciliarse con sus homologaciones en las carreteras secundarias, con cifras casi tan ajustadas como en las vías más amplias. Vuelve a pensar en sus 1,8 toneladas. No está nada mal.

Rivales

Vehículo

Jeep Cherokee 2.0D Longitude 4x2 103kW

Volkswagen Tiguan 2.0TDI BMT Advance 4x2 140

Kia Sportage 2.0CRDi Drive 4x2

Land-rover Evoque 2.2L eD4 Dynamic 4x2

Precio Desde
36.250 €
Desde
29.401 €
Desde
28.615 €
Desde
44.300 €
Combustible Diesel Diesel Diesel Diesel
Cambio 6 marchas 6 marchas 6 marchas 6 marchas
Potencia (CV) 140 140 136 150
Aceleración 0-100 km/h (s) 10,9 10,2 10,8 11,2
Consumo Medio (l/100 km) 5,3 5,3 5,5 5,0
Emisiones CO2 (g/km) 139 139 147 133

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Comentarios

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  • Mario

    Pues me sigue pareciendo una americanada, la verdad

  • Jose Carmona

    Acabo de comprarme hace dos días este mismo coche.
    Comparto todo lo que se dice en el artículo. El interior comodisimo, lleno de detalles. Mucha fuerza y muy suave. Espero que sea verdad lo que se dice del consumo ….. porque me dio otra impresión, aunque no tengo argumentos todavia.
    Lo peor de todo el libro de instrucciones

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