Prueba: Infiniti Q50 2.2d GT

Prueba: Infiniti Q50 2.2d GT

12 septiembre, 2014

El Infiniti Q50 es un japonés que intenta hacerse un hueco en una Europa dominada por un grupo de alemanes que todos conocemos. Y lo cierto es que ha llegado preparado para la batalla. ¿Cuáles son las virtudes de esta berlina de apenas un año de vida?

Nuestra valoración: 8,0 Notable

9

7

8

7

8

9

Destacable

  • Diseño atractivo.
  • Motor poco "gastón".
  • Estabilidad en carretera.

Mejorable

  • Ruido mecánico.
  • Maletero poco aprovechable.
  • Espacio plaza central.

El Infiniti Q50 compite en el mercado europeo desde hace menos de un año y lo hace con rivales que conocen más que bien el territorio en el que se mueven. Así, en su punto de mira se sitúa el trío de berlinas premium por excelencia: Audi A4, BMW Serie 3 y Mercedes Clase C, al que el modelo japonés se enfrenta en solitario y sin complejos.

Nuestros días de convivencia con el Q50 han servido para comprobar que estamos ante una alternativa más que válida a los germanos. Su mayor baza es su diseño, con unas líneas que atraen miradas y aportan una exclusividad que por veteranía sus contrincantes ya no pueden ofrecer. Pero la berlina de Infiniti no renuncia a un buen conjunto, con una calidad general que no tiene nada que envidiar a sus oponentes y un interesante motor diésel de 170 CV que destaca por su bajo consumo.

Todo lo anterior se resume en un precio en consonancia con sus competidores e incluso algo inferior en las versiones de acceso -a igualdad de motorización-. En nuestro caso, el acabado GT (todavía existen otros dos superiores) incorpora prácticamente todo lo necesario en su equipamiento y sitúa la factura final en 38.850 euros, sin tener en cuenta descuentos.

No obstante, todos estos atributos destacables del Q50 no quedan reflejados en las estadísticas de ventas, donde todavía se sitúa lejos de su competencia. No hay demasiadas razones objetivas más allá del desconocimiento de la marca y la escasa red de concesionarios para explicar esta situación. Son inconvenientes que el paso del tiempo seguramente solucionará.

Diseño Infiniti Q50: atractivo y poco visto

Infiniti Q50
El diseño está muy cuidado.
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Cuando uno lleva un coche que hace girar cabezas a su paso (también en los semáforos), sabe que conduce algo especial. Bien es cierto que muchos se muestran extrañados al contemplar el emblema poco conocido que luce este modelo, y cuya punta, inscrita en un óvalo, representa la cima de la perfección que pretende alcanzar Infiniti, pero la realidad es que la mayoría de las miradas las atrae la silueta de este Q50.

Una de las conclusiones que sacamos al contemplar la figura de esta berlina es que Infiniti se toma muy en serio sus concept cars e intenta mantener su esencia en los vehículos que llegan a producción. En este sentido, uno de los elementos más característicos son sus faros principales, que con las luces diurnas parecen imitar la mirada de una persona. La parrilla de aspecto tridimensional confirma el mimo por el detalle presente en este modelo.

Un recorrido por su cintura nos lleva hasta un pilar C con forma de media luna muy peculiar y una tapa del maletero que termina en ligera ascensión y simula un pequeño alerón. Pero las verdaderas protagonistas aquí son las dos enormes e imponentes salidas de escape, que contribuyen a ese aire deportivo que Infiniti ha buscado.

Este exterior dinámico lleno de formas llamativas y con personalidad invita a pensar que Infiniti ha sabido muy bien por dónde atacar a sus rivales germanos, mucho más conservadores en su diseño.

Interior ¡Qué bien hecho está este Infiniti Q50!

Infiniti Q50
El puesto de conducción es cómodo.
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Sin duda, uno de los puntos fuertes de este Infiniti Q50 es su interior, en el que destaca la apuesta por materiales de calidad y agradables al tacto, con un ajuste excelente. En nuestro caso, contábamos con una tapicería de tonos negro y beige muy atractiva, aunque este color claro en la parte inferior y los asientos obliga a extremar la precaución para evitar manchas. Si hay niños pequeños en la familia, deberías optar por otra combinación de colores.

Lo más representativo aquí son las dos pantallas con gran calidad de imagen (de ocho y siete pulgadas) que presiden la consola central y que aglutinan la mayoría de las funciones principales. La más grande, situada en la parte superior, está destinada principalmente a mostrar la ruta del navegador, mientras que en la inferior se concentran las opciones de guiado, llamadas de teléfono o aplicaciones. Consideramos acertado que Infiniti haya elegido botones tradicionales para el control de la climatización y la radio, siempre más intuitivos y sencillos de manejar.

La sensación en el puesto de conducción es que se ha trabajado para lograr una gran comodidad al volante. En marcha pasan y pasan los kilómetros sin apenas notar fatiga, algo muy importante en este tipo de automóviles. Tan solo echamos en falta una banqueta con los laterales más marcados para tener más recogidas las piernas, aunque tampoco es algo demasiado preocupante.

En las plazas traseras, la considerable distancia entre ejes del Q50 (2.850 mm) permite que los ocupantes disfruten de un espacio notable para las rodillas. Lástima que esta habitabilidad quede empañada por un túnel de transmisión exagerado, que hace poco útil el asiento central.

El maletero cuenta con unos interesantes 500 litros, pero la pega aquí viene dada por una boca de carga algo pequeña y un suelo que se estrecha en su parte más profunda, lo que dificulta la colocación de equipaje. ¡Ojo!, porque si no eliges el acabado GT Premium o GT Sport, no contarás con la opción de abatir los asientos.

Motor Infiniti Q50 2.2 170 CV: una mecánica muy equilibrada

Infiniti Q50
El motor 2.2 es de origen Mercedes.
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El Infiniti Q50 es el primer modelo de la marca que se beneficia del acuerdo empresarial con Daimler, por lo que toma de Mercedes-Benz el motor de 2,2 litros y cuatro cilindros turbo-diésel de 170 CV. Sin embargo, desde la firma japonesa afirman haber efectuado algunos retoques en este bloque… en busca de unas sensaciones de conducción algo mas deportivas.

Lo cierto es que en marcha se muestra como una mecánica muy equilibrada y cuenta con una entrega de potencia bastante regular. Es sencillo circular a velocidades de crucero elevadas sin demasiado esfuerzo, pero tampoco debes esperar prestaciones sobresalientes, principalmente porque este propulsor debe mover un conjunto que roza la barrera de los 1.700 kilos. De hecho, en apartados como la aceleración hasta 100 km/h desde parado está por debajo de sus rivales más directos.

Hemos de confesar que no esperábamos una rumorosidad tan elevada en esta mecánica, que sobre todo en frío se encarga de recordarnos que bajo el capó disponemos de un motor de gasóleo. Afortunadamente, a temperatura de servicio y gracias a la perfecta insonorización del habitáculo olvidamos este pequeño detalle.

No obstante, con sus virtudes y defectos éste es el único propulsor al que el Infiniti Q50 confía sus buenos resultados, ya que el conjunto híbrido de 364 CV se muestra como una alternativa demasiado distante en cuanto a características y precio… y no hay una opción de gasolina.

Comportamiento El Infiniti Q50 pide kilómetros y más kilómetros

Infiniti Q50
El Q50 tiene un tamaño considerable.
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Más allá de poder lucir “palmito”, la ciudad no es el lugar en el que más cómodo se siente nuestro protagonista. Su tamaño significativo no facilita las cosas entre el tráfico diario, además de no ser un buen aliado a la hora de buscar aparcamiento.

Es en vías rápidas donde el Infiniti Q50 muestra todo su potencial, con una calidad de rodadura excelente que garantiza la máxima comodidad de los ocupantes. Un conjunto de suspensiones muy trabajado permite absorber las irregularidades del terreno con eficacia, y el hecho de que el motor esté situado por detrás del eje delantero se traduce en un reparto de pesos mucho más equilibrado -y, por tanto, una mayor estabilidad-. Por cierto, debes recordar que estamos ante un vehículo de propulsión trasera, aunque esto resulte prácticamente imperceptible en marcha.

Con su salida al mercado, el Infiniti Q50 se convirtió en el primer modelo a la venta en ese instante que incorporaba la conocida como Direct Adaptive Steering, un sistema de dirección que no cuenta con conexión mecánica entre el volante y las ruedas, sino que las órdenes de giro se realizan a través de una serie de centralitas. Con ello, la marca afirma lograr un mayor placer y confort de conducción, al no transmitirse las irregularidades de la carretera al volante.

No obstante, nosotros hemos decidido probar la dirección convencional, que también puede incorporarse al Q50. Ésta, aunque se muestra algo desmultiplicada, tiene un tacto bastante agradable y también logra filtrar notablemente las anomalías del terreno.

El manejo del cambio manual de seis velocidades se percibe firme y con unos recorridos bien marcados, aunque algo “gomoso” en su tacto. Eso nos hace plantearnos si, a falta de comprobar su funcionamiento, sería mejor optar por la variante automática de siete velocidades… Aunque tienes que saber que ello supone un coste adicional de algo más de 2.500 euros (sin contar el 4,75% de impuesto de matriculación, que no paga la versión manual).

Equipamiento Infiniti Q50 GT: no necesitas más

Infiniti Q50
La pantalla superior muestra el navegador.
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Bajo nuestro punto de vista y poniéndonos en el pellejo de un posible comprador, agradecemos la política de Infiniti en lo referido al equipamiento. La marca ha decidido incluir una importante dotación básica y agrupar parte de las opciones disponibles en paquetes, lo que hace todo mucho más fácil. Así, nuestro modelo en acabado GT (recuerda que hay otros dos por encima) contaba de serie con los siguientes elementos:

  • Cámara de visión trasera.
  • Climatizador bizona.
  • Control de velocidad.
  • Doble pantalla táctil.
  • Faros de xenón.
  • Reposacabezas activos.
  • Regulación eléctrica del asiento.
  • Sistema multimedia Infiniti InTouch.
  • Navegador.
  • Bluetooth.
  • Llantas de 17 pulgadas.
  • Luces diurnas de LED.
  • 6 airbags.
  • Otros elementos…

Así, las únicas opciones disponibles en nuestro caso son las siguientes:

  • Techo solar eléctrico (1.650 euros).
  • Visibility Pack (1.950 euros): faros direccionales y cámara de visión periférica.
  • Safety Shield (3.900 euros): control de crucero adaptativo, sistema de mantenimiento de carril, detector de ángulo muerto, sistema de advertencia de colisión, sistema de frenado de emergencia, sistema de prevención de colisiones traseras.

Seguridad

Equipamiento de Serie

  • ABS
  • Sist
  • 6 airbags
  • ESP
  • Cámara de visión trasera con sensores delanteros y traseros con monitor
  • Sistema control presión neumáticos (TPMS-Tyre Pressure Monitoring System)(indicación presión)

Confort

Equipamiento de Serie

  • Dirección asistida en función velocidad
  • Sensores de lluvia y luz
  • Limitador de velocidad
  • Llanta + LED
  • Llantas aleación 17´´
  • Asientos tapizados tela/cuero
  • Retrovisores exteriores de ajuste eléctrico
  • Control de crucero
  • Climatizador automático doble zona
  • Volante y palanca cambios en cuero
  • Elevalunas eléctricos en las cuatro puertas con cierre automático vinculado al I-key
  • Cerradura centralizada con mando a distancia

Equipamiento Opcional

  • 1499.99 €Comfort Pack
  • 925 €Pintura metalizada

Multimedia y Audio

Equipamiento de Serie

  • Volante multifunción
  • Tecnología Bluetooth conectividad móvil y activación por voz
  • Infiniti InTouch
  • Navegador
  • Infitniti InTouchTM
  • Volante multifunción deportivo revestido en piel

Consumo El Infiniti Q50 no es nada "tragón"

Infiniti Q50
Doble salida de escape para este Q50.
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El motor 2.2 diésel de 170 CV no necesita demasiado combustible para alimentarse, por lo que ésta es una de las mayores virtudes del Infiniti Q50. Éstos han sido los consumos obtenidos durante nuestra prueba:

  • Ciudad: en la urbe no ha sido complicado lograr cifras en torno a los 6-6,5 l/100 km, apoyados en buena parte por un sistema Start/Stop de serie de funcionamiento correcto.
  • Carretera: a velocidades elevadas no tendremos problemas para ver consumos inferiores a los 6 l/100 km en el ordenador de a bordo, más cercanos incluso a los 5 litros. Aquí hay que destacar el buen coeficiente aerodinámico que registra este modelo, con un Cx de 0,26.
  • Mixto: al dejar nuestra unidad de pruebas, la media total de gasto de carburante estaba situada en 5,8 l/100 km, un dato elogiable si tenemos en cuenta las características de esta berlina.

Rivales

Infiniti Q50 2.2d GT

Desde
39.075 €

Diesel


6 marchas

170

9,0

4,4

114

Audi A4 2.0TDI DPF 177

Desde
37.061 €

Diesel


6 marchas

177

8,2

4,6

120

Bmw 320d Essential Edition

Desde
35.800 €

Diesel


6 marchas

184

7,5

4,5

119

Mercedes-benz C 200

Desde
40.250 €

Gasolina


6 marchas

184

7,5

5,3

123

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DeXinla 17 marzo, 2015

Buena prueba, quizás algo superficial, pero comentarios reales.
Me gustaría comentarle concretamente si su percepción con el cambio manual fue solamente “esponjosa” o encontró alguna otra cosa que no le gustó.
Saludos
DeXinla

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